Se en construcciones medias - pasivas e impersonales

(Según: Amaya Mendikoetxea)

© Justo Fernández López


 

Fuente:

Mendikoetxea, Amaya: “Construcciones con se: medias, pasivas e impersonales”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 26.1-6. p. 1631 ss.

 

Clasificación de las construcciones con se

 

Construcciones medias

 

 

 

 

 

 

 

Oraciones medias

con se

 

Medias-pasivas

 

[describen un estado, favorecido por una propiedad inherente al sujeto / sujeto antepuesto al verbo / aspecto verbal imperfectivo]

Sujeto nocional agente:

Las casas prefabricadas se construyen con mucha rapidez.

Sujeto gramatical inanimado:

singular o plural

Sujeto gramatical animado plural:

Las mujeres no se conocen nunca bien.

 

 

 

Medias-impersonales

Sujeto nocional agente:

A los hijos no se les escoge.

Sujeto nocional experimentante:

A los ogros se les teme con intensidad.

Objeto gramatical animado singular o plural:

A Ricardo no se le conoce nunca bien.

Objeto gramatical inanimado con verbos preposicionales:

De las drogas se depende fácilmente.

 

 

Otras

oraciones medias

con me, te, se, nos, os

Incoativas o Inacusativas

[describen un proceso  para el que es irrelevante la mención del agente o causa]

El bosque se quemó.

Tú te quemaste.

El perro se asustó.

Vosotros os asustasteis.

 

 

 

Oraciones

Pronominales

(me, te, se, nos, os, se)

 

Reflexivas

Los niños se lavan.

Nosotros nos lavamos.

Vosotros os laváis.

 

Pseudo-reflexivas

Juan se desmayó.

Yo me desmayé.

Tú te desmayaste.

 

Construcciones pasivas con se

 

 

 

 

 

 

 

 

Construcción:

 

Pasiva perifrástica = ser + participio.

 

Pasiva con se = se + verbo en tercera persona singular o plural.

 

 

 

 

 

Las pasivas con se describen una acción o actividad que implica

la intervención de un agente que no se menciona porque interesa sólo destacar la acción verbal.

 

 

  • el sujeto pospuesto al verbo revela su carácter habitualmente no-temático, en contraste con las medias-pasivas

  • el sujeto pospuesto puede aparecer tanto determinado como indeterminado

  • cuando el sujeto va antepuesto es por ser tema o tópico (Pusieron a la venta unos pisos baratos; los pisos se vendieron rápidamente), o por ser un elemento focalizado con función contrastiva (LOS PISOS se vendieron, pero los chalets no) o focalizado con función enfática (¡Cangrejos así de grandes se cogían antes en este río!)

  • cuando el elemento antepuesto es foco, puede ser indeterminado. El sujeto pospuesto puede aparecer con o sin determinantes.

  • se + verbo en tercera persona singular o plural concertando con el sujeto pospuesto

  • sin restricciones en cuanto al aspecto del verbo: aspecto léxico o aspecto sintáctico

Condición esencial tanto para la pasiva perifrástica como para la pasiva con se es que el verbo sea de los llamados transitivos.

La pasiva con se está también abierta a verbos que alternan usos transitivos con usos intransitivos.

Las pasivas con se aparecen con todas las clases aspectuales de verbos (aspecto léxico o Aktionsart), ya sean perfectivos:

Se vendieron todas las entradas.

o imperfectivos

Se oyeron unos ruidos extraños.

Así como aspecto sintáctico perfectivo (ejemplos anteriores) o imperfectivo (presente / imperfecto):

Siempre se venden todas las entradas cuando ...

A menudo se oían ruidos extraños.

Ciertos contextos perfectivos favorecen la presencia de las pasivas perifrásticas.

Contextos imperfectivos favorecen las pasivas con se.

La pasiva perifrástica exige un objeto ‘externo’ a la acción, y no puede aparecer con objeto ‘interno’ a la acción verbal (relacionado semánticamente con el verbo).

Las pasivas con se tienen un carácter mucho menos restringido y aparecen tanto con objeto ‘interno’ como con objeto ‘externo’.

La pasiva perifrástica muestra cierta resistencia a los sujetos sin determinante: *?Fueron divulgados rumores sobre la futura boda.

Mientras que en las pasivas con se el sujeto pospuesto puede aparecer con o sin determinantes: Se divulgaron rumores sobre la futura boda. / Se publicaron las fotos en una revista ilustrada.

La concordancia verbal o la falta de concordancia verbal:

Para algunos la oración

Se vende libros.

es incorrecta, en contraste con la construcción concertada:

Se venden libros.

Mendikoetxea (1999:1677) considera el giro no concertado (Se vende botellas), no como una oración impersonal, sino como una ‘variante’ de las oraciones pasivas con se (Se venden botellas). La variante no concertada aparece ya en la lengua desde antiguo.

La pasiva con se aparece tanto en la lengua hablada como en la escrita.

La pasiva perifrástica es de mayor uso en la lengua escrita.

 

Construcciones impersonales con se

 

Construcción:

 

se + tercera persona singular del verbo.

 

Las pasivas con se describen una acción o actividad que implica la intervención de un agente que no se menciona porque interesa sólo destacar la acción verbal.

Sólo es posible la pasiva con se en aquellas contrucciones en que en la oración transitiva con sujeto explícito correspondiente, el complemento directo de persona (animado) no va introducido por a (es decir, o bien no determinante o lleva un determinante de carácter indefinido:

El departamento necesita (unos, varios, ciertos, muchos) ayudantes.

Se necesitan (unos, varios, ciertos, muchos) ayudantes.

Cuando en la oración transitiva con sujeto explícito el complemento directo va introducido por a, la única opción es la oración impersonal:

El departamento necesita a ese ayudante.

Se necesita a ese ayudante.

Se necesita a esas secretarias.

 

«La clasificación tripartida es herencia de las gramáticas griegas, que distinguen tres voces con sus correspondientes flexiones verbales: activa (asociada con términos como ‘actividad’, ‘fuerza’, ‘energía’), pasiva (‘lo que uno experimenta o siente’, ‘pasión’, ‘sufrimiento’) y media, como una categoría intermedia en la que se encuadran aquellas formas verbales con características tanto de la voz pasiva como de la activa, y por tanto, aquellas de difícil clasificación (p. ej. formas activas con significado pasivo y viceversa).

En general puede decirse que, desde un punto de vista nocional o semántico, la media se halla más cerca de la pasiva que de la activa; así, si una oración activa se puede interpretar, en sentido amplísimo, como “alguien (o algo) opera sobre alguien (o algo)”, y una oración pasiva como “alguien (o algo) sufre lo que ha hecho alguien (o algo)”, la voz media se interpreta como la forma de expresar que la acción que denota el verbo ‘afecta’, en mayor o menor grado, al sujeto (incide sobre el sujeto, interesa al sujeto, indica un cambio en el sujeto, etc.). En otras palabras, las construcciones medias se caracterizan por tener sujetos ‘afectados’.

La voz (o diátesis, en griego “estado, disposición, función”, término preferido por los autores modernos) se refiere a la relación semántica que es establece entre el verbo y los distintos participantes de la acción verbal y se expresa formalmente por medio de elementos sintácticos y/o morfológicos.

En sentido estricto, el español, al igual que el resto de las lenguas románicas, carece de morfemas verbales propiamente pasivos (al contrario que el latín) o medios (al contrario que el griego), de modo que la voz activa es la única propiamente representada en la morfología verbal. Sin embargo, se reconoce para la pasiva una marca morfológica propia: la del participio pasado, que aparece normalmente junto con el verbo ser en las oraciones denominadas de pasiva perifrástica como Los trabajos fueron pasados a ordenador ayer. Sintácticamente, lo que caracteriza a las oraciones pasivas es que tienen como sujeto gramatical (o sintáctico) un sintagma nominal que se interpreta como el objeto nocional (o semántico) de la acción denotada por el verbo. [...]

