PERÍFRASIS MODALES DE INFINITIVO

deber + infinitivo

© Justo Fernández López


 

LA HORA

Es la indicación del momento en que sucede o se hace una cosa en relación con cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día. Doce están asignadas al periodo diurno y otras doce al periodo nocturno. En las fracciones rige un sistema sexagesimal: una hora = sesenta minutos; un minuto = sesenta segundos.

La pregunta que corresponde a la indicación de la hora se formula en singular: ¿Qué hora es? (en ella, la palabra hora tiene el sentido genérico de ‘momento del día’). Su formulación en plural (¿Qué horas son?) es admisible, aunque menos recomendable, y se da con cierta frecuencia en algunos países de América.

Solo es normal el plural en la frase hecha de intención reprobatoria ¿qué horas son estas de venir?

En la respuesta, el verbo va en singular si se trata de la una (Es la una y diez) y en plural en el resto de los casos (Son las diez y media; Son las dos menos cuarto).

Conviven dos modelos de expresión de la hora: el primero enumera correlativamente las veinticuatro horas del día, el segundo divide las veinticuatro horas del día en dos periodos de doce horas diurnas y doce nocturnas.

MODELO DE 24 HORAS

Designación de los veinticuatro intervalos horarios del día.

Se emplean los números del 0 (para las doce de la noche) al 23 (o los numerales cardinales correspondientes), que presenta la ventaja de no requerir precisiones adicionales para evitar la ambigüedad, ya que a cada hora del día le corresponde un número diferente.

Este modelo se expresa con preferencia en cifras, en lugar de letras, y se usa especialmente en contextos en que se requiere la máxima precisión con el mínimo de elementos: El autobús saldrá a las 15.30 h de la plaza de Callao. Aunque es menos común su empleo cuando la hora se escribe con letras, no faltan ejemplos de ello en determinados contextos: Ingresó el 10 de octubre de 1930, a las diecinueve horas.

Este sistema es el más adecuado para la expresión en cifras de intervalos unidos con guion: Horario: 8:00-22:00.

«De acuerdo con la norma ISO 8601, la medianoche puede indicarse en este sistema de dos formas: ese punto temporal marca el comienzo del día, por lo que para referirse a esa hora se emplea normalmente el número 0 (00:00 h); pero, si se concibe este punto temporal como el final del día, se podrá representar mediante el número 24 (24:00 h). Así pues, las 24:00 h del día 31 de diciembre es exactamente la misma hora que las 00:00 h del día 1 de enero.» [RAE: Ortografía, § 5.1.1.2]

MODELO DE 12 HORAS

Designación de dos intervalos horarios de 12.

Se emplean solo los números del 1 al 12 (o los numerales cardinales correspondientes), añadiendo, si es necesario, la indicación del tramo del día al que corresponde la hora expresada:

 

de la mañana

 

 

(desde que sale el sol hasta el mediodía, o desde la medianoche hasta que amanece)

No es correcta la expresión *doce de la tarde, usada en lugar de doce de la mañana, del día o del mediodía.

 

de la tarde

 

 

(desde el mediodía hasta que el sol se pone)

 

de la noche

 

 

(desde que anochece hasta la medianoche)

 

de la madrugada

 

 

(desde la medianoche hasta que amanece)

 

la mañana

 

 

(también se usa la mañana en un sentido próximo al de la madrugada, otras veces no se especifica la madrugada y su franja se acumula a la noche)

«Pese a que este sistema de designación de las partes del día es, en principio, sensible a los cambios de estación, en cada país se tiende a fijar un único valor para cada hora a lo largo de todo el año, de modo que la frontera entre la tarde y la noche suele situarse entre las siete y las nueve.» [RAE: NGLE, § 21.9h]

El modelo de doce horas es el más utilizado cuando la hora se escribe con letras, y el más común en textos literarios y periodísticos.

