Cómo explicar los verbos irregulares

© Justo Fernández López


 

Las irregularidades de los verbos solo pueden tener una explicación racional - y sencilla a veces - en la gramática histórica. Es decir, muchas de las modificaciones de la raíz verbal y algunas aparentes anomalías o irregularidades obedecen simplemente a principios generales fonológicos o leyes fonéticas del sistema español que han llevado a cambios fonéticos a partir del latín vulgar. Así:

El acento prosódico de las palabras latinas ha permanecido generalmente en el mismo lugar a lo largo de la evolución de la palabra, de tal manera que hoy seguimos acentuando (cargando el acento) la misma sílaba que en latín llevaba el acento.

La a latina y todas las vocales largas se conservaron sin alteración en español: [latín] patre > [español] padre.

La e y la o tónicas diptongan respectivamente en ie, ue: [latín] bene > [español] bien; [latín] porta > [español] puerta.

La i cambia en e y la u en o: [latín] pilu > [castellano] pelo; [latín] cuppa > [español] copa.

Estas leyes sufren con frecuencia alteraciones debidas principalmente a la influencia de otros sonidos de la misma palabra. La más importante es la de yod. Se llama yod a todo sonido de i semivocal o semiconsonante; a toda e en hiato, y a la i desarrollada por las consonantes palatales. La influencia de la yod se deja sentir en la a seguida de i, ambas vocales tienden a aproximarse entre sí, cerrándose la primera y abriéndose la segunda: [latín] laicu > [español] lego. También se deja sentir en las demás vocales. Su articulación cerrada se propaga a las vocales que la preceden, y de este modo, las que debieran ser abiertas en el latín vulgar, quedan cerradas y evolucionan como tales. Por esto la e y la o, que diptongan en ie, ue [serra > sierra; morte > muerte], no pueden diptongar cuando van seguidas de yod: [latín] pectu > [español] pecho; [latín] teneo > [español] tengo; [latín] nocte > [español] noche; [latín] folia > [español] hoja. Ésta es la excepción castellana más importante a la ley de diptongación de ambas vocales.

Los verbos latinos en -scere suprimieron la s ante c y la conservaron como z ante c velar sólo en la primera persona del singular del presente de indicativo y subjuntivo: conozco, conozca, etc. La reducción sc a c, tan normal como la de pisces > peces, no se consumó hasta el siglo XVII, porque mantenía el grupo la alternativa conosco, conosces, aunque la tendencia a la reducción fue muy antigua.

Estas son algunas de las leyes fonéticas que determinaron los cambios fonéticos en español frente al latín vulgar del que se desarrolló. Estos cambios fonéticos los encontramos también en las modificaciones de la raíz verbal de los verbos irregulares.

El castellano ha perdido respecto de la conjugación latina:

  1. el futuro imperfecto de indicativo: amabo, legam;

  2. el pretérito imperfecto de subjuntivo: amarem;

  3. el pretérito perfecto de subjuntivo: amaverim;

  4. el pretérito de infinitivo, los dos futuros de infinitivo, los participios de futuro en -turus y en -dus y el supino;

  5. se han perdido también los participios de futuro pasivo: vomo cultismos se usan con valor sustantivo verbal corrigiendo, ordenando, examinando, educando, dividendo, sustraendo, sumando, multiplicando; y con valor de adjetivo verbal: nefando, infando, vitando.

  6. ha cambiado el valor de algunos tiempos: amaram > amara, que era pluscuamperfecto de indicativo hsata el siglo XIII y ha pasado a ser imperfecto de subjuntivo; amassem > amase, que era pluscuamperfecto de subjuntivo y se hizo pretérito imperfecto de este modo (junto a la forma en –ra);

  7. la forma amaro > amare, que era futuro perfecto de indicativo y común de subjuntivo, ha originado el futuro imperfecto de subjuntivo;

  8. los participios de presente latinos han perdido en castellano su valor verbal para convertirse en un nombre: amante, sirvienta, pretendiente, etc.