Para que se postule la existencia de una voz media en una lengua como el español, que carece de morfología verbal específica, es necesario identificar tanto sus propiedades nocionales como sus propiedades formales. Si desde el punto de vista nocional, y en un sentido amplio, la voz media expresa en español, al igual que en griego, que la acción o proceso verbal ‘afecta’ al sujeto, dentro de esta definición amplia, se inclurían, por ejemplo,

(i)         oraciones reflexivas: El niño se lava.

(ii)      oraciones pseudo-reflexivas: Le muchacho se desmayó.

(iii)    las llamadas oraciones incoativas,

§    con verbos de cambio de estado físico: El bosque se quemó.

§    con verbos de cambio psíquico: El perro se asustó.

§    con verbos de cambio de posición: El jarrón se cayó.

La presencia de un pronombre de los denominados reflexivos constituiría la característica formal de la voz media en español (al igual que en otras lenguas romances).

La ausencia de morfemas verbales flexivos propios de la voz media ha llevado a discrepancias entre los autores sobre si existe o no voz media en español, y qué construcciones serían caracterizadas como medias. Por ejemplo, Lázaro Mora (1983) excluye las oraciones propiamente reflexivas como Juan se la (las manos) de las construcciones medias.

El término ‘oraciones pronominales’ se ha utilizado en la tradición gramatical española para designar oraciones en las que el sintagma verbal aparece incrementado con un pronombre átono reflexivo. Se trata de una definición de carácter formal puesto que, desde el punto de vista del significado, incluye tanto oraciones pronominales con sentido puramente reflexivo (p. ej. con lavarse) como otras de carácter pseudo-reflexivo (p. ej. con desmayarse) y las oraciones como

Se pasaron los trabajos a ordenador. [pasiva]

Se agasajó a los invitados. [impersonal]

Por aquí se llega a Madrid. [impersonal]

Estas manchas no se quitan con nada. [media]

que en ningún modo se pueden interpretar como reflexivas.» (Mendikoetxea: o. cit., p. 1635 ss.)

«Las gramáticas del español engloban, con frecuencia, las oraciones que aquí denominamos pasivas con se dentro de las construcciones medias, en cuanto que en una oración pasiva con se el sujeto se ve afectado. Al hablar de construcciones medias en relación a las oraciones con se es necesario, sin embargo, distinguir entre medias y pasivas (y medias e impersonales). Asimismo es conveniente separar las ‘oraciones medias con se’ del resto de las oraciones que satisfacen la definición de oración media en un sentido amplio (oraciones pronominales) en las que el sujeto es ‘afectado’: reflexivas, pseudo-reflexivas, etc.). Existe un tipo de oraciones medias que comparten una serie de características formales y nocionales con las oraciones pasivas e impersonales con se: sólo se pueden construir con se, quedando excluidos los pronombres de primera y segunda persona, y tienen un sujeto nocional implícito. Se trata de construcciones como

Esta camisa se lava muy bien con lejía.

Las luces reflectantes se ven fácilmente.

Los trabajos escritos a máquina se leen más deprisa.

Estos ejmplos muestran oraciones medias con se, con características similares a las de las pasivas con se: ambas tienen sujetos inanimados de tercera persona y ambas implican la intervención de un agenteo (causa o experimentante). Existen, sin embargo, diferencias fundamentales entre las oraciones medias con se y las oraciones pasivas con se. [...]

Las oraciones medias con se son proposiciones estativas, de aspecto genérico, que necesitan la presencia de algún modificador adverbio (p. ej. muy bien, fácilmente, con lejía, más deprisa). Por lo tanto tienen propiedades de carácter más restringido que las pasivas con se y por ello pueden considerarse como una subclase de ellas. Nos referimos a las oraciones medias con se como

Esta camisa se lava muy bien con lejía.

Las luces reflectantes se ven fácilmente.

Los trabajos escritos a máquina se leen más deprisa.

como oraciones medias-pasivas. [...]

Del mismo modo, es posible distinguir un tipo de oraciones medias que son una subclase de las oraciones impersonales (medias-impersonales).

A estos niños se les asusta fácilmente.

que se pueden interpretar de manera similar a las anteriores.

Por lo tanto, mientras que bajo una definición de las oraciones medias en sentido amplio como oraciones pronominales con sujetos afectados se incluirían oraciones reflexivas, incoativas, etc. (e incluso oraciones pasivas con se), bajo la definición restringida que adoptamos aquí, al limitarnos a las oraciones medias en construcciones con se, se incluyen únicamente oraciones como

Esta camisa se lava muy bien con lejía.

Las luces reflectantes se ven fácilmente.

Los trabajos escritos a máquina se leen más deprisa.

que son una subclase de las oraciones pasivas, a las que denominamos medias-pasivas y medias-impersonales.

El siguiente cuadro recoge de forma gráfica el contenido de este subapartado, distinguiendo entre las oraciones medias que sólo se construyen con se (oraciones medias con se) y otras oraciones medias que, además de se admiten me, te, etc. Quedan fuera de este cuadro otras oraciones que contienen estos morfemas y a las que no hemos considerado entre las oraciones medias, por ejemplos las que contienen los llamados dativos éticos

Este niño me come muy bien.

u oraciones en las que la presencia del morfema se asocia con un significado aspectual

El niño se comió la sopa.

El niño se durmió[o. cit., pp. 1640-1641]

 

«En resumen, hemos querido mostrar lo complejo de la relación forma-significado con referencia a las oraciones con se que tradicionalmente se han denominado pasivas, medias e impersonales. Oraciones como

Se pasaron los trabajos a ordenador.

son pasivas de acuerdo a criterios sintácticos que relacionan el sujeto gramatical de una oración pasiva con el objeto de la correspondiente oración activa:

Sandra pasó los trabajos a ordenador.

Estas oraciones difieren de las llamadas impersonales como

Se agredió a una periodista.

cuyas características formales se asemejan a las de las oraciones activas.

Semánticamente, la interpretación de estas oraciones es muy similar. En cuanto a las oraciones medias, el uso de este término en sentido amplio cubre una serie de oraciones con distintas características formales y semánticas pero que se caracterizan por la presencia de un pronombre de primer, segunda o tercera persona y por tener sujetos ‘afectados’. Nos centramos aquí únicamente en aquellas oraciones medias directamente emparentadas con las oraciones pasivas e impersonales: las oraciones medias con se, entre las que distinguimos oraciones medias-pasivas y oraciones medias impersonales.» [Mendikoetxea: o. cit., p. 1640-1642]

 

La indeterminación del sujeto en las construcciones con se

 

Al contrario de lo que ocurre en las oraciones activas como

Un pirómano quemó el bosque.

Un cigarrillo mal apagado quemó el bosque.

las oraciones siguientes

Se quemó el bosque.

[incoativa con se: describe un proceso para el que es irrelevante la mención del agente o causa, ya que se percibe como algo desencadenado de forma estpontánes]

En épocas de sequía, los bosques se queman fácilmente.

[media con se: describe un estado para el que es necesaria la intervención de una causa o agente, pero esta intervención es mínima en el sentido de que lo que favorece el estado descrito es una propiedad inherente a los bosques y no la acción material de un agente o causa]

Se quemó el bosque para acabar con laplaga de orugas.

[pasiva con se: describe una acción o actividad que implica necesariamente la intervención de un agente con intencionalidad, que no se menciona porque interesa sólo destacar la acción verbal, y no porque su intervención sea irrelevante como en la construcción incoativa o mínima como en la media]

En los tiempos de la inquisición se quemaba a los herejes.

[impersonal son se: entre las pasivas y las impersonales no hay diferencias de interpretación ni diferencias en cuanto al grado de presencia / ausencia del agente]

tienen en común que no se menciona el agente o la causa de la acción verbal.

