PASIVA REFLEJA E IMPERSONAL CON SE

© Justo Fernández López


 

Se vende casa de campo

Se venden casas de campo

Se buscan actores

Se busca a los culpables

 

La palabra se sirve para formar dos tipos de oraciones, que no deben confundirse aunque tengan en común el hecho de no mencionar quién realiza la acción verbal:

a) ORACIONES DE PASIVA REFLEJA. En estas oraciones, la forma se precede a un verbo en tercera persona del singular o del plural, según sea singular o plural el elemento nominal que aparece junto al verbo y que es su sujeto gramatical. Por tratarse de una forma de pasiva, esta construcción solo se da con verbos transitivos: Se vende casa de campo / Se venden casas de campo. Normalmente el sujeto de estas oraciones denota cosa, pero puede denotar también persona indeterminada: Se buscan actores para la película.

b) ORACIONES IMPERSONALES. Se llaman así por carecer de sujeto gramatical y en ellas la forma se precede siempre a un verbo en tercera persona del singular. Esta construcción puede darse con verbos intransitivos (Se trabaja mejor en equipo), con verbos copulativos (Se está mejor solo que mal acompañado) o con verbos transitivos cuando llevan un complemento directo de persona precedido de la preposición a (Se busca a los culpables del crimen).

La confusión entre las oraciones de pasiva refleja (con el verbo en tercera persona del singular o del plural, concertando con el sujeto paciente) y las oraciones impersonales (carentes de sujeto y con el verbo inmovilizado en tercera persona del singular) únicamente puede darse con verbos transitivos, pues son los únicos que pueden generar ambos tipos de oraciones: Se buscan casas con jardín (pasiva refleja) / Se busca a los culpables (impersonal).

En caso de duda sobre cuándo utilizar una u otra construcción pueden resultar útiles las indicaciones siguientes:

Si el elemento nominal sobre el que recae la acción verbal expresa cosa, debe emplearse la construcción de pasiva refleja; por tanto, el verbo ha de ir en plural si dicho elemento nominal es plural:

 

Se hacen fotocopias.

Se produjeron irregularidades.

Se reanudarán los trabajos de rehabilitación.

Si el elemento nominal expresa persona y no va precedido de la preposición a, se emplea también la construcción de pasiva refleja:

 

Se buscan actores para la película.

Se contratarán nuevos trabajadores para el proyecto.

Se necesitan especialistas en informática.

Si el elemento nominal expresa persona y va precedido de la preposición a, debe emplearse la construcción impersonal; por tanto, el verbo irá en singular aunque el elemento nominal sea plural:

 

Entre los gitanos se respeta mucho a los ancianos.

Se entrevistó a los candidatos para el puesto.

Se busca a quienes presenciaron lo ocurrido.

Resumiendo, tenemos los siguientes casos:

a)

Se trabaja mejor en invierno que en verano.

 

Impersonal con verbo intransitivo.

b)

Con este calor se está mejor en casa que en la calle.

 

Impersonal con verbo copulativo.

c)

Se busca al autor del atentado.

Se busca a los autores del atentado.

 

Impersonal con verbo transitivo y complemento directo de persona precedido de la preposición a por tratarse de persona/s determinada/s.

El verbo de las impersonales con se se construye en singular. No son, pues, correctas oraciones como Se premiaron a los mejores alumnos (por Se premió a los mejores alumnos). Se aconseja evitar los cruces entre pasivas reflejas e impersonales. Estos cruces se encuentran ocasionalmente en textos clásicos, y a veces en los modernos.

d)

Se vende casa de campo.

Se venden casas de campo.

 

Pasiva refleja con verbo transitivo y sujeto gramatical (singular o plural) que denota cosa.

e)

Se busca traductor de chino.

Se buscan traductores de chino.

 

Pasiva refleja con verbo transitivo y sujeto gramatical (singular o plural) que denota persona indeterminada.

 Observaciones

«Pasivas reflejas e impersonales con se son construcciones muy cercanas. En ambas se oculta un argumento, que se corresponde con el primitivo sujeto:

Alguien cura las heridas > Se curan las heridas [pasiva refleja]

Alguien cura a los heridos > Se cura a los heridos [impersonal]

La diferencia formal no oculta su proximidad semántica: tanto las pasivas como las impersonales formadas sobre oraciones transitivas expresan sentido pasivo:

Se curan las heridas = Las heridas son curadas;

Se cura a los enfermos = Los enfermos son curados.