El castellano ha conservado de la conjugación latina:

el presente de indicativo amo > amo, el imperfecto de indicativo amabam > amaba, el pretérito perfecto simple amai > amé, el presente de subjuntivo amem > ame, el futuro imperfecto de subjuntivo amaro > amare, el infinitivo amare > amar y el gerundio amando > amando.

 


Verbos regulares e irregulares

 

Se denominan "desinencias" [Endungen] a los morfemas de número y persona. Se denomina "características" a los de modo y tiempo. Suprimidas del infinitivo de un verbo las desinencias y las características [Endungen], lo que queda es la "raíz o radical" del verbo. La agrupación de la raíz con la característica recibe el nombre de "tema" modal o temporal.

Si suprimimos las desinencias del infinitivo -ar / -er / -ir, tenemos la raíz del verbo: am-ar / com-er / viv-ir.

La raíz de la primera persona singular del presente de indicativo de los verbos irregulares sirve de raíz para todo el presente de subjuntivo: poner > pongo, pones, etc. > ponga, pongas, ponga, pongamos, pongáis, pongan.

La tercera persona del plural del indefinido, suprimida la terminación -ron, sirve de raíz para la formación del imperfecto de subjuntivo y del futuro de subjuntivo: saber > supie-ron > supiera, supieras, supiera, supiéramos, supierais, supieran.

Los verbos que son irregulares en el futuro de indicativo lo son también en el condicional: saber > sabré, sabrás ... > sabría, sabrías, sabría, sabríamos, sabríais, sabrían.

Grupo de presentes

Presente de indicativo

Presente de subjuntivo

Imperativo

Grupo del indefinido

Pretérito indefinido

Imperfecto de subjuntivo

Futuro de subjuntivo

Grupo de futuro

Futuro de indicativo

Condicional

Cuando alguno de los tiempos de estos tres grupos se reconoce como irregular, también lo son los demás tiempos del mismo grupo, con la misma irregularidad. Bastará, pues, atender al presente, al pretérito indefinido y al futuro de un verbo para saber si este es o no irregular.

1.    Verbos regulares. No modifican la raíz: amo / amaba / amé / amaré / amaría / amando / amado.

2.    Verbos irregulares: Las irregularidades que se presentan en la conjugación española afectan a la raíz verbal, con raras excepciones como ser > soy; dar > doy; estar > estoy. "Son pocos los casos en que estos cambios de raíz proceden de la lengua latina. En su conjunto, las irregularidades son resultado de la acción de las leyes fonéticas sobre el sistema entero de la lengua española" (Esbozo, p. 270).

a)    Verbos propiamente irregulares (de irregularidad mixta).
Son verbos llamados también "de irregularidad propia" por no tener modificaciones comunes con otros verbos; también se les llama "verbos de irregularidad mixta" porque pueden tener más de una irregularidad en sus formas verbales. Estos verbos, que son de uso muy frecuente, el alumno los suele aprender de memoria. Se trata de unos 26 verbos en total y se suelen agrupar según los tiempos verbales en los que son irregulares, p. e.: todos los presentes irregulares, todos los indefinidos fuertes, todos los futuros irregulares, etc.
Haga clic aquí y podrá ver la tabla de los Verbos irregulares.

b)    Verbos de irregularidad común.
Se llaman así porque comparten ciertas modificaciones de la raíz verbal y se pueden agrupar según la irregularidad que tengan en común. Las modificaciones de la raíz verbal pueden ser:
-diptongación de una vocal del tema (radical): pensar > pienso / mover > muevo
-debilitación o cierre de una vocal del tema: pedir > pido
-adición de una consonante a la última vocal de la raíz: huir > huyo
-intercalación de una consonante: conocer > conozco

El sonido del infinitivo no se pierde, de modo que los verbos cuya raíz[Stamm] termina en -c o en -g experimentan modificaciones ortográficas en atención a los sonidos que han de representar. Por ejemplo coger: la primera personal del indicativo tiene como desinencia [Endung] -o, por tanto, para conservar el sonido del infinitivo no se puede escribir *cogo, sino cojo. Estas variaciones simplemente ortográficas no se pueden considerar como irregularidades.

