DIMINUTIVOS y APRECIATIVOS

© Justo Fernández López


 

El amor es un niño

que cuando nace,

con poquito que coma

se satisface ...

[Seguidilla]

·

El agua de la acequia

iba llena de sol,

en el olivarito

cantaba el gorrión.

[G. Lorca]

·

Ese lunar que tienes,

cielito lindo

junto a la boca,

no se lo des a nadie,

cielito lindo,

que a mí me toca.

[Canción]

·

Por las colinas

y las sierras calvas

verdes pradillos,

cerros cenicientos,

la primavera pasa ...

[Antonio Machado]

·

Todo lo que perdí

volverá con las aves.

Sí, con las avecillas

que en coro de alborada

pían y pían.

[Jorge Guillén]

·

¡Ay San Gabriel de mis ojos!

¡Gabrielillo de mi vida!

Para sentarte yo sueño

un sillón de clavelines

[F. García Lorca]

·

La Pilarica en el cielo

la jota quiso cantar;

de oírla los angelitos

se pusieron a bailar.

[Jota aragonesa]

·

Colmenero es mi amante

y, en su abejar,

abejicas de oro

vienen y van.

[Antonio Machado]

·

De entre las peñas salen

dos lindas comadrejas;

me miran y se alejan,

huyendo, y aparecen

de nuevo, ¡tan curiosas!

[Antonio Machado]

·

Las tierras labrantías,

como retazos de estameñas pardas,

el huertecillo, el abejar, los trozos

de verde oscuro en que el merino pasta,

entre plomizos peñascales, siembran

el sueño alegre de infantil Arcadia.

[Antonio Machado]

 


Ejemplos

 

[Fuente: Coste, J./Redonde, A.:

Syntaxe de l’espagnol moderne.

Paris: Sedes, 1965, S. 1-44]

 

-ito

 

[1]            De pronto, saliendo del primero izquierda, irrumpen en la escalera los payasos; Él, Ella y Ellitos. Cuatro seres joviales.

[2]            En toda la extensión se ven casitas rústicas de peregrina forma.

[3]            Allí seguían sentados en el petril los mismitos de la mañana en que él embarcó para Cuba la bella.

[4]            El curita joven se había callado ahora ... Recordaba su primer encuentro con el cura viejo de la parroquia.

[5]            Un rayito de sol se colaba, multicolor y festivo, hasta el Cristo del altar.

[6]            Aniano, más bien bajito, se apoyaba de espaldas, con ambos codos, en el mostrador.

[7]            Chucho acercó su manecita a la trucha y la tocó con un dedo tímidamente.

[8]            La pobre criatura posaba alguna ven su manecita en la mano de Gertrudis.

[9]            A mí ni ése ni nadie me pone las manitas encima, ¿te enteras?

[10]       David le había tendido sus manitas con ademán de súplica: „Di que sí, mamita, di que sí ...“. Cuantas veces al despertarse de una pesadilla, la había buscado implorante: „Gracias, gracias, mamaíta“, decía.

[11]       Tu papaíto es el único, el único de todos los vecinos de Zaragoza que no ha dado nada para la guerra.

[12]       Vaya, vaya, así que está usted completamente chalado por esa viudita.

[13]       Luisita, estate quieta. Ven acá, Pepito. Lucas, no te quedes a la puerta.

[14]       Pendía de la pared un cuadrito de marco ex dorado, que encerraba las habilidades juveniles de la abuela de doña Leoncia.

[15]       Callejitas y callejitas.  Altos, tras mucho andar, en plazoletas desiertas. Diríase que allá arriba, en la celosía de un convento, se ha producido un ruidito.

[16]       Era don Zana un hombre guapito y risueño.

[17]       Con el gato hicieron cordeles para relojes de pesas; con sus uñas, un rascador para peinar pieles; son su esqueleto, una jaulita para ratones.

[18]       A mediodía llegué a Romanillos, una aldeíta náufraga en un mar de espigas.

[19]       ¡Qué infinidad de taxitos, de trenecitos, de tranvitas, de casitas en construcción!

[20]       El Jorobadito miraba a los otros niños ágiles, con las espaldas rectas, y una luz de tristeza se extendía por sus ojos.

[21]       Una columnita de humo blanco se desmadejaba sobre el tejado pizarroso de aquella pequeña vivienda.

[22]       Roque se remangó el pantalón izquierdo y mostró un circulito de piel arrugada.

[23]       El anciano era pequeñito, menudo, con las barbas blancas y la cabeza toda calva.

[24]       Sus amigas y conocidas me mandaban los abanicos, ora por mediación, ora directamente, con un billetito recomendándose a mi galantería.

[25]       Ella tenía para mí un paquetito muy bien hecho, con la dorada etiqueta de una tienda cara.

[26]       Ya veo que con medio millón tendremos una boda decentita.

[27]       En su soledad, en invierno y aun en verano, la abuelita Rosa leía novelas antiguas al lado de la estufa.

[28]       Creí encontrar una  huerfanita ansiosa de cariño y he visto un demonio de rebeldía.

[29]       Los churros a primera hora de la mañana están todavía calentitos y crujen cuando se les hunde el diente.

[30]       Yo dedico esta canción a mis amiguitas: Lolita, Carmencita, Rosarito y Pilarita.

[31]       La iglesita de la Vera Cruz en el otero se yergue solitaria.

[32]       Ponlo en otro sitio, no lo dejes aquí, ponlo en el armarito.

[33]       Era deliciosa aquella Paquita con su naricita remangada, sus ojos chispeantes y la extrema movilidad de su cuerpo.

[34]       La mirilla se descorrió y tras ella apareció un ojo. Tras el ojo la voz de una mujer.
-¡Pero si es el marquesito! ¿Vienes solo?
-No, traigo una amiguita conmigo.

[35]       Un buen día, a la salida del colegio, nos lo encontrábamos en la esquina de San Celedonio, posado el barrilito en la acera.

[36]       Isabelita, si alguna vez jugaba con sus muñecas, no tenía en esto gusto tan grande como en reunir y coleccionar y guardar cosillas.

[37]       A ella le gusta bajar a estas horas con el perro, para que el animalito haga sus necesidades.

[38]       Hay unos pollos de patas torcidas que se parecen a Carlitos Chaplin.

[39]       Merceditas, la pelotari, le traía encelado, igual que si se tratase de su primera aventura amorosa.

