IMPERFEKT  INDIKATIV

IMPERFECTO DE INDICATIVO

© Justo Fernández López


 

La ola sin cesar subía,

la ola sin cesar bajaba

y el pescador contemplaba

el anzuelo que se hundía.

[W. Goethe]

·

Era un jardín sonriente,

era una tranquila fuente

de cristal;

era, a su borde asomada,

una rosa inmaculada

de un rosal.

[S. y J. Álvarez Quintero]

·

Era una mañana y abril sonreía.

Frete al horizonte dorado moría

la luna, muy blanca y opaca; tras ella,

cual tenue ligera quimera, corría

la nube que apenas enturbia una estrella.

·

La tarde caía

triste y polvorienta.

El agua cantaba

su copla plebeya

en los cangilones

de la noria lenta.

Soñaba la mula,

¡pobre mula vieja!,

al compás de sombra

que en el agua suena.

La tarde caía

triste y polvorienta.

·

La aurora asomaba

lejana y siniestra.

El lienzo de Oriente

sangraba tragedias,

pintarrajeadas

con nubes grotescas.

...............................

En la vieja plaza

de una vieja aldea,

erguía su horrible

pavura esquelética

el tosco patíbulo

de fresca madera ...

La aurora asomaba

lejana y siniestra.

·

Anoche soñé que oía

a Dios, gritándome: ¡Alerta!

Luego era Dios quien dormía,

y yo gritaba: ¡Despierta!

[Antonio Machado (1875-1939): Poesías completas,

Madrid: Austral, 1963, p. 49, 51 u. 161]

·

A un hombre de gran nariz

(Francisco de Quevedo)

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una alquitara medio viva,

érase un peje espada mal barbado;

era un reloj de sol mal encarado,

érase un elefante boca arriba,

érase una nariz sayón y escriba,

un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,

érase una pirámide de Egipto,

las doce tribus de narices era;

érase un naricísimo infinito

frisón archinariz, caratulera,

sabañón garrafal, morado y frito.


 

¿Cómo reaccionas ante estas situaciones?

 

·       Se acepta algo que no es tu idea en un principio.

·       Se explica que tu quieres otra cosa que no se puede hacer.

·       Se expresa frustración.

·       Se expresa que algo no es como te han dicho.

quería...,

prefería...,

(ahora) iba a ...

pensaba que ..., creía que ...

me dijeron que ...+ imperfecto

 

1.

Vas a salir de casa y en ese momento llega un amigo pero no te importa.  “Ahora (voy a salir) ____________________

2.

Piensas llamar a tu madre. En ese momento suena el teléfono y es ella. “Ahora (voy a llamarte) __________________

3.

Estás hablando con unos amigos y uno dice lo que tú mismo quieres decir: “Eso mismo (voy a decir yo) _________________

4.

Vas a comprar unos pantalones rojos que viste el otro día en una tienda. El dependiente te dice que ya los han vendido. Te ofrece otras cosas pero tu insistes – triste – en tu idea (que ahora crees imposible): “No gracias. Es que yo (quiero los rojos) _______________________

5.

Vas al cine con tus amigos para ver una buena película que te han recomendado otras personas. La película ya no esta. A tus amigos no les importa y quieren ver otra. A ti sí te importa pero aceptas. No obstante les manifiestas tu preferencia por la anterior película: “Vale, pero yo (quiero ir a la otra) ___________________

6.

Estás en un bar con unos amigos. Quieres tomar cerveza. Tu estás en el servicio cuando el camarero les pregunta que quieren tomar. Ellos piden para todos vino.  Tú vuelves y ves el vino. Te lo vas a tomar pero les dices – para que lo sepan para la próxima vez –: ‘Vale, pero yo (quiero) ________________ cerveza”

7.

Completa:

-¿Diga?

-Hola Marta, soy Andrés. Mira, ¿puedo ir un momento a tu casa? Necesito el libro que te dejé la semana pasada.

-Ahora mismo no ...

-Es que (querer) __________  terminar la traducción y ...

-Eh ... bueno ... es que yo (querer) _____________ comprar entradas para el festival y ahora mismo (ir a salir) _____________ . Pero, vale, ven.

-Gracias. Ahora voy.

 

Deutsche Beispiele

 

[1]

Das dachte ich mir.

[2]

Haben Sie etwas gefragt?  Haben Sie etwas gesagt.

[3]

Haben Sie etwas gesucht?

[4]

Hätten Sie etwas kaufen wollen?

[5]

Hätten Sie lieber eine andere Marke?

[6]

Das ist aber nicht die Wohnung, an die ich dachte.

[7]

Früher waren eine Frau und ein Mann auch durch gemeinsame Arbeit aneinander gebunden. Heute zählt für einer Verbindung die Liebe und sonst nichts.

Ausgerechnet das Unbeständigste und Unverlässlichste des menschlichen Seins - die Gefühle - sollen lebenslange Zweisamkeit garantieren.

[8]

In dir lebt das Kind, das du warst.

[9]

Das wollte ich nicht, es tut mir leid.

[10]

Früher ging ich fast immer zu Fuß zur Arbeit.

[11]

Früher pflegte ich nach dem Essen spazieren zu gehen.

[12]

Als ich klein war, lebten wir auf dem Lande.

[13]

Ich habe viel putzen müssen, weil die Wohnung so schmutzig war.

[14]

Das Hotel war gut. Es hatte viele Zimmer und es war ruhig.

[15]

Sie hieß Ramona und sie war aus Rumänien. Ihre Eltern waren ... 

[16]

Wir waren alle sehr müde. Es war sehr spät und es war kalt.

[17]

Wir sprachen miteinander, als sich ein Polizist näherte.

[18]

Ich wollte gerade abreisen, als meine Frau angerufen hat und ...