Algunas aparentes anomalías o irregularidades obedecen simplemente a principios generales fonológicos del sistema español y no constituyen tampoco irregularidad. Son constantes fonológicas de la lengua:

  1. La vocal i átona entre vocales se convierte en y: leer > leí, leíste, leyó, leímos, leísteis, leyeron; leyendo.

  2. Ninguna palabra española comienza por el diptongo ie-, de modo que en los verbos que comienzan por vocal e, y la diptongan en las formas tónicas, la i se convierte en y: errar > yerro, yerras, yerra, erramos, erráis, yerran.

  3. Ninguna palabra española comienza por el diptongo ue-, de modo que los verbos que comienzan por vocal o y hacen la diptongación ue-  en las formas tónicas , anteponen una hache al diptongo: oler > huelo, hueles, huele, olemos, oléis, huelen.

  4. El español no tiene las combinaciones siguientes: i+i / j+i+vocal / ñ+i+vocal / ll+i; los verbos cuyo radical termina -i / -ll / absorben la primera i átona de la desinencia: reír > reí, reíste, rió [y no *riió], reímos, reísteis, rieron; mullir > mullendo [y no *mulliendo];  tañer > tañendo [y no *tañiendo]; traducir > traduje, tradujiste, tradujo, tradujimos, tradujisteis, tradujeron [y no *tradujieron].

  5.  


 

Verbos de irregularidad común o de cambio vocálico / consonántico

 

1. Grupo

2. Grupo

3. Grupo

4. Grupo

5. Grupo

6. Grupo

 Irregularidades

Verbos de la

1. y 2. conjugación

con una vocal e en la raíz diptongan

e > ie

cuando es tónica:

en los presentes y en imperativo

(1. y 2. persona

plural no)

Verbos de la

1. y 2. conjugación

con una vocal o en

la raíz diptongan

o > ue

cuando es tónica:

en los presentes y en el imperativo

(1. y 2. persona

plural no diptongan)

 

Verbos terminados

en -acer, -ecer,

-ocer, -ducir

intercalan una z ante la c final de la raíz cuando la desinencia es

a / o

 

Verbos de la

3. conjugación

con una vocal e en la raíz, debilitan

e > i

cuando la desinencia no tiene una vocal

i tónica [como es

el caso de la 1. y 2. pers. plural]

Verbos de la

3. conjugación

en: -entir,

-ertir, -erir, y hervir

tienen la irregularidad

del grupo 1:

e > ie

y del 4:

e > i  

Verbos

terminados

en -uir

intercalan una y entre

la raíz y la

desinencia

cuando ésta

no contiene

una i tónica

asimismo:

adquirir > adquiero

inquirir >

inquiero

asimismo:

jugar > juego, juegas, jugamos,

jugáis, juegan

[pero no conjugar]

todos los verbos terminados en

-ducir hacen

el indefinido

> -duj-

 

asimismo:

dormir y

morir

o> ue

o > u

 

149 verbos

138 verbos

220 verbos

70 verbos

42 verbos

34 verbos

EJEMPLOS

pensar

contar

traducir

pedir

invertir

huir

pienso

piensas

piensa

pensamos

pensáis

piensan

cuento

cuentas

cuenta

contamos

contáis

cuentan

traduzco

traduces

traduce

traducimos

traducís

traducen

pido

pides

pide

pedimos

pedís

piden

invierto

inviertes

invierte

invertimos

invertís

invierten

huyo

huyes

huye

huimos

huís

huyen

 