También puede usarse este sistema si se opta por escribir la hora con cifras; pero, en ese caso, para evitar ambigüedades, deben emplearse, tras los números, las abreviaturas a. m. (del lat. ante merídiem ‘antes del mediodía’) y p. m. (del lat. post merídiem ‘después del mediodía’):

El momento correspondiente al punto de división del sistema (el mediodía, las doce de la mañana) se representa con la abreviatura m. (del lat. meridies ‘mediodía’). Este procedimiento solo se emplea cuando el nombre de las horas se escribe con cifras y es poco usado en el habla: 12 m. No es correcta la expresión *doce de la tarde para referirse al mediodía. Tampoco es correcta la expresión *doce meridiano.

Para la medianoche se emplea la expresión 12 a. m.: Aquí todos los locales cierran a las 12 a. m.

Mediodía es el ‘momento en que está el Sol en el punto más alto de su elevación sobre el horizonte’ y ‘doce de la mañana’.

«El mediodía es un periodo de límites difusos que puede cubrir desde las doce hasta las dos, aunque es más habitual situar su límite final en la una. Estas referencias suelen ser variables en función de países y costumbres. Así, en gran parte de América se emplea el saludo buenos días (a veces en alternancia con buen día) hasta las 12.00, y buenas tardes hasta las 18.00 o las 19.00, mientras que en España la hora límite entre ambos se sitúa alrededor de las 14.00 y se asocia a menudo con el hecho de haber comido. En muchos países hispanohablantes se usa además la tardecita en el sentido de ‘la última hora de la tarde’, aunque sin límite preciso; la nochecita, en el de ‘la primera hora de la tarde’, y la mañanita en el de ‘la primera hora de la mañana’, este último también empleado en España.

Otros hablantes circunscriben estrictamente la designación de el mediodía al punto que separa la mañana de la tarde y no lo usan como franja horario; es lo que sucede en el español de América, a diferencia del europeo. Cuando mediodía va precedido por la preposición a, puede usarse con artículo o sin él: al mediodía ~ a mediodía. En ningún país se admite la expresión *las doce de la tarde.» [RAE: NGLE, § 21.9g-h]

También significa ‘momento situado en las horas centrales del día’: la comida de mediodía. Su plural es mediodías: todos los mediodías. Precedido de la preposición a, puede usarse con artículo o sin él: a mediodía, al mediodía. Esta voz es también sinónima de Sur y, en ese caso, se escribe con mayúscula en los mismos casos que los puntos cardinales: el Mediodía.

Medianoche (‘doce de la noche’). Con este sentido, se aconseja su escritura en una sola palabra, aunque también se admite la grafía en dos palabras media noche. El plural es medianoches y medias noches, respectivamente: «Casi todas las medianoches de sábado llegaba al destacamento» (Onetti Viento [Ur. 1979]); Me llama todas las medias noches. Se escribe siempre en dos palabras en la locución a media noche (‘en medio de la noche’). No debe confundirse este sustantivo con la combinación ocasional del adjetivo medio y el sustantivo noche: Me pasé media noche viendo la tele.

«La medianoche se concibe siempre como un punto (no como un segmento o un intervalo) y, por lo tanto, no acompaña a designaciones horarias numéricas. Se dice, por consiguiente, Nos encontramos a la medianoche o Nos encontramos a las doce de la noche, pero no *Nos encontramos a las doce de la medianoche.» [RAE: NGLE, § 21.9h]

FRACCIONES HORARIAS

Para indicar las principales fracciones horarias se utilizan las expresiones

en punto

y cuarto

y media

menos cuarto

(en casi toda América se emplea la fórmula cuarto para... en lugar de menos cuarto: Al cuarto para la una cierra el templo. No es correcto el uso de la preposición para por la preposición a; no debe decirse *un cuarto a las ocho, en lugar de un cuarto para las ocho. Las fracciones de cuarto de hora no se usan en el sistema de numeración de cero a veintitrés.

Para las fracciones menores se menciona la hora en punto pasada y a continuación los minutos, precedidos de la conjunción y (las dos y diez, las tres y veinticinco, las diez y diez). Alternan la expresión yuxtapuesta (a las cinco veinticinco, restringida en algunos países) y la coordinada (a las cinco y veinticinco), así como la presencia y la ausencia de los sustantivos horas y minutos: a las cinco horas veinticinco o a las cinco horas y veinticinco minutos. Se omite a menudo el sustantivo minuto(s) tras el numeral cardinal que lo introduce: Son las once y cinco ~ Son las once y cinco minutos.