[40]       Los dueños de la casa tenían una hija, Milagritos, casada con un empleado de la Fiscalía de Tasas.

 

-cito

 

[41]       Con la punta aguda de los dedos, la mano extendida, se arregla doña Inés, con toquecitos rápidos, la negra onda de pelo.

[42]       Junto a la iglesia está el llamado palacio de Carlos V, con su amplio mirador que se abre a un vallecito de frondosidades.

[43]       Ese muellecito que llevan por rabo los cerdos es para que al darles una patada salgan más disparados. [R. Gómez de la Serna]

[44]       Él iba con su trajecito azul y su gorra marinera, cogido a la americana de su padre.

[45]       Ella vive bastante cerca de casa, en una callecita detrás de la Catedral.

[46]       Sólo él tenía la llavecita de hierro de la caja, colgada de la misma cadena que la medalla.

[47]       Jorgito, Alvarito, Guillermito, Leopoldito, Julito, Joseíto, Luisito. Inocentes. [Lorca]

[48]       Todos los niños hacen travesuras; tampoco te gustaría tener en casa al perfecto Jaimito.

[49]       ¿Qué tal, señor Baroja? Usted siempre en la terraza tomándose su cafetito, ¿eh? ¡Qué bien lo tratan en su casa!

[50]       Carola sirvió otra ronda de vermuts a cuenta del alcalde y Celso se echó al bolsillo de la chaqueta un montoncito de palillos de dientes.

[51]       Las paredes estaban cubiertas por cajoncitos, donde los clientes habituales guardaban sus botellas.

[52]       A algo más de la mitad del camino, se encuentra con su pastorcito que está sentado sobre una piedra esperándola.

[53]       Era un hombre bastante serio que tenía (y sigue teniendo aún) un tallercito de limpieza y reparación de máquinas de escribir.

[54]       Habían pasado sólo siete meses desde la última vez que la había visto, pero éstos habían sido suficientes para transformar a la niña en una mujercita.

[55]       Entonces dio a la chica un cariñoso empujoncito, diciéndole: „Anda, deja eso y ve a peinarte un poco, mujer ...“

[56]       -Confiesa aquí ahora mismo con nosotros ...
-No hay nada que confesar.
-Sí, zorrillo; no te escabulles ahora. Cuéntanos lo que tienes en ese corazoncito. Estás en confianza.

[57]       Aquella risa que enfadaba a Rafael ... ella no (la) podía contener, allí, en el estrecho comedorcito de su casa.

[58]       De repente, un día, amaneció su señorito, cambiado, alegre y expansivo, como en los buenos tiempos.

[59]       Vamos, niños. No toques eso, Luisa. Gasparito, deja ese sombrero donde está.

[60]       Los jardincitos estaban muy a la visa, cercados de tela metálica.

 

-ecito

 

[61]       Es una iglesia pequeñita, celeste y oro, con sus mil lucecitas, con sus altaritos cuajados de flores, cuyos perfumes embriagan.

[62]       Yo dedico este libro a Doña Asunción, a Doña Josefina, a Carmencita, a Doña Teresa.

[63]       Era una chica  jovencita y llena de vitalidad.

[64]       Rosita tiene tres años y medio. Con su vocecita de mil tonos y registros hace una gama de edictos y decretos.

[65]       Comenzaba a oscurecer. Cerca de los pinares se encendieron numerosas lucecitas.

[66]       Por detrás del edificio de la Dirección corría una pequeña locomotora arrastrando una fila de vagones ... El humo se adensaba sobre el trenecito hasta formar un techo blancuzco.

[67]       Veía al pequeñín cuando lo colocaba su padre sobre la dura espina del animal, golpeando con sus piececitos los lustrosos flancos y gritando: „¡arre! ¡arre!“

[68]       Todos me llaman Luisito o el niño de don Pedro, aunque tengo ya treinta años.

[69]       La mayoría de las chicas eran muy jovencitas. Y hasta una, Crucita, rubia y pomposa, que parecía toda una mujer, no tenía más que quince años.

[70]       De nuevo hizo crujir el resorte: zarandeó la espera junto a su oído y el reloj continuaba quietecito y mudo.

[71]       La abuela Rosa era una viejecita muy simpática y muy rara.

[72]       Mi hija vendrá por Navidad. Tal vez nos traiga un nietecito.

[73]       El niño era guapo y sus piernecitas colgaban gordas y sucias mientras dormía.

[74]       Imaginemos un pueblecito en las márgenes del Mediterráneo, en tierra catalana.

[75]       Descabecé un corto sueñecito en un olivar que había a la era del camino.

[76]       Llegan frente al portal, nuevecito, con un cristal transparente y las barras metálicas de la puerta pintadas de negro.

[77]       El cartero salió de la taberna para darse una vueltecita por la oficina de Correos.

[78]       Si algún día te cansa la vida de la ciudad y necesitas un retiro tranquilo, aquí me encontrarás. Ya procuraremos hacerte un huequecito en la banda del pueblo.

[79]       No te comas toda la tarta, deja un trocito para tu hermanito.

[80]       Mire, viejita, sea usted buena y escúchenos un momento.

[81]       Al oír aquello, el chico se quedó muy seriecito como pensando qué podría haber dicho el maestro con aquella frase.

[82]       Mejor sería que aprendieras a obedecer sin soltar esa dichosa lengüecita que va a  ser tu perdición y la mía.

[83]       Él es muy malo con ella, pero ella tampoco es una santa, se gasta su geniecito cuando le sale y también lo sabe insultar bien.

[84]       Los dos varones, muy rubitos, tenían unas sandalias de goma y estaban todavía en taparrabos.

[85]       Durante todo este tiempo, Celita no había parpadeado una sola vez y estaba allí con los ojos clavados en él.

[86]       Y allá al fondo del valle se divisaba el riachuelo que corría, negro, con resplandores rojizos.

[87]       ¿Y por qué papá nos dice que no te llamemos mamá, sino tía, tiíta Tula?

[88]       Al cruzar el umbral, sintió de golpe todo el frío ... sería a lo mejor algún capricho viajar en un diíta como aquél (día de nieve).

[89]       En el cajón de aquel armario tenía pedacitos de lanas de bordar y de seda y trapo.

[90]       Hay que subir por un senderito labrado en el césped por los pasos de los vecinos.

