EL QUEÍSMO

Norma académica

RAE: Diccionario panhispánico de dudas, 2005

© Justo Fernández López


 

El queísmo

 

Es la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado.

1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes:

a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse de algo, alegrarse de algo, arrepentirse de algo, fijarse en algo, olvidarse de algo, preocuparse de o por algo, etc.:

Me alegro de que hayáis venido (no *Me alegro que hayáis venido);

Me olvidé de que tenía que llamarte (no *Me olvidé que tenía que llamarte);

Te preocupaste de o por que no pasáramos calamidades (no *Te preocupaste que no pasáramos calamidades);

Se acordaba de que en esa casa había vivido un amigo suyo (no *Se acordaba que en esa casa había vivido un amigo suyo);

Me fijé en que tenía manchas en la cara (no *Me fijé que tenía manchas en la cara);

No me acordé de que era tu cumpleaños (no *No me acordé que era tu cumpleaños).

Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo:

Me alegró que vinieras (no *Me alegró de que vinieras);

Olvidé que tenía que ir al dentista (no *Olvidé de que tenía que ir al dentista) (Dequeísmo, 1ª y b).

b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer de algo, insistir en algo, tratar de algo (en el sentido de ‘procurarlo, intentarlo’), etc.:

Lo convencí de que escribiera el artículo (no *Lo convencí que escribiera el artículo);

Insistió en que nos quedáramos a cenar (no *Insistió que nos quedáramos a cenar);

Trato de que estéis a gusto (no *Trato que estéis a gusto).

c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales:

Iré con la condición de que vayáis a recogerme (no *Iré con la condición que vayáis a recogerme);

Tengo ganas de que llueva (no *Tengo ganas que llueva);

Ardo en deseos de que vengas a verme (no *Ardo en deseos que vengas a verme).

d) Con adjetivos que llevan complementos preposicionales:

Estamos seguros de que acertaremos (no *Estamos seguros que acertaremos);

Estoy convencido de que llegarás lejos (no *Estoy convencido que llegarás lejos).

e) En locuciones como a pesar de que (no *a pesar que), a fin de que (no *a fin que), a condición de que (no *a condición que), en caso de que (no *en caso que), etc.

f) En la construcción hasta el punto de que (no *hasta el punto que).

g) En las locuciones verbales caber, o haber, duda de algo, caer en la cuenta de algo, darse cuenta de algo:

No cabe duda de que es un gran escritor (no *No cabe duda que es un gran escritor);

Pronto cayó en la cuenta de que estaba solo (no *Pronto cayó en la cuenta que estaba solo);

Nos dimos cuenta de que era tarde (no *Nos dimos cuenta que era tarde).

No deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen de, con tener en cuenta, que no exige la preposición:

No tiene en cuenta que nos esforzamos (no *No tiene en cuenta de que nos esforzamos).

 

Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar

 

2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar en sus acepciones más comunes, pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a alguien y avisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y dudar de algo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria (advertir, avisar, cuidar(se), dudar, informar(se)).

 

Transformar el enunciado dudoso en interrogativo

 

3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa:

¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que...);

¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...);

¿De qué está seguro? (Está seguro de que...);

¿Qué opina? (Opina que...);

¿En qué insistió el instructor? (Insistió en que...);

¿Qué dudó o de qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó de que...);

¿Qué informó [Am.] o de qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... [Am.] o informó de que... [Esp.]).

 

Expresiones formadas por el verbo dar + sustantivo

 

4. dar + algunos sustantivos abstractos de sentimiento como pena, vergüenza, miedo, risa, rabia, etc.

Todas estas expresiones suelen ir seguidas de un sustantivo o de una oración subordinada (con infinitivo o con un verbo en forma personal introducido por la conjunción que), que expresa lo que causa el sentimiento de pena, vergüenza, rabia, etc. Si se expresa por medio de una oración, la causa del sentimiento puede ir precedida o no de la preposición de; así, puede decirse igualmente Le da vergüenza que lo vean así o Le da vergüenza de que lo vean así; Nos da rabia verte en ese estado o Nos da rabia de verte en ese estado. Si se trata de un sustantivo, solo pena admite con naturalidad la preposición de: Me da pena tu hermano o Me da pena de tu hermano. No obstante, en cualquiera de estos casos suele preferirse en la lengua culta la construcción sin de.

 

antes que o antes de que

 

Con significado temporal, ambas construcciones son válidas. En un principio, precediendo a la oración que expresa el acontecimiento que se toma como referencia, se usó solo la locución conjuntiva antes que (en latín, ante quam, antequam):

«Antes que ellas se levanten, pasemos delante dellas» (MtzToledo Corbacho [Esp. 1438]).

Cuando el término de referencia temporal es un sustantivo, un pronombre o un infinitivo, antes debe ir seguido de la preposición de:

«Antes d’estos quinze días [...] / Aquellos atamores a vos los pondrán delant» (Cid [Esp. c1140]); «Antes de llegar se detuvieron en una posada a tomar un trago» (UPietri Oficio [Ven. 1976]).

Del cruce de antes que y antes de, surgió antes de que, variante de la locución conjuntiva que algunos gramáticos censuraron en un principio por dequeísta (Dequeísmo), pero que hoy se acepta como válida. Así, es igualmente correcto decir Llegará antes que anochezca y Llegará antes de que anochezca. Cuando la locución expresa preferencia, solo es válida la forma antes que:

«Antes que verlo detrás de una reja [...], prefiero verlo muerto» (Asenjo Días [Esp. 1982]);

con este último sentido, es posible la intercalación de elementos entre antes y que: Antes muerto que vencido.

 

después que o después de que

 

Con significado temporal, ambas construcciones son válidas. En un principio, precediendo a la oración que expresa el acontecimiento que se toma como referencia, se usó solo la locución conjuntiva después que (en latín, post quam, postquam):

«E después que esto ovo fecho, dixo que se quería tornar para su tierra» (Sendebar [Esp. 1253]).

Cuando el término de referencia temporal no es una oración con verbo en forma personal, sino un sustantivo, un pronombre o un infinitivo, ha de usarse el adverbio después seguido de la preposición de:

«Estábamos todos sentados en el corredor tomando el sol después de comer» (González Dios [Méx. 1999]).

Del cruce de después que y después de surgió después de que, variante de la locución conjuntiva que algunos gramáticos censuraron en un principio por dequeísta (Dequeísmo), pero que hoy se considera válida. Así, es igualmente correcto decir

Después que te fuiste, llamó tu hermano  y

Después de que te fuiste, llamó tu hermano.

 

con tal que o con tal de que

 

Esta locución de valor condicional puede usarse con la preposición de o sin ella:

«Le tiene sin cuidado la materia de la que está hecha con tal que se cotice con un mismo valor» (Benet Saúl [Esp. 1980]);

«Lo que quieras, con tal de que saques y entregues esos cartones» (María Fábrica [Méx. 1980]).

Ambas son igualmente válidas, pero en el uso culto se prefiere la construcción con de.

 

[RAE: Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005, p. 548-549]