 

Spanische Beispiele

 

[1]

-Perdone que le haya despertado.

-No dormía.

[2]

¿Te apetece ahora ese purito que antes me despreciabas?

[3]

En España nos han dicho que visitemos una ciudad muy antigua  que está aquí cerca de la capital. No sé cómo me han dicho que se llamaba.

[4]

El amor mío se muere - ¡ay, ay, ay! - y se me muere de frío.

Por qué en tu pecho de piedra

tú no quieres darle abrigo;

porque en tu pecho de piedra - ¡ay, ay, ay! - 

tú no quieres darle abrigo.

Soñé que la nieve ardía - ¡ay, ay, ay! - 

soñé que el fuego se helaba.

Y por soñar imposibles

soñé que tú me querías. [Canción chilena]

[3]

En tiempos de las bárbaras naciones colgaban de las cruces a los ladrones;

más ahora, en el Siglo de las Luces,

del pecho del ladrón cuelgan las cruces.

[4]

-¡Rosalía! ¡Rosalía!

-¿Me llamaba el señor?

-Sí, tráeme una copa de coñac, por favor.

-Sí señor, enseguida.

[5]

Cuando me encontré con Rossy de Palma ella trabajaba de camarera y cantaba en el grupo de rock Peor Imposible. Un día me llamó y me propuso actuar en mis

películas. Yo le dije: “¿Actuar? Si tú podrías dirigir”. Yo no necesitaba verla en ninguna prueba, ella misma era la prueba. Rossy entonces era un icono, pero en cuanto se puso ante las cámaras se convirtió en actriz. Realmente ella no necesitaba hacer mucho, lo llevaba todo en su expresión, en su look, en sus grandes ojos de ensueño. [Pedro Almodóvar, director de cine]

[6]

Ayer ingresaba en prisión la ex directora general del BOE, Carmen Salanueva, para cumplir una condena de cuatro años por estafa. Sobre la ex alta directiva del Gobierno de González pesa otro sumario por malversación de caudales públicos, cohecho, prevaricación y fraude. Ninguna persona de espíritu puede complacerse en la contemplación del mal ajeno. Personalmente, Salanueva es acreedora de respeto y  piedad. Socialmente, el ingreso en prisión de quien tan desaprensivamente abusó de su poder entraña un valor ejemplar. Un valor atenuado por la sospecha ciudadana de que fue más torpe o no gozó de las solidaridades que han podido traducirse en otras impunidades. Porque lo que no cabe negar al «caso Salanueva» es su valor simbólico de una época; su categoría de arquetipo del «felipismo». Y tampoco cabe olvidar que fueron la Prensa, los sindicatos y la oposición los que alertaron sobre las irregulares conductas de la responsable del diario oficial. Sus superiores permanecían, o querían permanecer, en la inopia. 

[7]

El 29 de noviembre de 1901, hace hoy 100 años, fallecía en su casa de Madrid el que fuera presidente de la Primera República española, Francisco Pi y Margall. Trece días antes había pronunciado una conferencia en La Unión Escolar, recomendando una vez más a los jóvenes ‘la independencia del espíritu’. A la salida del acto, el frío otoñal ocasionó la enfermedad que puso fin a la vida del casi octogenario político barcelonés.

[8]

–Te han traído un regalo muy bonito tus padres, ¿no?

–Sí. Yo quería otra cosa, pero ... ¡qué le vamos a hacer! No esta mal.

[9]

–No viene Lucas?

–No.

–Ah. Yo pensaba que el tenía las entradas.

–Me las ha dado a mí.

–Ah. Vale. Entonces, entramos ya ¿o qué?

[10]

–Vienes al cine con nosotros?

–Bueno ... tenía una cita ... pero no es muy importante.

–Voy a llamar para avisar que hoy no puedo ir. Y ¿a que película vamos?

[11]

–Me dijo que me esperaba aquí a la una y ya son las dos. ¡No hay nadie!

–Pues ya ves. Vámonos. Luego le llamas para ver qué ha pasado.

 


Quería / iba a + infinitivo

 

Resignation und Aufgabe eines Vorhabens und Annahme der neuen Situation bzw. Aufgabe des Vorhabens, weil es sich erübrigt hat

–¿Qué película vais a ver?

–Íbamos a ver “Titanic”.

–Nosotros también vamos a ver "Titanic".

–"Vamos" no: "ibais", porque no hay entradas.

·

[Llaman a la puerta: ding-dong]

–Hola Jorge, ¿qué tal?

–Hola José. Ahora mismo iba a salir de casa: a comprar.

–Entonces ¿te molesto?

–No. Pasa, pasa. No es importante y puedo ir mas tarde.

·

 [ring, ring (teléfono)]

–¿Diga?

–Hola, Javier.

–Ah, mamá, ahora iba a llamarte.

·

–Ya hemos pedido bebida. Para ti te hemos pedido vino, como nosotros.

–Pues yo iba a beber cerveza ... pero en fin. Vale. Habréis pedido Rioja, ¿no?

 


Los mayas y sus creencias 

 

Vamos a ver quiénes (ser)_____ los mayas y de dónde (venir)______.

 

Los mayas (habitar)____________ un territorio de 400.000 km² que (comprender) ______ _____________la península de Yucatán, la región guatemalteca del Petén, la región mexicana de Chiapas,y parte de El  Salvador .

 

Según unos (ser)_________ de procedencia asiática. Lo  cierto es que entre el 3.000 y el 2.000 a.C. ya (estar)__________ en esta región. En el 1.000 a.C. los pueblos de Mesoamérica  (tener)______________ ya una cultura uniforme. La cultura madre parece que (ser) ___________la así llamada cultura olmeca . No se sabe si los mayas (ser) ______ descendientes directos de los olmecas o si (formar)_____________más bien (eher) una cultura autóctona.

