Tiempos del pasado en alemán

Traducción al español

© Justo Fernández López


 

Traducción del Präteritum alemán

 

«El Präteritum alemán (también el simple past inglés) puede equivaler en español al imperfecto y al pretérito perfecto simple (indefinido). Es polisémico desde el punto de vista del español, por lo que la correspondencia en la traducción puede resultar dudosa.

Hay casos en los que la correspondencia no plantea problemas. Así, cuando el Präteritum va acompañado de una fecha exacta, corresponde normalmente al pretérito perfecto simple (indefinido):

 

Alfons der Zwölfte starb im Jahre 1885.

Alfonso XII murió en 1885.

Pero, incluso en una frase tan unívoca en cuanto al tiempo como esta, podría el Präteritum, con un contexto apropiado, traducirse por nuestro imperfecto. Un historiador podría usar el imperfecto para narrar el mismo hecho, incluso indicando con más exactitud la fecha:

 

Alfonso XII, gravemente atacado por la tuberculosis, moría a fines de noviembre de 1885. En mayo de 1886 la reina María Cristina daba a luz a Don Alfonso XIII.

Generalmente, pero no siempre, una conjunción o una partícula temporal decide la elección de una de las dos formas españolas. Así, el Präteritum precedido de als ‘cuando’ equivale normalmente a nuestro pretérito perfecto simple:

 

Als ich ihn fragte…

Cuando le pregunté

Sofort, als ich ihn sah…

En cuanto lo vi

Als er nach Berlin abreiste…

Cuando partió para Berlín…

Pero als ich krank war = Mientras estaba enfermo. Este último ejemplo podría traducirse igualmente por nuestro pretérito perfecto simple:

 

Als ich krank war, hatte ich viel Zeit zum Lesen.

Cuando estuve enfermo, tuve mucho tiempo para leer.

El Präteritum corresponde al pretérito perfecto simple (indefinido) en español cuando se trata de acciones puntuales, no cursivas, que no tienen un desarrollo perceptible:

 

Ich war gerade beim Kochen, als er kam.

Estaba cocinando, cuando llegó él.

Damals, als das geschah.

Cuando sucedió esto.

En el siguiente ejemplo se trate de una acción cursiva:

 

Gerade als ich gehen wollte, klingelte das Telefon.

En el momento en que me disponía a salir, sonó el teléfono.

Als ich noch ein Kind war, bin ich oft bei den Großeltern gewesen.

Cuando aún era niño, estuve con frecuencia en casa de los abuelos.

A veces, el carácter puntual o, por el contrario, cursivo de la acción se expresa con claridad mediante una conjunción o adverbio que acompaña al verbo, o por la misma naturaleza de este. En tales casos, la elección del verbo español resulta fácil. […] Pueden presentar textos en que ni la situación ni el contexto contengan datos suficientes para que un traductor se incline sin vacilar a adoptar resueltamente el imperfecto o bien el pretérito perfecto simple.

 

Der Aufklärung ging es um Klarheit der Probleme. Ihr Maß, das sie an Dichtungen anlegte, war Vernunft und Poetik. Vernunft war für sie jedoch zu oft Vernünftelei, so geriet sie meist in einen platten Naturalismus oder in Banalität. So wurden Urteile zu Vorurteilen.

 

A la Ilustración le interesaba la claridad de los problemas. Medía las obras de creación literaria por la razón y la poética. Pero la razón, con demasiada frecuencia, era para ella sutileza; y así caía, las más de las veces, en un vulgar naturalismo o en la trivialidad. Así los juicios se convertían en prejuicios.

El uso del imperfecto o el del pretérito perfecto simple es aquí puramente subjetivo; depende del punto de vista que adopte el narrador: considerar los hechos como simplemente pasados y concluidos (pretérito perfecto simple) o como procesos en cierto modo “presentes en el pasado”, que se muestran al lector como no concluidos todavía, sino en curso de realización (imperfecto). Sustitúyase en la traducción española los imperfectos por el pretérito perfecto simple (indefinido) y se verá cómo la realidad descrita sigue siendo la misma; lo único que cambia es la perspectiva adoptada para contemplarla.

En español los acontecimientos pasados pueden expresarse también mediante formas verbales que la morfología gramatical sitúa en el presente y hasta en el futuro.

 

Todo el año 1491 transcurrió en un duelo tenaz entre los contendientes. El 6 de enero de 1492, los Reyes Católicos entraron en la ciudad.

