AUMENTATIVOS y APRECIATIVOS

© Justo Fernández López


Ejemplos

 

[Fuente: Coste, J./Redonde, A.:

Syntaxe de l’espagnol moderne.

Paris: Sedes, 1965, S. 44-57]

 

-ón / -ona

 

[1]            Veíase un acantilado unido a otros de la costa cantábrica para construir un murallón enorme, siempre batido por el empuje vigoroso del acéano. [P. Baroja]

[2]            Estarás mejor acostado. Te vas a quedar dormido en el butacón.

[3]            Marcela miraba a Rosalía, tan grandona, saliendo por encima de la cabeza de su bailador. [Elena Quiroga]

[4]            Se trataba de una familia burguesona cuya hijita sufría ronquera y tenía que cantar en el festival benéfico de no sé qué.

[5]            Era un cincuentón alto, distinguido y enjuto.

[6]            La mujer del maquinista se llamaba Rocío y era algo más de cuarentona, alta y muy gruesa.

[7]            Era reservón y no hablaba nunca de sí mismo, ni de sus padres, ni de sus hermanos.

[8]            Claro que la Sara tenía poca paciencia y un carácter regañón y puntilloso. [M. Delibes]

[9]            Ni las ligaduras, ni el peso que le oprime impiden al herido animal darse un par de revolcones y lanzar un gruñido que dura medio minuto.

[10]       El vientre le dio un tirón al tratar de incorporarse y tuvo que renunciar a pisar el suelo por aquella tarde.

[11]       En el centro del patio hay un macetón con una planta grande, al cual rodean varias macetas con plantas más chicas.

[12]       El tren aparece de pronto por el costado de las lomas como una manchita negra; se mueve, adelanta rápidamente, va dejando en el cielo un largo manchón de humo.

[13]       Mi equipaje era un maletón pesado.

[14]       Me había quedado embobado y sentí que me caía un lagrimón.

[15]       Acodado en la ventanilla, Joaquín contemplaba cómo se hacían pequeñas las casas del lugarón manchego.

[16]       Pipá no era borrachón, era borrachín, porque ni su edad, ni lo somero del vicio merecían el aumentativo. [Clarín]

[17]       ¡Nita! ¿Quieres ayudarme, hijona? Me parece que yo sola no podré despachar a este maldito pollo. [Dolores Medio]

[18]       Buen chico -enjuició Leopoldo-, su familia tiene un fortunón. El padre dejó el ejército y se dedicó a los negocios.

[19]       Algunas chimeneas empezaron a humear, y el esquilón de la iglesia estremeció el aire con un llanto triste.

[20]       Entonces se levantaba en camisón, y, sin encender la luz, se iba hacia las arcas.

[21]       Sabía mentir y era simpaticón, esbelto y de buen ver.

[22]       Tengo una noticia curiosona para usted -le dijo un día. -¿Buena o mala. -Curiosa nada más.

[23]       Tomaron por una callejuela estrecha, entre dos paredones negros, sin puertas ni ventanas, que parecían muros de una cárcel.

[24]       Aquella tarde conoció a aquella mujerona desastrada y sucia, con un poblado bigote gris.

[25]       El guión cinematográfico centraba mis mejores esperanzas, pero no podía dedicarle todo el tiempo que hubiera deseado, por aquello de „más vale pájaro en mano ...“ y el pájaro en mano eran los horrendos novelones que había que verter al castellano.

[26]       La vieja tomó asiento sobre el sofá, tratando de ocultar con su amplia faldamenta, los toscos zapatones de campesina.

[27]       Si a tu racha de inquietud le añades tus cálculos sobre la edad, no te tranquilizas en un año. ¿Por qué no bebes un poco? Y no te dejes llamar vieja solterona por Neca.

[28]       Aquí en los árboles vio dos niños desnudos, barrigones, con sombreritos de tela.

[29]       La dueña de la fonda, gorda y tetona, hacía tintinear un manojo de llaves que pendían de su faltriquera.

