ADJETIVO ADJUNTO AL SUSTANTIVO

Posición del adjetivo con respecto al sustantivo

RESUMEN

© Justo Fernández López


 

Premisas conceptuales

 

Para Almela Pérez (2000: 294) la manera de concebir la posición del adjetivo respecto del sustantivo es consecuencia de la manera de entender cuáles son las clases y las funciones del adjetivo. Es frecuente confundir los niveles lexémico y sintáctico y no tener en cuenta que clases y funciones pertenecen a diferentes niveles: las clases de adjetivos corresponden al nivel lexémico y las funciones al nivel sintáctico, es decir, son unidades que operan en la combinación.

«No es que los adjetivos “funcionen” como calificativos o relacionales, sino que “son” calificativos o relacionales; y, a la inversa, no es que los adjetivos “sean” especificativos o explicativos, sino que “funcionan” como tales. No distinguir con nitidez entre estas clases y funciones es la garantía para transitar por terrenos permanentemente resbaladizos.» (Almela 2000: 296)

Así, para Almela, no es correcto decir que una buena parte de los adjetivos relacionales se convierte en calificativos; lo más acertado sería decir que los relacionales funcionan fácilmente como explicativos. Como tampoco se puede hablar de “recategorización” (Bosque 1993) para referirse al paso de un adjetivo calificativo a relacional, y viceversa.

 

Clases de adjetivos

 

Para las clases de adjetivos ver:

Adjetivo – clasificación

 

Tipos de relaciones entre un adjetivo adjunto y su sustantivo

 

«Atendiendo al orden SA o AS, se dan los siguientes tipos de relaciones entre el adjetivo adjunto y su sustantivo correspondiente:

1.    Adjetivos de posición fija, con independencia de clase y función.

2.    Adjetivos que preceden al sustantivo (AS).

3.    Adjetivos que siguen al sustantivo (SA).

4.    Adjetivos cuyo sentido cambia si cambia su posición.

5.    Adjetivos cuyo sentido no cambia aunque cambie su posición.» [Almela 2000: 205-206]

Adjetivos de posición fija

Son adjetivos calificativos o relacionales cuya posición fija está consagrada por el uso: idea fija, alta mar, puerta falsa, hermano menor, buen gusto, un verdadero caos, rara vez, alta tensión, mal agüero, presunto asesino, crudo invierno...

Adjetivos que preceden al sustantivo (AS)

Adjetivos modales, subgrupo de los relacionales: mero, craso, propio, presunto...

Adjetivos que siguen al sustantivo (SA)

Adjetivos relacionales no modales: un niño español, mi ciudad natal, el derecho civil, la mano derecha...

Adjetivos cuyo sentido cambia si cambia su posición

Adjetivos calificativos, relacionales o modales con sentido valorativo, subjetivo cuando van antepuestos, y con sentido determinativo, objetivo cuando van pospuestos: antiguo, bonito, bueno, cierto, común, correspondiente, extraño, falso, feliz, fresco, grande, malo, medio, miserable, nuevo, original, pequeño, pobre, pobre, puro, raro, real, reducido, simple, triste, verdadero, viejo, vivo.

una cierta noticia (= una noticia indeterminada)

una noticia cierta (= una noticia segura).

Adjetivos cuyo sentido no cambia aunque cambie su posición

Adjetivos calificativos cuyo cambio de posición respecto del sustantivo no implica cambio de sentido. Lo único que varía es su valor temático o remático, y puede variar su función especificativa o explicativa:

La chica tiene un agrio carácter.

La chica tiene un carácter agrio.

 

 

 

adjetivos

modales

antepuestos (AS)

 

relacionales

pospuestos (SA)

 

calificativos

antepuestos (AS)

función explicativa

 

pospuestos (SA)

función especificativa

 

«Los factores suficientes y necesarios para explicar la posición del adjetivo en español son dos: uno de carácter lexémico y otro de carácter sintáctico, y ambos en “armonía conflictiva”.

El factor de índole lexémica es el de las clases, y el factor de tipo sintáctico es el de las funciones. Más en particular, lo decisivo en el factor lexémico es que los adjetivos sean calificativos o relacionales, y en el orden sintáctico que funcionen como especificativos o como explicativos.» [o. cit., p 304]

El español tiene una índole progresiva o descendente: lo que determina se enuncia después de aquello que va a ser determinado:

«Los adjetivos relacionales, que normalmente funcionan como especificativos, y los adjetivos calificativos cuando funcionan como especificativos, tienden a ir colocados después del sustantivo al que sirven de adjunto.

Como la posposición de los adjetivos es mucho más frecuente que la anteposición, ya que detrás del sustantivo se colocan tanto adjetivos calificativos como relacionales, y tanto en función especificativa como explicativa, hay que concluir que la anteposición está marcada para los adjetivos que funcionan como no restrictivos, sean éstos de índole calificativa o de índole relacional. [...]

