Ortografía RAE 2010

División silábica

RAE: Ortografía básica de la lengua española, 2010


 

REGLAS DE LA DIVISIÓN SILÁBICA

 

Toda consonante o secuencia de consonantes a principio de palabra forma sílaba con la vocal siguiente. En español toda sílaba debe contener al menos una vocal, que constituye su núcleo.

lo.te

gra.sa

plie.go

Toda consonante o secuencia de consonantes a final de palabra se agrupa con la vocal anterior.

a.zul

ré.cords

com.post

Una consonante situada entre vocales forma sílaba con la vocal que le sigue.

a.la.ba.do

e.so

i.ra

a.la

de.bi.li.dad

e.le.gir

o.cio.si.dad

ó.pe.ra

En caso de dos consonantes situadas entre vocales, siempre que no constituyan un dígrafo, se dan dos casos, según las consonantes de que se trata:

a) Los grupos pr, br, tr, dr, cr, kr, gr, fr, así como pl, bl, cl, kl, gl, fl, son inseparables y forman sílaba con la vocal siguiente:

a.pre.tar

ha.bló

ci.clo

a.le.gró

la.drón

co.fre

En casos de prefijación y composición puede existir una frontera silábica entre las consonantes de los grupos citados y puede situarse entre las consonantes de esos grupos el guion final de línea: sub- / rayar, sub- / lunar, post- / romántico, ciudad- / realeño.

La secuencia tl, que casi en toda España y algunos países americanos se pronuncia en sílabas distintas, forma un grupo inseparable y se pronuncia dentro de la misma sílaba en América, en Canarias y algunas áreas peninsulares: at.le.ta o a.tle.ta. Y al final de línea: at- / leta o atle- / ta.

b) El resto de las secuencias de dos consonantes forman siempre parte de sílabas distintas:

ac.to

rec.ción

blan.co

hip.no.sis

per.dón

Sin son tres las consonantes intevocálicas, las dos primeras van unidas a la vocal anterior, mientras que la tercera forma parte de la sílaba siguiente:

cons.ta

pers.pi.caz

ins.tar

ist.mo

a menos que las dos últimas formen uno de los grupos /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /l/ o /p, b, f, t, d, g/ seguidas de /r/, y entonces solo la primera va con la vocal precedente:

as.tro

an.cla

es.plen.dor

ex.plorar

com.pra

sub.cla.se

En el caso de cuatro consonantes entre dos vocales, las dos primeras van con la vocal precedente y las otras dos forman parte de la sílaba siguiente:

mons-truo

cons.tru.yen

abs.trac.to

obs-truir

abs-tracto

En español es muy raro que se articulen en posición final de sílaba en interior de palabra más de dos consonantes, circunstancia que se da solo en algunas voces procedentes de otras lenguas. La frontera silábica se sitúa detrás de la s:

tungs.te.no

ángs.trom

«La delimitación silábica entre consonantes o entre consonante y vocal está fundada en principios estrictamente fonológicos y no coincide necesariamente con la delimitación morfológica. Hoy coincidencia, por ejemplo, en con-tener, pero no en cons-tar (morfológicamente con + star). En algunas palabras de uso casi exclusivamente literario o técnico, como sub-lunar, sub-lingual, la distribución silábica es morfológica, pero contradice los principios fonológicos anteriores. Cuando el segundo elemento de un compuesto no es fácilmente identificable, la delimitación no es morfológica, como ocurre con su-blime del lat. sub-limis, rehecho sobre sub-limen. Por otra parte, el grupo tl entre vocales, en palabras de origen griego como atleta, o náhuatl, como nahuatlismo, vacila en su organización silábica.

Dos consonantes iguales entre vocales se diferencian, fonéticamente, de una consonante simple intervocálica de la misma clase que aquellas en su mayor duración. El efecto acústico no es el mismo que el que produce la articulación de la consonante simple intervocálica, aun cuando cualquier énfasis articulatorio o acentual en la sílaba precedente tienda a retardar el momento de distensión de la consonante simple. En la doble consonante, el sentido idiomático tiene conciencia de que la frontera silábica se corresponde con algún momento de la tensión y que la distensión articulatoria pertenece a la sílaba que sigue al límite. La geminación se produce, dentro de la palabra, con /m/, /n/ y /b/, como en inmenso, subvenir, innato [RAE: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, § 1.4.5 b-c]