Con sujetos de cosa, es preferible la pasiva refleja (Se dan clases de inglés), si bien, sobre todo en publicidad, es frecuente la forma impersonal: Se da clases de inglés, opción que no se recomienda.

En algunas áreas del español americano (rioplatense), son comunes las impersonales con se y CD de cosa (El asunto era importante, pero no se lo planteó bien). En las demás áreas se prefieren en estos casos las pasivas reflejas (El asunto era importante, pero no se planteó bien).» [RAE: NGLE-Básica, p. 225-226]

Los contextos de las pasivas reflejas y de las impersonales con se están cerca de hallarse en distribución complementaria en el español europeo, aunque no tanto en el americano.

«Las pasivas reflejas y las impersonales pueden llegar a construirse con los mismos verbos, siempre que los transitivos admiten usos intransitivos:

Se disparaba incesantemente la munición. [pasiva refleja]

Se disparaba incesantemente contra el enemigo. [impersonal]

Las impersonales con se se pueden formar con verbos intransitivos, frente a las pasivas reflejas.

Existe una fuerte tendencia en el español actual a evitar las pasivas reflejas que tengan como sujetos grupos nominales de persona. Las oraciones así construidas se interpretan como reflexivas, recíprocas o medias.

Los jóvenes deben ayudarse

no significa ‘Los jóvenes deben ser ayudados. No admiten, pues, la interpretación pasiva que se reconoce en

Los geranios deben regarse.

La distribución entre las pasivas reflejas y las impersonales no es perfecta en el español contemporáneo. Si bien los grupos nominales definidos que se refieren a personan se admiten como complementos directos de las impersonales en la lengua actual, y no como sujetos de las pasivas reflejas, los complementos que designan cosa no se rechazan siempre en las impersonales. Se admiten, pues, las dos opciones:

Se firmarán los acuerdos en los próximos días.

Se firmará los acuerdos en los próximos días.

Entre los pares que ilustran estas alternancias existen diferencias de significado sutiles, pero perceptibles. Desde este punto de vista, la oración impersonal pone el énfasis en el sujeto tácito, por tanto en la persona que realiza la acción o experimenta el proceso (es decir, el que percibe algo en

Esas luces que se ve a lo lejos),

mientras que la pasiva refleja correspondiente focaliza el paciente /por tanto, lo visto en

Esas luces que se ven a lo lejos).

Existe también diferencia sintáctica, puesto que la impersonal refleja con complemento directo de cosa no suele aceptar la anteposición de este:

Se alquilaban habitaciones;

Se alquilaba habitaciones;

Se suelen cosechar tomates en verano;

Se suele cosechar tomates en verano,

frente a

Varias habitaciones se alquilaban;

*Varias habitaciones se alquilaba;

Los tomates se suelen cosechar en verano;

*Los tomatas se suele cosechar en verano.

En casos de duda se recomienda la pasiva refleja en las construcciones formadas con grupos nominales referidos a cosas, ya que es la opción que está menos sujeta a variación sintáctica.

Así, es habitual la impersonal con complemento de cosa en el lenguaje sincopado de los anuncios:

Se alquila habitaciones;

Se vende helados;

Se arregla muebles de caña,

pero cuando se modifican los tiempos verbales y se sustituye el presente por otros tiempos, se hace necesaria la pasiva refleja. Solo en algunos países empieza a ser aceptada la impersonal en estos contextos:

Se alquiló varias habitaciones durante el mes;

Se alquilaron varias habitaciones durante el mes;

Se necesitaba tres analistas de sistemas;

Se necesitaban tres analistas de sistemas.

El determinante influye también en estas alternancias, puesto que incluso en la lengua de la prensa son relativamente raras las impersonales reflejas con complemento directo definido en estos casos:

Se vende estos pisos,

frente a lo que sucede en ausencia de artículo:

Se vende pisos.

