Oraciones interrogativas directas e indirectas

La alternancia del modo

© Justo Fernández López


 

Alternancia del modo en las oraciones interrogativas directas e indirectas

 

Las oraciones interrogativas indirectas, como las directas, pueden ser

parciales [alemán: Ergänzungsfragen] introducidas por un pronombre o adverbio: ¿Quién vino? ¿Dónde está?

totales [alemán: Entscheidungsfrage]: ¿Vienes conmigo?

«Lo normal es que las interrogativas indirectas aparezcan con las formas verbales en indicativo. Lo que hay que preguntarse es si también aparecer con el subjuntivo. La RAE (1973: § 3.19.8e-f) indica que se usa el indicativo en la interrogación parcial, pero que las dubitativas pueden aparecer en los dos modos. Los tres ejemplos que ofrece son de Cervantes:

No se sabía su designio, ni adónde había de descargar tan gran nublado.

Nosonos no conocemos quién sea esa buena señora.

No sé qué pueda haberle ocurrido.

Bello (1847: § 11.55) también se centra en las dubitativas cuando asevera que la interrogación indirecta acepta tanto el indicativo como el subjuntivo, “pero no siempre indistintamente”. […] Estudios más recientes hacen hincapié en que la interrogación indirecta típicamente lleva el verbo en indicativo para luego establecer algunas salvedades y aclarar que saber puede alternar entre subjuntivo e infinitivo

No sé qué te diga. No sé qué decirte.

Esta misma alternancia ocurre en algunos dialectos hispanoamericanos como el peruano y el colombiano (entre otros). También Borrego et alii (1985: 112-114) notan la preponderancia del indicativo para continuar con que las deliberativas se construyen con subjuntivo o infinitivo, aunque el primero no se acepta universalmente.

No sé si {vaya/fuera/ir} o no.

Depende de qué coche traiga.

De lo repasado se desprende lo siguiente. Primero, el uso del subjuntivo en la interrogación indirecta era más frecuente en los clásicos que en la lengua contemporánea, donde prevalece el indicativo mayoritariamente, hasta el punto que muchos rechazan el subjuntivo como arcaico. Segundo, cuando se usa el subjuntivo hoy en día, se tiende a emplearlo en las dubitativas, con referencia al futuro y en alternancia con el infinitivo.

A nuestro parecer, sin embargo, también puede usarse el subjuntivo en las interrogativas indirectas en otras situaciones no mencionadas en las gramáticas. Nos referimos al uso de cortesía que se emplea para suavizar un pedido donde alterna con el condicional

Le preguntó que si ella pudiera facilitarle una copia de su libro.

al uso especulativo de

No sé cuánto debiera ayudarla.

Nos guastaría saber qué hubiera hecho ella en nuestro lugar.

y al que permiten ciertos predicados regentes

Sabido es por qué no asistiera a la reunión.

Estamos seguros de quién fuera el culpable.

No veo dónde se pueda haber escondido.

Esto se deduce de que algunos de estos subjuntivos pueden aparecer en oraciones independientes.»

[Suñer, Margrita: “La subordinación sustantiva. La interrogación indirecta”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, § 35.5.1]

«En las oraciones interrogativas indirectas introducidas mediante verbos subordinantes que significan simple pregunta, esto es, mediante un verbo de comunicación que traslada la pregunta a estilo indirecto, el modo verbal es el mismo de las interrogativas directas, el indicativo:

¿Quién ha venido?

Pregunta que quién ha venido.

¿Ha venido Juan?

Pregunta si ha venido Juan.

No obstante, las interrogativas indirectas se construyen también con verbos que indican desconocimiento (o verbos de conocimiento negados):

No sabe quién ha venido.

Ignora quién ha venido.

Además, entre las interrogativas indirectas ha sido reconocido un tipo especial, denominado en ocasiones de ‘interrogativas deliberativas’, mediante el cual no se formula una pregunta dirigiéndola a un interlocutor diferente del emisor, sino que el destinatario es el mismo sujeto del predicado interrogativo. Estas oraciones deliberativas, tanto totales como parciales, se formulan frecuentemente mediante verbos de pregunta en construcción refleja:

Me pregunto quién vendrá a estas horas.