[30]       Vaya, niño, todo lo quieres saber. Eres muy preguntón.

[31]       Las muchachas entonces prorrumpieron en gritos y se desperdigaron como una banda de ratas chillonas.

[32]       Ahora no está mal, antes vomitaba mucho -comentó Joaquín.

[33]       Niño vomitón, niño engordón -dijo „el Austuriano“.

[34]       Silve tenía siempre buen humor, pero a veces era respondona.

[35]       Vamos, gran dormilón, arriba. Si te dejase, serías capaz de estarte en la cama hasta las siete de la mañana.

[36]       Las criadas cantan sin descanso, pero cambian constantemente de canción. Empezaron por „Amapola, lindísima amapola“ y después siguieron con „Dónde estarán nuestros mozos“, con „Rosa de Madrid, la flor de Chamberí“ y con „Pepona sin pelo“. [C. J. Cela]

[37]       Colocó un mostrador y una estantería que improvisó con cuatro tablones viejos.

[38]       Estaba sentada en un butacón de cuero despellejado y hundido, contemplando el agua que caía incesantemente.

[39]       Platero, de un tirón, sacó la carretilla.

[40]       La luna barría las calles, les daba el último limpión.

[41]       De un enérgico empujón me rechazó con furia del cuarto y se cerró por dentro.

[42]       Sin efusión verdadera, el apretón de su mano, al partir, tenía todos los caracteres de una ruptura.

[43]       No le pudo encontrar, a pesar de que salió a los alrededores de la casa varias veces, y una de ellas se dio un llegón corriendo hasta el cruce de la iglesia.

[44]       El hombre alto dio un resbalón. Estuvo a punto de caerse.

[45]       Les asustaba la oscuridad, no podían evitar el relacionarla con la muerte. -Tranquilícense, señoras. No pasa nada. Un simple apagón.

[46]       Sacó de los cajones de la espetera tres escudillas de barro esmaltado, las alineó delante de sí y con un cacillo de latón amarillo las fue llenando.

[47]       Veía a todos en torno aguardando a que se alzase el telón.

[48]       De bruces sobre el colchón, cerca del hermano, se dormía al instante, pero, a poco, despertaba llamando a la madre.

 

 -achón, -arrón, -urrón, -etón, -erón, -ardón, -inflón, -ullón

 

[49]       Es un hidalgo, Menchirón; pero un hidalgo viejo, cansado, triste, empobrecido, encerrado en este poblachón sombrío. [Azorín]

[50]       Encima, un cielo que es una guerra rauda entre un ventarrón y unas nubes. [J. Ortega]

[51]       Los nubarrones reventaron de pronto y soltaron el agua a cántaros.

[52]       Entre nosotros lo teníamos por reaccionario y santurrón.

[53]       Era un mocetón moreno, vestido como los contrabandistas o los bandidos caballerescos, que sólo existen ya en los relatos populares.

[54]       Las mesoneras echaban el vino con desprecio, porque en el verano, todos los pobretones andan sueltos por los caminos.

[55]       No había ningún caso de importancia, salvo una fea herida de arma blanca que le había propinado al guapetón del barrio.

[56]       A Don Leoncio le corrían goterones de sudor por la rugosa frente.

[57]       El moscardón es el encargado de la funeraria de las moscas. [Ramón Gómez de la Serna]

[58]       Tigre Juan caía entonces sobre el grupo, se apoderaba de un niño o dos, los más guapetones y gordinflones, los traía al puesto y los guardaba prisioneros.

[59]       El hombre del tejar semejaba un angelito grandullón, tosco y bebedor de vino tinto.

 

 -azo, -aza

 

[60]       Pero al levantar la visa no vio sino los ojazos de su cuñada, que irradiaban una luz nueva, más negra, pero más brillante que la de antes.

[61]       Se levantó un perrazo negro. Ladró breves instantes, sin ganas, por cumplir, y volvió a echarse.

[62]       Años después tuve el gustazo de romperle las narices, y eso hace que me sienta un tanto en paz con él.