La misma preferencia se observa al extraer esas construcciones del lenguaje de los anuncios e insertarlas en textos más amplios.» [RAE: NGLE, § 41.12a,j,l,ñ,o]

«Descartaré la variante que acepta como bien construidas oraciones del tipo de se vende pisos o se arregla televisores. De hecho, los mismos hablantes que parecen aceptar esas oraciones rechazan otras similares como ayer se vendió tres pisos como este o cuando se arregle más televisores, con lo que es sumamente difícil delimitar las condiciones gramaticales de esta peculiar variante sintáctica.» [Bosque, Ignacio: Repaso de sintaxis tradicional: Ejercicios de autocomprobación. Madrid: Arco/Libros, 1999, p. 22]

CONCORDANCIA DE VERBOS MODALES Y PSEUDOAUXILIARES EN CONSTRUCCIONES DE PASIVA REFLEJA E IMPERSONAL 

Cuando el objeto animado va precedido de preposición a, el verbo va en singular y la oración es impersonal:

A los culpables se los castiga.

A tus hermanas se las ve con frecuencia en la discoteca.

A nosotros nos considera como amigos.

Con verbos que pueden tomar como complemento un infinitivo, como los verbos modales o los verbos que funcionan como pseudoauxiliares en una perífrasis verbal, el verbo conjugado ha de concordar en número con el complemento del infinitivo:

Se pueden fundar esperanzas sobre el futuro de la economía española.

Se deben tener en cuentas estos argumentos.

No se suelen ver cigüeñas por el norte del país.

Se deben de ver muchas perdices este año.

En esto se tienen que hacer concesiones.

Se acaban de tener noticias del terremoto en Colombia.

Se vuelven a observar manchas en el sol.

Si el verbo que acompaña al infinitivo no es un verbo modal ni un pseudoauxiliar (perífrasis verbal), el verbo conjugado va en singular y el infinitivo forma parte del objeto directo del verbo conjugado. Estos verbos se distinguen de los auxiliares modales en que no permiten la pasiva perifrástica (ser/estar + participio). No se puede decir *Esperanzas son podidas fundar.

No se permite fijar carteles. > No es permitido fijar carteles.

Se prohíbe arrojar objetos a la vía. > Está prohibido arrojar objetos a la vía.

Cuando la pasiva refleja de un auxiliar modal lleve un infinitivo con su complemento directo, el auxiliar o verbo conjugado deberá concordar en número con dicho complemento.

Se puede ver mucha gente por la calle.

Se pueden oír los pájaros cantando en los árboles.

Se han de romper las relaciones en caso de violencia de género.

 Cuando la pasiva refleja de un verbo de percepción lleva subordinado un infinitivo con sujeto expreso de cosa, el verbo conjugado debe concordar con el sujeto del infinitivo.

Se oyen crujir las ramas de los eucaliptos. [las ramas = sujeto de crujir]

Se oye serrar los eucaliptos. [los eucaliptos = complemento directo de serrar]

Se puede decir se oye que las ramas de los eucaliptos crujen, pero no podemos decir se oye que los eucaliptos sierran.

«Las perífrasis verbales pueden formar pasivas reflejas en las que el auxiliar concuerda con el primitivo complemento directo del verbo auxiliado, ahora convertido en sujeto:

Esas infracciones se tienen que denunciar;

Las máquinas de escribir se han dejado de usar;

No se llegaron a publicar sus obras.

Como desear no es un verbo auxiliar, sino pleno, aparece en singular en

Se deseaba conseguir los permisos necesarios (pasiva refleja).

Se percibe, sobre todo en los registros informales, cierta tendencia a integrar algunos de estos verbos plenos en el grupo de los auxiliares. La integración no ha pasado todavía a la lengua culta, por lo que se recomienda evitar la variante concordada que la pone de manifiesto. Se aconseja, por tanto, no construir oraciones como

Se deseaban conseguir los permisos necesarios,

que se consideran incorrectas.» [RAE: NGLE - Manual, § 28.1.2g]

 


Citas

 

«Una duda expresiva de gran tradición en nuestro idioma es decidir si en la construcción formada por:

se + verbo transitivo + SN con marcas de plural referido a un objeto

el verbo debe ir siempre en plural

Se alquilan pisos,

Se venden helados,

Se hacen portes,

Se aceptan tarjetas de crédito, etc.

o si puede también aparecer en singular

Se alquila pisos,

Se vende helados,

Se hace portes,

Se acepta tarjetas de crédito, etc.