Me pregunto si vendrá a estas horas.

Unas y otras, las oraciones introducidas por verbos de conocimiento negados, así como las interrogativas deliberativas, no suponen propiamente una pregunta que espera respuestas, sino la comunicción de una situación de ignorancia y, en su caso, del deseo de saber qué resulta de ella. Pueden ser equiparables, por tanto, con las construcciones subordinadas dependientes de verbos que significan desconocimiento o de los verbos de conocimiento afectados por inductores negativos. Consecuentemente, tanto las en las interrogativas indirectas deliberativas, como en las subordinadas de verbos de desconocimiento, se admiten los modos indicativo y subjuntivo.

Cuando la interrogativa es total y no hay ninguna presuposición sobre la verdad de la proposición acerca de la que se delibera, el uso de uno u otro modo no puede vincularse con ninguna propuesta de verdad. Se produce, creemos, la neutralización de la oposición modal:

A este daño háseles seguido otro daño, no sé si diga peor. [Fray L. de León]

En el cao de las interrogativas parciales, la alternancia de modo es también posible (si bien con mayor frecuencia en español clásico que en la lengua actual), pero, en cambio, sí que resulta significativa:

No sé cuándo me volverán a pedir este bien.

Éste tiene dos hijos: el mayor, heredero de su estado, y, al parecer, de sus buenas costumbres; y el menor, no sé yo de qué sea heredero, sino de los traicioneros de Vellido. (Cervantes, Quijote, I, cop. 28)

Es elegido el indicativo cuando se asegura la verdad de la proposición sobre uno de cuyos argumentos se pregunta y, por tanto, también la de sus argumentos, si bien se desconoce alguna particularidad de estos. En el ejemplo

No sé cuándo me volverán a pedir este bien.

el hablante da por seguro que le será reclamado el bien al que alude, aunque desconoce el tiempo.

Por el contrario, el empleo del subjuntivo se da cuando no está asegurada la verdad de la proposición y, consiguientemente, tampoco la existencia de los argumentos sobre los que recae y que son precisamente objeto de la pregunta. De esta manera, en el ejemplo del Quijote

Éste tiene dos hijos: el mayor, heredero de su estado, y, al parecer, de sus buenas costumbres; y el menor, no sé yo de qué sea heredero, sino de los traicioneros de Vellido. (Cervantes, Quijote, I, cop. 28)

el hablante no sólo se pregunta por una cualiad o cantidad de la herencia, sino que pone en tela de juicio que el hijo menos herede algo y en

Así no sé yo cómo loemos de templado al que no puede ser destenplado.

No sé qué me haga ni sé qué me diga Zambrano si tu remedio no pones.

Hay que tener en cuenta que si el contenido de la proposición sobre la que recae la oración interrogativa se localiza en tiempo anterior a la pregunta, se presupone la existencia de la entidad que la motiva. Este hecho explica por qué no es gramatical en estos casos el empleo del subjuntivo:

*Me pregunto en qué pensase el portavoz.

En cambio, para la aparición del indicativo en el supuesto anterior no existe ninguna dificultad, pues este modo verbal exige la interpretación existencial del argumento sobre el que se pregunta o reflexiona:

Me pregunto en qué pensaba el portavoz.

No sé en qué pensaba el portavoz

[Ridruejo, Emilio: “Modo y modalidad. El modo en las subordinadas sustantivas”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, § 49.4.3]

·

«Cuando el verbo parecer es modificado por la negación se comporta como un verbo de conocimiento con inductores negativos.

No parece que tiene veinte años.

No parece que tenga veinte años.

En estas oraciones, el empleo del modo indicativo asocia la presunción por parte del hablante de la verdad de la proposición subordinada, mientras que con subjuntivo la posición del hablante es neutra con respecto a la verdad de esa proposición. Con pronombres clíticos dativos sí que cabe la disociación entre la propuesta sobre la verdad de la proposición subordinada que hace el hablante y la que es atribuible a quien se refiere el argumento en función de complemento indirecto. En tal caso el verbo parecer funciona también como un verbo de conocimiento y por eso con inductores negativos admite la alternancia de modos verbales:

A Juan no le parece que María tiene veinte años.

A Juan no le parece que María tenga veinte años.