Se emplea en español general la construcción absoluta pasadas + nombre de la hora (pasada la una, pasadas las tres), junto con la variante nombre de la hora + pasadas. son de uso general oraciones como Faltan diez minutos para las tres y Pasan diez minutos de las diez. Se expresa aproximación a una hora con el adverbio casi (Son casi las tres), la locución prepositiva alrededor de (Serían alrededor de las nueve y media de la noche) y, en España, la preposición sobre (Llegué sobre las doce de la noche).

A partir de la media, se indica la hora siguiente, seguida del adverbio menos y los minutos correspondientes (las tres menos veinticinco, las tres menos veinte, las tres menos diez, las tres menos cinco, las tres menos dos minutos).

En gran parte de América, se expresan primero los minutos, seguidos de para y la indicación de la hora siguiente (veinticinco para las tres, veinte para las tres, diez para las tres, cinco para las tres, dos para las tres).

 

4 a. m. (‘cuatro de la mañana o de la madrugada’),

5:30 a. m. (‘cinco y media de la mañana o de la madrugada’)

11:59 a. m. (‘doce menos un minuto de la mañana’)

12:00 m. (‘doce de la mañana’)

4 p. m. (‘cuatro de la tarde’)

5:30 p. m. (‘cinco y media de la tarde’).

La hora cero

«De acuerdo con la norma ISO 8601, la medianoche puede indicarse en este sistema de dos formas: ese punto temporal marca el comienzo del día, por lo que para referirse a esa hora se emplea normalmente el número 0 (00:00 h); pero, si se concibe este punto temporal como el final del día, se podrá representar mediante el número 24 (24:00 h). Así pues, las 24:00 h del día 31 de diciembre es exactamente la misma hora que las 00:00 h del día 1 de enero.» [RAE: Ortografía, § 5.1.1.2]

«La expresión apositiva la hora cero designa las 12.00 p.m. y las 12.59 a. m. En México se usa ocasionalmente para hacer referencia a la hora de la tarde en la que no parece ser suficiente la luz natural ni necesaria la eléctrica. En muchos países americanos (más raramente en España) la expresión la hora cero designa el momento crucial de una decisión, un trance o un desenlace inminente.» [RAE: NGLE, § 21.9n]

En alemán „die Stunde null“: Durch ein einschneidendes, historisches Ereignis bedingter Zeitpunkt, an dem aus dem Nichts oder unter ganz neuen Voraussetzungen etwas völlig neu beginnt.

Históricamente, Stunde Null se refiere a la capitulación del régimen Nazi el 8 de mayo de 1945 a la medianoche, marcando el fin de la Segunda Guerra. Al periodo que inmediatamente le sigue a este momento se la llama "Nachkriegszeit", (tiempo después de la guerra).

EXPRESIÓN DE LA HORA EN LETRAS

En textos literarios y periodísticos, así como en cualquier otro tipo de texto en que la precisión horaria no es un factor de especial relevancia, la hora se escribe preferentemente con letras.

En horarios, convocatorias, actas, informes técnicos o científicos y cualquier otro tipo de texto en que la precisión horaria es un factor relevante, se usan preferentemente los números: La cena se servirá a las 22.30 en el comedor principal. Se ruega puntualidad.

No es recomendable mezclar letras y números; así, es preferible escribir las diez de la noche que las 10 de la noche.

En el uso de letras o números influye también que se trate de horas exactas o aproximadas. En la expresión aproximada de las horas no suelen utilizarse números, sino letras, añadiendo fórmulas como

alrededor de, hacia, y pico, pasadas, etc.:

Apareció por allí alrededor de las cinco de la tarde;

Vendré hacia las ocho;

Serían las dos y pico cuando salió;

Eran las diez pasadas.

Cuando se expresan horas exactas, pueden usarse letras o números.

EXPRESIÓN DE LA HORA CON NÚMEROS

Se puede escribir la hora utilizando bien palabras, bien cifras, pero sin mezclar ambas: las once de la noche o las 22:00, pero no *las 11 de la noche.