Es una cuestión gramatical muy discutida. Existen básicamente dos posturas:

a) Son oraciones de pasiva refleja, por lo que pisos, helados, portes, tarjetas de crédito funcionan como sujeto gramatical que debe concordar en número con el verbo, que irá también en plural; son, por lo tanto, incorrectas: *Se alquila pisos, *Se vende helados, *Se hace portes o Se acepta tarjetas de crédito.

b) Pueden construirse con el verbo en singular (Se alquila piso) cuando prevalece la idea de impersonalidad; no son ya oraciones de pasiva refleja con un sujeto gramatical, sino impersonales: se es la marca de impersonalidad y el SN que aparece a continuación del verbo se analiza como CD, que no concuerda con el verbo.

La Academia (Esbozo, pág. 383) se pronuncia con cautela (“parece recomendable”) a favor de las primeras (Se alquilan pisos), pues son las que predominan “en el uso culto, literario y más generalizado”, pero también reconoce que las segundas (Se alquila pisos) “se abren camino en la lengua corriente”. De hecho, abundan en Hispanoamérica y también en España, sobre todo en el lenguaje comercial.»

[Gómez Manzano, Pilar / Cuesta Martínez, Paloma / García-Page Sánchez, Mario / Estévez Rodríguez, Ángeles: Ejercicios de gramática y de expresión. Con nociones teóricas. Madrid: Editorial Centro de Estudios Ramón Areces, 2006, § 6.5.2.1]

Se venden casas o se vende casas

«Aunque tienen en común el omitir el agente de la acción, conviene no confundir las oraciones impersonales (carentes de sujeto y con el verbo inmovilizado en tercera persona del singular) y las oraciones de pasiva refleja (con el verbo en tercera persona del singular o del plural, concertando con el sujeto paciente). La confusión puede darse únicamente con verbos transitivos, pues son los únicos que pueden generar ambos tipos de oraciones: Se busca a los culpables (impersonal) / Se buscan casas con jardín (pasiva refleja).

En el castellano antiguo solo existían las oraciones de pasiva refleja, que no planteaban ningún problema cuando el sujeto denotaba cosa: «Se cantan cosas torpes e malas» (Cuéllar Catecismo [Esp. 1325]); pero cuando el sujeto denotaba persona se producían casos de ambigüedad entre los significados reflexivo, recíproco y de pasiva refleja; así, una oración como Se tratan bien los pobres podía tener una interpretación reflexiva (a sí mismos), recíproca (entre sí) o de pasiva refleja (por alguien que no se menciona). Para evitar la ambigüedad se fue extendiendo la práctica de anteponer al sustantivo de persona la preposición a, cuando la oración debía interpretarse como pasiva refleja: «Que se respeten a los prelados de la Iglesia» (Palafox Carta [Esp. 1652]). Finalmente se inmovilizó el verbo en singular, dando lugar a la estructura impersonal con se del español actual: «A pesar del régimen excepcional con que se trataba a los reclusos extranjeros» (Chavarría Rojo [Ur. 2002]). Así pues, las oraciones impersonales nacen solo referidas a persona.

Hoy, según la norma culta mayoritaria, reflejada en escritores de prestigio de todo el ámbito hispánico, se utiliza la construcción impersonal cuando el verbo transitivo lleva un complemento directo de persona determinado —y, por tanto, necesariamente precedido de la preposición a: «Allí estaba la campana con que se llamaba a los trabajadores» (Araya Luna [Chile 1982]); «Dio las instrucciones para que [...] se buscara a las adoratrices de la Vela Perpetua» (Sánchez Héroe [Col. 1988]); y se usa la construcción de pasiva refleja cuando el verbo transitivo lleva, en la versión activa de la oración, un complemento directo de cosa, o bien un complemento directo de persona no determinado —no precedido, por tanto, de la preposición a—; esos complementos directos de la versión activa son los sujetos de la pasiva refleja: «Se exponen tesis y se buscan argumentos que tengan fuerza persuasiva» (Marafioti Significantes [Arg. 1988]); «Se buscan jóvenes idealistas» (Tiempo [Col.] 16.5.92).

De acuerdo con esta distribución de uso, la construcción impersonal no es normal ni aconsejable cuando el complemento directo denota cosa; no obstante, en algunas zonas de América, especialmente en los países del Cono Sur, se están extendiendo las construcciones impersonales con complemento directo de cosa, aunque su aparición es aún escasa en la lengua escrita: «Es frecuente que se venda materias primas de baja calidad» (FdzChiti Hornos [Arg. 1992]); en estos casos, la norma culta mayoritaria sigue prefiriendo la construcción de pasiva refleja: «A esa hora solo se vendían cosas de comer» (GaMárquez Crónica [Col. 1981]); «Se vendían papas fritas, caramelos y salchichas en cada esquina» (Allende Eva [Chile 1987]).