El historiador podría igualmente haber escrito, en vez de transcurrió, transcurre, o incluso transcurrirá, transcurriría, iba a transcurrir, había de transcurrir, y, en la segunda frase, en vez de entraron, entraban, entran, entrarán, entraría, iban a entrar, habían de entrar. Las formas posibles para la segunda frase pueden combinarse con cualquiera de las indicadas para la primera. El pretérito perfecto simple, transcurrió, entraron, es la forma narrativa neutra, en la que el narrador no adopta ningún punto de vista personal; cada una de las otras refleja un enfoque peculiar de los acontecimientos narrados.» [García Yebra, V.: Teoría y práctica de la traducción. Madrid: Gredos, 1984, vol. I, p. 153-156]

 

Pretérito imperfecto español y el Perfekt alemán

 

El imperfecto no es simplemente el tiempo de la duración. La duración se expresa también, y mejor aún, con las formas continuas: estuvo llorando toda la noche, ha estado nevando todo el fin de semana, te estaré esperando hasta que vuelvas. El imperfecto contempla la acción en su desarrollo en el pasado, sin atender a su comienzo ni a su fin. Es por lo que el imperfecto no puede emplearse con una indicación numérica de la duración, pues si se puede medir el transcurso del tiempo, es señal de que el proceso ha terminado.

         Cuando estalló la revolución cubana, él vivía en Nueva York.

         *Vivía en Nueva York durante veinte años.

«En su uso más general, el imperfecto expresa una acción pasada que se desarrolla mientras acontece otra: Salía de casa cuando llegó Juan. Es el tiempo “presentativo” del pasado, es decir, convierte el pasado en presente con relación a otro momento determinado del pasado. Por eso, así como hay un “presente histórico” que narra hechos pasados como si fueran presentes “ahora”, en el momento en que se habla o escribe, hay también un “imperfecto histórico” que expone acciones o estados pasados como si fueran presentes “entonces”, en el momento ya pasado al que se refiere el que habla o escribe.

El imperfecto es un tiempo eminentemente literario, vivificador del relato; hace que el lector se traslade imaginativamente al pasado y asista al desarrollo de los acontecimientos narrados. Por eso pudo decir Antonio Machado: Del pretérito imperfecto brotó el romance de Castilla.

Son muchos los romances que inician el relato en pretérito imperfecto. O bien alternan el imperfecto con el presente.» [García Yebra, p. 160]

 

El Plusquamperfekt alemán

 

«Malblanc observa que el francés, y lo mismo podemos decir del español, puede establecer toda una serie de anterioridades antes de recoger el hilo normal de la narración, integrando así en el relato otro relato secundario. En cambio, el alemán no soporta una larga permanencia en un tiempo anterior a otro tiempo pasado, y vuelve tan pronto como le es posible a su Präteritum.

 

Als Knabe hatte er ihn nach Rouen in das Gymnasium geschickt; das er selbst unter dem zweiten Kaiserreich besucht hatte. Das war unangenehm aufgefallen. Louis war ein hervorragender Schüler. Die Ehrenmedaille für Geschichte, der erste Preis für französischen Aufsatz, das waren erstaunliche Dinge für eine Familie, bei der…

De joven lo había enviado a Liceo de Ruán, donde él mismo había estudiado durante el Imperio, lo cual había chocado. Louis se había mostrado alumno brillante. La medalla de historia y el primer premio en composición francesa habían asombrado a una familia cuyas tradiciones eran el comercio…

En la traducción desde el alemán al español hay que tener en cuenta los dos pretéritos alemanes war y waren, que aminoran la anterioridad de los procesos expresados y traducir estos dos verbos por el pluscuamperfecto.

Por el contario, a veces del Plusquamperfekt traduce el matiz de continuidad en el pasado que las lenguas románicas pueden expresar mediante el imperfecto. Por consiguiente, si, en tales casos, fuera el alemán la lengua original y una de las románicas la terminal, podría el Plusquamperfekt traducirse por nuestro imperfecto:

 

Die beiden hatten nun die Höhe erreicht.

Llegaban, por lo demás, al término de la subida.

Die Polizei sah ganz anders aus, als es Ida nach dem Lesen der Romane sich vorgestellt hatte.

La policía no tenía ninguno de los atributos que se imaginaba Ida de acuerdo con las novelas.» [García Yebra, l. c., p. 185]