¿Te parece que María tiene veinte años?

¿Te parece que María tenga veinte años?» [Ridruejo: o. cit., p. 3224]

«Las interrogativas indirectas llevan típicamente indicativo en el verbo subordinado, pero las deliberativas se construyen con infinitivo o subjuntivo. Este modo, bien documentado en escritores antiguos y modernos, no es, sin embargo, unánimemente aceptado por todos los hablantes de español.

Como es sabido, las oraciones interrogativas indirectas van introducidas por si, qué, cuál, quién, cuánto, dónde, cuándo, cómo precedidos o no de preposición, y siempre contienen en su seno una estructura interrogativa (aunque la secuencia no siempre equivalga a una pregunta):

Dime quién te escribe (¿quién te escribe? Dímelo).

No sé quién ha dejado la puerta abierta (¿quién la ha dejado? No lo sé).

No importa dónde están (¿dónde están? No importa).

Llamamos interrogativas deliberativas ['beratend', 'entscheidend', 'erwägen'] a aquellas en que el hablante está pensando en cuál conviene que sea la conducta que adopte, es decir, está deliberando sobre su actuación. Pues bien, son estas interrogativas deliberativas, que van típicamente introducidas por no sé, las que admiten el subjuntivo - presente o imperfecto - en alternancia con el infinitivo.

No sé qué te diga (qué te dijera; qué decirte).

No sé si vaya o no (si fuera o no; si ir o no).

En cuando a los efectos de la violación de esta regla: el uso del subjuntivo por el indicativo produce muy a menudo secuencias inaceptables. El uso del indicativo por el infinitivo o el subjuntivo cambia el sentido de la oración al hacerle perder su contenido deliberativo.

Indicativo por infinitivo o subjuntivo en deliberativa: pérdida del sentido deliberativo.

-¿Vas a salir esta noche?  -No sé qué haré.

[El hablante se limita a señalar ignorancia respecto de su conducta futura].

-¿Vas a salir esta noche? -No sé qué hacer (qué haga).

[El hablante está sopesando los pros y contras para tomar una decisión].

Subjuntivo por indicativo:

*Yo sólo pregunto quién haya venido. [= Inaceptable]

Debe fijarse el lector en que no hemos dicho que el uso del subjuntivo por el indicativo sea siempre inaceptable. Diversos autores citan ejemplos válidos. Pero curiosamente todos estos ejemplos tienen un cierto sabor deliberativo, si no puro, porque el hablante no se interroga sobre su conducta, sí presente o más o menos insinuado, porque el hablante da a entender un cierto conflicto interior sobre la verdad de algo. Compárese:

Dime quién ha venido.

[Pido, sin más, respuesta para algo que ignoro]

No averiguó dónde estaba.

[Manifiesto simplemente que él no salió de su ignorancia]

No conviene preguntarse ahora cuál sea el origen de nuestras creencias. (Ortega y Gasset)

[Doy a entender la existencia de varias ideas encontrads y aconsejo no iniciar el proceso de decantación en favor de una de ellas]

En las estructuras interrogativas subyacentes al tipo de construcción con subjuntivo ejemplificadas en el ejemplo anterior parece haber siempre un futuro modal de los que el hablante usa para formularse preguntas a sí mismo o a un interlocutor que él supone que no tendrá la respuesta:

¿Quién andará en el desván?, ¿Qué estarán haciendo los niños?.

El ejemplo de Bello:

No se sabe quién haya dado la noticia

viene a equivaler a

¿Quién habrá dado la noticia? No se sabe.         

Es preciso señalar, no obstante, que ejemplos como

Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias auténticas. (Ortega y Gasset)

parecen ir por derroteros distintos, ya que aquí, al menos a primera vista, no se percibe sombra de deliberación y, además, con frecuencia cabe mal el indicativo:

-¿Me llevas al cine?

-Eso depende de cómo te portes.

[No es posible portas]

Como la construcción aparece con verbos como depender, estar determinado, etc., podría atribuirse el subjuntivo a un valor condicional, pero hay que explicar todavía por qué con si ni aun ahora es posible el subjuntivo:

*Depende de si Arsenio haya tradído el perro o no.     [= Inaceptable]

A la vista de ello quizá sea mejor pensar en un comportamiento similar a las construcciones relativas gemelas a cada una de las anteriores. Es decir:

Depende de quién venga.