2.3. Algunos verbos transitivos, como nombrar, elegir, seleccionar, contratar y similares, admiten ambas construcciones y pueden dar lugar, sin reparos, a oraciones de pasiva refleja con sujeto de persona determinado; así, tan correcta es la oración de pasiva refleja «Se elegirán los alcaldes por voto popular» (Tiempo [Col.] 2.1.88), donde los alcaldes es el sujeto paciente de se elegirán, como la oración impersonal «Se elegirá a las autoridades de la institución para el período 1997-1998» (Hoy [El Salv.] 23.4.97), que carece de sujeto gramatical y en la que las autoridades es el complemento directo de se elegirá. Suele preferirse, en estos casos, la construcción impersonal, porque al ser imposible su interpretación reflexiva o recíproca no da lugar a enunciados ambiguos. Lo que no debe hacerse es mezclar ambas construcciones: *«Se elegirán a los cargos del partido» (Nación [C. Rica] 27.11.96); debió decirse Se elegirán los cargos o Se elegirá a los cargos.

3. Acerca de la colocación de se en las perífrasis verbales (Se puede arrepentir / Puede arrepentirse; Juan se tiene que ir / Juan tiene que irse; Se debe de vivir bien en Córdoba / Debe de vivirse bien en Córdoba, etc.»

[Real Academia Española: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 591-592]

«Aquellos verbos transitivos que rigen a de forma obligatoria solo pueden construirse como impersonales transitivas. Entre ellos están avisar, amenazar, convencer, proteger y otros muchos. Los análisis históricos parecen indicar que fueron los predicados de este tipo, que regían dativo en latín, los que propiciaron la extensión de la preposición a otros verbos transitivos.

En cuanto al tipo de objeto, se construyen solo como

Se busca a los culpables de esta catástrofe

las construcciones transitivas que tienen objetos definidos y humanos, los mismos que requieren la preposición a para ser complementos de un verbo transitivo. Todas las construcciones transitivas que no caen en ninguno de los dos casos anteriores (es decir, no contienen verbos que rigen a y no tienen objetos humanos y definidos) parecen permitir tanto la construcción impersonal

Se busca a los culpables de esta catástrofe

o la pasiva refleja

Se buscan camareros para ese puesto.

Esto es, parecen coexistir los dos tipos de estructuras:

a. Se busca camareros / Se vende flores.

b. Se buscan camareros / Se venden flores.

Sobre las posibilidades anteriores se han hecho algunos análisis pormenorizados que parecen confirmar el predominio de la segundo frente a la primera. DeMello (1995), en un minucioso estudio basado en los datos del proyecto de la norma culta de las capitales hispanas, concluye que la concordancia en la estructura se venden flores es predominante (con un porcentaje aproximado del 90%) incluso cuando el paciente es personal, en cuyo caso los porcentajes no varían significativamente. Se corrobora, además, la relación entre definitud del objeto nocional y tendencia a no concordar: de los casos no concordancia, el 66% tiene determinante y el 34% no lo tiene. El estudio de DeMello añade otro dato que parece intervenir crucialmente: el orden de los elementos resulta decisivo, pues no hay casos de no concordancia con el SN antepuesto al verbo, excepto si se trata del antecedente de una oración de relativo (como en las flores que se vende(e)). A similar conclusión llega Martín Zorraquino (1978), quien, sobre recuentos estadísticos, afirma que el objeto nocional determinado tiende a concordar con el verbo cuando se interpreta como tópico y ocupa la posición preverbal.

Si bien los datos estadísticos muestran una acusada tendencia al uso de la construcción pasiva (concordada) cuando el objeto no es humano y definido, desde un punto de vista teórico no puede eludirse el problema planteado por la existencia de construcciones no concordadas.»

[Sánchez López, Cristina: “Las construcciones con SE. Estado de la cuestión”. En: Sánchez López, Cristina (ed.): Las construcciones con SE. Madrid: Visor Libros, 2002, p. 36 ss.]