«Se percibe, pues, una gradación en cuanto a la presencia sentida del agente (o causa) en la acción verbal. Esta presencia es nula en el caso de las oraciones incoativas, que denotan procesos, mínima en el caso de las oraciones medias, que denotan estados, y totalmente necesaria y obligatoria en el caso de las oraciones pasivas e impersonales, que denotan actividad o acción.» [Mendikoetxea 1999: 1643]

 

Grado de ausencia o presencia del sujeto agente o causa

oraciones incoativas

ausencia del sujeto agente o causa

oraciones medias

presencia mínima del sujeto agente o causa

 

oraciones pasivas

oraciones impersonales

presencia mucho mayor del sujeto agente o causa en estas oraciones, en las que hay que distinguir entre sujetos genéricos y sujetos inespecíficos. «La no mención del sujeto en las oraciones pasivas e impersonales con se no siempre obecede a razones como ‘el sujeto no interesa’, ‘es desconocido’, etc.» (l. cit., 1653)

 

Cronología o evolución diacrónica de las construcciones con se

 

«El giro pronominal <se + verbo> que caracteriza a las construcciones con se existía ya en latín para expresar nociones de reflexividad, media de interés y reciprocidad, pero coinciden todos los autores en que no adquiere en latín el significado impersonal o pasivo que se observa en las lenguas románicas.

Según algunos autores, la evolución del pronombre reflexivo latino indicaría un proceso de ‘gramaticalización’ por el que el pronombre latino pierde parte de su contenido semántico original como pronombre reflexivo de tercera persona, que indica que el sujeto participa de alguna manera en la acción que expresa el verbo, y adquiere rasgos similares a los de los afijos verbales.

Al parecer, las primeras construcciones con se que señalan la indeterminación del sujeto en español (dejando a un lado a las medias, de momento) son las que hemos llamado pasivas con se, que según Lapesa estaban ya en curso en el siglo X y permanecieron prácticamente invariables hasta el Siglo de Oro (Lapesa 1981: § 97.4):

Los vinos que en esta ciudad se venden. (Lazarillo)

Cautiváronse quasi dos mil personas. (Hurtado de Mendoza)

La construcción, originalmente pasiva, fue adquiriendo un valor impersonal, favorecido por la omisión del agente, y se propaga a verbos intransitivos

Sin amor ciego con quién acá se muere y se sospira. (Garcilaso)

Vívese con trabajo. (Diego de Hermosilla). [...]

El estudio diacrónico revela que el reflexivo latino, que ya en latín se utiliza también como signo de participación del sujeto en la acción (es decir, con valor medio), habría adquirido un valor pasivo (como signo de pasividad), primero, y luego un valor impersonal (como signo de impersonalidad). En su valor último impersonal se asocia el se como signo de sujeto anónimo a elementos de la misma naturaleza en otras lenguas, como el francés on, o el alemán man, si bien este elemento no funciona como sujeto granatical en español, ni en otras lenguas románicas.

Que se no tiene la función de sujeto equivale a decir que no es un pronombre personal de sujeto como yo, tú, etc. [...] La posición de se no varía dependiendo de si la oración en la que aparece es afirmativa o interrogativa, al contrario de los pronombres sujetos que pueden sufrir un proceso de inversión en las oraciones interrogativas

¿Se leerán los libros?

¿Leerás tú los libros?» (Mendikoetxea 1999: 1649, § 26.1.3.1)

«Es decir, elementos pronominales independientes del latín, con sus propiedades morfológicas, sintácticas y semánticas propias, se convierten en las lenguas románicas en elementos gramaticales dependientes, como afijos verbales que pasar a formar parte de la conjugación.» (loc. cit., 1652)

Las oraciones pasivas con se y las oraciones impersonales con se son cronológica (diacrónicamente) de desarrollo posterior a las medias:

«Afirma Kärde (1943) que, cronológicamene, las oraciones medias son anteriores a las pasivas e impersonales con se, que surgirían cuando cobra relevancia la idea de ‘acción’ que expresa el verbo y que necesariamente supone un agente, de ahí surge el sentido impersonal (en oraciones activas y pasivas), ausente como tal en las oraciones medias. [...] Las oraciones con se se encuentra menos avanzada en francés que en otras lenguas románicas..» (loc. cit., 1657)

La comparación del español con otras lenguas románicas que carecen de pasivas con se, como el francés, parece indicar que las pasivas con se son de desarrollo posterior a las medias.

«Se trataría de un proceso de evolución mediante el cual se pasa de oraciones que describen un estado general (oraciones medias) a oraciones que denotan una acción puntual (oraciones pasivas). Para Fernández Ramírez (1951: § 71) este desarrollo se ha dado en español con menor intensidad que en italiano. [...] Con todo ello, las oraciones pasivas con se aparecen constatadas desde épocas muy tempranas en la lengua española. Según Lapesa (Lapesa 1981: § 57.34) se hallaban ya en curso en el siglo X, como demuestran los ejemplos que cita este autor de las Glosas Emilianenses, generalmente con sujeto de cosa, pero también inicialmente, con sujeto de persona. La construcción con sujeto de cosa que concuerda con el verbo ha permanecido sin cambios prácticamente hasta nuestros días, mientras que la construcción con sujeto de persona ha dado origen a construcciones de tipo impersonal.»(loc. cit., 1668)

La diacronía parece sugerir que las oraciones de pasiva con se con sujeto nocional expreso (por + agente) constituirían el último eslabón en la evolución de las construcciones pronominales del latín a las lenguas románicas, después (o conjuntamente con) las oraciones impersonales activas.

Mendikoetxea (1999:1677) considera el giro no concertado (Se vende botellas), no como una oración impersonal, sino como una ‘variante’ de las oraciones pasivas con se (Se venden botellas). La variante no concertada aparece ya en la lengua desde antiguo.

«El uso de la preposición a, alrededor del siglo XV, es reflejo de una tendencia que empieza a generalizarse para los objetos de persona y que marca al sintagma nominal como objeto de forma inequívoca.» (loc. cit., 1686)

«El elemento se es tan ‘signo de impersonalidad’ en las oraciones impersonales como en las pasivas. Hemos analizado el elemento se en las oraciones impersonales como un afijo de concordancia subjetiva de tercera persona no-referencial. Sólo en este sentido se puede decir que se es un ‘signo de impersonalidad’. Disentimos así de los que equiparan esta última evolución del elemento se al on francés, ya que a pesar de que es posible que el uso de se como afijo subjetivo sea posterior al uso de se como afijo objetivo (en medias y pasivas), este elemento sigue teniendo el carácter de morfema verbal, al contrario que on, que es un elemento pronominal que ocupa la posición del sujeto gramatical.» (loc. cit., 1687)

 

Función y estatus del elemento se

¿afijo (partícula) o pronombre?

 

«La primera cuestión es averiguar cuáles son las propiedades de un elemento que teniendo originalmente valor reflexivo pasa a usarse en oraciones con valor medio, pasivo e impersonal, desarrollo que se da no sólo en español, sino en todas las lenguas románicas en mayor o menor grado. La segunda cuestión plantea directamente el problema del estatus gramatical de se; si se no es un pronombre, como parece ser el consenso actual entre los gramáticos, ¿qué es? ¿cómo encaja en la gramática? [...] En cuanto a la tercera cuestión, se plantea el problema de la función o los ‘valores’ del se.

Comencemos por la afirmación de que se no es un pronombre, o por lo menos no es un pronombre en sentido clásico, es decir un elemento que ‘sustituye’ a un nombre. [...] Que el elemento se aparezca en oraciones reflexivas no quiere decir que se sea un ‘pronombre reflexivo’, es decir, un pronombre con significado reflexivo, como pueden ser las expresiones pronominales sí mismo, mí misma, etc. Esto equivale a decir que me, te, se, etc. no son pronombres reflexivos. Nótese que los únicos elementos reflexivos propiamente pronominales en español son los sintagmas nominales con pronombres personales acompañados del adjetivo mismo: mí mismo, tú mismo, etc. [...]

La postura generalizada es distinguir un se que alterna con me, te, os y nos en construcciones reflejas o pseudo-reflejas y un se que es signo de pasividad o impersonalidad en oraciones pasivas e impersonales (y medias, como subclase de las anteriores).

Trabajos teóricos de publicación reciente, sin embargo, han tratado de encontrar el sustrato común a los distintos usos del elemento se. Según esto, el se que aparece en oraciones medias, pasivas e impersonales es el mismo se que alterna con me, te, nos y os en oraciones como

Te vas.

Se asustaron.

Se lavan.

Os laváis.

Nos odiamos.