Lo que sí es cierto es que entre el 300-900 (tener) _____________ una cultura muy desarrollada. Es el llamado período clásico maya.

La sociedad maya (estar)_________dividida en tres clases: arriba (estar)__________ los nobles, que (ser)_________ la clase privilegiada; en medio, pero mirando (schauend) hacia arriba,  (estar)_________ los mercaderes (Händler), y abajo (encontrarse)________  la clase de siempre, el pueblo, que (formar) _______________la base de la pirámide social.  La nobleza  (estar)___________ formada por dos grupos: Los Ahkinoob, (ser)___ el grupo de los sacerdotes a los que también se les (llamar)__________ los del sol , y Los Almehenoob, grupo formado por los seño- res y de los que se (decir)________ que (tener)____________ padre  y madre. Los mercaderes (ser)____ una clase intermedia, ni fu ni  fa [weder Fisch noch Fleisch], pero (aspirar)____________ a pertenecer a la nobleza.

El pueblo, o la gente corriente y común, se (dividir)___________ en los "hombre inferiores" o "vulgares", los "plebeyos", igual de "vulgares" que los anteriores y los más  bajos de todos que (ser)_____ los "del frío sótano" (Keller): los esclavos.  Se (poder)___________ ser esclavo por una de estas  causas (Grund,Ursache): Por haber nacido (geboren) esclavo, por  ser prisionero de guerra (Kriegsgefangener), por ratero (Dieb) o  por ser huérfano (Waise). 

La nobleza (ser)______ la que (tener)____________la exclusiva de la política. La cosa (ser)_______ así: Arriba (estar)___________ el Halach Uinic, que  quiere decir  "hombre verdadero" y también (ser)______ llamado Ahau y  (tener)________ funciones civiles y religiosas, él (ser)______ la última palabra en política  exterior e interior, su cargo (Amt)  (ser)_______ hereditario y (deber)__________ pasar (übergehen) a  su hijo mayor, y si no lo (haber)__________, (pasar)__________ al hermano mayor del Uinic. 

Después del señor supremo (venir)_______ los del consejo (Rat), que  (soler)________ ser dos o tres,  (tener) _________voz y voto y sin cuya aprobación no se  (poder)_________ hacer nada. Estos señores consejeros (ir)_____ siempre sumamente elegantes . Se (conocer) ________ como los Ah Cuchcab.  Luego (estar)________ los Bataboob, que (ser)_______ jefes menores. (Ser)______ familiares del Uinic, pues ya entre los mayas (haber)_________ nepotismo (Vetternwirtschaft) y del bueno.

Cada (jeder) Batab (disponer)____________ de sus propios  soldados, aunque a la hora de la guerra todos  (servir)_______ a un jefe militar supremo: el Nacom, que (ir)_____ con la cabeza llena de plumas (Feder). 

La religión de los mayas (ser)________ politeísta, (tener) __________ dioses hasta para  (sogar um zu) ir al baño. (Haber) __________dioses que se (llevar) ___________(vertragen) muy bien con la gente, pero también  (haber)__________ otros que (hacer) _________al pueblo la vida imposible y  (ver) ____________ a la clase baja con malos ojos. (Existir)___________también dioses dobles, buenos y malos.

 

Las creencias de los mayas

 

Los mayas (creer)_________ que los sacerdotes, los guerreros  [Krieger] que (morir) ____, en las batallas, las mujeres que se (haber)_________muerto en el parto (Niederkunft) y los que (haber) _______ sido sacrificados [geopfert] a los dioses como  víctimas, se (ir) ______ directamente a cielos de cincos estrellas (con sauna y piscina y todo). (Creer)_____ en la inmortalidad  del alma (maya).  En lo más alto de los cielos (haber)______ una ceiba, árbol gigantesco, en cuya sombra las almas acaloradas  (gozar)___________ de celestial reposo (Ruhe).

Pero como casi  todas las religiones que se precian de tales [et.a.sich halten],los mayas también tenían  el Mitnal, algo así como el  infierno, que lo (dirigir)________Ah Puch de quien mejor no  hablamos; correspondería a nuestro  Satanás del Viejo Mundo,  pero del que se (diferenciar)______________ en que no (tener)_____ ni rabo (Schwanz) ni cuernos (Hörner) ni (oler)_________ a azufre [Schwefel] como el apestoso demonio del cristianismo.  Los mayas (creer)_________ a ojo cerrado que los sacerdotes  (saber) ______ todo lo que los dioses (querer)_________ y lo  que les (disgustar)_________________.

Cuando los  sacerdotes  (hacer)____________ falsas predicciones [Vorhersage], (ser) _____ que los dioses (estar)___________ enfadados, (decir)________ los sacerdotes al pueblo. Los mayas  se (parecer)__________ a muchos europeos actuales en que (ser) ____ muy fanáticos de los horóscopos. Para poder predecir exactamente  con sus horóscopos la suerte (Schicksal) de los ciudadanos,  (haber)____________ elaborado calendarios muy exactos y formas muy avanzadas de computación numérica (algo así como el ordenador  maya).

(Haber)_________dos tipos de calendario: el TZOLKIN, calendario sagrado de 260 días y el HAAB, calendario civil de 365 días. (Conocer)________ ya el cero, antes que los hindúes y los  árabes. La escritura maya (ser)______ ideográfica, sus caracteres (representar) ______, el símbolo de las ideas. El sistema  numeral ____ vigesimal en el que una unidad son en realidad veinte unidades.

Para representar gráficamente una cantidad, (usar)______ solamente tres signos: la concha que (representar)__________el cero, el punto que representaba el número uno y la barra horizontal (que podía ser también vertical) para representar el cinco. La  combinación de puntos y barras  representaba las cantidades.  (Tener)_______también el sistema de la representación de números  por medio de jeroglíficos.