= Depende del tipo de persona que venga.

Depende de qué edad tenga.

= Depende de la edad que tenga.

Depende de qué coche traiga.

= Depende del coche que traiga.»

[Borrego, J., Asencio, J.G., Prieto, E.: El subjuntivo. Madrid,1985, S.112-114]

·

«Con los verbos de percepción y comunicación, cuando van en forma interrogativa, pueden suceder dos cosas:

a)    El peso de la pregunta tiende a caer sobre el verbo subordinado, es decir, se pide información sobre si la subordinada es verdad o no. En este caso hay verbos que sólo admiten el subjuntivo en la subordinada, y otros que, con pequeños matices diferenciales, admiten ambos modos.

b)    El peso de la pregunta cae sobre el verbo de la oración principal, esto es, se pide información sobre si es verdad que dijo, confesó, creyó, advirtió, etc. En este caso sólo es posible el indicativo.

El uso equivocado de los modos produce cambios de significado en la dirección apuntada por la regla o, si el verbo es de comunicación, puede convertir la subordinada en una orden o consejo, etc. Si el contexto no permite las alteraciones de sentido, las oraciones resultarán inaceptables.

En todas ellas el hablante pide una información sobre la subordinada, aunque no sea la única información que pide.

Para formular preguntas de modo más neutro se recurre a la interrogativa con si en los verbos que la admitan y a la misma contrucción con que, pero ahora con indicativo, en los verbos que no la admiten.

 

(1)

¿Crees que haya leído el libro?

 

= ¿Ha leído el libro? ¿Tú qué crees?

 

= ¿Crees que ha leído el libro?

(2)

¿Te parece que vaya a llover? 

 

= ¿Lloverá? ¿Qué te parece?

 

= ¿Te parece que va a llover?

(3)

¿Recuerdas que alguna vez haya sucedido lo mismo?

 

= ¿Ha sucedido lo mismo alguna vez? ¿Tú lo recuerdas?

 

= ¿Recuerdas si ha sucedido lo mismo alguna vez?

(4)

¿Averiguaron que hubieran manipulado la información?

 

= ¿Habían manipulado la información? ¿Han averiguado algo en este sentido?

 

= ¿Averiguaron si habían manipulado la información?

(5)

¿Confesaron que tuviera armas?

 

= ¿Tenían armas? ¿Han confesado algo al respecto?

 

= ¿Han confesado si tenían armas?

(6)

¿Han anunciado que el ministro esté enfermo?

 

= ¿Está enfermo el ministro? ¿Han anunciado algo de eso?

 

= ¿Han anunciado si el ministro está enfermo?

 

Cosa distinta con las oraciones que siguen, en que el verbo subordinado va en indicativo:

 

(7)

¿Creyeron que nos habíamos ido al campo?

(8)

¿Les pareció que estaba bien aquello?

(9)

¿Recuerdas que ya ha sucedido lo mismo alguna vez?

(10)

¿Por fin averiguaron que habían manipulado la información?

(11)

¿Han confesado de una vez que tenían armas?

(12)

¿Han anunciado ya que el ministro está enfermo?

 

Aquí se pide información sobre la oración principal. No si habíamos ido al campo, si estaba bien aquello, etc., sino si ellos creyeron que ...

Cuando la interrogativa va en forma negativa, es raro su empleo para preguntar por la subordinada, el indicativo es lo normal. La pregunta va entonces centrada sobre la oración principal, y muchas veces es una simple petición de confirmación de lo que nosotros pensamos.

 

(13)

-¿No le dijiste que le estábamos esperando? -Sí, sí se lo dije.

(14)

¿No crees que el examen es difícil? (= el examen es difícil, ¿no crees?)

(15)

¿Pero no decían que la solución era cerrar la fábrica? (= la solución era cerrar la fábrica; ¿no decían eso?