[91]       Era un cochecito descubierto de dos ruedas viejas y flacas; parecía una araña.

[92]       La criada le avisaba cuando era la hora de merendar, dando unos golpecitos en la puerta de su habitación.

[93]       A veces sus cortas piernecitas la llevaban hasta el otro lado del jardín, donde se hallaban los campos de maíz y de trigo.

[94]       Conque Eugenita, la pianista, ¿eh? Bien, Augustito, bien; tú poseerás la tierra. „¡Pero esos diminutivos - pensó Augusto -, esos terribles diminutivos!“ Y salió a la calle. „Por qué el diminutivo es señal de cariño? -iba diciéndose Augusto camino de la casa -. ¿Es acaso que el amor achica la cosa amada?

[95]       Y en ese pueblecito tendríamos nuestras gallinas, nuestra vaquita y nuestra parejita de bueyes. Criaríamos nuestro par de cerditos que mataríamos por Nochebuena ... Tendríamos nuestra huertecita ...

[96]       Pues verás. Como yo ando siempre paseando he visto hoy unas casas muy bonitas. Con su alcobita, su cocinita, su retretito ...

[97]       ¡Daniel! ¡Danielito! ¡Que son las ocho, despierta!

[98]       -¿Quiere usted sombreritos para las niñas? -Sí, dos para las niñas, y cuatro para los niños; sencillitos, bonitos, graciositos, sobre todo baratitos.

[99]       Con los anteojos puestos en la punta de la nariz, sentada al lado de la estufa, parecía una viejecita de cuento; muy chiquita, arrugadita como una pasa.

[100]  La mano de Plácida tan carnosita, tan rosada, tan suave, se ha posado un momento, maternal, amorosa, en la frente del poeta. [Azorín]

[101]  Por allí andaba volando una golondrina negrita y vivaracha.

[102]  Me hago cargo de lo mucho que ignoro, pero si no reviento, he de aprenderlo todito.

[103]  Y ahora coloquemos todos estos trapos a un ladito para hacer sitio en la mesa.

[104]  El niño llegaba ufanísimo con un ratón acabadito de nacer, tan chico y asustado que daba lástima el pobrecito.

[105]  La chica era esbelta, tenía los ojos claros y el talle delgadito y gracioso.

[106]  Unas veces cae el agua menudita, persistente y fina; otras, arrójase sobre la ciudad en violentos chaparrones.

[107]  Niños, a tomar vuestra lechecita y luego derechitos todos a la camita.

[108]  ¡Si vieras qué manzanas tenemos en la huerta! Unas manzanas amarillitas, muy sabrosas y grandísimas. Da gusto verlas.

[109]  Mamá no quiso que fuera más tele y me mandó acostar tempranito.

[110]  Puedes ir más despacito, no te apures tanto que tenemos tiempo.

[111]  Podéis llevarla la jarra a la fuente, pero no me la rompáis ¿eh?; que es la única jarra que tengo. Así que cuidadito.

[112]  En el verano, gustábale ir a la huerta de mañanita cuando el sol comenzaba a dorar las frutas de los árboles.

[113]  Debíamos acercarnos callandito - sugería Fernando -, y agarrarlo de sorpresa.

[114]  Esa sonrisita ... esa sonrisita ... es una impertinencia. A mí no me viene usted con sonrisas satíricas.

[115]  Como prenda de amor eterno, sí, eterno, ella me regaló a mí una caracolilla de mar, y yo a ella otra exactamente lo mismo. Encontré ayer, rebuscando papeles en un cajón, esa caracolita.

 

-illo

 

[116]  No es que esté muy cansado después del viaje; bueno, un poquillo sí, pero no tanto.

[117]  La chiquilla esperaba, sorprendida de que no se le ocurriese nada a su novio.

[118]  Me embriagaba el vaho de los surcos ... la fragancia de los hortales bañados de rocío: el tifillo de las aceñas, los establos y las majadas.

[119]  Sus dos ocupaciones predilectas eran leer y hacer trabajos de aguja; continuamente tenía entre sus pies un cestillo de mimbre lleno de lanas de colores.

[120]  Volvió el niño a su palangana y vio cómo había quedado en el fondo un poso pardo como un barrillo fino.

[121]  El picaporte, aquella manecilla dorada que tan pocas sorpresas le traía, repicó alegremente en aquel momento.

[122]  No he querido ponerlo en hora hasta que tú entrases en la casa – le explicó – luego de haber movido las manillas del gran reloj.

[123]  Nadie al verla, creería que aquel elegante diablillo, se hubiese educado entre rejas, sin sol y sin aire, obligada a rezar siete rosarios cada día. [Valle-Inclán]

[124]  Los pianillos callejeros se detenían ante las casetas ... llenando el aire con la alegría de las sevillanas en una prometedora anticipación de la noche.

[125]  Aún me parece oír el agradabilísimo, el indescriptible ruidillo crepitante de la corteza de pan al romperse.

[126]  El tipo dicen que era endeblillo, cargado de espaldas y de poca salud.

[127]  Pasaba el chorro de la manga de riego como un plumero de agua ... ahuyentando a los pájaos, deteniendo a las mariposillas, ahogando a los insectos.

[128]  El caminillo que ascendía hasta lo alto de la cantera, arrancaba en la misma puntera de mis zapatos.

[129]  Mi madre tenía un bigotillo cano por las puntas de los labios.

[130]  El sol citaba con su capotillo de oro y grana al negro toro de la noche.

[131]  Vamos, sinvergüencilla, que no ha sido nada; te digo que es una broma entre compañeros.

[132]  Al principio le hacían la comida en casa del nuevo jefe y él se la llevaba en una cazuelita al trabajo.

[133]  A través de las rejas se veían los baldosines espejeantes, los tiesteros, las fuentes o estatuillas levantadas en medio de los patios.

[134]  Sobre la negra superficie del río reflejábanse las luces de las casas ribereñas y los farolillos de los curiosos que examinaban las orillas.

[135]  Sonaron las once, de modo agudo y grotesco, en un relojillo de la vecindad.

[136]  Las ruinas de paredillas, de casas, de corrales, han ido aumentando; veis una ancha extensión de campo llano cubierta de piedras grises.

[137]  No hay bosque en España porque cuando un arbolillo nace ... ¡zas! viene una cabra y se lo come.

