PERÍFRASIS MODALES DE INFINITIVO

haber que + infinitivo

© Justo Fernández López


 

La modalidad puede referirse al sujeto de la oración (modalidad deóntica, personal, radical, objetiva) o a la actitud del hablante respecto al grado de veracidad del enunciado (modalidad epistémica, impersonal o subjetiva):

Modalidad deóntica = obligación (del gr. δέον  ‘el deber’), llamada también personal o radical (terminología que usa la NGLE) u objetiva (según la gramática alemana). Se atribuye al sujeto de la oración capacidad, capacitación, deber, habilidad, obligación, voluntad, disposición de naturaleza intencional en relación con algo. Expresa el grado de necesidad, obligación, deber, posibilidad que tiene el sujeto para desarrollar la acción. Está orientada hacia el futuro.

Modalidad epistémica = probabilidad (del gr. ἐπιστήμη ‘conocimiento’), llamada también impersonal o subjetiva (según la gramática alemana). Se expresan el grado de veracidad o de seguridad que confiere el propio hablante a lo que dice. Se presenta como necesario, posible o probable algún estado de cosas a juicio del hablante, o bien se pone de manifiesto el hecho de que el hablante ha adquirido la certidumbre de algo después de un proceso que lo llevó a constatarlo.

Contrafáctico o contrafactual ‘contrario a los hechos’, es decir, la acción que se describe no tuvo lugar. Valor no contrafáctico o contrafactual implica que la acción se realizó efectivamente.

Ambigüedad: Algunos auxiliares modales pueden usarse como deónticos o como epistémicos. La posibilidad de obtener una u otra interpretación está condicionada por el contexto precedente. Las zonas semánticas de lo obligatorio-pasivo (‘verse obligado a’) y lo probable (‘probablemente’, ‘puede ser que’) están muy próximas, por lo que una misma oración puede resultar ambigua. Solo aspectos pragmáticos (relativos al contexto) o fónicos (entonación) ayudan a saber cuál es el aspecto que predomina.

 

haber que + infinitivo

 

 

Propiedades formales:

a)      El auxiliar haber es solo conjugable en la tercera persona de singular. Es impersonal, con un ‘sujeto cero’.

b)      El infinitivo no es conmutable por elementos nominales: Hay que invertir más. *Lo hay.

c)       No admite la estructura ecuacional (perífrasis de relativo) si no es con el proverbo haer: *Invertir más es lo que hay. Invertir más es lo que hay que hacer. En el registro coloquial se encuentran estructuras ecuacionales: ??Lo que hay es que invertir más.

d)      No admite anteposición de clíticos en el español estándar: Hay que decírselo. *Se lo hay que decir. La verdad hay que decirla siempre. *La hay que decir siempre. Se recomienda evitar en esta construcción la anteposición de los pronombres átonos. Se prefiere, pues, Había que comprarlo a Lo había que comprar. También se recomienda usar en ella los verbos pronominales con enclíticos de tercera persona (Hay que marcharse) y evitar los de primera persona de plural (Hay que marcharnos).

e)      Por su carácter impersonal no lleva sujeto paciente, lo que le hace incompatible con la pasiva. No admite la pasiva refleja: *Hay que alquilarse estos pisos. Es posible la pasiva perifrástica con ser: Para gobernar hay que ser elegido por el pueblo.

f)        Frente a verbos auxiliares como deber o haber de, que admiten combinaciones con verbos unipersonales o bipersonales (Debe ocurrir; Ha de llover), haber de solo se puede combinar con verbos que implican ‘actores’ o seres animados.

g)      Puede seguir a la perífrasis ir a + infinitivo: Va a haber que invertir más dinero. Va a haber que decirle la verdad. Va a haber que pagar la factura hoy mismo.

h)      No puede aparecer en oraciones subordinadas con el auxiliar en infinitivo: *Es necesario haber que invertir más dinero.

i)        El verbo auxiliado puede aparecer con infinitivo compuesto, excepto con el auxiliar en presente: Hubo / habrá, había, habría que haber invertido más dinero. *Hay que haber invertido más dinero.

j)        Solo es combinable con infinitivos que seleccionan sujetos humanos controladores o beneficiarios de la acción: *Hay que llover. *Hay que ocurrir algo así.

k)      El carácter impersonal de haber que le hace incompatible con verbos impersonales. Frente a deber o haber de que admiten combinaciones con verbos meteorológicos (llover, nevar) o con verbos de suceso (ocurrir) con sujetos no controladores de la acción: Debe llover. Ha de llover. Debe ocurrir. Ha de ocurrir.

Valor fundamental:

Perífrasis modal impersonal con el valor de necesidad deóntica. Los valores fundamentales de esta perífrasis son los de obligación, necesidad y conveniencia. Es siempre deóntica y el verbo auxiliar solo se puede predicar de referentes dotados de intención o voluntad, a diferencia de tener que + infinitivo o deber + infinitivo:

Hay que invertir más dinero. [‘es obligado y necesario’]

Había que haberlo diagnosticado a tiempo. [‘se debía haber hecho’]

Tiene que llover más para que crezca el maíz.

*Hay que llover más para que crezca el maíz.

A pesar de la impersonalidad, esta perífrasis se utiliza con finalidad conativa (empeño y esfuerzo en la ejecución de algo) para dirigirse a interlocutores concretos:

Hay que estudiar más para aprobar.

Más que obligación en sentido estricto, la perífrasis indica en ciertos contextos que el hablante acepta como inevitable la situación que se expresa:

Ya es imposible guardar esto secreto, habrá que dar un comunicado oficial.