 

La presencia del subjuntivo en estas oraciones parece responder a una extrañeza ante la opinión de nuestro interlocutor: no estamos de acuerdo con ella y queremos confirmar que realmente hemos entendido bien. Se trata de un rechazo contextual, cuya influencia se extiende a las interrogativas afirmativas. En estos casos de rechazo contextual el indicativo es tan correcto como el subjuntivo: (16) y (17) no se alteran si cambiamos, respectivamente, sea por es o fuera por era.

 

(16)

¿(Que) no crees que el examen sea difícil?

(17)

¿Acaso dijo el rector que hoy fuera fiesta?

 

Esquema-resumen:

Si el verbo principal no admite la construcción interrogativa con si el indicativo suele ser válido para cualquier contenido que se quiera comunicar. En algunos casos cabe también el subjuntivo, que aporta pequeños matices de significación.

Si el verbo principal admite construcción con si y la frase con que es en buena medida equivalente, úsese el subjuntivo.

Si el verbo principal puede constuirse con que y con si y ambas construcciones resultan notoriamente diferentes, úsese el indicativo

[Borrego, J., Asencio, J.G., Prieto, E.: El subjuntivo. Madrid,1985, S. 94-98]

 

El modo en las interrogativas directas e indirectas - Ejemplos

 

Indicativo en las oraciones interrogativas cuando la oración principal es negativa.

¿No piensas que tengo razón?

¿No ves que estoy trabajando?

¿No oyes que te están llamando?

¿No opinas que tiene razón?

¿No crees que son felices?

¿No parece que Europa se defiende de sí misma mediante la garantía de su permanente división en naciones? Ha sido el expansionismo centroeuropeo, y no el soviético, lo que originó las dos grandes guerras.

¿No piensas que vivimos bastante tiempo juntos de modo que cada uno de nosotros sabe cómo es el carácter del otro?

No sabrás nunca si fue o no fue verdad.

No encuentro las llaves, no sé dónde las he metido.

Vino y se fue enseguida; no dijo qué quería.

Si aparece el indicativo en las interrogativas indirectas, cuando la oración principal es negativa, la acción expresada por el verbo ha tenido lugar, mientras que, si aparece el subjuntivo, la realización de la acción queda en suspenso:

No sé en qué le he faltado al respeto.

['veo que le ha faltado al respeto, pero no sé qué es lo que le ha ofendido']

No sé en qué le haya ofendido.

['no soy consciente de que le haya ofendido']

Nach nicht verneintem Hauptsatz kann im indirekten Fragesatz Konjunktiv stehen, wenn der Sprecher vom Gesprächspartner eine Wertung des Nebensatzinhalts erwartet und nicht die Bestätigung des Bestehens eines Sachverhaltes.

Cuando el verbo de la oración principal no va precedido de la negación, en la subordinada puede aparecer el subjuntivo cuando el que pregunta espera una valoración del contenido de la subordinada y no la confirmación de la veracidad lo que en ella se expresa.

¿Qué piensa usted de que a Duchamp le guste tanto jugar al ajedrez?

['¿cómo ve usted el hecho de que a Duchamp le gusta jugar a al ajedrez?]

¿Cómo se puede explicar que Cuba estuviera recibiendo 5.000 millones de $ al año de Rusia y hoy esté en la miseria? = Es imposible explicar que ...

¿Qué decía tu mujer de que fueras tan golfo? =

¿Qué decía tu mujer del hecho de que fueras tan golfo?

¿Qué opina de que en España el 12 de Octubre haya sido, hasta hace poco, el Día de la Raza?

Los verbos de lengua, opinión, saber en forma negativa pueden inducir indicativo cuando se afirma o se da por supuesta la veracidad de la subordinada; cuando no este es la caso, estos verbos inducen subjuntivo:

No sé en qué me he equivocado.

['me he equivocado, pero no sé exactamente dónde']

No sé en qué me haya equivocado.

['no estoy seguro de que me haya equivocado']

·

Ignoro si ha venido. / Ignoro si haya venido.

¿Usted cree que todo eso sea verdad?

No sé si vaya al cine esta noche.

No sé hasta qué punto tenga razón.

·

Depender de + interrogativo puede inducir subjuntivo cuando se refiere a un hecho incierto o dudoso:

depende de si > indicativo

depende de cuánto > subjuntivo

depende de quién > subjuntivo

depende de dónde  > subjuntivo

depende de cómo > subjuntivo

Esto depende de dónde esté alojado.