Analizar se como un elemento no-pronominal nos lleva a extender el mismo análisis a elementos como me, te, os y nos. El elemento se se analizaría, en línea con consideraciones recientes, como un afijo verbal de persona que expresa una concordancia objetiva, al igual que me, te, etc. (o subjetiva). Esta afirmación se encuadra dentro de un contexto que postula la existencia de una ‘conjugación objetiva’ en español, considerando los pronombres clíticos me, te, te, se, etc. como afijos verbales. Nosotros hemos defendido esta idea dentro de la gramática generativa, excluyendo a los llamados pronombres de tercera persona le(s), la(s) y lo(s) (Mendikoetxea 1994). [...]

Se es un afijo verbal de concordancia de tercera persona no-referencial cuando aparece como parte de la conjugación ‘subjetiva’, de ahí que, a menudo, se haya atribuido a se la función de sujeto. El estatus de se es el mismo en todas las construcciones: afijo verbal; su función varía dependiendo de si es parte de la conjugación objetiva (reflexivas, incoativas, pasivas con se, etc.) o de la conjugación subjetiva (impersonales con se). [...]

El elemento se es un afijo verbal que concuerda con el objeto (como me, te, etc.) o un afijo de concordancia subjetiva en oraciones como

Se crita a los jueces.

Se trabajo duro.

que carecen de sujeto gramatical explícito. Este análisis no distingue, por ejemplo, un se pronominal reflexivo de un se afijo impersonal o pasivo, de ahí que las distintas interpretaciones de las oraciones en las que aparece se no estén relacionadas con la función (o el valor) de este elemento, ni con su naturaleza, que siempre es la misma. Coincide nuestra aproximación, en parte, con la de aquellos que consideran que se es un morfema, como la de Bobes (1974). [...]

Al analizar el elemento se como un afijo de concordancia, no distinguimos un se ‘reflexivo’, de un se ‘impersonal’, etc.; este elemento, como morfema verbal, carece de contenido léxico y la interpretación de las oraciones en las que aparece es independiente, por tanto, de la presencia de se

[Mendikoetxea 1999: § 26.1.3.2 y § 26.1.4; pp. 1649-1653]

 

Las construcciones medias con se

 

«La voz media sirve de expresión a una acción o proceso verbal que afecta’ al sujeto gramatical, que, con verbos transitivos, se corresponde con el objeto nocional (semántico) del verbo. En las lenguas románicas, incluyendo el español, que carecen de elementos flexivos propios para expresar el significado medio, la voz media se caracteriza por la presencia de lo que hemos considerado como afijos verbales de persona: en español, me, te, nos, os, se, elementos a los que las gramáticas denominan pronominales» (o. cit., § 26.2)

Las oraciones medias en se sólo se pueden construir con se, quedando excluidos los pronombres de primera y segunda persona (me, te, nos, os) y tienen un sujeto nocional implícito. En ellas se predica una cualidad inherente al sujeto gramatical (objeto nocional).

Las otras oraciones medias son pronominales, es decir, se caracterizan por la presencia de un pronombre de primera, segunda o tercera persona, y por satisfacer la definición de oraciones medias en sentido amplio: tener sujetos ‘afectados’. Son las incoativas o inacusativas, las reflexivas y las pseudo-reflexivas (propiamente pronominales).

Las oraciones medias con se son oraciones estativas (imperfectivas), lo que condiciona su aparición con determinados tiempos verbales de carácter imperfectivo (presente / imperfecto). Junto con el aspecto imperfectivo, en las oraciones medias tiene que aparecer también algún elemento ‘activador de la genericidad’ como en 

Estas frutas se pueden comer. [verbo modal]

Estas frutas se comen con dificultad. [locución adverbial]

Estas frutas se comen la mayoría de las veces. [cuantificador]

Estas frutas no se comen. [negación]

Estas frutas sí se comen. [afirmación positiva]

Las medias con se equivalen a una perífrasis con el verbo ser seguido de un adjetivo terminado en –ble (si existe en la lengua):

Este fruto no se come. = Este fruto no es comestible.

«La formación de las oraciones medias es un proceso que convierte a un verbo transitivo perfectivo, generalmente de realización, en un verbo con valor estativo (o imperfectivo); es una oración cuyas características temporales quedan obviadas. Estas oraciones aparecen, por consiguiente, en los tiempos presente y pretérito imperfecto. [...] El presente de las oraciones medias es un presente de los llamados ‘generales’, que no describen hechos sino que aluden a características o propiedades (a menudo clasificatorias) de los que participan en ellos. Así, la oración

Estas tejas se colocan rápidamente y se tratan sólo con un barniz especial.

indica una propiedad de una clase particular de tejas en la que la acción expresada por el verbo es ‘atemporal’: ni ocurre ahora, ni tiene por qué haber ocurrido en el pasado, ni tiene por qué ocurrir en el presente. La oración pasiva

Se colocaron estas tejas.

supone la existencia de las tejas y la acción puntual de su colocación.

En cuanto al pretérito imperfecto en oraciones medias, tiene este tiempo verbal un valor genérico, que indica que el tiempo verbal “presenta un hecho representativo, reproductivo o típico” (Fernández Ramírez 1951: §42). [...] La oración media

Antes de inventarse los portátiles, los ordenadores se transportaban con dificultad.

no implica que la acción expresada por el verbo se haya realizado; sería verdadera incluso si ningún ordenador se hubiera transportado en el tiempo mencionado, porque simplemente predica una propiedad de los ordenadores en entonces (‘difícilmente transportables’).

Estas características de las oraciones medias como oraciones estativas (imperfectivas) explican la incompatibilidad con tiempos verbales progresivos y con el imperativo.» (Mendikoetxea 1999: § 26.2.3.1)

En oraciones como

El año pasado se construyó un puento sobre el Guadalix.

la oración pasiva tiene aspecto perfectivo, al contrario de la oración media

Las casas prefabricadas se construyen con mucha rapidez.

«Cuando la diferencia aspectual no existe, es decir, cuando el verbo de la oración pasiva es también imperfectivo, el significado medio y el pasivo a menudo se confunden» (l. cit., 1655).

La oración

Estos libros no se venden.

Tiene dos lecturas:

Estos libros no se venden porque son ejemplares gratuitos.

[interpretación media en la que se predica una propiedad intrínseca del sujeto]

Estos libros no se venden porque no están a la vista.

[interpretación pasiva en la que el predicado expresa una situación que afecta al sujeto]

 

Las construcciones incoativas con se

 

La característica principal de las oraciones incoativas, desde el punto de vista nocional o semántico, es que el verbo denota un cambio físico o psíquico que se entiende como algo espontáneo, sin tervención de un agente o una causa. No todos los verbos que aprecen en construcciones medias y pasivas pueden aparecer también en construcciones incoativas

«Las consideraciones sobre el aspecto nos lleva a la distinción entre oraciones medias y oraciones incoativas:

Los bosques  en verano se queman rápidamente. [media]

Se quemó el bosque. [incoativa]

Las oraciones incoativas tienen un carácter más restringido que las oraciones medias en el sentido de que sólo pueden aparecer en estas construcciones verbos causativos, i. e. que denotan un cambio de estado (físico o psíquico) o un cambio de lugar: abrir, cortar, derretir, hundir, ahogar, acercar, acostumbrar, alegrar, asustar, aburrir, etc. y que indiquen un proceso que se da sin intervención de un agente o causa.

Las diferencias entre oraciones medias y oraciones incoativas son, sin embargo, de naturaleza aspectual:

Las oraciones incoativas no son oraciones estativas; es decir, no denotan estados, sino procesos derivados de verbos que expresan eventos o realizaciones (en lo que se distinguen de las oraciones pasivas que expresan acciones , que se distinguen de los procesos por estar controladas por un agente. Por lo tanto, a menudo aparecen en oraciones con aspecto perfectivo o progresivo, para procesos puntuales en el pasado y en curso, oraciones imperativas y en presente iterativo» [Mendikoetxea 1999: § 26.2.3.2].