Si la hora se escribe con números, debe tenerse en cuenta lo siguiente:

Para separar las horas de los minutos, se usa el punto o los dos puntos: 17.30, 17:30. La coma queda reservada para la expresión de magnitudes decimales: 23,50 euros. En el uso común, es frecuente emplear cifras decimales para expresar la duración de un lapso de tiempo en el que la fracción corresponde a la mitad de la unidad: Hemos tardado 4,5 horas en llegar a Toledo (cuatro horas y media o cuatro horas y treinta minutos). Este uso es impropio en textos técnicos, ya que en el sistema horario la base no es decimal sino sexagesimal.

Opcionalmente puede emplearse tras las cifras el símbolo h (‘hora’), que debe escribirse sin punto (salvo que se trate del que marca el final del enunciado): 17.30 h o 17:30 h.

También es posible desglosar la mención de horas y minutos, e incluso segundos, utilizando para ello los símbolos correspondientes: La bomba se lanzó a las 15 h 24 min 12 s en un remoto paraje de Siberia. Este desglose es común cuando se quiere expresar la duración exacta de un hecho: El tiempo de cocción es de 2 h 40 min.

Las horas en punto se expresan mediante dos ceros en el lugar que corresponde a los minutos: 22.00, 22:00. Pueden omitirse los dos ceros si tras la indicación de la hora se escribe el símbolo h: El acto comenzará a las 22 h.

Cuando se usan las abreviaturas a. m., m. y p. m., no debe añadirse el símbolo h, por ser evidente que se trata de una referencia horaria: 17.30 h o bien 5.30 p. m.

LOCUCIONES

a buena hora / a buenas horas / a buenas horas, mangas verdes

 

Ambas locuciones sirven para expresar irónicamente que algo se produce cuando ya ha pasado el momento oportuno. En España es más frecuente a buenas horas, a menudo con el incremento mangas verdes.

También sirven para expresar la negativa o el rechazo del hablante ante lo que se enuncia a continuación: ¡A buena hora dejo yo que todos sigan tu política!

Con el sentido de ‘en un momento adecuado u oportuno, con tiempo suficiente’, se usa solo a buena hora: Llega usted a buena hora. No debe confundirse con en buena hora.

de buena hora

 

Esta locución adverbial, de poco uso en español, es traducción del francés de bonne heure y significa ‘temprano’: Saliste conmigo esta mañana, de muy buena hora. Es preferible usar el adverbio español temprano.

en buena hora

 

Expresa conformidad o aprobación ante lo que se enuncia a continuación: Ya la propia avenida Eldorado, en buena hora adornada con grandes esculturas, tiene también su culto al desgreño. No debe confundirse con a buena hora.

enhorabuena

 

Se escribe en una sola palabra cuando se usa como sustantivo, con el significado de ‘felicitación’ o cuando, también como sustantivo, forma parte de la locución adverbial de estar de enhorabuena.

 

Puede escribirse en una o en varias palabras en los casos siguientes: a) Cuando se emplea sola, con valor interjectivo, para felicitar a alguien. Hoy se prefiere su escritura en una sola palabra.

b) Cuando se usa como adverbio en fórmulas de felicitación: que sea enhorabuena / que sea en hora buena. En el uso actual se está imponiendo la grafía en una sola palabra.

c) Cuando, como adverbio, se usa para denotar aprobación o conformidad: Si aún insistís en llamar a esto Justicia, llamadla en hora buena. También se prefiere, en este caso, la grafía simple.

Debe evitarse la variante *norabuena, ajena a la norma culta actual.

en mala hora

 

Expresa desaprobación o disgusto ante lo que se enuncia a continuación: En mala hora vinieron. No debe usarse la preposición a en lugar de en: *A mala hora le dije aquello.

hacer hora

 

Se emplea con el mismo sentido que la locución de uso más general hacer tiempo (‘entretenerse esperando a que llegue el momento oportuno para algo’): Estoy haciendo hora, el avión de Bob está atrasado. No debe confundirse con hacer horas, que significa ‘hacer horas extraordinarias’: Ganará menos. No podrá hacer horas.

hacer horas

 

Significa ‘hacer horas extraordinarias’: Ya no podemos hacer horas en la empresa.

horas y horas / horas de horas

 

Ambas locuciones significan ‘durante horas, mucho tiempo seguido’. La primera es de uso más general, mientras que la segunda se emplea en algunos países de América, como el Perú, Chile, Venezuela, Colombia, Costa Rica y el Ecuador: Lo ven sentado, columpiándose suavemente en la mecedora, mudo y pasmado, horas de horas.