 


Cuando yo tenía tu edad, ....

 

no salir los domingos de casa

no fumar nunca

no beber ningún alcohol

no salir con chicos / chicas

no conocer las discotecas

no haber discotecas

nunca dormir más de ocho horas

nunca ir a bailar

no saber lo que ser el caviar

no ver nunca la tele

no ir nunca al cine

no decir nunca tacos  [taco =Kraftwort]

no faltar nunca a clase

no leer nunca novelas policíacas

estudiar ocho horas diarias

ser puntualísimo

ser respetuoso con todos

ir a misa todos los domingos

ahorrar todo el dinero que me sobrar

comer muy poco

hacer mucho deporte

dar muchos paseos por el bosque

ayudar a los padres

llevar una vida muy sana

ir de vez en cuando al teatro

ir a reuniones de artistas

escribir de vez en cuando poesías

leer mucha prensa

interesarse por la política

ser siempre feliz

 

Verwende dabei:

 

soler + Infinitiv > ‘meistens tun / pflegen zu tun / immer tun’

Beispiel: Cuando yo tenía tu edad, (no) solía + infinitivo

 


¿Ya sabías que ...?

 No, no lo sabía. / Sí, ya lo sabía.

 

§         La universidad más antigua de Europa es Bolonia.                                  

§         La universidad más grande de España es La Complutense de Madrid.        

§         México Ciudad es la ciudad más grande del mundo.                                 

§         Hay 5.000 idiomas en el mundo.    

§         Las dos lenguas oficiales en el Perú son español y quechua.                    

§         El índice de paro más alto en la Unión Europea lo tiene España.               

§         El idioma más hablado del mundo es el chino mandarín con 720 millones.  

§         La comunidad autónoma más grande de España es Castilla-León.             

§         El primer doctor honoris causa de la historia es Federico II de Alemania.

§         El coeficiente intelectual más alto del mundo lo tiene una americana llamada Marilyn von Savant. Su IQ es 228.

¿Sabías que Pablo Picasso era andaluz?

¿Sabías que la madre de Picasso era de ascendencia italiana, por eso las dos eses en su apellido?

¿Sabías que Picasso se llamaba Pablo Ruiz Picasso porque su padre se apellidaba Ruiz?

¿Sabías que a Picasso le encantaban las corridas de toros y que cuando había corridas en el sur de Francia no se perdía una?


Imperfecto

  Descripción: ahora ..., antes ...

 

Las ciudades están llenas de gente. Las casas, llenas de inquilinos.

Los hoteles, llenos de huéspedes. Los trenes, llenos de viajeros.

Los cafés, llenos de consumidores. Los paseos, llenos de transeúntes. Las salas de los médicos, llenas de enfermos. Los espectáculos, llenos de espectadores. Las playas, llenas de bañistas. Lo que  antes no solía ser un problema, empieza a serlo de continuo: encontrar sitio ...

¿Qué es lo que vemos y nos sorprende tanto? Vemos la muchedumbre, como tal, posesionada de los locales y utensilios creados por la  civilización. Apenas reflexionamos un poco, nos sorprendemos de nuestra sorpresa. Pues qué, ¿no es el ideal? El teatro tiene sus  localidades para que se ocupen; por tanto, para que la sala esté  llena. Y lo mismo los cuartos de los hoteles. Sí, no tiene duda.

Pero el hecho es que antes ninguno de estos establecimientos solía  estar lleno y ahora rebosan. Aunque el hecho sea lógico y natural, no puede desconocerse que antes no acontecía  y ahora sí; por tanto, que ha habido un cambio, una innovación, la cual justifica nuestra sorpresa.  Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.

Es el deporte y el lujo específico del intelectual. Todo el mundo es extraño y maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia vedada al futbolista.  La aglomeración, el lleno, no era  antes frecuente. ¿Por qué ahora?  Los componentes de esas muchedumbres no han salido de la nada. Aproximadamente, el mismo número de personas existía  hace quince años.

Después de la guerra parecía  natural que ese número fuese menor.

Y aquí topamos la primera nota importante. Los individuos que integran estas muchedumbres preexistían, pero no como muchedumbre. Repartidos por el mundo en pequeños grupos, o solitarios, llevaban  una vida, por lo visto, divergente, disociada, distante. Cada cual  ocupaba un sitio, tal vez el suyo, en el campo, en la aldea, en la  villa, en el barrio de la gran ciudad.

Ahora, de pronto, aparecen bajo la especie de aglomeración, y nuestros ojos ven donde-quiera muchedumbres. ¿Dondequiera? No, no; precisamente en los lugares mejores, creación relativamente refinada  de la cultura humana, reservada antes a minorías.

La muchedumbre, de pronto, se ha hecho visible, se ha instalado en los lugares preferentes de la sociedad. Antes, si existía, pasaba  inadvertida, ocupaba el fondo del escenario; ahora se ha adelantado  a las baterías, es ella el personaje principal. Ya no hay protagonistas: sólo hay coro.

[Ortega y Gasset: 1883-1955]

·

Treinta y seis años después de la muerte de Alfonso XIII, Don Juan cedía todos los derechos recordando una frase de su padre: Ante todo España. Don Juan Carlos era consciente de todo lo que su padre le estaba transmitiendo en aquellos momentos. 


imperfecto <> indefinido <> pretérito perfecto

 

Hace sólo nueve días, Johan Cruyff, técnico del Barcelona, reconocía, cariacontecido, que la Liga estaba prácticamente imposible. Los azulgrana acababan de sucumbir, en el Camp Nou, por 1-3 ante el Atlético, en la tercera gran decepción de la temporada. Pero la Liga más larga y más loca guarda las mayores sorpresas. La derrota del líder ante el Valencia ha devuelto la emoción al campeonato y el optimismo a Cruyff. “Hasta ahora hemos perdido muchos puntos porque hemos empatado demasiados partidos. Ahora falta ganar los cuatros que nos quedan. Si lo hacemos, al final, esta Liga será nuestra”, aseguró el entrenador holandés.