El chico se ahogó (ayer a las tres). [proceso puntual]

Las paredes se están agrietando. [proceso en curso]

¡Acércate más! [imperativo]

Todas las noches a las tres se despierta. [presente iterativo]

Las oraciones incoativas no precisan de ningún ‘actividador de genericidad’, al contrario que las medias: es suficiente expresar que ha pasdo algo, o que está pasando.

«Por su carácter perfectivo, es posible la confusión entre las oraciones incoativas y las pasivas; la oración

Se cerró la puerta

puede referirse a un proceso espontáneo (debido a un golpe de viento), y puede referirse también a una acción ejecutada por un agente. El significado pasivo es el único posible cuando en la oración aparecen adverbios típicamente agentivos o ciertas oraciones causales:

Se cerró la puerta deliberadamente.

Se cerró la puerta para que no entraran los huelguistas

[Mendikoetxea 1999: p.1666].

 

Las construcciones pasivas con se

 

Formación:

se + verbo en tercera persona singular o plural concertando con el sujeto pospuesto. Sin restricciones en cuanto al aspecto del verbo: aspecto léxico o aspecto sintáctico.

El sujeto pospuesto al verbo revela su carácter habitualmente no-temático, en contraste con las medias-pasivas.

El sujeto pospuesto puede aparecer tanto determinado como indeterminado.

Cuando el sujeto va antepuesto es por ser tema o tópico (Pusieron a la venta unos pisos baratos; los pisos se vendieron rápidamente), o por ser un elemento focalizado con función contrastiva (LOS PISOS se vendieron, pero los chalets no) o focalizado con función enfática (¡Cangrejos así de grandes se cogían antes en este río!).

Cuando el elemento antepuesto es foco, puede ser indeterminado. El sujeto pospuesto puede aparecer con o sin determinantes.

Condición esencial tanto para la pasiva perifrástica como para la pasiva con se es que el verbo sea de los llamados transitivos.

La pasiva con se está también abierta a verbos que alternan usos transitivos con usos intransitivos: vivir > se vive la vida alegremente / reír > se río la risa de un tonto / llorar > se llora el llanto de un niño / cantar > se cantan canciones. Estos verbos, en su uso transitivo, no admiten la pasiva perifrástica.

Es opinión generalizada que sólo los verbos aspectualmente imperfectivos (aspecto léxico o Aktionsart) pueden aparecer en las pasivas perifrásticas sin restricción alguna, mientras que el uso de verbos con aspecto perfectivo está limitado a contextos que expresan acciones puntuales (con tiempos perfectos), a no ser que se entienda como acción repetida o habitual:

*La puerta es abierta por el portero. Pero:

La puerta fue abierta por el portero.

Antonio es (o era) estimado en aquella comarca.

Sin embargo, una serie de contraejemplos muestra que el tema es mucho más complejo de lo que parece.

Las pasivas con se aparecen con todas las clases aspectuales de verbos (aspecto léxico o Aktionsart), ya sean perfectivos:

Se vendieron todas las entradas

o imperfectivos

Se oyeron unos ruidos extraños.

Así como aspecto sintáctico perfectivo (ejemplos anteriores) o imperfectivo (presente / imperfecto):

Siempre se venden todas las entradas cuando ...

A menudo se oían ruidos extraños.

Ciertos contextos perfectivos favorecen la presencia de las pasivas perifrásticas.

Contextos imperfectivos favorecen las pasivas con se.

La pasiva perifrástica exige un objeto ‘externo’ a la acción, y no puede aparecer con objeto ‘interno’ a la acción verbal (relacionado semánticamente con el verbo).

Las pasivas con se tienen un carácter mucho menos restringido y aparecen tanto con objeto ‘interno’ como con objeto ‘externo’.

La pasiva perifrástica muestra cierta resistencia a los sujetos sin determinante:

*?Fueron divulgados rumores sobre la futura boda.

Mientras que en las pasivas con se el sujeto pospuesto puede aparecer con o sin determinantes: Se divulgaron rumores sobre la futura boda. / Se publicaron las fotos en una revista ilustrada.

Resumen:

«La coexistencia de dos formas pasivas en español actual (pasiva con se y pasiva perifrástica), así como el uso mucho más extendido de la pasiva con se en comparación con la pasiva perifrástica, se explican por una cierta tendencia a la ‘especialización’ de la pasiva perifrástica en acciones de carácter puntual con un sujeto implícito delimitado. La pasiva con se es una construcción mucho menos restringida tanto en lo que se refiere a la naturaleza del sujeto y objeto nocionales, así como en cuanto al aspecto verbal.» (Mendikoetxea 1999: 1685)

«No son muchos los ejemplos de oraciones con se que aparecen con un sujeto nocional (con la preposición por) expreso, pero suficientes para que deba dar cuenta de ellos la gramática del español. La expresión del sujeto nocional, que acerca las pasivas con se a las pasivas perifrásticas, se da en contextos determinados (lengua literaria), y muestra restricciones parecidas a las que se aplican a las pasivas perifrásticas en cuanto al carácter (específico o genérico) del sintagma nominal, si bien predominan las expresiones de sujeto genérico». (Mendikoetxea 1999: 168)

La pasiva con se aparece tanto en la lengua hablada como en la escrita.

La pasiva perifrástica es de mayor uso en la lengua escrita.

 

La concordancia en las pasivas con se

 

El aspecto más polémico con relación al tema de las oraciones pasivas (e impersonales) con se es la concordancia verbal, o mejor dicho, la falta de concordancia verbal, tema abordado a menudo desde un punto de vista prescriptivista (normativo). Para algunos la oración

Se vende libros

es incorrecta, en contraste con la construcción concertada:

Se venden libros.

Otros defienden la legitimidad del giro no concertado. La postura de la RAE (1973: § 3.5.6c) es más moderada: recomienda el uso del giro concertado como el más culto y literario; y explica que en el giro concertado prevalece el sentido pasivo («las botellas fueron vendidas», y en el no concertado, el sentido impersonal activo con sujeto indeterminado («alguien vende botellas». Mendikoetxea (1999:1677) considera el giro no concertado

Se vende botellas

no como una oración impersonal, sino como una ‘variante’ de las oraciones pasivas con se

Se venden botellas

Para la RAE (Esbozo 1973: § 3.5.6) existe ambigüedad en oraciones con verbo singular como

Se ha divulgado la noticia.

«El morfema de número del verbo hace imposible determinar si existe o no concordancia, ya que el verbo no concertado aparece en tercera persona del singular, por ello dice el Esbozo que existen dos interpretaciones: “la noticia ha sido divulgada” (impersonal pasiva), o “alguien ha divulgado la noticia” (impersonal activa). Pero estas no son interpretaciones sino paráfrasis cuyo significado no es fundamentalmente distinto. Una vez los términos ‘pasiva’ e ‘impersonal’ se utilizan de acuerdo a criterios formales está claro que esta oración es una oración pasiva con se (independientemente de que concuerde o no). La variante en cuestión no es de aparición reciente, sino que aparece constatada en la lengua desde antiguo, aunque sí es cierto que su uso parece haberse extendido en los últimos timpos, especialmente en el español de Amárica, aunque sin llegar nunca a generalizarse.

El uso del giro no concertado, que tradicionalmente se ha considerado como ‘anómalo’ o ‘desviado’, a menudo se asocia con la lengua hablada de hablantes no cultos; sin embargo hay gramáticos que observan una preferencia por el giro no concertado en las obras de algunos escritores, como Unamuno, así como entre los hablantes cultos de algunas zonas de América. Este fenómeno se ha atribuido a un proceso de ‘hipercorrección’, al asociar la construcción del español con la estructura francesa con on que muestra concordancia singular.» (Mendikoetxea 1999:1677)

Factores que favorecen el giro no concertado:

«El sintagma nominal sujeto en las oraciones pasivas con se aparece normalmente pospuesto (sólo se antepone por razones discursivas, es decir, por ser tema o foco) y puede aparecer tanto determinado como indeterminado. Un sintagma nominal que aparece pospuesto, que es indeterminado y que es el objeto nocional del verbo acaba pareciéndose a un objeto sintáctico, factor que favorece la falta de concordancia del giro no concertato, una variante de las oraciones pasivas con se.» (Mendikoetxea 1999:1682)

Sintagmas nominales plurales sin determinante:

Se necesita aprendices. / Se alquila habitaciones. / Se cultiva plátanos.