   

VOCABULARIO

hora inesperada, desacostumbrada o inoportuna.

¿A estas horas me lo vienes a decir? ¡A qué horas te levantas! ¿Qué horas son estas para visitar a nadie?

hora de verano / horario de verano

Horario adoptado por un Estado durante algunos meses, incluidos los de verano, para aprovechar mejor la luz natural.

hora menguada

Tiempo fatal o desgraciado en que sucede un daño o no se logra lo que se desea.

hora oficial

Hora establecida en un territorio por decisión de la autoridad competente con adelanto o retraso con respecto a la solar.

hora pico / hora punta

Hora en que se produce mayor aglomeración en los transportes. En algunas industrias, como los suministros de agua y electricidad, parte del día en que el consumo es mayor.

hora santa

Oración que se hace los jueves, de once a doce de la noche, en recuerdo de la oración y agonía de Jesús en el huerto de los Olivos.

Oración especial ante el Santísimo Sacramento.

horas bajas

Momento o período de desaliento o desánimo.

horas muertas

Horas que se pasan sin hacer nada o en una ocupación sin provecho.

hora solar

La que corresponde al día solar.

hora suprema

Hora de la muerte.

hora tonta

Momento en que se hacen concesiones por debilidad o torpeza.

hora valle

Hora en que se produce menor aglomeración en los transportes. En algunas industrias, como los suministros de agua y electricidad, parte del día en que el consumo es menor.

la hora de la modorra

Tiempo inmediatamente anterior al amanecer o a la venida del día, porque entonces carga pesadamente el sueño. Usada frecuentemente entre los centinelas puestos en esta hora.

la hora de la verdad

Momento decisivo en un proceso cualquiera.

a buena hora

Para indicar el retraso con que se hace algo.

a buena hora / a buenas horas, mangas verdes

Denotan que algo no sirve cuando llega fuera de oportunidad.

a la hora

Al punto, inmediatamente, al instante.

a la hora de ahora / a la hora de esta

En esta hora.

a todas horas

Cada hora.

a última hora

En los últimos momentos.

a una hora avanzada

Entrada la parte del día que se indica. Muy tarde, casi de madrugada.

cada hora

Siempre, continuamente.

dar hora

Señalar plazo o citar tiempo preciso para algo.

dar la hora

Sonar en el reloj las campanadas que la indican. En los tribunales, oficinas, aulas, etc., anunciar que ha llegado la hora de salida. (Usado también en sentido figurado). Dicho de una persona o de una cosa: Ser cabal o perfecta.

de buena hora

Temprano.

en hora mala / en mal hora / en mala hora

Para denotar disgusto, enfado o desaprobación.

entre horas

Entre comida y comida.

hacer horas

Trabajar una o más horas diarias después de haber cumplido el horario de trabajo.

no dar ni la hora

Ser muy tacaño.

no ver la hora de algo

Para encarecer el deseo de que llegue el momento de hacerlo o verlo cumplido.

pedir hora

Solicitar de alguien una cita con fines profesionales.

poner en hora

Ajustar la hora de un reloj.

por hora

En cada hora.

por horas

Tomando como unidad de cómputo la hora. Trabajar, alquilar, pagar por horas.

tener muchas horas de vuelo

Poseer gran experiencia en una actividad, asunto, negocio, etc.

tener sus horas contadas

Estar próximo a la muerte.

 


Fuentes

 

RAE: Diccionario de la lengua española (DRAE), 2001, edición 23.ª.

 

RAE: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 345-346.

 

RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 21.9b-o]

 

RAE: Ortografía de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2010, § 5 – pp. 697-691.