OMISIÓN DE LA CONJUNCIÓN QUE

en oraciones subordinadas sustantivas (NGLE)

Justo Fernández López


 

La conjunción que en las subordinadas sustantivas, casi siempre de objeto directo, se puede omitir. Esta omisión era frecuente en los textos antiguos y se atestigua hoy en el lenguaje epistolar, en el jurídico y en el administrativo, así como en otras variedades formales de la lengua escrita.

Admiten omisión de que con subordinadas en subjuntivo

Los verbos de petición, mandato y otras formas de influencia:

Le solicitaron cumpliese la promesa dada.

El toro era mando y el público pidió fuese devuelto al corral.

La ley ordena sean castigados con dos años de prisión.

El verbo agradecer cuando introduce peticiones cuyo cumplimiento se agradece por anticipado:

Mucho le agradecería me comunicara si acepta las condiciones del contrato.

Algunos verbos de voluntad, en particular los que ponen de manifiesto la actitud favorable del sujeto en relación con lo que ha de suceder:

Te deseo seas muy feliz en tu matrimonio.

Te deseo tengas suerte en la vida.

Algunas subordinadas de sujeto:

Es necesario tenga presente que...

Es posible exista petróleo en esta región.

«El verbo subordinado aparece contiguo al verbo principal, lo que lleva a pensar que el modo subjuntivo seleccionado por el predicado es el factor que permite omitir la conjunción y suple en cierta forma a esta como marca de subordinación. De hecho, las oraciones sustantivas sin conjunción subordinante no se suelen construir con sujeto antepuesto. Se dice, en efecto, de forma más natural Esperamos sepan ustedes comprender que..., que Esperamos ustedes sepan comprender que... Estas oraciones subordinadas pocas veces aceptan adverbios o cualquier otro modificador que separe el verbo principal del subordinado. Se dice, pues Esperamos que nos visiten en un futuro próximo, y también Esperamos que en un futuro próximo nos visiten, pero solo la primera oración admite con naturalidad la variante sin que: Esperamos nos visiten en un futuro próximo.» [RAE: NEGLE (2009), § 43.3f]

Admiten omisión de que con subordinadas en indicativo

Predicados que denotan pensamiento o juicio. Estos verbos aparecen en oraciones subordinadas. No se suele omitir la conjunción cuando estos mismos verbos se usan en las oraciones principales.

 En una jugada que se pensó sería inofensiva.

*Se pensó sería inofensiva la jugada.

Salí de aquel valle que se me antojó había de ser mi tumba.

*Se me antojó había de ser mi tumba aquel valle.

Hay reformas que creo son necesarias.

*Creo son necesarias estas reformas.

Aquellos personajes de quienes se dijo morirían siguen vivitos.

Se registran en la lengua literaria clásica y moderna numerosos usos de creer sin conjunción  con subordinada en indicativo. Estos usos siguen vivos en algunas variedades del habla popular de México: Creo llamará tu mamá.

«Lo habitual en estos casos es también que el verbo principal y el subordinado aparezcan contiguos. Este uso es característico de la primera persona del singular. Esta es, asimismo, la forma predominante en los incisos (Llamará tu mamá, creo). Se presenta, pues, como información circunstancial o como marca modal que manifiesta la actitud del hablante ante la información que se expresa seguidamente.» [RAE: NEGLE (2009), § 43.3i]

En general no se omite la conjunción que cuando existe un sujeto explícito entre el verbo principal y el subordinado. Tiende a rechazarse la omisión de la conjunción en

Un asunto que entendemos que ustedes deberían abordar cuanto antes,

donde el sujeto ustedes precede al verbo debería, pero se admite más fácilmente en la variante en la que se pospone al verbo subordinado:

Un asunto que entendemos deberían ustedes abordar cuanto antes.