No es usual como sintagmas nominales determinados con artículos definidos o demostrativos.

La falta de concordancia resulta inaceptable cuando se antepone el sintagma nominal al verbo:

*Aprendices se necesita aquí. / *Los mejores coches se vende aquí.

La no concordancia parece verse favorecida por el aspecto verbal imperfectivo:

Se vende libros. ?Se vendió libros con aspecto perfectivo.

Cuando el objeto lógico lo componen dos sintagmas nominales coordinados, se favorece la concordancia si el primero es singular:

Sólo se oía el blando batir de las olas y el canto monónoto de un grillo.

Otro factor es la ‘distancia’ entre el elemento verbal que lleva la concordancia (verbo o auxiliar) y el sintagma nominal. Los dos constituyentes no son adyacentes, lo que favorece la relajación de la concordancia incluso cuando los sintagmas nominales tienen determinantes definidos:

Se veía a un lado y a otro del camino las mansiones señoriales.

Se conoce en la mayoría de los casos los nombres de los culpables.

Se le da a cada niño caramelos de menta y piruletas de fresa.

Se ha empezado a construir las vías férreas de ...

Se puede pagar los envíos por medio de un cheque.

Los artículos que se vende en esta tienda no tienen desperdicio.

«En realidad, no es fácil determinar si nos encontramos ante oraciones pasivas de giro no concertado o ante oraciones impersonales. En el ejemplo Se ha empezado a construir las vías férreas, se trata de una construcción con una perífrasis aspectual. En el ejemplo  Se puede pagar los envíos por medio de un cheque, se trata de un verbo modal. En estos casos se puede considerar que la construcción impersonal alterna con la pasiva (en vez de una alternancia entre giro concertado y giro no concertado en oraciones pasivas).» (o. cit., 1678)

Los verbos de percepción parecen favorecer la falta de concordancia:

Desde aquí se ve las montañas de Gredos.

La falta de concordancia es también bastante frecuente con verbos ditransitivos (verbos con objeto directo e indirecto):

Se les da caramelos a los niños.

En el caso de los verbos modales las dos estructuras, con o sin concordancia, pueden considerarse regulares, ya que son construcciones que permiten que el objeto del verbo infinitivo pueda ser también sujeto del verbo modal (de ahí la concordancia):

Se puede traer alimentos de casa. /

Se pueden traer alimentos de casa.

Frecuente es también la falta de concordancia con perífrasis aspectuales:

Se ha empezado a construir los primeros chalets adosados.

Resumen:

Para Mendikoetxea, el giro no concertado es una variante de las pasivas con se.

«Hemos seguido una clasificación de carácter formal, reservándose el término ‘impersonal’ a aquellas oraciones en las que el objeto nocional de un verbo transitivo va introducido por la preposición a. Esta definición se amplía para cubrir verbos de naturaleza intransitiva, considerando el giro no concertado (Se vende botellas), no como una oración impersonal, sino como una ‘variante’ de las oraciones de pasiva con se (Se venden botellas). La variante en cuestión aparece en la lengua desde antiguo, aunque sí es cierto que su uso parece haberse extendido en los últimos tiempos, especialmente en el español de América, aunque sin llegar nunca a generalizarse.» (o. cit. § 26.3.2.2, p. 1677),

«El análisis del sintagma nominal sujeto nos ha llevado a abordar el problema de la alternancia de giros concertados y giros no concertados en las oraciones pasivas con se, que, a nuestro juicio, se trata de una alternancia que no entraña diferencias semánticas fundamentales, al contrario de lo que sugieren las clasificaciones tradicionales. El giro no concertado se da generalmente cuando cuando las propiedades formales del objeto nocional se asemejan a las de los objetos gramaticales y se ve favorecida en ciertos contexos, entre los que cabe destacar la coordinación de dos sintagmas nominales y la interposición de locuciones adverbiales y adverbios entre el verbo y el sintagma nominal concordante. La falta de concordancia se observa también con más frecuencia con predicados con verbos de percepción, verbos ditransitivos, verbos modales y perífrasis aspectuales.» (o. cit., § 26.3.4, p. 1685)

 

Especificación del agente en las pasivas con se

mediante un sintagma preposicional con por

Pasivas con agente expreso

 

Algunos autores desaconsejan usar la pasiva con se en la que aparezca especificado el agente mediante un sintagma nominal con por, aunque se pueda considerar como el sujeto implícito de esta oración. Pero hay algunos casos en que pueden aparecer estas oraciones con sujeto nocional expreso (por + agente). De Bruyne (1993: § 1052) ofrece algunos ejemplos:

En cambio, se han escrito por La Rochefoucauld cosas acertadísimas. (J. Ramón y Cajal)

Don Ramón del Valle-Inclán, „don Ramón“, como se le llamaba por sus amigos y admiradores, ha muerto. (P. Salinas)

La primera fase de la ‘operación piloto’ se firmará en el próximo mes de septiembre por todos los organismos implicados. (periódico)

Desde hace tiempo, al estar muy agotado el presente volumen, se me ha propuesto su reimpresión por algunas editoriales. (F. Lázaro Carreter)

A veces ocurre que un jugador se va a operar por otro médico.

[causativo = ‘va a hacerse o dejarse operar por otro médico’]

«El Esbozo (RAE 1973: § 3.5.3) distingue entre ‘pasivas reflejas’ e ‘impersonales pasivas’, dependiendo, respectivamente, de si el sujeto nocional aparece explícito o no. Un ejemplo de ‘pasiva refleja’ es la oración

Se firmó la paz por los embajadores.

que es equivalente a

La paz fue firmada por los embajadores.

Cuando el interés por el agente desaparece y este no se menciona

Se firmó la paz

estamos, según el Esbozo, en los límites que separan la pasiva refleja de las impersonales; sería un caso de ‘impersonal pasiva’. La idea que parece subyacer a las afirmaciones de la Academia es que dentro de las oraciones de pasiva refleja, las oraciones de ‘impersonal pasiva’ formarían un subgrupo cercano a las oraciones ‘impersonales activas’. Del análisis que ofrecemos a continuación se desprende, sin embargo, que las oraciones pasivas con se con agente expreso tienen unas características propias muy delimitadas, por lo que preferimos invertir los términos del Esbozo y tratar las oraciones con agente expreso como un subgrupo de las oraciones pasivas con se.» (Mendikoetxea 1999: § 26.3, p. 1668)

«Con pasivas perifrásticas parece ser siempre gramaticalmente posible la expresión del sujeto nocional, independientemente de su papel semántico:

agente:

Los rumores sobre el nuevo encarcelamiento fueron divulgados por un periodista ajeno a TVE.

destinatario:

Fueron recibidas por los constructores varias quejas de los propietarios de los nuevos pisos.

experimentante:

Las nuevas movilizaciones anunciadas son temidas por toda la sociedad.

fuente:

Están siendo enviadas por los vecinos cartas a todos los ayuntamientos.

En cuanto a las pasivas con se, la expresión del sujeto nocional es más común con sujetos agentes y experimentantes,

Los rumores sobre el nuevo encarcelamiento se divulgaron por un periodista ajeno a TVE.

Las nuevas movilizaciones anunciadas se temen por la sociedad.

siendo difícil decidir la aceptabilidad de las construcciones en las que el sujeto explícito es fuente o destinatario:

?Se han recibido por los conductores varias quejas de los propietarios de los nuevos pisos.

?Se están enviando por los vecinos cartas a todos los ayuntamientos.

Cuando el sujeto nocional es específico (o existencial) no es posible su expresión en un sintagma preposicional, tanto en oraciones de pasiva perifrástica

*Las nuevas movilizaciones anunciadas son temidas por mis padres.

como en oraciones de pasiva con se

*Las nuevas movilizaciones anunciadas se temen por mis padres.

Los verbos que tienen agentes por sujetos no muestran esta restricción. [...]