[63]       El viajero que iba enfrente de Gabriel se despojó del abrigo y se empinó para colocarlo encima del equipaje. -¡Uff! -resopló -. Aquí dentro empieza a hacer calorazo.

[64]       La abuela solía meter su dedazo huesudo en mi boca como un gancho: -A tu edad nos e comen caramelos, ¿no te da vergüenza?

[65]       No sé cómo le diga que lucía me tira un poco, un pocazo, si se han de dicir las cosas conforme son.

[66]       El terror me secó la garganta cuando una manaza fría se aplastró sobre mi nuca.

[67]       Había una liebre muerta, con los ojos empañados y el pelaje maculado de sangraza.

[68]       Don Jenaro, el cura, estaba contento porque al fin aquellos incredulazos del tabernero y de don Nando habían oído las cosas claras.

[69]       El „Aceituno“ se restregaba sus negros piesazos uno contra otro.

[70]       El sótano se alumbraba con un candil de aceite improvisado en una lata de sardinas. La mecha soltaba un humazo espeso, hediondo.

[71]       Adelita limpiaba la cara de su muñeca con las lavazas del cubo.

[72]       Josefa le quita sus botazas y sus calados calcetines y ellos le desnudan con dificultad.

[73]       Huele a vino, a vinazo tinto de taberna pueblerina.

[74]       Crujían los viejos tablazones del camastro y casi se les oía respirar con agoniosa fatiga.

[75]       Lo malo era que el valor de un hombre puede cambiar de la noche a la mañana. Hoy podía ser uno valiente y mañana un bragazas.

[76]       Tú eres un memo y un bocazas. En cuanto estás delante del Peque te acobardas.

[77]       -El señor director dice que es usted un calzonazos. -Es que ella (mi mujer) tiene mucha energía. Un carácter muy fuerte.

[78]       Pasaba por entre los pupitres del gabinete de escritura, se asomaba a la cantina, subía a las comisiones, deshacía a codazos los grupos de los pasillos.

[79]       Si le he dado un botellazo a ese tipo, ha sido, al fin y al cabo, en legítima defensa.           

[80]       El toro corveteaba y daba hocicazos a uno y otro lado para desprenderse las banderillas.

[81]       Buscaba sus billetes por entre los pies de la gente. Alguien le dio un rodillazo en la espalda.

[82]       Era reciente aún el lanzamiento del „Sputnik“ y mucho más el del „Lunik“. Los americanos ametrallaban el cielo a satelitazos, quizá para compensar el retraso con la cantidad.

[83]       El Brigante dio a su enemigo tal sablazo, que vimos caer el cuerpo del dragón con el cuello casi tronchado.  

[84]       Con diez arponazos han cogido diez ballenas como diez plazas de toros.

[85]       En el paseo de la Ronda un dependiente fue agredido a navajazos por un sujeto que le era completamente desconocido, sin mediar palabra.

[86]       Salía uno a la calle y al recibir el primer latigazo sutil de un cierzo afilado como navaja barbera, se le encogía el espíritu, se le ponía la carne de gallina.  

[87]       Cuando llegaba, cada mañana, Solés abría la caja y echaba un vistazo. 

 

 unregelmäßige Bildung auf -azo

 

[88]       Dio un manotazo al aire, como desechando aquella fatalidad de sus diecinueve años.                                                                                          

[89]       Pegué sobre el velador un puñetazo que hizo que se tambaleara todo el servicio.

[90]       El pelo, de color de espliego seco, estaba cortado a tijerazos.             

 

 -ote, -ota

 

[91]       Luego la iglesota grande y profana, y el sepulcro del Cid y su mujer.

[92]       ¡El tonto de Platero! Puesta en el cristal de la ventana su cabezota blanca, agigantada por la sombre, contemplaba quieto y triste el comedor encendido.

[93]       Todos llevaban una máscara. Algunos niños traían careta de cerdo o de gorila; otros, de payaso o narizotas.

