La omisión de la conjunción que en las oraciones sustantivas

© Justo Fernández López


 

La conjunción que que introduce oraciones subordinadas sustantivas, se elide frecuentemente en el lenguaje comercial y culto, sobre todo con verbos de influencia y reacción:

Les ruego envíen nuestro pedido cuanto antes.

Le agradeceré me comunique lo que suceda.

Le agradecería me contestara a la mayor brevedad posible.

Pidieron les permitieran pasar allí la noche.

Temí no me hicieran caso.

«Se omite a veces la conjunción que en las subordinadas sustantivas, casi siempre de objeto directo. Esta omisión era mucho más frecuente en los textos antiguos que en los modernos. Se atestiguan hoy en el lenguaje epistolar, en el jurídico y en el administrativo, pero también en otras variedades de la lengua escrita. Se dividen estas construcciones en dos grupos:

A. Omisión de la conjunción que con subordinadas en subjuntivo.

B. Omisión de la conjunción que con subordinadas en indicativo.

El grupo A es más numeroso que el B. Entre los verbos admiten la omisión a las que se refiere el grupo A destacan los que denotan petición, mandato y otras formas de influencia.

Le suplico medite usted de nuevo.

En espera de la partida que me rogaba demorara lo más posible.

Los jefes militares que derrocaron aquel gobierno le solicitaron cumpliese la tarea iniciada.

El público pidió fuese devuelto al corral, a lo que no accedió el presidente de la corrida.

En caso de transgredir esta disposición ordenaba fueran castigados con las penas impuestas por el tribunal.

Cabe agregar a este grupo el verbo agradecer, que puede omitir la conjunción que en su complemento oracional, sobre todo cuando introduce peticiones cuyo cumplimiento se agradece por anticipado:

Mucho le agradeceré haga del conocimiento de sus lectores estas líneas.

Pertenecen también al grupo A algunos verbos de voluntad, en particular los que ponen de manifiesto la actitud favorable del sujeto en relación con lo que ha de suceder:

La protesta se realizará de 12:00 a 4:00 de la tarde en el parque La Fayette, donde se espera acudan unos tres mil hondureños.

En fin, te deseo termines tus deliciosas vacaciones.

Por ello, considero que la causa estará pendiente de una decisión que confío se adopte antes de agosto.

No es frecuente la omisión de la conjunción que en los complementos oracionales en subjuntivo de otros verbos transitivos. De manera ocasional se registra este uso con el verbo hacer:

Y a fuerza de ruegos hizo le confesase la causa de su pena.

También corresponden al grupo A algunas subordinadas de sujeto. Coinciden con los usos examinados antes en su naturaleza prospectiva:

Es posible exista algo de petróleo en El Petén.

Pero es necesario tenga presenta que el compositor se forma en pocos días de un hombre que sepa leer correctamente.

Las oraciones sustantivas sin conjunción subordinante no se suelen construir con sujeto antepuesto. Se dice, en efecto, de forma más natural

Esperamos sepan ustedes comprender que...  que

Esperamos ustedes sepan comprender que...

Salvo la negación, estas oraciones subordinadas pocas veces aceptan adverbios o cualquier otro modificador que separa el verbo principal del subordinado. Se dice, pues,

Esperamos que nos visiten en un futuro próximo,

y también

Esperamos que en un futuro próximo nos visiten,

pero solo la primera oración admite con naturalidad la variante sin que:

Esperamos nos visiten en un futuro próximo.

El número de verbos que integran el grupo B es más reducido que el que forman el A. Destacan especialmente en el primero los predicados que denotan pensamiento y juicio:

En una jugada que se pensó sería inofensiva...

... y salir de aquel valle que se me antojó había de ser mi tumba.

... acontecimientos que desviaron el resultado de la investigación y que considero es necesario se conozcan.

... el comerciante alemán que yo sabía era uno de los agentes nazis más activos.

Hay autopistas, aun urbanas, que creo son necesarias y convenientes.

No se suele omitir, de hecho, la conjunción cuando estos mismos verbos se usan en oraciones principales:

Creo que hay autopistas que son necesarias y convenientes.

*Creo hay autopistas que son necesarias y convenientes.

En el español actual no se omite la conjunción si el verbo que la introduce no está subordinado. Los textos antiguos muestras casos de ausencia de conjunción en contextos del tipo B en los que el verbo que introduce la subordinada no está a su vez subordinado:

Aquellos personajes de quienes se dijo morirían siguen vivitos. [uso actual]

Les dijo tenía nuevas de que en el cielo se había muerto el arcángel san Gabriel. [uso antiguo]

Se registran en la lengua literaria y modernas numerosos usos de creer sin conjunción y con subordinada de indicativo. Estos usos siguen vivoe en algunas variedades del habla popular de México, como en

Creo llamará tu mamá.

Lo habitual en estos casos es también que el verbo principal y el subordinado aparezcan contiguos. Este uso es característico de la primera persona del singular.

En general no se omite la conjunción cuando existe un sujeto explícito entre el verbo principal y el subordinado. Tiende a rechazarse, pues, la omisión de la conjunción en

Un asunto que entendemos que ustedes deberían abordar cuando antes,

donde el sujeto ustedes precede al verbo deberían, pero se admite más fácilmente en la variante en la que se pospone al verbo subordinado:

Un asunto que entendemos deberían ustedes abordar cuanto antes.

Si el elemento interpuesto es el sujeto del verbo principal, el resultado es análogo. Así, pues, la alternancia que se percibe en

Dime lo que crees que pasará ~ Dime lo que crees que pasará

no se mantiene en la variante sin conjunción subordinante, en la que se prefieren los sujetos preverbales, puesto que no interrumpen la contigüidad de los dos verbos:

Pero quiero que me digas lo que tú crees será la reacción de Pistola Gorda y de los otros.» (RAE: NGLE 2009: § 43.3b-j)