RELACIONES TEMPORALES

hace - hace que - desde hace

Complementos adverbiales temporales

© Justo Fernández López


 

hace - ha - hay

 

Existen dos usos impersonales de hacer:

Uno, ‘haber transcurrido el plazo de tiempo (que se indica)’:

Hace diez días que se marchó. /

Se marchó hace diez días.

Ayer hizo un mes.

Mañana hará dos años.

Se casó hace tres meses.

Hace tres meses que se casó.

El otro expresa la cualidad o estado del tiempo atmosférico:

Hace frío.

Hace calor.

Hace buen día.

Hace bueno.

Mañana hará malo.

También con referencia a la temperatura precisa:

Hace treinta grados bajo cero en Moscú.

«Las 3as personas de singular de los tiempos simples y compuestos de haber (casi no se usa hubo habido) se emplean en frases sin sujeto con un complemento directo nominal o pronominal más frecuentemente indeterminado, para designar la existencia, situación, acaecimiento, etc., de lo significado por el complemento directo:

Ha habido alguien.

Hubo muchos contratiempos.

Habrá fiesta.

Había mucho por hacer, mucho que decir, etc.

Al mismo origen se remonta la fórmula

Habría que hacer mucho (procedente de Habría mucho que hacer),

extendida luego a verbos intransitivos:

Habría que irse.

En estos y otros casos análogos el presente adopta la forma hay:

Hay nieve.

Hay que ver.

Hay quien dice.

No las hay ahora.

Se emplea también el presente ha en vez de hay en fórmulas hechas:

No ha lugar,

y fuera de ellas

Allá no ha misericordia.

También para fijar el transcurso de un tiempo determinado (lo mismo que había, habrá):

No ha mucho tiempo que vivía un hidalgo. (Cervantes)

Habrá ocho días que una espía doble dio noticia de mi habilidad.

El uso de las restantes formas de haber, simples o compuestas, con valor transitivo (= tener) y en construcciones con sujeto gramatical es enteramente extraño al español de hoy, fuera de algunas reliquias de la época antigua y clásica:

No he menester de ...

Mal haya mi suerte.

Allá se las haya.

Habida cuenta de que ...

El verbo haber es, por consiguiente, un verbo defectivo: en su función de auxiliar solo utiliza los tiempos simples y en su función de impersonal solo utiliza las 3as personas de singular de todos los tiempos.»

[RAE: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, p. 291-292]

«haber y hacer

La tercera persona del singular del presente de indicativo de haber, como unipersonal, es ha cuando denota transcurso de tiempo:

Tres años ha,

Mucho tiempo ha,

y en las frases

ha lugar

no ha lugar.

En cualquier otro caso es hay, como en

Hay paso.

Hay indicios.»

[RAE: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, § 3.5.7c]

 

 Expresiones temporales con el verbo hacer

 

«La terminología relativa a la expresión del tiempo en la lengua puede fácilmente levar a confusión. A veces el adjetivo temporal o la expresión de tiempo se entienden en sentido amplio como "relacionado con la expresión del tiempo en la lengua" y otras veces se entienden en el sentido más específico de "relacionado con el tiempo gramatical". En este capítulo, cada vez que hagamos referencia al segundo sentido, especificaremos que se trata del tiempo gramatical. Cuando utilizamos temporal o de tiempo, lo haremos en el sentido más amplio. Así, en tres minutos es un complemento temporal en el sentido amplio, puesto que, estrictamente, se relaciona con el aspecto y no con el tiempo gramatical.» [García Fernández 1999: § 48.1]

«El verbo hacer, seguido de un sintagma de significado temporal, entra en un tipo de construcciones impersonales que indican el punto en el tiempo en que se produjo la acción o a partir del cual perdura una acción o un estado, en relación con un momento determinado o con el momento del habla. Esta secuencia puede dar lugar a dos estructuras:

En una de ellas hacer más el sintagma temporal funciona como complemento de tiempo de otro verbo:

Ocurrió hace veinte años,

o de un nombre

La película de hace dos años.

En este último caso, hacer va precedido de la preposición de.

Cuando hace es complemento de un verbo, puede ir precedido de las preposiciones desde y hasta:

Estoy aquí desde hace dos horas.

No lo supe hasta hace dos horas.

En la otra construcción, hacer no es complemento de un verbo o nombre sino que toma, además del sintagma temporal, una oración o un complemento nominal con de que denota una acción o evento:

Hace veinte años que ocurrió.