[138]  Al hallarse en la huerta, saltaba como un animalillo joven, respiraba con fuerza, sacudía el manzano con ansia gozosa.

[139]  Conforme se extiende hacia el Sur, la cordillera se humaniza; se va disolviendo incesante, pero imperceptiblemente, como un azucarillo.

 

-cillo

 

[140]  La muchedumbre de botes y navecillas de pesca finge una nube de insectos posados sobre un cristal.

[141]  El hombre mira para su bandeja y ordena un poco las cintas de colores, los papelitos de la buena suerte y los peinecillos de metal dorado.

[142]  Un airecillo trajo una tolvanera de briznas de paja y polvo de las eras.

[143]  Yo daba los pasos más largos y de vez en cuando notaba que la hacía dar a ella un trotecillo ligero para no quedarse atrás.

[144]  El jarroncillo de las flores es una loza anónima, ingenua y campesina como las mismas flores que sustenta.

[145]  Eran dos ratoncillos que tenían su nido bajo la lápida funeraria olvidada junto a la puerta del claustro.

[146]  Montaner estaba silbando una canciocilla y levantó los ojos cuando Solís entró.

[147]  Se alzó el pantaloncillo de pana hasta el muslo y tensó la pierna que adquirió rigidez de un garrote.

[148]  En aquel cuarto apenas cabían una mesa y dos sillas, y por su estrechez y el calorcillo del brasero recordaba el cajón de una castañera.

[149]  Con un  picorcillo acre y doloroso, abrió Alfanhuí los ojos.

[150]  Angustias tiene la cara ajada y sucia, manchada por la carbonilla que suelta la locomotora.

[151]  ¡Oh, Agustinillo! Ya había preguntado ti. ¿Te ha pasado algo?

[152]  Una gran ventana que daba a un jardincillo interior, estaba abierta por el calor.

[153]  Julia miraba hacia los jardincillos del centro, en actitud expectante.

[154]  Erige en un rincón su altarcillo, iluminado por mil candelicas, puestas en filigranados candelebros de plomo.

[155]  Así llegó a aquel recatado jardinillo que había en la solitaria plaza del retirado barrio en que vivía.

[156]  Los ganados salían con sus cencerros, y un pastor jovencillo iba tocando, en una flauta de corteza de castaño, una tonada apacible y suave.

 

 -ecillo

 

[157]  Algunos copos voladores saltaban errantes como florecillas derribadas de las frondas y sacudidas por el cierzo.

[158]  Luego, mientras el hornero cocía, yo iba cogiendo tablas pesadísimas, cargadas de panecillo y las llevaba del amasadero a la boca del horno. [Pío Baroja]

[159]  En la plaza de la Corredera, dos clérigos pasean sus años al solecillo primavera.

[160]  No podía apartar la mirada de aquella amarillenta lucecilla.

[161]  Aquel ordenanza, aquel diosecillo, servidor de los dioses, bajó un poco el periódico, y sin mirarla, le preguntó qué deseaba.

[162]  Es una ciudad que sonríe. Criolla vestida con trapos de primavera que sumerge la punta de sus piececillos lindos en la orilla del puerto.

[163]  Mira, los rosales, con su docenita que tuvierais en unos tiestecillos ... lo que hacen es apurar la tierra. No sé para qué queréis tanta flor.

[164]  Los niños estaban a la orilla del río y tiraban piedrecillas al agua.

[165]  Un vientecillo suave ondulaba la superficie de los lagos.

[166]  Lo echaron de la firma, pero le dieron un sueldecillo de por vida.

[167]  Por el valle no corría río alguno, sólo brotaba una fuentecilla que no sabíamos si tendría agua suficiente como para calmar la sed de siete sedientas personas.

[168]  Una abejas se acercan a las pilas y beben ávidas, mientras su cuerpecillo vibra voluptuosamente. [Azorín]

[169]  Los balcones de una de estas habitaciones y los del comedor daban al puertecillo, y nos extasiamos contemplando la magnífica vista.

[170]  El primer día que pasó por El Fontán, al atardecer, quedó tan sorprendida como si un hada o un geniecillo la hubiera hecho surgir de pronto de la nada.

[171]  Cogía el molusco, lo sacaba con un palito, se lo metía en la boca, chupaba después el agüilla contenida en la cáscara.

[172]  Por la Pascuilla, estuvo a punto de ocurrir en el pueblo una gran desgracia. [Delibes]

[173]  Era domingo y en este día son muchas las personas que salen de Madrid por la mañana para respirar el aire de la sierra y recrearse en los pueblecillos asentados en su falda.

[174]  En los meses de abril y mayo, los saúcos florecían y mezclaban sus tirsos perfumados, sus corolas blancas y sus racimillos azules. [Pío Baroja]

[175]  Salta Diana, ágil y elegante, delante del burro, sonando su leve campanilla, y hace que le muerde los hocicos. [J.R.Jiménez]

[176]  Durante las mañanas jugaba en la terraza con gran desesperación de Filomena, que intentaba descabezar un sueñecillo.

[177]  Delante iba Santiago silbandillo y dando patadas a los guijarros. [C.J.Cela]

[178]  Es necesario que dejes antes de entrar en casa de la marquesa ese aire displicente y ese tonillo seca. [Clarín]

[179]  La Casiana, carácter duro, dominante, de un egoísmo elemental era la más antigua de las antiguas; „la Burlada“, levantisca, revoltosilla, picotera y maleante, era la más nueva de las nuevas.

[180]  El antiguo limpiabotas del establecimiento, un hombrecillo sucio, casi un enano, se acercó a Leonardo Saldaña y le espetó: ...

[181]  Me di cuenta de que los ojos del tipejo que saliera en mi defensa me devoraban con desesperación, desde el rostro más nervioso y feíllo que vi en la vida.

[182]  Se dirigía a Claudia y le dijo fuera de sí: „Tú tienes la culpa por mezclarte con gentecilla tabernaria.

[183]  Se esforzó por soltar dos lagrimillas que no acabaron de salir de los párpados.

[184]  La mona soltó una risilla como un grito, y se volvió hacia todos enseñando sus manitas grotescas, seucias y arrugadas.

[185]  Al frente, en un escaño, la pizarra, y el sillón del catedrático; en los primeros bancos los aduladores y demás perrillos falderos de catedráticos.