En suma, no son muchos los ejemplos de oraciones con se que aparecen con un sujeto nocional expreso, pero suficientes para que deba dar cuenta de ellos la gramática española. La expresión del sujeto nocional, que acerca las pasivas con se a las pasivas perifrásticas, se da en contextos determinados (lengua literaria), y muestra restricciones parecidas a las que se aplican a las pasivas perifrásticas en cuanto al carácter (específico o genérico) del sintagma nominal, si bien predominan las expresiones de sujeto genérico.» (Mendikoetxea 1999: § 26.3.3)

Según Elena de Miguel (1999: § 46.4.2.3), cuando aparece expreso el agente en las pasivas con se,  tiene las siguientes características: es plural, genérico o indefinido y dota al evento de una lectura iterativa, habitual o general:

El plan se elaboró por una mente enferma. [indeterminado]

*El plan se elaboró por el ministro de Defensa. [determinado]

El plan fue elaborado por el ministro de Defensa. [pasiva perifrástica]

«Las oraciones de pasiva con se son generalmente incompatibles con el uso de sintagmas agenticos del tipo de los que se encuentran en las oraciones de pasiva perifrástica, como muestra la agramaticalidad de

*Se cerraron las puertas por el portero

Se hundió el barco por el capitán

en contra de lo que parece sugerir la RAE (1973: § 3.5.1) con su ejemplo frecuentemente citado

Se firmó la paz por los embajadores.

Es cierto también que los agentes de pasivas reflejas son mucho más naturales cuando contienen cuantificadores universales o se interpretan como genéricos

Se aceptó por todos que el acuerdo era papel mojado

(Mentikoetxea 1999: § 25.1.3, p. 1587).

 

Las construcciones impersonales con se

 

La pasiva perifrástica (ser + participio) se puede emplear con verbos transitivos que en la oración activa tienen un objeto animado introducido por la preposición a

(1) Un grupo de fans agredió a los jugadores.

(2) Los jugadores fueron agredidos por un grupo de fans.

(3) *Se agredió a los jugadores por un grupo de fans.

(4) Se agredió a los jugadores. Fue un grupo de fans.

Como se ve (3), no es posible construir una pasiva con se que corresponda a una oración activa con objeto directo animado e introducido por a (1).

El término empleado con mayor frecuencia para referirse a oraciones como (4) es el de oraciones ‘oraciones impersonales con se’, en las que el verbo aparece con flexión invariable de tercera persona del singular. Estas construcciones con se están limitadas a contextos transitivos.

Muchos autores han interpretado estas oraciones como ‘activas’ (‘alguien operó sobre alguien’), ya que se diferencian sintácticamente de las pasivas con se. Sin embargo, semánticamente, se pueden interpretar como pasivas (‘alguien sufre lo que ha hecho alguien’).

«Las diferencias formales [sintácticas] no entrañan diferencias semánticas: ambos tipos de oraciones pueden interpretarse desde una perspectiva activa o pasiva (circunstancia que se atribuye a la indeterminación del sujeto nocional), pero son relevantes en el sentido de que hay procesos sintácticos que afectan a las pasivas con se y otros que afectan a las impersonales con se, y su correcta identificación depende de los criterios formales de clasificación de las distintas oraciones con se» (o. cit., 1639)

Según Mendikoetxea, muchos analistas confunden ‘sentido o significado’ con ‘paráfrasis’ desde una perspectiva activa o pasiva.

«El hecho de que las dos interpretaciones (o perspectivas) sean posibles se debe a la indeterminación del sujeto en ambos casos, que es independiente de las diferencias formales observadas en cuanto a la realización del objeto nocional, al igual que ocurre en las oraciones pasivas perifrásticas sin agente explícito» (íbd.)

Todos los verbos que tienen un complemento con un sintagma preposicional (hablar con / soñar con / creer en) forman oraciones impersonales con se:

Se discutieron varios asuntos. [pasiva con se]

Se discutió sobre varios asuntos. [impersonal con se]

La distinción es importante cuando el verbo tiene dos significados distintos cuando va acompañado de complemento preposicional o no.

La presencia del complemento preposicional en las oraciones impersonales con se es incompatible con la concordancia. Aunque se encuentra a veces, sobre todo en América, el giro anómalo:

*Se azotaron a los delincuentes.

Se azotó a los delincuentes.

«El término oraciones impersonales con se cubre no sólo las oraciones con verbos transitivos, sino también aquellas en las que el verbo carece de objeto gramatical. Es el caso de los verbos intransitivos como se cante, se baila, se trabaja, etc. Las oraciones con se con verbos intransitivos se denominan impersonales en las gramáticas tradicionales, al carecer el español de construcciones de pasiva perifrástica con verbos intransitivos. Son muchas las lenguas, sin embargo, que tienen construcciones pasivas equivalentes a las oraciones con se del español: la oración alemana Es wird getanzt equivale a la oración Se baila; su significado se puede parafrasear como “se ejecuta el bailar”; del mismo modo la oración pasiva francesa Il a êté fumé dans cette cuisine equivale a Se ha fumadado en esta cocina. Nuestro empleo del término impersonal al referirnos a oraciones como Se canta se debe a razons distintas a las aducidas por las gramáticas tradicionales; se aplica aquí a estas oraciones por sus características formales: la ausencia de un sintagma nominal (u oración) con función de sujeto que se puede interpretar como objeto nocional del verbo, sin entrar en la discusión de si estas oraciones tienen ‘significado activo’ o ‘significado pasivo’.» (o. cit., 1700-1701)

 

La secuencia se le(s)/lo(s)/la(s)

 

En una oración como

Se adora a los niños.

es frecuente en el habla peninsular empleo del dativo les en la oración con se

Se les adora (a los niños).

en vez de correspondiente acusativo los.

«La diacronía muestra que la fórmula histórica original para oraciones transitivas con se es la estructura con le(s), independientemente del género gramatical del objeto, fórmula que se mantiene invariable hasta el siglo XVIII. Es en el siglo XVIII cuando empieza a extenderse el uso de se la(s) para los sintagmas nominales femeninos y, con menos frecuencia, se los para los masculinos.» (o. cit., 1694)

«El proceso podría deberse a la tendencia hacia una adecuación del paradigma pronominal en las construcciones impersonales al paradigma que se observa en las correspondientes oraciones transitivas con sujeto explícito. [...] La explicación a lo que ocurre en las oraciones con se pasa, pues, por un estudio detallado del fenómeno del ‘laísmo’, ‘loísmo’ y ‘leísmo’» (o. cit., 1697)

 

Construcciones con se con verbos con objetos preposicionales

 

El uso de las oraciones impersonales con se se extiende a todo verbo transitivo cuyo objeto nocional vaya introducido por la preposición a: objetos animados, generalmente de persona, y determinados.

Se avisó a los bomberos.

Se consultó a los especialistas.

Todos los verbos que tienen como complemento un sintagma preposicional forman oraciones impersonales con se

Se habló de temas muy interesantes. [impersonal]

Se discutieron varias propuestas. [pasiva]

La presencia del sintagma nominal en la construcción impersonal es incompatible con la concordancia. Hay, sin embargo, ejemplos anómalos (sobre todo en América):

Se torturaron a los delincuentes.  En vez de:

Se torturó a los delincuentes.

 

Construcciones con los verbos de percepción

 

Los verbos de percepción y los verbos causativos (hacer y dejar) tienen en común el hecho de que la construcción impersonal puede alternar con la construcción pasiva.

 Se ve a los ancianos sufrir. = impersonal

[los ancianos es el objeto de ver: ‘ver a los ancianos’]

Se ve a los ancianos sufrir. = pasiva

[los ancianos es sujeto de una oración infinitiva: ‘ver sufrir ...’]

La alternancia de la concordancia surge cuando el sintagma nominal es inanimado, y por tanto no va introducido por la preposición a:

Desde la ventana se ven caer las gotas de agua. = pasiva

[las gotas de agua se interpreta como objeto de ver]

Desde la ventana se ve caer las gotas de agua. = impersonal

[las gotas de agua se interpreta como sujeto de la oración de infinitivo]

«Las dos posibilidades son gramaticales debido a la existencia de esquemas sintácticos paralelos. Sin embargo, parece que la lengua favorece la concordancia en estos ejemplos, al percibirse que el sintagma nominal las gotas de agua actúa como el objeto gramatical de la oración con sujeto explítico

Juan vio caer las gotas de agua.