Funciona a modo de perífrasis impersonal y significa ‘ser necesario o conveniente’: Hay que buscar agua y provisiones; ¿Y habrá que esperar mucho?. Al ser impersonal, se conjuga solo en tercera persona del singular; por ello, si el verbo que le sigue es pronominal, no es correcto el uso del pronombre de primera persona del plural: Todavía hay que esforzarnos mucho más; debió decirse Todavía hay que esforzarse mucho más. Si se desea hacer explícita la participación de quien habla en la acción, puede usarse la construcción personal tener que: Tenemos que esforzarnos mucho más.» [RAE: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid, 2005]

 

Auxiliar: presente de indicativo / imperfecto de indicativo / futuro imperfecto de indicativo + infinitivo simple

 

Modalidad: deóntica.

Valor: obligación y necesidad. Con el auxiliar en presente, tiene valor apelativo.

Hay que ahorrar más.

Hay que esforzarse más en el trabajo.

Hay que darse más prisa.

Hay que tener mucha precaución.

El suelo era de madera y había que fregarlo con cepillo.

Lo habrá que tener en cuenta para el futuro.

Habrá que conocer mejor la letra pequeña del contrato.

–¿Vamos a la boda? –Si nos invitaron habrá que ir.

Se construye también con grupos preposicionales encabezados por la preposición para y denota finalidad o desproporción:

Hay que ser muy ingenuo para creer eso.

Ya hay que ser muy ingenuo para creer eso.

Auxiliar: imperfecto de indicativo / condicional simple + infinitivo compuesto [solo es compatible con infinitivo compuesto en estos tiempos verbales]

 

Modalidad: deóntica.

Valor: Necesidad obligativa o necesidad y lectura contrafáctica.

Había / habría que haberlo diagnosticado a tiempo.

[‘se tenía que haber diagnosticado...’]

Había que haber aplicado otros métodos más eficientes.

Había que haber aplicado la ley literalmente.

Habría que haber invertido más dinero.

Había que habérselo comunicado a tiempo.

Habría que haber informado a la plantilla antes.

Esta factura había que haberla pagado ya hace una semana.

 

Auxiliar: pretérito perfecto simple / futuro imperfecto de indicativo + infinitivo simple

 

Modalidad: deóntica.

Valor: Con el auxiliar en estos tiempos verbales se suele añadir al significado de necesidad un matiz de resignación por parte del hablante, que acepta como inevitable la situación: ‘no cabe otra posibilidad’, ‘no cupo otra posibilidad’.

Hubo que invertir más dinero. [‘no hubo más remedio’]

Habrá que invertir más dinero. [‘no quedará más remedio’]

Habrá que darles la mala noticia.

Hubo que despedir a cientos de obreros.

 

Auxiliar: imperfecto de indicativo / condicional simple + infinitivo compuesto

 

Modalidad: deóntica.

Valor: A la función conativa se le une una valor expresivo de reproche o lamentación.

Había que haber invertido más dinero.

[‘deberíamos haberlo invertido’]

Habría que haberlo hecho antes.

[‘deberíamos haberlo hecho’]

 

En ocasiones se emplea esta perífrasis modal con una finalidad conativa: el hablante pretende actuar sobre la voluntad del interlocutor:

Hay que hacer más ejercicio para adelgazar algo.

[‘haz más ejercicio si quieres adelgazar’]

¿No has aprobado? Había que haber estudiado más.

[‘debías haber estudiado más, así hubieras aprobado’]

 

En combinación con la negación:

Solo admite la anteposición de la partícula negativa al auxiliar y nunca al auxiliado. La negación afecta tanto al contenido proposicional, como puede afectar a la modalidad:

No hay que invertir demasiado dinero en esta empresa.

No hay que forzar la máquina.

Las perífrasis modales de obligación están sujetas a los efectos de la llamada negación anticipada. Si las precede el adverbio no, este puede negar en ocasiones la obligación que se expresa.

No, no tienes que hacer nada.

equivale a ‘No tienes la obligación de hacer nada’. En cambio, en

No tienes que preocuparte

no se niega propiamente una obligación, sino más bien el predicado que introduce el verbo auxiliado.

 

En contextos exclamativos:

En contextos exclamativos, este perífrasis añade a los valores de obligación y necesidad los de asombro, sorpresa o indignación del hablante:

¡Lo que hay que oír! [‘es indignante tener que oír cosas así’]

¡En esta vida hay que sufrir tanto! [‘resignación: así es la vida’]

Con los infinitivos fastidiarse, jorobarse y el vulgar joderse en contextos exclamativos se obtienen locuciones interjectivas que denotan enfado o rechazo en el hablante:

¡Hay que {fastidiarse/jorobarse/joderse} lo caro que se ha puesto todo!

Con el infinitivo ver y el auxiliar en presente, se forman lexicalizaciones con valor interjectivo:

¡Hay que ver lo que han subido los precios en el mercado!

[‘¡qué barbaridad lo que han subido los precios’]

¡Hay que ver lo que ha crecido este niño!

[‘¡qué barbaridad lo que ha crecido este niño’]

«La construcción no es perífrasis sino una locución expresiva de refuerzo en estos casos. Se trata de fórmulas muy fijadas en el uso, en las que la locución no posee un valor verbal sino un valor interjectivo, equivalente en algunos casos a ¡qué barbaridad!» [García Fernández, L. (dir.): Diccionario de perífrasis verbales. Madrid: Gredos, 2006, p. 169-170]