[186]  El bigote se unía a las cortas patillas, dejando la barba limpia de pelo.

[187]  Llorens, al ver otra persona en el estudio, me rogó que saliera a habar con él en el descansillo de la escalera.

[188]  Delante del tocador, envuelta en la vaporosa bata azul, calentándose las tenacillas de rizarse el pelo en un infiernillo de alcohol, encontró Lena a Ana aquella mañana.

[189]  Con el rabillo del ojo, la Hermana Josefa observaba cómo se distraía la muchacha.

[190]  Las manos de mi abuela, huesudas y de nudillos salientes, estaban salpicadas de manchas de color café.

[191]  Llevaba en su cuello, como todas las solteras del pueblo, una gargantilla de corales de tres vueltas.

 

-uelo

 

[192]  De todas partes se encaminan para allí: de las Minas, de Herreruela, del mismo Cáceres.

[193]  Inmediatamente una horda de pilluelos se precipitaba a recoger las monedas.

[194]  También había lo que ella llamaba papel de encaje, que son  hojuelas estampadas que cubren las cajas de tabacos. [B. P. Galdós]

[195]  Se ha visto envejecer lentamente en los espejos del soloncito japonés, mirando blanquear la barba y caer los cabellos y marchitarse el rostro y apagarse el brillo de sus ojuelos grises.

[196]  El hidalgo se halla sentado en un poyo del patio; el mozuelo frente a él va comiendo unos mendrugos de pan que ha sacado del seno. [Azorín]

[197]  El matrimonio tenía dos chicuelos rollizos y guapos.

[198]  Al ver los pradezuelos, aljofarados de rocío, se descalzó y anduvo buen espacio sobre la hierba húmeda.

[199]  ¡Delicia de ver regar! ¡Delicia de respirar cómo riegan! ¡Y delicia inconfesable por las gotezuelas extraviadas, que han alcanzado a toar esta piel ardiente, esta mano dormida! [Eugenio d’Ors]

[200]  Veíaseles pasar lentamente con un traje de paño burdo, estrecho pañizuelo arrollado a las sienes. [Vicente Blasco Ibáñez]

[201]  Con sus piernas gordezuelas corrió hacia el barranco a ver lo que pasaba.

[202]  Venía detrás la carroza fúnebre, lenta como un barquichuelo de Aqueronte.

[203]  Sacó del bolsillo una naranja, y ya iba a mondarla para comérsela, cuando se le escapó de las manos. La muchachuela corrió en pos de su naranja. [Juan Valera]

[204]  Los tres pequeñuelos graves y laboriosos iban a gatas tras los cavadores.

[205]  Un arroyuelo ensartaba con su hebra balbuciente, de una en una, las esmeraldas de los charcos cubiertos de verdín.

[206]  ¿Te pondrás sentimental por una mocosuela así?

[207]  La morada de los Aguillanes era, sin embargo, de las más espaciosas y bien construidas de la aldehuela. [Emilia Pardo Bazán]

[208]  Yo entré a los ocho años en Santo Domingo, y me pasmaba tanto „usted“ y tanto „señor“ en boca de aquellos sacerdotes gravísimos, cuando en mi casa me tuteaban las criadas, pero todavía me maravillaba más que se lo dijeres a un rapazuelo que estaba a mi lado. [G. Miró]

[209]  Era sencillamente horrible aquella „mesa revuelta“ de dramaturgos y retruecanistas, de cómicos y comicastros, actrices y actrizuelas. [A. Insúa]

[210]  Los seguían los músicos tocando un pasacalle. El repiqueteo de los tamboriles corría por delante de ellos como un tropel de gozquezuelos juguetones.

[211]  No es el poderoso marqués de Santillana a quien busca el extranjero, sino a Gil Blas el lacayillo, el aventurero, el ladronzuelo de la compañía del capitán Rolando.

[212]  Tenía una hija monja, y por eso, por haber sufragado los gastos de reconstrucción de la ermita quemada durante la guerra y por lo del marido, era una especie de dictadorzuela.

[213]  -¿Por qué juzgas sin conocimiento de causa? -Me basta con saber que el autorzuelo tiene veinticinco años, lo que quiere decir que no ha visto ni oído otra versión del mundo que la que le han dado.

[214]  Pablo se llevó a la boca un mendrugo de pan y lo mordisqueó igual que un ratonzuelo.

[215]  Por la calle principal se veían las mismas caras, los mismos jovenzuelos endomingados, como todos los días de fiesta.

 

-ezuelo

 

[216]  Cuando más descuidado anda uno, tropieza con „guardas del verde“, así llamados porque guardan las dehesas en la época de los pastos. Los tales son los reyezuelos del campo.

[217]  Yo divisaba a lo lejos un monte alto y agudo, las serrezuelas calvas donde tuerce el Duero.

[218]  El hombre desapareció en seguida, como tragado por la tierra, entre un leve rumor de pedrezuelas. [A. M. de Lera]

[219]  Mauricio abrió la  portezuela; se abrazaron con grandes golpes, al pie del coche.

[220]  De noche se escucha el manso rumor del Jaramillo que choca con las piedrezuelas de sus orillas. [O. Picón]

[221]  La bestezuela sintiéndose encima el fragor del monstruo, desmandose y huyó aterrada por la cuneta. [G. Miró]

[222]  Desde la cocina de esta casa se pasa a un patizuelo empedrado con pequeños cantos.

[223]  En la hondonada, bajo la lumbre matinal del cielo. se apiñan graciosamente las casitas blancas, lindas y risueñas como semblantes de mozuelas que han madrugado para tomar el sol.

[224]  Unos chicuelos, desnudos del todo, se bañan regocijadamente. [Miguel de Unamuno]

[225]  Dos callejas angostas conducían a la plazuela en la cual se hallaba la antigua casa solar de Labraz.

[226]  Una clueca pasa, rodeada de polluelos amarillos como la mies. [C. J. Cela]

[227]  La Navidad llega con su paso de corderuelo errante y el cielo y el aire cobran otro color. [C. J. Cela]

[228]  Había sacado un espejuelo del bolsillo y frente a él comenzó a arrancarse la pintura de las cejas.

[229]  Vil ladronzuelo, que te has enriquecido con la sangre de los pobres, ¿te atreves a llamarme ladrón?

[230]  Mucho más ridículo es que me esconda con una mujerzuela y no tenga valor para hacer frente a la fanfarronería de unos palurdos.