El Barcelona trenzó ayer la mejor primera parte de toda la temporada. “Fue muy buena”, resumió Cruyff. “El ritmo del balón fue altísimo. Hacía mucho tiempo que en media hora no hacíamos tres goles. Esa ha sido la clave”.

No le preocupa a Cruyff el recorrido que haga el Atlético, rival por el título de campeón de Liga. “A mí sólo me preocupa quedar primero”, dijo. Pero alimentó la esperanza en un hecho: el Barcelona disputaba desde enero, a diferencia de sus rivales, dos partidos por semana y ahora encauza una fase más tranquila donde sólo  deberá  preparar un solo encuentro. “No me importan los demás, pero el Atlético ha perdido muchos puntos.

·

La reflexión sobre la jurisprudencia da una teoría abstracta del derecho, es decir, la llamada filosofía del derecho. En Roma no había filósofos; sólo hubo recepción bastante torpona de las doctrinas griegas, comenzando con Cicerón. 

·

Las juntas militares de defensa fueron incrementando sus presiones políticas sobre el Gobierno, que oscilaba entre reprimirlas o favorecerlas, pues necesitaba del ejército para enfrentarse a la creciente agitación social. La consecuencia fue la constante inestabilidad del Gobierno, que frecuentemente debía dimitir, sucediéndose los gabinetes liberales, conservadores o de coalición.

Pese al logro de muchas de sus reivindicaciones, el movimiento  "juntero" seguía presionando, mientras los militares africanistas pedían influencia, entre otras cosas, por la ralentización de la guerra de Marruecos en la que todos esperaban hacer carrera rápida. El Gobierno era cada vez más débil, empeoraba la situación económica, y aumentaba la crisis social y la agitación obrera.

Mientras tanto, el comandante Franco se había incorporado a finales de mayo de 1917 al Regimiento del Príncipe, en Oviedo. Entre sus compañeros, en su mayoría miembros de la junta militar de defensa de la zona, tenía fama como héroe de guerra, pero le encontraban demasiado joven para la graduación que ostentaba. El se mostraba muy prudente y evitaba cualquier confrontación, pese a su desacuerdo de fondo con los planteamientos "junteros". Incluso se hizo miembro de la junta militar de defensa asturiana, porque ahora ganaba bastante menos que en Marruecos. 

Tres meses después de su llegada a Oviedo, se inició en Asturias la huelga general revolucionaria. El general Burguete, comandante de la región, proclamó el estado de guerra. Franco tomó el mando de una columna que patrulló por la zona minera y regresó a la capital asturiana el 29 de agosto. No parece que Franco participase directamente en la represión militar de los huelguistas. Más tarde, Franco se lamentaba del abandono que sufría la población mi- nera asturiana.

A las tres semanas de huelga, los trabajadores volvieron al trabajo, pero los empresarios tomaron algunas represalias. Según la ley marcial, Franco debía actuar como juez, sancionando a bastantes obreros sin ningún problema, porque estaba convencido de que la huelga era intrínsecamente mala. Más tarde Franco comentaba su intervención en las huelgas asturianas así: "Llegué a preguntarme qué era lo que llevaba a las personas a la huelga y a la violencia, y vi por mí mismo las espantosas condiciones en que los patronos hacían trabajar a los obreros. Pero al profundizar en mis indagaciones, comencé a darme cuenta de que no existía ninguna solución fácil. Las que presentaban los socialistas sólo podían llevar al caos y a una situación peor". O sea, que el  obrero era una persona normal y decente, pero si se rebelaba contra las condiciones en que vivía, era preciso sancionarlo, porque Franco, por su mentalidad militar, anteponía el orden y la disciplina a la justicia social. Lo había aprendido en África. Era necesario acabar como fuera con la rebelión de los moros, sin pensar que esa rebelión pudiera ser consecuencia de una injusta invasión española. Como militar, pensaba que había que defender la patria de los invasores extranjeros o contra los rebeldes de la propia tierra intoxicados con ideas procedentes del exterior, como los moros y los obreros. 

Tras la huelga, la vida de Franco volvió a ser aburrida y rutinaria. Por las tardes trataba de hacer cierta vida social: frecuentaba los círculos aristocráticos de la ciudad y procuraba relacionarse con personas civiles. Acudía a las tertulias del marqués de Vega de Anzo, donde encontraba a profesores universitarios - fue allí donde conoció a Pedro Sainz Rodríguez. Su experiencia africana había acentuado su retraimiento y sus dificultades para las relaciones amistosas. Hablaba poco, observaba  fríamente a los demás, como si se tratase de adversarios potenciales. Sólo se explayaba cuando le preguntaban por la guerra de  Marruecos. Pero eludía definirse, y era difícil conocerle. "Igual daba tratarle dos horas que dos años: no sabrás a qué atenerte", dirá alguien que lo trató algún tiempo.

En Oviedo se encontró de nuevo con sus viejo compañeros Antúnez y Alonso Vega, con los que pasaba bastante tiempo, pues en algunos  ambientes elegantes los militares no estaban muy bien considerados. Pero, a sus veinticuatro años, Franco se conformaba con no  pasar desapercibido, mostrándose orgulloso en público. Todos los  días, invariable-mente, a primeras horas de la tarde, salía del  hotel en que se alojaba, en la principal calle ovetense, para dar un largo paseo a caballo. Su silueta esbelta, su altivez, su juventud, su estrella de comandante y su aureola de héroe africano, causaban la admiración de la gente, que le llamaba  El comandantín. En general, llevaba una vida sencilla y metódica. Leía y estudiaba temas militares, y jamás asistía a ninguna juerga. Alonso Vega decía que había llegado virgen a Oviedo y que virgen saldría de la ciudad. Pero, al poco de llegar, conoció en una romería a  una chica de diecisiete años, Carmen Polo Martínez-Valdés, no de gran belleza, pero con actitudes vivaces y aire distinguido. Se enamoró de ella, y pronto se convirtió en la mujer de su vida.