Estos kiwis no siempre son dulces, depende de dónde sean.

-¿Tendremos bastante comida? -Depende de cuántos vengan a comer.

-¿Asistirás a la reunión? -Depende de a qué hora sea.

-¿Siempre empaquetas así los regalos de Navidad? -Depende de para quién sean.

-Espero que el chico te guste. -Depende de cómo sea de carácter.

Después de no sé / no sabía  puede seguir la conjunción que +

a) Indicativo - si la información es nueva para el hablante: no sabía que

b) Subjuntivo - si el hablante no puede dar información porque la desconoce: no sé que

No sé qué ceremonia era aquella.

No sé que tal ceremonia haya existido en esa cultura.

No sabía que existía una ceremonía así en esa cultura.

·

Después de no sé / no sabía si sigue normalmente un futuro o condicional:

No sé si querrá venir a la fiesta.

No sé si tendré tiempo para venir a tu fiesta de cumpleaños.

No sé si habría en la sala más de cincuenta personas.

No se si te gustará el marisco como yo lo preparo.

No sé si sabrás que me he casado.

No sé qué decirte / no sé qué te diga

Después de no importa cuál / es indiferente cuál  > subjuntivo

Es indiferente cuáles sean nuestras convicciones previas sobre lo real o lo divino, lo vulgar y lo mágico: la situación, la experiencia mística se reproducirá siempre con análogos caracteres. [Ortega y Gasset]

No importa cuál sea la causa por la que obró de esa manera.

= No importa que lo haya hecho por una causa o por otra.

El interrogativo qué se puede sustituir por lo que (sin acento). Con subjuntivo en la subordinada solo se puede emplear lo que!

No sé qué ha sucedido. > No sé lo que ha sucedido.

Doctor, me duele mucho aquí cuando calco. Vea lo que pueda tener.

Pero, no entremos a averiguar en este instante lo que sea esa „sapiencia“ de los „siete sabios de Grecia“, la simple lectura de los nombres que la representan nos hace ver en ella dos estratos: ... [Ortega y Gasset]

Dime qué quieres. > Dime lo que quieres. ['veo que me quieres decir algo']

Dime lo que quieras. ['no sé si me quieres decir algo, pero me puedes decir siempre lo que quieras']

·

Más ejemplos de subjuntivo en la oración indirecta:

No sé si usted, queridos espectadores, conozcan las tradiciones de Costa Rica. Por eso les vamos a mostrar unas imágenes de las Fiestas de ...

Qué sea una nación no es cosa que pueda decretarse en pocas palabras. Se trata de examinar la pareja Nación-Europa, la cualno es una nación. Qué cosa sea, intentaré sugerirlo más adelante.

ETA sigue matando, sin que a ninguna persona sensata se le alcance cuál pueda ser la finalidad que la siniestra organización persigue con sus cobardes atentados.

En cuanto a qué sea lo que el torero se propone hacer con el toro, no se puede decir en pocas palabras, porque es materia muy sutil. [Ortega y Gasset]

Qué cosa sea eso que se llama ‘literatura’ no es una pregunta a la que se haya tratado de encontrar una contestación definitiva en época reciente. [Ortega y Gasset]

Y por último, recuerde que los deseos que usted comunique y cómo los comunique pueden ser motivo de amor o de desencanto.

Una antiquísima tradición estima que la lengua literaria se produce de modo eminente cuando abundan en ellas las „figuras“, entendidas éstas como apartamientos o „desvíos“ respecto de una norma lingüística. El problema, según es notorio, estriba en saber cuál sea esa norma lingüística capaz de servir de punto de referencia.

En Hispanoamérica se emplea el subjuntivo en las interrogativas indirectas en oraciones en las que el subjuntivo resalta el carácter hipotético o la duda sobre la realidad de lo expresado por el verbo.

No sé si pueda. [Hispanoamérica]

No sé si podré. [España]

No sé si estas ideas sean aplicables al arte. [Octavio Paz]

No sé si vendrá mañana. / No sé si venga mañana.

No sé cómo le diga que Lucía me tira un poco, un pocazo, si se han de decir las cosas conforme son. [J. Nogales]