                 Gerundio >

traduciendo

pidiendo

invirtiendo

huyendo

 

 

 

                  Indefinido >

traduje

tradujiste

tradujo

tradujimos

tradujisteis

tradujeron

pedí

pediste

pidió

pedimos

pedisteis

pidieron

invertí

invertiste

invirtió

invertimos

invertisteis

invirtieron

huí

huiste

huyó

huimos

huisteis

huyeron

 

TABLA CON LAS IRREGULARIDADES DE LAS FORMAS VERBALES

 

Irregularidad

se convierte en

Ejemplos

 

 

la vocal e y la o tónicas del radical

se convierten en diptongos ie y ue

= diptongación

 

 

 

 

 

 

 

 

 e

>

 ie

 

 

 

 

 

 

 

pensar

pienso

 e

>

 ye

errar

yerro

 i

>

 ie

adquirir

adquiero

 o

>

 ue

contar

cuento

 o

>

 üe

avergonzar

avergüenzo

 o

>

 hue

oler

huelo

 u

>

 ue

jugar

juego

 

 la e del radical se convierte en i;

la o del radical de los verbos morir

y dormir se convierte en u

= debilitación vocálica /

   cierre de una vocal

 

 

 

 e

 

>

 

i

 

 

medir

pedir

mido

pido

 o

>

 u

morir

murió

 

 

 interposición de una consonante

 = epéntesis (Epenthese)

 

 

 

 

 

 k

 

 

 

 

conocer

conozco

 y

huir

huyo

 g

tener

tengo

 ig

oír

oigo

 

 

 

pérdida de una vocal

=  síncopa (Synkope)

 

 

 

 

 

 

 

 

 e

 

 

 

 

 

 

caber

cab[e]ré

 

 i

 

reñir

riñ[i]ó

mullir

mull[i]ó

reír

r[i]ió

traducir

traduj[i]eron

 ec

decir

d[ec]i

 

 

 

modificaciones ortográficas para

conservar el sonido del infinitivo en

los verbos cuyo radical termina en

consonante g o c

 

la i átona entre vocales > y 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 g

>

 j

 

 

 

 

 

 

 

 

coger

cojo

 g

>

 gu

regar

riegue

 c

>

 z

cocer

cuezo

 c

>

 qu

pecar

peque

 qu

>

 c

delinquir

delinco

 z

>

 c

rezar

recemos

 gu

>

 g

distinguir

distingo

 i

>

 y

leer

leyó

 

en español ninguna palabra comienza

por el diptongo ie o ue; los verbos que

comienzan por o-, en las formas que

diptongan > hue-; los verbos que

comienzan por e-, en las formas que

diptongan > ye-

 

 

 

o-> hue-

e-> ye-

 

 

 

oler > huelo [no *uelo]

errar > yerro [no *ierro]

ninguna palabra termina en español

en i átona > y

 

-i  > -y

 

hay

[de: ha + ahí]

 

Son regulares

 

Todos los verbos de la 1. conjugación con vocal a, i, u en el radical [Stamm], excepto:

andar, desandar, jugar.

Todos los verbos de la 1. conjugación con diptongo en la penúltima sílaba:

peinar, cohibir

Todos los verbos de la 1. conjugación terminados en -aar, -ear, -iar, -oar, -uar

Todos los verbos de la 3. conjugación con diptongo en la penúltima sílaba:

aplaudir, reunir  

                             

Los verbos irregulares

 

Todos los verbos irregulares de la 1. conjugación (con algunas excepciones) son de cambio

vocálico, es decir, diptongan la vocal tónica del radical: e > ie  / o > ue

Todos los verbos de la 3. conjugación con una vocal -e- en el radical tienen cambio vocálico e > i

(debilitación vocálica), con pocas excepciones.

En el imperfecto de indicativo son irregulares sólo los verbos ir, ser, ver

Los tiempos compuestos no tienen más irregularidades que las del auxiliar haber