De hecho, tanto los adjetivos de la clase relacional como los de la clase calificativa funcionan unas veces como especificativos y otras veces funcionan como explicativos; cualquiera que sea la clase y cualquiera que sea la función, pueden ser temáticos (AS) o remáticos (SA).» [o. cit., p. 306-307]

 

adjetivo atributivo

clase

función

colocación

ejemplos

 

calificativo

explicativa

temática (AS)

la oscura noche

remática (SA)

la noche oscura

especificativa

temática (AS)

la oscura habitación

remática (SA)  

la habitación oscura

 

 

relacional

explicativa

temática (AS)

el cristiano evangelio

remática (SA)

el evangelio cristiano

especificativa

temática (AS)

el cristiano planteamiento

remática (SA)

el planteamiento cristiano

 

Adjetivos calificativos

Son los que significan cualidad, lo peculiar de los comportamientos, los objetos, las actitudes. La cualidad, que se presenta como inherente, es vista como algo inseparablemente ligado al objeto o persona. La cualidad es polar significa que tiene un polo contrapuesto: caliente / frío, bueno / malo, fácil / difícil, etc.

 Adjetivos relacionales

Representan una cualidad no ligada íntimamente al sustantivo, una cualidad no inherente, sino extrínseca; marcan una relación en que se encuentra el objeto nombrado, relación que puede ser de espacio, tiempo, propiedad, materia, clase, tipo, origen, asunto, finalidad, procedencia, situación, orden, nacionalidad, pertenencia, grupo: social, lechero, financiero, nacional, vacuno, vespertino, mahometano, marino, matriculado...

Función explicativa

Destaca y acentúa una característica inherente de lo nombrado: la oscura noche, la blanca nieve, el vasto océano. Es redundante, pues se refiere a toda la extensión del sustantivo. Explicita algo que está comprendido en el significado del sustantivo.

Función especificativa

Se da cuando el adjetivo restringe las posibilidades referenciales del sustantivo, añadiendo notas no inherentes a su significado: vino tinto, castillo medieval, niño rubio, aves acuáticas. Agrega algo que no está comprendido en la significación del sustantivo, se refiere a una parte de la extensión del sustantivo.

Posición temática AS (información conocida) = antepuesto al sustantivo.

Posición remática SA (información nueva) = pospuesto al sustantivo.

 

Colocación de los adjetivos relacionales

 

«A diferencia de los adjetivos calificativos, los relacionales se posponen siempre:

La zona industrial. - *La industrial zona.

La ciudad universitaria. - *La universitaria ciudad.

Ahora bien, en numerosas ocasiones, adjetivos que se emplean comúnmente como relacionales pueden encontrarse antepuestos sin merma de la gramaticalidad de la construcción. Se suele afirmar que en estos casos los adjetivos relacionales se han recategorizado como calificativos. Lo que sucede, en efecto, es que estos adjetivos pasan a significar sólo una propiedad, singularizada frente a las otras, del conjunto de propiedades que definen a la entidad con la que se relaciona el nombre a través del adjetivo:

Los usos amorosos (de la España isabelina).

 Los amorosos arrullos (de los enamorados).

El espectáculo teatral. - Mi teatral amiga.

Una novela histórica. - Un histórico pacto.

Naturalmente, cuando estos adjetivos recategorizables aparecen a la derecha del nombre es posible que den lugar a ambigüedades entre la interpretación relacional y la calificativa:

Una actuación teatral. (contrapuesta a una actuación cinematográfica)

Una actuación teatral. (actuación exagerada y aparatosa) [...]

Los adjetivos relacionales no se coordinan con los calificativos:

*Una persona católica y simpática.

Los adjetivos relacionales no admiten complementos:

*Las fuerzas productivas para la nación.» [Demonte 1999: § 3.3.1.1]

 

Colocación del adjetivo calificativo atributivo

 

Colocación del adjetivo calificativo atributivo en el sintagma nominal (SN):

«En el latín clásico lo normal era la anteposición del atributivo al nombre (summa prudentia), adquiriendo el adjetivo un carácter enfático en el orden inverso.

En latín vulgar, en cambio, lo habitual será la posposición de todo adjetivo no cargado de expresividad o valoración.

En castellano, si a nivel teórico es posible que el adjetivo atributivo preceda o siga al sustantivo, hay, sin embargo, una forma interior del lenguaje (factores lógicos, estilísticos y rítmicos) que hace preferir al hablante una u otra colocación. Veamos, pues, estas circunstancias:

Sustantivo + Adjetivo:

Orden lineal de determinado más determinante. La función del adjetivo es restrictiva, definitoria de la significación del sustantivo.

En esta situación, sustantivo y adjetivo pueden mantener relación lógica de género y especie (máquina electrónica, arquitectura civil, gobierno militar). Si no la mantienen, la cualidad atribuida al sustantivo procede a la exclusión de los sustantivos que no participen de ella (pintura flamenca, familiar real). Por ello el adjetivo pospuesto, sin pausa, especifica la extensión del sustantivo (coche deportivo, camisa estampada, cabello rizado). De lo que se deduce que no suele ir tras el sustantivo un adjetivo que comporta una cualidad unida a la imagen del sustantivo.

