ORACIONES DE POSIBILIDAD y PROBABILIDAD

Ausdruck der Möglichkeit und der Wahrscheinlichkeit

© Justo Fernández López


Beachte die Negation bei Modalverben

 

puede ser + adjetivo

puede estar puede no ser + adjetivo

puede no estar no puede ser + adjetivo

no puede estar

pudo ser + adjetivo

pudo no ser + sustantivo

no pudo ser + sustantivo

 

Pueden estar casados.            

Pueden no estar casados.           

No pueden estar casados.           

 

Puede ser un policía.                  

Puede no ser un policía.              

No puede ser un policía.             

 

Puede estar en casa.                  

Puede no estar en casa.             

No puede estar en casa.             

 

Puede haberlo escrito él.         

Puede no haberlo escrito él.        

No puede haberlo escrito él.        

 

Podría haber llegado a tiempo.    

Podría no haber llegado a tiempo.   

No podría haber llegado a tiempo.

 

Pudo haber cogido el tren.          

Pudo no haber cogido el tren.      

No pudo haber cogido el tren.      

 

Pudo haber escrito la carta.         

Pudo no haber escrito la carta.    

No pudo haber escrito la carta.    

 

Puede ser así.                        

Puede no ser así.                    

No puede ser así.                   

 

Puede ser como tú dices.         

Puede no ser como tú dices.        

No puede ser como tú dices.       

 


Ejemplos

 

[1]            Dicen que los nacionalistas catalanes no acaban de concretar sus condiciones para apoyar al gobierno de José María Aznar. Yo creo que no. Pudo serlo en un primer momento, pero no ahora.

[2]            El techo tiene una resquebrajadura. Pudo ser de los barrenos que tiraron al construir la autopista de al lado.

[3]            Era muy amigo de Aznar. Pudo ser ministro de Exteriores en el gabinete de Aznar, pero no quiso por miedo a que le tacharan de enchufado.

[4]            La decisión de no invertir más dinero aquel año pudo ser decisiva para el futuro de la empresa. Gracias a Dios que la crisis no duró mucho.

[5]            -¿Qué fue eso? Parece que fue un relámpago.
-Pudo no ser un relámpago. Pudo haber sido el faro de Cabo Silleiro.

[6]            Pudo ayudarme entonces cuando yo estaba tan necesitado, y no lo hizo. Ahora yo ya me arreglo solo, no necesito ayuda de nadie.

[7]            -¿Por qué llegas tan tarde?
-No pude llegar antes, tuvimos una reunión y la cosa se prolongó.
-¿No pudiste llamar?
-En la sala de reuniones no hay teléfono para que la gente no nos moleste.
-Pudiste salir un momento al servicio y llamar desde allí con el móvil.

[8]             


Un hecho inquietante

 

Acabo de advertir un hecho inquietante: que todos los estudios de opinión que en el mundo hay están habitualmente divididos por franjas de edad, y que esas franjas, ay dolor, terminan siempre en el filo apocalíptico de los 44 o 45 años. Y así, los encuestados se reparten en segmentos que van, pongamos, de los 15 a los 24, de los 25 a los 35, de los 36 a los 44, y luego, abruptamente, se llega a la frontera del espacio exterior y todo se reduce a un humillante apartado que tan sólo especifica: «de 45 en adelante».

Ya sé que no somos eternos, y que el tiempo pasa, y que uno se va haciendo un cuarentón, y después un cincuentón, y después un sesentón, y poco después un muerto, pero aun así, ese ominoso derrumbe en las encuestas me parece demasiado brutal. Es como si más allá de las columnas de Hércules de los 45 sólo viniera la mar del fin del mundo, el océano incógnito por el que se desploman irremisiblemente todos nuestros barcos, nuestras carnes, nuestras esperanzas, nuestras horas, todo nuestro futuro despeñado.

Tal vez los responsables de las estadísticas, que se supone que deben de conocer los intríngulis del comportamiento humano, establezcan esta división porque a partir de los 44 o 45 la mayoría de los encuestados ya no modifica su opinión, interpretación ésta que no sólo no me consuela nada, sino que me espanta, porque no hay mejor manera de morirse en vida que sentarte encima de tus propias ideas y ya no menearte de ese ínfimo rincón del universo. Sea como fuere, ahora que estoy pisando el borde mismo de la nada me fijo más que nunca en aquellas personas que ya lo traspasaron hace tiempo, por ver si es que te autodestruyes o qué pasa. Pues bien, tranquilidad: los hay mayores de 45 con aspecto muy vivo. Pese a todo, extramuros no debe de ser un lugar tan terminal como parece.