Cuando era aún una niña, Carmen había perdido a su madre, y de su educación se había ocupado su tía, una mujer que estaba muy orgullosa de su origen aristocrático, de rancia nobleza palentina. Su padre era un caballero sobresaliente en la ciudad, un propietario acomodado e interesado por los caballos y la caza.

Era la mayor de tres hermanas, criadas por institutrices extranjeras y educadas en los mejores colegios de Oviedo. Estudiaba idiomas, piano y temas de religión, y había aprendido el culto por lo refinado de la vida. 

Cuando Carmen Polo conoció a franco quedó impresionada por  El  comandantín, héroe de África que tenía brillante porvenir. "La verdad, me fue muy simpático, y como parecía interesarse por mí con preferencia de todas las otras, y ... yo no había tenido todavía novio ... Paco quería que fuésemos novios, pero yo pensaba que, siendo él militar, como había venido podría marcharse. Y sobre esto, que ya era para mí meditación suficiente, tenía diecisiete años y debía volver al colegio. Pero no se conformó con la solución y me escribió al colegio, pero las monjitas guardaron las cartas para entregárselas a mi familia y, naturalmente, no  pude contestarle.  Figúrese mi asombre cuando una mañanita, en nuestra misa de las siete y media, vimos devotamente en la capilla al comandantín  como le nombraban todas las muchachas de  Oviedo. No debieron desagradarle nuestros rezos y nuestros cánticos, pues su visita matinal a la capilla del colegio se repitió casi diariamente. Y hasta las monjas lo comentaron edificadas,  pues Paco ya disfrutaba por entonces de un poquito de celebridad.

Sin embargo, la familia no veía con buenos ojos al pretendiente, de profesión azarosa y sin bienes de fortuna. Cuando su tía  Isabel supo de los amores de Carmen, montó en cólera: "Mi sobrina no será para ese aventurero que no tiene posición y sólo busca una dote". El padre tampoco estaba conforme, pues sabía de los militares que buscaban la gloria y dejaban en situación angustiosa y la mujer y a los hijos. Era un hombre liberal y contrario a la guerra de Marruecos. Pero el galán no se rendía fácilmente, pues estaba enamorado y  pensaba que casarse con Carmen significaría un notable ascenso  social. Sin desalentarse por la actitud de la familia de Carmen, Franco siguió cortejando a escondidas a su elegida. Pero tuvieron que aguardar a 1920 para ser formalmente reconocidos como novios.

En verano de 1919 se fue de vacaciones a casa de su madre. No debía estar muy seguro de sus relaciones con Carmen Polo, porque en El Ferrol cortejó a María Ángeles Barcón, hija de un  importante industrial de la ciudad. Era una excelente partido  para el ambicioso comandante, tal vez mejor que Carmen Polo. Según ha contado María Ángeles: "Franco iba y venía solo, pero ya nos lo habían presentado y creía, por intuición, que yo no le era indiferente". Fue ella quien se saltó los convencionalismos y aceptó a salir con él. "A pesar de su profesión, sabía tratar a las chicas. Bien es verdad que tenía la aureola de cierto misterio. Hablaba poco y justo. Noté que nunca tenía las manos calientes y me gustaba sobre todo su concentrada seriedad, su dentadura blanca. Yo comenzaba a amarle con esa ilusión y desinterés característico de nuestra época tan cursi".

Franco había aprendido a hacerse valer: "Recuerdo que, no dándole importancia, contaba  cómo una bala, en Marruecos, había roto el vaso que sujetaba en  su mano sin causarle ningún daño". El romance fue avanzando  lentamente, pero el padre de la chica, temiendo que aquello fuera a más, lo rompió brusca y violentamente, prohibiéndole salir. No volvieron a verse. 

Franco volvió después de las vacaciones a Asturias, donde pudo,  por fin, formalizar el noviazgo con Carmen polo, que ha cumplido los veinte años.

  


Feststehende Wendungen

pero a lo que iba  > ‘...‚worauf ich aber hinauswollte’

¿Puede esperar un español que algún compatriota sienta interés por el secreto de lo que fue su vida? Porque, no se dude, toda  vida es secreto y jeroglífico. De aquí que la biografía sea siempre un albur de la intuición. No hay método seguro para acertar con la clave arcana de una existencia ajena. Por lo mismo, el hombre generoso siente el afán de penetrar en otras vidas, de entenderlas y no de juzgarlas. El que juzga no entiende. La justicia mecaniza, falsifica el juicio para hacer posible la sentencia. Por eso en la historia universal hay tan pocos nombres de jueces inteligentes. Vaya nuestro respeto a esa dolorosa profesión; pero de paso detestemos a los que in ejercerla se constituyen tan fácil y alegremente en jueces de afición.

Pero a lo que iba: ese ensayo de transmigración a una vida ajena, que con tanto entusiasmo suele hacer el hombre francés, inglés o alemán, no procede del altruismo. El altruismo no existe sino en la patología. 

