COMPLEMENTO INDIRECTO CON a

Y COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL CON para

© Justo Fernández López


 

Una oración no puede ir acompañada de dos complementos indirectos, a no ser que vayan coordinados: Le UE dio subvenciones a las regiones más pobres y a las afectadas por las inundaciones de este verano. Las gramáticas tradicionales suelen decir que «los complementos indirectos se designaban en latín por el dativo; en español llevan siempre las preposiciones a o para ...» (Gili Gaya 1943: § 52). Pero esto es confundir los contenidos lingüísticos con las referencias a la realidad extralingüística.

Compré flores a mi novia.

Compré flores para mi novia.

La gramática tradicional identifica como complementos tanto a mi novia como para mi novia, porque ambos hacen referencia a la misma realidad. Pero estos dos complementos son distintos por mantener una distinta relación con el núcleo oracional, lo que prueba el hecho de que el complemento con a se puede reduplicar con el pronombre clítico le

Le compré flores a mi novia.

mientras quen el complemento con para no se puede reduplicar con le.

*Le compré flores para mi novia.

El que ambos complementos son distintos queda también avalado por el hecho de que un complemento con a puede aparecer en la misma oración con un complemento con para

El cartero me ha dado una carta para ti.

El cartero le ha dado a tu vecina un paquete para tu madre.

La señora les dio unos bombones a los García para sus hijos.

Le compré flores a la señora de la esquina para mi novia.

Mi madre guisó un estofado a la vecina para su familia.

La vecina le hizo una tarta de nata a María para sus invitados.

Hay varios verbos que pueden combinarse simultáneamente con un ‘beneficiario’ introducido por la preposición para y un ‘afectado’ en forma de dativo introducido por la preposición a. En estos casos se puede eliminar tanto el complemento ‘afectado’ como el ‘beneficiario’. Si se elimina el complemento ‘beneficiario’, la oración resultante permite doble interpretación: como ‘beneficiario’ o como ‘afectado’:

Le compré flores a mi novia. (‘afectado’) (‘beneficiario’).

Complemento indirecto con a y complemento circunstancial de beneficiario con para:

a)    Las gramáticas tradicionales sostienen que el complemento indirecto viene precedido de las preposiciones a o para que traducen el dativo latino. Pero esto no es exacto. Pues, aunque ambos sintagmas hagan referencia a la misma realidad sustancial, formalmente son distintos, ya que mantienen distinta relación con el núcleo oracional. complemento en coexistencia

b)    El complemento indirecto va introducido en español por la preposición a (‘afectado’) y puede ser reduplicado con un pronombre clítico dativo (le-les), en tanto que un sintagma con para no puede serlo. La reduplicación del clítico tiene el efecto de que el complemento indirecto se interprete como ‘afectado’ y marque el mayor grado de culminación del evento que describe el predicado. El sintagma introducido por para puede llevar implícita la idea de un beneficiario, o de un destino o receptor.

c)     No pueden aparecer en la misma oración dos complementos indirectos (con a) sin ir coordinados. Sin embargo, observe que, si la construcción precedida de la preposición para fuera complemento indirecto, un solo verbo podría tener más de un complemento indirecto. Como las construcciones con a y con para no son equivalentes, pueden aparecer en la misma secuencia: Le di unos bombones a la madre para los niños.

El complemento indirecto con a y el sintagma introducido por la preposición para pueden designar situaciones extralingüísticas casi idénticas, pero formalmente son distintos porque mantienen distinta relación con el núcleo oracional y pueden aparecer juntos en la misma secuencia.

La Real Academia analiza este tipo de complementos con para como complementos circunstanciales de beneficiario:

«Los grupos preposicionales de CI (complemento indirecto) se forman siempre con la preposición a. En algunas obras tradicionales se consideraban complementos indirectos los grupos encabezados por para con valor de destinatario, pero dicha concepción carece de apoyo formal.

a)       Los complementos con para no permiten la sustitución por los pronombres de dativo, ni pueden coaparecer con ellos para denotar un mismo referente: Le compró flores su mama [le # su mamá].

b)       En una misma oración pueden coexistir complementos indirectos y construcciones en las que para introduce un destinatario: Le compró al librero (CI) una enciclopedia para su hijo; Le (CI) dio un regalo para su amiga (frente a Le dio un regalo a su amiga).

Clasificación semántica de los complementos circunstanciales. Circunstancial de beneficiario:

Aunque por su significado y su expresión se hallan cerca de los adjuntos finales, se distinguen de ellos en que el término de la preposición designa casi siempre seres animados en los complementos de beneficiario. También se relacionan por su significado con los CI, pero se diferencian en que estos siempre están introducidos por la preposición a y pueden ser sustituidos o duplicados por el nombre dativo:

Lleva un regalo para su tía (CC – complemento circunstancial).

Le lleva un regalo a su tía (CI).» [RAE: Nueva gramática básica de la lengua española. Madrid: Espasa, 2011, pp. 199-200 y 211]

«Aunque los complementos que introduce la preposición para no se consideran indirectos, comparten con estos la capacidad de designar la persona o la cosa a la que se destina algo. Así, en La goma no elimina el deseo de fumar, pero puede proporcionar una alternativa par las personas dependientes del cigarrillo, la preposición para podría ser sustituida por la preposición a, propia del complemento indirecto, sin dar lugar a una secuencia anómala y sin cambios apreciables de significado. Sin embargo, no se obtiene con para un complemento indirecto.» [RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa, 2009, § 35.1n]