[231]  Hace dos meses se fugó del asilo y se refugió en una de las cabañas del vertedero, en compañía de un pilluelo.

[232]  El suelo estaba cubierto de pajuela hecha polvo y por excrementos ovinos, decolorados y desodorados por el tiempo.

[233]  A cada instante creo descubrir en ella nuevas perfecciones. Ya los hoyuelos de sus mejillas cuando sonríe, ya la blancura sonrosada de la tez, ya la forma recta de la nariz.  [Juan Valera]

[234]  Griselda se acercó al lar y separó una cazuela de patatas guisadas.

[235]  Las chicas están remangadas. Alguna canta un trozo de zarzuela; alguna que otra un cuplé algo pasado de moda. [C. J. Cela]

[236]  Era una gitana muy bailaora, tocaba las castañuelas que era una maravilla.

[237]  Su voz languideció, y vi sus hermosos ojos negros velados por las lágrimas. Buscó el pañuelo de encajes para limpiarse la cara.

 

-ico

 

[238]  Lucita contemplaba mis manos y mi boca porque yo imitaba la voz y las falacias del abacero, y la charla gritadora de las mujeres y mocicas de su parroquia.

[239]  A tu lado estaba tu tía con su traje negro y su cara pálida; más lejos, en un ángulo, estaba Teresica. [Azorín]

[240]  ¿Se acuerda usted de aquellos franceses que retrataron a mis nietecitos?

[241]  -¡Es un niño muy hermoso!
-¡Pero qué pequeñico es!
-Sí, pero ya se hará grande.

[242]  El poeta nos habla de las montañas, el agua pura, las frescas mañanas, las tortolicas que revuelan henchidas de amor.

[243]  -Tú no serás un espía, ¿eh?
-¿Qué dices? No te entiendo ...
-Un espía, un chivato, un soplica. Creo que te hablo claro, ¿no?
[T. Luca de Tena]

[244]  El cabo Ruiz era un tipo rastrero, acusica, odioso. Le vagaba siempre por los labios na sonrisita taimada.

 

 -ín /-ina

 

[245]  Pero, luego que el calor del campo lo obligó a desembozarse, viose que llevaba gran corbata de batista, espadín con guarnición de acero. [P. A. de Alarcón]

[246]  En el fortín del Portillo fue preciso mandar salir a la muchedumbre.

[247]  Siendo tan chiquitina, demostraba saber su debilidad y menoría. [G. Miró]

[248]  Durmió profundamente, y, al despertar, sintió hablar en la cocina y salió enfundado en el batín. [Miguel Delibes]

[249]  Andaban muchachinas de quince años con rebecas de colores, cogidas del brazo y riéndose. [C. Martín Gaite]

[250]  „Es el amigo más guapo que he tenido -reconoció-; y está lo mismo que hace tres años, un poquitín más gordo, quizá, pero con la misma mirada y el mismo olor de hombre“. 

[251]  Antonio sacó de la sima de sus bolsillos un botellín de coñac.

[252]  Se oye, próximo, el ruido del cafetín, donde la gente juega, bebe y discute.

[253]  Así es que al no ver a nadie en el sigio, echan una mirada en derredor, cuando de pronto, ahí mismo, al otro lado de la carretera: el hombrecín. [Rafael Sánchez Ferlosio]

[254]  Un hombrín gallego, lleno de vino, lloraba en un rincón.

[255]  El santo estaba al pie de un banco de carpintero, manejando la azuela y enseñando al Jesusín, atento y sonriente, la ley del trabajo. [Emilia Pardo Bazán]

[256]  La molinera, en lo alto del patín, desgrana mazorcas, con la falda recogida en la cintura y llena de maíz. [Ramón del Valle Inclán]

[257]  Un tropel de granujas desarrapados pedían un cuartín o un ochavín, alargando el brazo desnudo y esquelético. [Ramón Pérez de Ayala]

[258]  Aún no era más que un chiquitín cuando ya trabajaba en los lavaderos de las minas de Andalucía. [A. López Salinas]

[259]  Los guardias hacían algún comentario sobre cosas que no tenían nada que ver con lo que estaba pasando allí mismo. -Hoy ya pega de lo lindo, va a hacer buen calorín -dijo un número. -Sí -dijo el cabo.

[260]  Montse, con cierto nerviosismo, está abriendo el portal con el llavín que ha sacado del monedero.

[261]  En un rincón unos pequeños jugaban al futbolín.

[262]  Al terminar la tapia, había una casa de vecindad con muchos baldosines de colores.

[263]  Era Ena, que había encontrado mi número en el listín de teléfonos y me llamaba.

[264]  Un día, antes de Navidad, mientras arreglaba el dormitorio, descubrió debajo de la consola un maletín lleno de ropa.

[265]  Era una casa de cuento, con las paredes medio ocultas bajo la hiedra y las tejas cubiertas de verdín.

[266]  El blanco de las alpargatas sobre el calcetín producía un extraño efecto de indigencia.

[267]  Los cristales de la marquesina se habían roto. En el suelo se veían cristalitos verdes y azules, llenos de polvo, entre hojas secas.  [R. Sánchez Ferlosio]

[268]  El féretro tenía que ser rellenado de serrín  impregnado en una solución de sublimado.

[269]  Perdóneme, monina, es que ahora me da rabia de que hablásemos de Mely.

[270]  ¡Calma! ¡Estate quieto! ¡Mira que no te lo doy! -y arrepentida, seguidamente rectifica -:¡No, tontín! ¿Quién se lo va a comer sino tú? [Lauro Olmo]

 

 -ete / -eta

 

[271]  Encima del altar, un templete encerraba el símbolo de la Eucaristía.

[272]  Corrían por las vías de los descargaderos las vagonetas repletas de hierro.

[273]  Don Augusto se abotonó la sotana y limpió los chorretes de sudor de alzacuello de plástico.

[274]  En el colegio aguardaba la camioneta, cargada hasta los topes de armamento, víveres y uniformes.

[275]  Jasper cogió la barreta de hierro con dos dedos y tiró suavemente. La puerta quedó abierta de par en par.

[276]  Por el micrófono, empezaron a subastar las últimas papeletas de la rifa.

[277]  El coche enfiló una estrecha avenida en sombras, bordeó el pequeño estanque y se detuvo ante la fachada principal del palacete.