Adjetivo + Sustantivo:

Orden anticipador o envolvente de determinante más determinado con función explicativa.

La anteposición indica que la cualidad incluye previamente a la cosa calificada (mansas ovejas, verde hierba). Por la actitud valorativa o afectiva que suele conllevar este orden y el deseo de realzar la cualidad, es frecuente verlo en las oraciones exclamativas (¡Bonita casa!) o en la expresión de las cualidades susceptibles de valoración subjetiva (Tiene mala fama). La anteposición es, además, habitual en aquellos adjetivos que por su significado y función se asemejan a los adjetivos determinantes que, comúnmente, se anteponen al sustantivo (la referida historia, la siguiente estación).» [Urrutia 1988: 83]

 

Las circunstancias sintácticas contextuales

 

«Si varios adjetivos modifican a un sustantivo podrán ir delante o detrás de él, pero cuanto mayor sea el número de adjetivos resultará más conveniente la posposición (negro y poderoso toro bravo).

Cuando el adjetivo va modificado por un adverbio (sobre todo de cantidad y modo) podemos ver sintagmas en que la anteposición es forzada (el tarde arrepentido amigo).

Cuando además del adjetivo hay un complemento preposicional, el calificativo podrá ir tras el nombre junto al complemento (los velos incoloros del oriente), o ante él alejado del complemento (una delgada tortilla de cera).

En diferentes etapas históricas de nuestra lengua vemos, además, diversos órdenes en los que entre el calificativo y el sustantivo se interponen otros elementos. En el Poema de Mio Cid por espontánea expresividad no es extraño el orden como Gentes se le allegan grandes; posteriormente como imitación del hipérbaton latino: Largas se sufren tristezas (“La Celestina”).» [Urrutia 1988: 84]

 

Para resumir

 

«En lo que concierne a la relación entre clase de adjetivo y posición sintáctica posible, la lengua española pospone obligatoriamente sólo los adjetivos relacionales y los participios adjetivales y perfectivos, y tienden también a aparecer pospuestos (su anteposición no es imposible pero tiene un significado marcado) los adjetivos de color y forma.

Por el contrario, los adjetivos intencionales (modales, orientados al hablante, etc.) sólo van antepuestos.

Los adjetivos adverbiales que denotan circunstancias de tiempo, manera o lugar, así como los calificativos relativos o sincategoremáticos, pueden anteponerse o posponerse.

En los calificativos esas dos posiciones se relacionan con dos interpretaciones semánticas diversas, salvo en el caso de los de extrema valoración. Los adjetivos valorativos elativos, en efecto, pueden anteponerse o posponerse sin que se modifique su relación semántica con el nombre. No obstante, los elativos antepuestos bien van solos bien se reinterpretan como adverbiales modificadores de un calificativo; y cuando se posponen, deben ir siempre al final de la secuencia formada por el nombre y el o los otros adjetivos relacionales o calificativos.

Los participios adjetivales y los adjetivos perfectivos aparecen pospuestos, pero no son extrañas construcciones como las cerradas puertas que ponen de manifiesto la ambigüedad morfológica de estas formas que se comportan aquí como verdaderos calificativos.

En cuanto a las posibilidades de iteración de adjetivos en la frase nominal, como norma general los adjetivos no suelen acumularse. No obstante, es posible que en la anteposición se sucedan iterados los adjetivos intencionales, los de valoración y uno (y sólo uno) de los restantes calificativos (el supuesto magnífico (alto) novio de mi hija, ejemplo exagerado pero más concebible que el alto rubio elegante novio de mi hija).

Pospuestos al nombre, pueden sucederse iterados los calificativos de forma y color y los participios adjetivales y perfectivos dando lugar a relaciones de alcance, igual que sucedía con los adjetivos relacionales.

En todo caso, lo característico del español es que, tanto en la anteposición como en la posposición, si aparecen varios calificativos, estén coordinados o se sitúen en construcción asindética.» [Demonte 1999: § 3.5.1.2]

 

Fuentes

 

Almela Pérez, Ramón: "El orden AS / SA: La solución está en el conflicto". En: Wotjak, Gerd (ed.): En torno al sustantivo y adjetivo en español actual. Aspectos cognitivos, semánticos, (morfo) sintánticos y lexicogenéticos. Frankfurt am Main: Verwuert Verlag, 2000, pp. 293-309.

Demonte, Violeta: „El adjetivo: Clases y usos. La posición del adjetivo en el sintagma nominal“. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe, 1999, vol. 1, § 3.1-3.6.

Urrutia Cárdenas, H. / Álvarez Álvarez, M.: Esquema de morfosintaxis histórica del español. Bilbao: Publicaciones de la Universidad de Deusto, ²1988, p. 83-86.