[94]       Había terminado de cenar y comía un migote de pan.

[95]       Todo era: „Tío, por aquí; tío, por allá; tío, tome usted esto; tío, coma lo otro, y el tío, cada vez más encarnado y alegrote, engullía cuanto le ponían en el plato.

[96]       Si un chico tenía hambre, bajaba a la cocina, pedía pan y queso, y sin inconveniente alguno, se lo daban, y si la cocinera francota y bonachona estaba de humor, hasta le freía un huevo y una magra.

[97]       Hay por estos andurriales cada mocetón tan hermosote como una escultura.

[98]       Javier me telefoneó ayer para despedirse. Con todo lo brutote que parece, es de lo más correcto.

[99]       Josefa, con sus cuarenta años bien cumplidos, se conservaba lozana y frecota.

[100]  Prefirió pensar en el efecto que debía hacer el cardenal de Boston en traje de baño a una piscina pública, entre todos aquellos herejotes de Norteamérica.

[101]  Aquello de gato pedía sangre, Ronzal estaba seguro; pero no sabía cómo contestar al liberalote.

[102]  Mírenlo: ahí va el diablo del alcaldote con su vara y todo.

[103]  Nunca dicen palabrotas ni reniegan de los santos, como nosotros, que siempre andamos mentando a toda la corte celestial.

[104]  Cualquier soldadote se cree con derecho a insultarnos sin consideración a nuestra edad y a nuestro sexo.

 

 -al, -ales, -ar, -ares

 

[105]  Es una calleja desierta; parta la componen tapiales de huertos; parte, vetustas y medio arruinadas casucas. [Azorín]

[106]  Los ciriales avanzaban calle abajo acompañando a la cruz.

[107]  Y si hay hijos, las mujeres de ahora no saben criarlos sino a fuerza de dinero: entre nodrizas, ayas y médicos a cada paso, se gastan un dineral.

[108]  Lo mejor de aquel estudio era un amplio ventanal que daba sobre los tejados, y desde el cual se veía una gran extensión de la ciudad vieja.

[109]  Tumbado en la cama, empezó a pasar hojas, leyendo algún titular o comienzo de artículo.

 

 -udo, -uda

 

[110]  Las roturas de la camisa, más desgarrada que una gavia hendida por los temporales, dejaban ver el negro pecho velludo, fortalecido por las olas que se habían estrellado en él.

[111]  Un viejo patilludo tocaba la guitarra garbosamente.

[112]  Los maniquíes de sastrería son microcéfalos y cuelludos.

[113]  Hubo una pausa en que „Aceituno“ se quedó mirando sus largos pies juanetudos de uñas rotas.

[114]  Me cogió la cabeza entre sus manos huesudas y sentí clavarse en mi mejilla derecha su brillante.

[115]  Era un sapo barrigudo, con los ojos saltones y las manos en oración, embrujando las aguas.

[116]  La persecución de que el joven capitán hizo objeto a la muchacha se hizo sañuda e insistente, casi insensata.

[117]  A la entrada del pueblo hay una hermosa avenida de olmos y olmas. Los olmos son los que acaban en punta, y las olmas son las que tienen un ramaje copudo, redondo, maternal. [C. J. Cela]

 

 -a

 

[118]  Sepan que no me faltan diez docenas de jamones colgados en el techo de la despensa, ni veinte cubas de lo añejo.

[119]  Se acercó al sepulcro, y asió las dos anillas de bronce empotradas en una de las losas.

[120]  El ciervo de cuerna arborescente no sirve más que para hacer percheros.

[121]  En una sociedad bárbara, yo le hubiera reventado la cabeza a Hinojosa de un solo golpe de clava y me hubiera llevado a la mujer.

[122]  El pastor miraba, enigmático, a la gente, apuntalado el cuerpo sobre la garrota.

[123]  En el almacén de harina descargaban grandas sacas.

[124]  El tabernero, que está enjuagando una frasca detrás del mostrador, levanta los ojos y nos mira.