Juan LAS vio caer.

y por lo tanto como sujeto gramatical de la oración (pasiva) con se. Es decir, frente a la oración impersonal con objeto de persona

Se veía llegar a los turistas. = impersonal

tenemos la oración pasiva con objeto inanimado

Se veían llegan caravanas de turistas. = pasiva

si bien se observa cierta vacilación en el uso que está relacionada con los dos posible esquemas gramaticales asociados a los verbos de percepción, a que aludimos» (l. cit., 1691).

 

Construcciones con los verbos causativos

 

Los verbos causativos (hacer y dejar) y los verbos de percepción tienen en común el hecho de que la construcción impersonal puede alternar con la construcción pasiva.

Las causativas muestran, sin embargo, características peculiares cuando el verbo infinitivo es un verbo transitivo.

«La alternancia de esquemas gramaticales con estos verbos, que es de distinta naturaleza a la observada para los verbos de percepción, provoca también la existencia de las dos oraciones con se

(1) Se hizo destruir los documentos. [impersonal]

(2) Se hicieron destruir los documentos. [pasiva]

La oración (supuestamente) impersonal (1) está directamente relaciona con una estructura en la que el verbo hacer tiene como complemento una oracióninfinitiva, mientras que la oración pasiva (2) está directamente relacionada con la estructura en la que los documentos es el objeto gramatical del predicado complejo formado por <hacer + destruir> y, por lo tanto, se convierte en el sujeto gramatical de la oración pasiva» (l. cit., 1692).

 

Construcciones con los verbos modales y el verbo parecer

 

Con el verbo parecer, así como con los verbos modales deber, poder, soler y querer, es posible encontrar oraciones con se (medias, pasivas e impersonales), cuando el verbo infinitivo es un verbo transitivo. Quedan, pues, excluidos los verbos intransitivos, inausativos, copulativos y pasivos).

a.    Parece verse el mar desde aquí. [verbo transitivo]

b.    *Parece trabajarse mucho aquí. [verbo intransitivo]

c.     *Parece llegarse temprano. [verbo inacusativo]

d.    *Parece estarse sentado. [verbo copulativo]

Tanto el verbo parecer como los verbos modales plantean el problema de la alternancia de la concordancia.

«Es característico de las oraciones con el verbo parecer con complementos de infinitivo que el sujeto gramatical de la oración de infinitivo sea, a su vez, el sujeto del verbo parecer.» (Mendikoetxea 1999: § 26.5.2.1)

Parece que los trenes llegan tarde.

Los trenes parecen llegar tarde.

Parece que se ven las montañas desde aquí. [pasiva con se]

Parecen verse las montañas desde aquí.

[concordancia de parecer con el sujeto del infinitivo]

Parece verse las montañas desde aquí.

[no hay concordancia de parecer con el sujeto del infinitivo]

«Cuando no hay concordancia, cabe suponer que parecer no forma parte de un predicado complejo, sino que es un verbo que carece de sujeto explícito y selecciona un complemento oracional (como en Parece que se ven las montañas desde aquí).» (Mendikoetxea 1999, loc. cit.)

La alternancia de esquemas sintácticos provoca la alternancia de la concordancia.

Cuando la oración de infinitivo es una oración impersonal con se (o media-impersonal)

Parece verse a Julia desde aquí.

no está claro si a Julia es el objeto gramatical del verbo transitivo únicamente, o es el objeto gramatical de un predicado complejo: parecer + infinitivo.

La anteposición del sintagma nominal, típica de las oraciones medias con se, fuerza la concordancia:

Estas camisas parecen lavarse muy bien con lejía.

La presencia del auxiliar aspectual haber (tiempos perfectivos) mejora la aceptabilidad de la concordancia en plural con verbos no transitivos:

*Parece trabajarse mucho aquí.

Parece haberse trabajado mucho aquí.

Parece haberse llegado tarde al estadio.

 

Construcciones con los verbos modales

 

Las restricciones que afectan al verbo parecer, afectan también a los verbos modales, como deber, poder, soler y querer, usados como verbos modales, es decir, con un infinitivo. Si el verbo en infinitivo es un verbo transitivo, es posible la construcción con se

Debe cerrarse la puerta de la calle a las diez de la noche.

Puede cancelarse el vuelo en cualquier momento.

Suele informarse poco de estos acontecimientos.

Quiere estudiarse la propuesta.

Con verbos intransitivos, inacusativos, y copulativos no es posible la construcción con se

*Debe/Puede/Suele/Quiere trabajars mucho aquí.

«El paradigma de la concordancia es también idéntico al observado para el verbo parecer: cuando el objeto nocional del verbo infinitivo es una oración pasiva con se es plural, el verbo modal generalmente concuerda con este elemento, aunque también se puede dar la no concordancia:

Puede desmentirse las noticias.

Pueden desmentirse las noticias.» (Mendikoetxea 1999: p. 1711)

Con los verbos modales es posible la enclisis y la proclisis de se

Se debe barrer todos los días la acera.

Debe barrerse todos los días la acera.

Esta posibilidad no existe para parecer

*Se parece desmentir la noticia.

«En cuanto a la concordancia: se dan dos construcciones que hemos visto con verbos transitivos, con o sin concordancia:

Se puede sacar las entradas otro día.

Se pueden sacar las entradas otro día.

Se debe considerar todas las opciones.

Se deben considerar todas las opciones.

Es decir, independientemente de la posición de se, como elemento proclítico o como elemento enclítico, los verbos modales tienen asociados dos esquemas sintácticos paralelos, al igual que el verbo parecer.» (Mendikoetxea 1999: § 26.5.2.2, p. 1712)

Cuando la oración de infinitivo es una oración impersonal con se (o media-impersonal), el sintagma nominal es claramente un objeto:

Desde aquí debe verse a las niñas.

Podría odiarse a Juan.

El carácter de objeto de este elemento se muestra al reemplazarlo por un pronombre clítico:

Desde aquí debe vérselas. /

Desde aquí se las debe ver.

A Juan podría odiársele. /

A Juan se le podría odiar.

Sólo los verbos transitivos pueden aparecer en estas oraciones impersonales con se.

«En el caso de los verbos modales, las dos construcciones, con y sin concordancia, pueden considerarse regulares, ya que son construcciones que permiten que el objeto del verbo infinitivo pueda ser también sujeto del verbo modal (de ahí la concordancia)» (o. cit., 1682)

 

Construcciones con perífrasis verbales

 

Al igual que con los verbos modales, con las perífrasis verbales es posible la enclisis y la proclisis de se

Se va a construir un puente.

Va a construirse un puente.

Se va a hacer una propuesta.

Va a hacerse una propuesta.

Se ha de encontrar una solución al problema.

Ha de encontrarse una solución al problema.

Se acaba de iniciar el encuentro.

Acaba de iniciarse el encuentro.

Se está observando un cambio de la situación.

Está observándose un cambio de la situación.

Es frecuente es la falta de concordancia con perífrasis aspectuales, sobre todo cuando entre el elemento que lleva la concordancia y el sintagma nominal hay cierta distancia:

Se ha empezado a construir chalets adosados en ese solar.

«La ‘distancia entre el elemento verbal que lleva la concordancia (verbo o auxiliar) y el sintagma nominal favorece la relajación de la concordancia incluso cuando los sintagmas nominales tienen determinantes definidos. Este es el caso de las perífrasis verbales:

Se ha empezado a construir las vías férreas de ...

Se está empezando a pagar los salarios de los meses atrasados.

«En realidad, no es fácil determinar si nos encontramos ante oraciones pasivas de giro no concertado o ante oraciones impersonales. En estos casos se puede considerar que la construcción impersonal alterna con la pasiva (en vez de una alternancia entre giro concertado y giro no concertado en oraciones pasivas).» (o. cit., 1678)

 

Bibliografía

 

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