[Ortega. A una edición de sus obras,  VI, 342-343]


Solsticio  

por Manuel Vicent

El País - 23 de junio de 1996

 

Aquellos veranos agrarios de la niñez, cuando el calor descendía muy limpio desde el azul hasta el fondo de los alacranes, vuelven a la memoria en la noche de San Juan. Entonces los incendios sólo se debían al rayo o a la venganza de los pastores. Gran parte de los crímenes eran solares. Se resolvían con navaja, con azada o escopeta de postas y sobre el cadáver respectivo, que quedaba con los ojos abiertos mirando el limonero cargado, cantaba el cuclillo un atardecer con olor a paja quemada. Algunas pasiones humanas forman una pasta cenagosa semejante al bochorno del verano. En tiempos de Franco, cuando éramos jóvenes, en verano había muchas serpientes con la boca abierta y la corrupción llegaba hasta el hueso de las cosas, puesto que era ontológica, pero el estiércol más acreditado lo producían los pollinos. Sus rebuznos sonaban como las trompetas de Jericó y con ellos no había otras murallas que derribar que nuestros cuerpos felices a la hora de la siesta con la imagen de Marilyn y una mosca vibrando en la penumbra de las cortinas. Tal vez porque éramos más puros el sudor, el calor, parecía más limpio en aquellos veranos antiguos en que el sol fundía nuestra conciencia junto con la resina de los pinos. De camino hacia el fondo de los alacranes la canícula entonces resplandecía sobre la represión moral, el terror político y algunos asesinatos solariegos, pero el calor, si bien era muy duro, aún no estaba podrido. Ignoro por qué el sol tiene ahora tan mala calidad. Será porque al llegar al asfalto nos encuentra con muchas ilusiones perdidas. Uno confunde ya la corrupción socialista con la capa de monóxido de carbono que cubre la ciudad. La cloaca del Estado con el hedor real de las alcantarillas, el propio bochorno de la conciencia con la ferocidad del anticiclón. Pero mañana será la noche de San Juan. ¿Quién no recuerda las luciérnagas que brillaban en el jardín? En el fondo de esa noche sonaba un acordeón enamorado con esta canción: sólo siendo puro se puede recuperar una forma de juventud.

 


Éxito de Terzopoulos en el

Festival de Teatro de Mérida con 'Prometeo'

ROSANA TORRES

El director teatral griego Theodoros Terzopoulos acudía por tercera vez al Festival de Teatro de Mérida, pero nunca lo había hecho con un texto que este director, y muchos expertos, consideran uno de los más difíciles de representar: el Prometeo encadenado de Esquilo. El público se puso en pie para aplaudir un trabajo calificado de exquisito, a pesar de que la obra se interpretaba en griego, por la compañía Attis Theatre, en un lugar que Terzopoulos consideró perfecto: el anfiteatro Romano de Mérida. Durante la representación no hubo ni un murmullo. A pesar del idioma. A pesar del calor emeritense y la alta temperatura que guardaban las piedras de los asientos.

La personal y certera puesta en escena de Terzopoulos se basa en una versión íntegra, en la que no se ha cambiado ni una coma del original. «Su dificultad estriba en el hecho de que en este texto no existen sucesos, no hay acción, sólo hay emociones. Ha sido uno de los grandes riesgos de mi vida», dice el director griego. Su propuesta es todo un juego de sugerentes simetrías, en el que por encima de todo ha primado el interés de Terzopoulos por descubrir la estructura de la obra: «Es una perfecta pieza geométrica», afirma.

«Un espectáculo en el que no se disimulan influencias de las más diversas escuelas estéticas y filosóficas, como liturgias funerarias egipcias, sumerias o de la Grecia Clásica, impregnadas de los estructuralismos alemán y ruso, sin prescindir de elementos orientales de la cultura mediterránea».

 


Amanecer del poeta

EL PAÍS – Sábado 27 noviembre 1999

JUAN CRUZ

 

Hay una cosa que todo el mundo sabía entonces que Francisco Brines haría antes de amanecer: irse a casa. El poeta llegaba a las reuniones, fresco, sonriente y juvenil, tomaba sin prisa una copa blanca, de agua o de tónica, o de ginebra, escuchaba a los demás, y a veces hablaba con inteligencia y con parsimonia de las cosas que sabía; se sumaba a las iniciativas tranquilas, ir a cenar, tomar café cerca de la madrugada en los drugstores en los que en esa época terminaban los periodistas y los escritores que ahora están en casa a esas horas, y los que le acompañaban hasta las últimas horas le veían de pronto desaparecer en las fronteras de un taxi, rumbo a su casa, en la Dehesa de la Villa. Entonces vivían en la Dehesa de la Villa muchos poetas que se llevaban bien: Fernando Delgado, Caballero Bonald, Fernando Quiñones...; Luis Antonio de Villena era también habitual en aquellas reuniones nocturnas, y se quedaba hasta el final, y le doblaba el pulso a la noche; pero Brines no quería prolongar, y a esa hora en que la luz ya empieza a ser en el horizonte el fin del tiempo, el poeta de Las brasas se iba a casa, como si conjurara así la denuncia que la luz hace de la constancia del pasado...

¿Y cómo llegaba a las reuniones el último Premio Nacional de las Letras? Él dice que estuvo siempre muy influido por Juan Ramón Jiménez, y también ha explicado de dónde nace su poesía, narrativa, sensual, melancólica y mediterránea, pero han tenido que venir estos galardones de ahora para que se sepan de su voz esas cosas; va a los recitales y se sienta detrás, como si aún no hubiera llegado, y cuando recita él mismo se coloca así las gafas de montura negra que le dan cierto aire de ministro árabe de Cultura, y lee de lado, también como si aún no hubiera llegado a esa reunión social.  Y llega, pues, haciendo así con la mano para que los demás sigan hablando como si él no hubiera llegado aún... Aún no: ese título de uno de sus libros, que expresa en sí mismo una frontera y una incertidumbre, es también la expresión de sus manos cuando llega o cuando se va: no quiere decir que está, no quiere decir que se va, aún no es tiempo...

