Tiempos verbales

Ejercicio

© Justo Fernández López


Moda carcelaria

 

EL FARO DE VIGO – 26.09.2000

 

Luis del Val

 

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Parece que [remitir] ________ la tendencia a que los pantalones [resbalar]__________ por la cintura y los bajos de la pernera [formar] ____________ una especie de acordeón al rebasar la largura para la que, en principio, [ser] _______ diseñados. Pero lo más deslumbrante [ser]          el camino por el que una moda carcelaria, un distintivo de los “bad boys”, [ser] _____________________ una especie de signo de los jóvenes burgueses.

 

La historia [comenzar]                     en el sistema penitenciario estadounidense donde los cinturones [estar]                    prohibidos para evitar que con el cuero se [poder]               construir fácilmente lazos que [permitir]                   el ahorcamiento, o con la hebilla pinchos que [poder]__________ [ser]                          mortales en una pelea.

 

Como una consecuencia lógica los pantalones, al carecer de cinturón que los mantenga sujetos a la cintura, [resbalar]               hacia abajo y [formar]_________ junto al calzado ese apelotonamiento que [producir]____________ la impresión de que los pantalones [ser]________ dos tallas más grandes de lo que [necesitar]                     el usuario.

 

Los reclusos se [tropezar]                      con otro inconveniente y [ser]_______ que [tener]        que [meterse]                           continuamente los faldones de la camisa, por lo que [optar]                  por llevar la camisa por fuera. De esa forma [lograr]                evitar una molestia funcional y ocultar la falta de cinturón.

 

En los barrios marginales de Nueva York, estos chicos ex presidiarios, tras salir de la cárcel, se [dar]              cuenta de que [gozar]                   de un gran prestigio entre los jóvenes de su edad, precisamente porque [visitar]             __________________ la cárcel les [proporcionar]                     una aureola de héroes. Y, con objeto de no tener ni siquiera que contarlo, [decidir]________  usar en libertad el mismo tipo de vestimenta al que se [ver]                  obligados durante el internamiento.

 

Cuando el hijo de una familia burguesa [prescindir]                del cinturón y se pone la camisa por fuera [imitar]                              a un pobre y desgraciado delincuente. Pero él no lo [saber]                .

Se [creer]             que [llevar]                                a cabo un valiente acto de rebeldía.

 


Moda carcelaria

 

EL FARO DE VIGO – 26.09.2000

 

Luis del Val

 

Clave/Auflösung

 

Parece que remite la tendencia a que los pantalones resbalen por la cintura y los bajos de la pernera formen una especie de acordeón al rebasar la largura para la que, en principio, fueron diseñados. Pero lo más deslumbrante es el camino por el que una moda carcelaria, un distintivo de los “bad boys”, ha llegado a ser una especie de signo de los jóvenes burgueses.

 

La historia comienza en el sistema penitenciario estadounidense donde los cinturones están prohibidos para evitar que con el cuero se puedan construir fácilmente lazos que permitirían el ahorcamiento, o con la hebilla pinchos que podrían llegar a ser mortales en una pelea.

 

Como una consecuencia lógica los pantalones, al carecer de cinturón que los mantenga sujetos a la cintura, resbalan hacia abajo y forman junto al calzado ese apelotonamiento que produce la impresión de que los pantalones son dos tallas más grandes de lo que necesita el usuario.

 

Los reclusos se tropezaban con otro inconveniente y fue que tenían que estar metiéndose continuamente los faldones de la camisa, por lo que optaron por llevar la camisa por fuera. De esa forma lograban evitar una molestia funcional y ocultar la falta de cinturón.

 

En los barrios marginales de Nueva York, estos chicos ex presidiarios, tras salir de la cárcel, se dieron cuenta de que gozaban de un gran prestigio entre los jóvenes de su edad, precisamente porque haber visitado la cárcel les proporcionaba una aureola de héroes. Y, con objeto de no tener ni siquiera que contarlo, decidieron usar en libertad el mismo tipo de vestimenta al que se vieron obligados durante el internamiento.

 

Cuando el hijo de una familia burguesa prescinde del cinturón y se pone la camisa por fuera está imitando a un pobre y desgraciado delincuente. Pero él no lo sabe. Se cree que está llevando a cabo un valiente acto de rebeldía.