[278]  Las mesas blancas y verdes, formaban unas rectas a uno y otro lado del tenderete, flanqueado de llamativos anuncios de bebidas refrescantes.

[279]  Otros mozalbetes van pidiendo madera y otros objetos combustibles que quemarán en la hoguera de San Juan.

[280]  Desde el portón de entrada arrancaba una avenida, la cual hendía por mitad un verde otero, en cuya cima se lanzaba al aire un bosquecillo o copete de cedros. Dentro del bosquete ... [Ramón Pérez de Ayala]

[281]  Todas las casetas de guardias tenían ya en sus ventanas macetas con flores.

[282]  Toda la plaza es ya un concierto altivo de metal amarillo, de rebuznos, de risas, de coplas, de panderetas.

[283]  El padre Augusto se movió inquietamente en la banqueta.

[284]  Una avioneta color ocre hostigaba la aldea con sus disparos.

[285]  Sólo algunos viejos, sentados en los poyetes o en silletas, contemplaban el paso del cortejo.

[286]  Entre americanos, pasiegos y mayorazguetes fatuos, burdos y grotescos hubiera podido escoger -seguía pensando Ana.

[287]  Llevaba el redondo sombrerete que debe a su fealdad el nombre de hongo.

[288]  Pensó igualmente, durante los primeros meses, en matar a tiros de revólver, a cierto vejete que explicaba matemáticas y se había reído de su ignorancia.

[289]  De familia linajuda y tronada, burgalesa, mujer de abogadete de pueblo, quedó viuda con cuatro hijos.

[290]  Se bailaba al uso del país, sonando las castañetas con las mudanzas peculiares de aquella región.

[291]  Unos trasquiladores, muralla adentro, pelan ovejas en una cuadra que da a la calle. El vellón sale entero, como una camiseta, lleno de grasa.

[292]  La mujer era aficionada, con cierta moderación, al clarete manchego.

[293]  El párroco se acercó al caballete y observó la escultura detenidamente.

[294]  Elósegui descubría tan sólo jabones, escobas, estropajos, botellas de lejía, pastillas de azulete.

[295]  Al llegar a un lugar denominado „La Venta del Jamón“, rendida de cansancio y de hambre, se sentó en la cuneta de la carretera.

[296]  Me hallaba hundido en el sillón de vaqueta, con los brazos colgantes y la cabeza caída sobre el respaldo.

 

 -uco / -uca

 

[297]  Se trató en breves palabras de si sería más conveniente soltar la perruca que el sabueso.

[298]  Había una huerta, con un pozo en el medio y una casuca al lado para guardar aperos.

[299]  „El sabor de la tierruca“. [Obra de José María Pereda]

[300]  Quino, el Manco, además de la mano, había perdido a su mujer, la  Mariuca.

[301]  La tía la animó a coger las manzanas: „Son para ti, pequeñuca ... ¡Anda, Nita, vamos, cómete una manzana!

[302]  Comenzaba a salir la flor del almendruco apenas cuajado, de corteza velludita, aterciopelada.

[303]  El desván tiene tres ventanucos que da a la fachada del caserío.

[304]  Los caducos portones claveteados, los balcones ceñudos, las ventanucas carcomidas, las ojivas y tragaluces, están cerrados con un silencio de eternidad, con una expresión de muerte. [Miguel de Unamuno]

[305]  Era una mujeruca encorvada, descalza, con los pelos canos. [Federico García Lorca]

[306]  Me senté junto al tocador lleno de pelucas de plata, flores artificiales, botes de crema y barras de pintura.

 

 -ejo / -eja

 

[307]  Pasaron el verano vagando de un sitio para otro: bajaron hasta tierra de Barros, recorrieron los campos de Almendralejo en el momento de la vendimia.

[308]  A poco rato descubrimos en el extremo valle una gran torre señorial con un grupo de edificios agragados a ella.
-Aquel lugarejo es Provedaño -me dijo Neluco.

[309]  Las hierbas que salían de los arriates sobre los caminejos han sido cortadas.

[310]  Cuando metió al loro en la jaula, el animalejo seguía murmurando algo.

[311]  El otro hermano, Damián, poseía una labranza medianeja en la otra ribera del río.

[312]  La poderosa mula de don Ramón, aparejada aún con muy cómoda y ancha albarda, se hallaba en un corralejo.

[313]  Una candileja, colocada sobre la cómoda, alumbra, de un modo mortecino, la estancia.

[314]  No es que tenga mucha hambre, chachos, pero sí ganas de echar un traguejo.

[315]  Ascendemos por las calles miserables. Descendemos del otro lado por análogas callejas. [José Ortega y Gasset]

[316]  El polvo de sus pies me salpicaba el rostro. Los pies de aquel tipejo ridículo. Aquel mono con gafas.

[317]  Terminaba el paseo de cipreses y carroza, con las famélicos caballejos al trote, ascendía a los primeros suburbios.

[318]  Todas las tardes exponía los librejos de pasta sobada y llamativa encima de un mostrador de madera.

 

 -ucho 

 

[319]  Primitivo, de pie también, mas sin soltar a Perucho, miró al capellán fría y socarronamente. 

[320]  En las noches de bochorno, este cri-cri de serrucho de los élitros llega, sin embargo, a tener una cierta pastosidad.

 

 -il / -iles

 

[321]  Llegó la fiesta, que era del Carmen, con su misa y sermón de más de tres horas, procesión lucida, toros de cuerda y baile al son de la dulzaina y el tamboril.

 

 -ijo

 

[322]  En las horas de sol, salen de las avenidas, suben por los muros de la cerca lentos lagartos y diminutas lagartijas que se pasean sosegadamente y entornan sus ojuelos.

[323]  Vi una puerta negra y colosal. Así de grande era la manija del cerrojo.

[324]  Una mujer esportea varios hacecillos de hornija y, cuando me aboco con ella me mira con malos ojos y se escabulle mascullando excusas.

 

 -ujo

 

[325]  El campesino tiene noticia de todas las hierbas y matujas del campo y de los montes: el cantueso, el espliego, la mejorana, el romero, la manzanilla.

 

 -izna

 

[326]  Caía una fina llovizna y nuestros abrigos empezaron a empaparse.

 

 -ajo

 

[327]  Las enormes rodajas de los grandes pescados mostraban su carne sanguinolenta.