Pero si eras tú quien le recibía en las reuniones, observabas su abrigo de color caramelo, del que se despojaba como si se quitara también el tiempo de la calle; como había escrito un poema de unas manos que iban envejeciendo en la ventana de una casa sin sol en Oxford, le mirabas las manos, morenas siempre, como el rostro, que a lo largo de los años él ha sometido al beneficio de los atardeceres de la costa... Son manos explicativas, que él utilizaba para taparse parcialmente la boca cuando su risa era pícara, o cuando comenzaba a hablar; ponía así los dedos, en medio de los labios, y sabías que era en ese instante cuando quería intervenir... Sabía cosas insólitas, porque leía mucho, y no sólo leía los innumerables libros de poesía que le enviaban sus amigos considerándole ya un maestro, sino que devoraba la prensa por los lados insólitos por donde sólo la lee gente como él, curiosa y dispuesta para sorprenderse...

De sus abrigos, como nosotros veníamos de una tierra sin abrigos, me sorprendía su tacto suave, que daba la sensación de que no pesaba, sino que era aire y también frontera del tiempo: como si guardaran un cuerpo que no conocía transición entre el calor y el frío... Lo recuerdo, en aquellos días, siempre en invierno y de noche, por eso, acaso, los símbolos del tiempo que cubren su poesía son los que vienen ahora a la memoria tan frescos como esa invocación de Las brasas: „Hermosa fue la vida/ cuando el cuerpo era joven, y el deseo/ la costumbre inicial de cada hora“.

Brines, antes del amanecer. Hace unos días sé de alguien que desmontó una casa, y de pronto halló el brevísimo volumen donde se guarda ese poema; lo mantuvo lejos de la mudanza y lo hizo viajar consigo. Luego le dieron el premio nacional a Francisco Brines. Ese libro fue un amuleto. Lo publicó en el 60, cuando él tenía 28 años.

Y otra B de la poesía: Mario Benedetti se estará yendo a esta hora a Uruguay, como todos los años. El miércoles recibió en el palacio Real, de manos de la Reina, el Premio Reina Sofía de Poesía, el primero que recibe en este país. Una frase suya:

„Ahora las palabras pasan por caja y antes pasaban por la magia“. Antes de su breve discurso sobre la poesía, que concluyó recitando un manual para salvarnos, el poeta anunció: „Perdonen por la afonía, pero es que soy asmático“.  Al final le gritaron ¡bravo!, y con ese primer bravo español se fue a Uruguay, hasta la primavera.

 


Artista

EL PAÍS – Martes 21 diciembre 1999

ROSA MONTERO

El otro día me crucé con un mendigo muy interesante. Era uno de esos pobres posmodernos, de nueva generación, no sólo por su edad (unos 27 o 28 años), sino por su aspecto raído pero apañado, modesto pero pulcro. En realidad sólo se sabía que era un mendigo porque, al pasar junto a él, extendía la mano y suplicaba, con un tono a la vez digno y simpático, que le dieras algo para comprarse un bocadillo. Entonces advertías, sin duda dirigida por un imperceptible movimiento de cabeza del tipo, que el hombre estaba parado delante de una tienda de bocatas. El mensaje, sencillo y eficaz, se instalaba limpiamente en tu cerebro: este chico es un buen muchacho y tiene hambre.

De modo que le dabas unas monedas; y el mendigo las miraba, componía una discreta expresión de alegría (como de quien advierte que, con eso, ya tiene suficiente para el festín), daba las gracias efusivamente y, después, desentendiéndose de ti, se volvía a contemplar el escaparate repleto de bocadillos, calculando, con aire goloso y pensativo, cuál de esas delicias iba a empapuzarse. Con lo cual tú te marchabas tan contenta, con el corazón caliente y gaseoso, satisfecha por un microsegundo de ti misma. Para volver a pasar por el mismo lugar horas más tarde, y encontrarle realizando ante otro la misma y exquisita representación: la mirada a las monedas, la sorpresa feliz, el meticuloso examen del escaparate.

No pretendo denunciar a un mendigo que miente, sino alabar a un profesional de primer orden. En realidad ese chico no engaña: ya había conseguido su dinero y no necesitaba añadir la espléndida actuación del escaparate. Lo hacía, pues, para ofrecer un servicio. Es decir, no pide, sino vende. Vende pequeñas absoluciones de nuestra culpa, dosis de consuelo. 

Es tan inquietante sabernos más ricos que los muchísimos desposeídos de la Tierra.... Sólo en España hay 800.000 personas excluidas, desterradas del sistema y carentes de todo. Y otras 700.000 están en la frontera, a punto de caer en el abismo. Me pregunto a cuál de las dos categorías pertenecerá el chico de los bocadillos. Ese artista, ese genio.  Ese joven emprendedor que ofrece lo que el mercado demanda: un alivio barato de nuestra responsabilidad en la injusticia.

 


Übersetze

 

 

  1. Spanien ist auch nicht mehr, was es einmal war.

  2. Wie war Ihr Name noch mal?

  3. Wer hat angerufen? Wer war es?

  4. Und was wollte er?

  5. Er wollte Sie sprechen? 

  6. Ich wollte Sie etwas fragen.

  7. Paganini hieß nicht Pablo, sondern Niccolò.

  8. Ist es wahr? Das habe ich nicht gewusst.

  9. Das hätte uns gerade noch gefehlt.

  10. Er ist schon da. Es wurde auch Zeit. [Zeit = hora]

  11. Ach, fast hätte ich es vergessen: ...

  12. Das ist mehr, als alle erwartet haben.

  13. Das dachte ich mir doch. [imaginárselo]

  14. Wollten wir nicht ins Kino gehen? Wieso kaufst du Karten für die Oper?

  15. Du rauchst nicht mehr? Früher hast du viel geraucht.