[328]  Dos o tres palomas se paseaban, esperando a que cayese alguna migaja.

 

 -ino

 

[329]  Quien sí sabía el nombre del atajo era un tartamudo que preparaba cebollinos para la noche, a la sombra de un olmo añoso.

[330]  Sobre los lagos flotaba una ligera neblina. La noche descendía por las faldas de la cordillera.

 

 -ón

 

[331]  Correteaban las manadas de polluelos por los rastrojos, piando incesantemente, moviendo sus cuerpecillos sonrosados, cubiertos de fino plumón.

[332]  Para un hombre con carretón de mano: „¡Vooooy! ¡Ojo, que mancha!“

[333]  El niño se restregó los ojos con el faldón de la camisa.

[334]  Tenía la boca seca y me pareció que dentro de ella alguien me había metido un montón de paja.

 

 -ote

 

[335]  Sobre un arenal, islote separado de la playa, posábanse las gaviotas, y unos patos negros, y las esbeltas garzas.

 

 -ezno

 

[336]  Volvía Pito con la perruca faldera abierta en canal en una mano, en la otra un osezno como un botijo y la escopetona debajo del brazo. 

[337]  Sus astutos ojos brillaban como si tuviesen dentro una llamita encendida, y su sonrisa poblada de dientecillos de lobezno, sabía devolver la confianza.

 

 -ato

 

[338]  La cecería se presentaba a la medida de su deseo. La lobona, contestanto a mucha distancia, y los lobatos rezongando allí al alcance de la mano, se encargaban de facilitar la faena.                                                                          

 

 -ucho

 

[339]  Un aguilucho remontaba los picos y, a veces, parecía quedarse quieto en el aire de tan majestuoso como era su vuelo.

 

 -ino

 

[340]  Por las noches dormíamos en el huerto para que los jabalinos no nos comieran las patatas.  

 

 -iño

 

[341]  Zalamero se enternece de veras y suspira porque ha hablado con el corazón. En el fondo es como el aguador que junta ochavos y sueña con la terriña. [Clarín]

[342]  Esforzándose, procuró recordar la imagen de una rapaciña desgreñada que picaba los racimos en los cestones. [Elena Quiroga]

[343]  Camino de su casa le invadió una ternura sin límites. Volvía con su mujer. Su mujerciña, pensaba, ruborizándose del diminutivo. [Elena Quiroga]

 

 -ín / -ina

 

[344]  Mirad, mirad, hijinas; una docena de huevos ¡cinco pesetas! Se aprovechan porque dicen que hay huelga.

[345]  Vosotros los campesinos en cuanto tenéis un trocín de tierra, ya no queréis saber nada de los demás.

 

 -ico

 

[346]  En el riachuelo, un puentecico medieval, hoy partido, levantaba su joroba sobre cuatro anchos arcos. 

[347]  Había sido un milagro de la Pilarica, que en otros tiempos ya había defendido Zaragoza contra los franceses.

[348]  En las palabras del tío Emilico clamaba el pueblo, la protesta antigua de los hombres sin pan y sin tierra.

[349]   


Las changas

 

La viejecita se volvió chocha cuando le vio.

-Conque vamos - le preguntó, después de las lagrimitas y el besuqueo consiguientes -, ¿qué tal le dejas al amo?

-Tan bueno y tan contento por lo bien que le he servido. ¡Vaya un regalito que me hizo al partir!

-¿Qué te regaló?

-Una barra de oro de cinco arrobas larguitas de talle.

-¡Jesús, qué riqueza! ¿Vendrás reventadito con tanto peso?

-No, madre, porque, como me pesaba tanto, y hacía tanto calor, la cambié por un caballo muy hermoso.

-Hiciste bien, hijo, que más vales tú que todo el oro del mundo, y así, cuando vayas a cualquier parte, irás montadito como un señor.

-Sí; pero como el caballo tenía mal paso y era demasiado fogoso, le cambié por una vaca.

-¡Qué bien hiciste, hijo! ¡Para que el tal caballo te hubiera estrellado el mejor día! Verás, verás qué quesitos y qué natillas hago yo con la leche de la vaquita.

-Es el caso, madre, que luego resultó que la vaca era muy vieja, y la cambié por un cerdo.

-¡Hiciste perfectamente, hijo! ¡Una vaca vieja! ¡Eh! ¿De qué vale eso? Para vejestorios, bastante tienes con tu madre. Un cerdito ya es otra cosa. Voy a bajarle al pobre animal un poco de borona.

-No se incomode, madre, que le cambié por un ganso, porque supe que era robado.

-¡Robado! ¡El Señor nos asista! Hiciste bien, hijo, en deshacerte de él cuanto antes. ¡Mire usted los ladronazos! ¡Conque le cambiaste por un ganso, eh? ¡Malos asaditos haremos con el ganso por la Pascua de Navidad!

-Madre, es el caso que, como los herreros de Ochandiano me hacían la burla al verme cargado con el ganso, me incomodé y le cambié por una piedra de afilar, con ánimo de ponerme de afilador..

-¡Bien hecho, hijo mío! ¡Mire usted los picarones de los herreros! Me alegro de que te pongas de afilador, porque así te tendré siempre en casita.

-No puedo ponerme, madre, porque la piedra se me cayó al agua.

-¡Anda con Dios, hijo; peor fuera que te hubieras tú caído! ¡Una piedra de afilar! Hiciste bien en no entrar al agua por ella. ¡Mire usted qué barra de oro perdías!

-¡Ay, madre! -exclamó Martín dándose una palmada en la frente -. Ahora caigo en que he perdido la barra de oro que me dio mi amo.

-Estás equivocado, hijo mío, que la tengo yo aquí convertida en onzas de oro.

Y al decir esto, la viejecita abrió el arca y enseñó a su hijo cien onzas de oro como cien soles, en que, a fuerza de industria y economía, había convertido las soldadas que durante diez años le había ido enviando su hijo.

-¡Madre! - dijo Martín abrazando a su viejecita -. ¡Qué felices somos!

-¡Sí, hijo mío! - le contestó la viejecita -. Y lo seríamos aunque no tuviésemos un cuarto, porque la felicidad de este mundo no está en lo que se tiene en el arca, que está en lo que se tiene en el corazón.

[Antonio de Trueba: Cuentos de vivos y muertos]