Hace veinte años de {tu venida/eso}.

En los dos casos, hacer admite tiempos distintos del presente y entre en construcciones perifrásticas:

Mañana hará seis años que lo conozco.

Dijo que lo había conocido hacía seis años.

Debe de hacer seis años que lo conozco.

Lo conocí debe de haber seis años.» [Fernández / Táboas 1999: § 27.3.2]

Complemento adverbial temporal de localización > deíctico

Mide la distancia transcurrida entre el momento en que tiene lugar el evento y el momento del habla o enunciación.

Llegó hace diez minutos. /

Hace diez minutos que se fue.

*Llegó desde hace diez minutos.

*Hace diez minutos se fue.

Se fue hace media hora. /

Hace media hora que se fue.

*Se fue desde hace media hora.

*Hace media hora se fue.

Complemento adverbial temporal de duración > no deíctico

Incluye el momento del habla/enunciación.

Espero diez minutos.

Ich warte nur fünf Minuten.

Ich werde nur fünf Minuten warten.

Espero desde hace diez minutos.

Hace diez minutos que espero.

Llevo esperando diez minutos.

«La única diferencia entre hace + cantidad de tiempo empleado para reconstruir una fecha y hace + cantidad de tiempo + que + verbo está en la presencia del operador que, cuya función es proyectar lo expresado por el verbo en el universo de lo que ya está contextualizado (temático), y poner dicha tematización en una relación muy estrecha con hace + cantidad de tiempo, impidiéndole así funcionar autónomamente para reconstruir una fecha. Esto lleva a interpretarlo necesariamente como algo dicho en relación con el elemento ya tematizado: se está contando el tiempo de existencia de dicho elemento.

Al contrario, hace + cantidad de tiempo (sin que) para reconstruir una fecha funciona con un elemento de información nueva inmediatamente después (elemento remático).

Hace dos años, me caí.

(elemento remático)

Me caí hace dos años.

(elemento tematizado tan sólo de manera bastante débil, mediante el orden de las palabras - ha aparecido antes, y la fecha viene a ser un elemento remático con respecto a él, elemento que viene a situarlo en el tiempo).

Contraste hace + cantidad de tiempo + que <> llevar + cantidad de tiempo:

Estos dos operadores funcionan de manera casi idéntica. Sin embargo, la construcción llevar + verbo en gerundio se usa más difícilmente con expresiones que remiten más a una situación estática que a un proceso activo por parte del sujeto. Esto explica la dificultad que se plantea en usos como

*Llevo tres años conociéndolo,

a los que se prefiere la construcción con hace, como en

Hace tres años que lo conozco.

Aunque es bastante improbable,

Llevo tres años conociéndolo,

no es totalmente imposible. Sin embargo, ante un enunciado como éste se tiende a pensar más en una repetición de episodios en los que el enunciador "conoce por primera vez" a la persona de la que está hablando, como en una sucesión de etapas activas de descubrimiento del otro y no tanto en una situación ya establecida, como en

Llevo tres años conociéndolo.

En estos casos, el uso de llevar + verbo en gerundio implica, por lo tanto, una interpretación distinta de conocer.» [Matte Bon 1992: 150]

 

  hace + cantidad de tiempo

 

La construcción hacer + complemento adverbial cuantificado constituye una expresión adverbial deíctica y modifica temporalmente a un verbo o a un sustantivo eventivo sin necesidad de la conjunción que:

Lo conocí hace un año.

El cambio de Gobierno hace unos días ...

También puede modificar a un sustantivo no eventivo, pero mediante la inserción de la preposición de:

El partido de hace una semana fue decisivo para la Liga.

El verbo hacer puede aparecer en los siguientes tiempos verbales:

Se casaron hace dos semanas.

[presente de indicativo]

Se conocieron hará un año.

[futuro de indicativo con valor de probabilidad en el presente]

Había llegado a Londres hacía unas horas.

[imperfecto de indicativo]

Se habían casado haría unos dos años.

[condicional con valor de probabilidad en el pasado]

Cuando llegue a casa, mi mujer ya habrá preparado la cena.

[futuro de indicativo]

«En esta construcción deíctica localizadora, la interpretación temporal de las formas de hacer no se corresponde con la morfología. La forma de presente hace no tiene contenido temporal deíctico de Presente; se explica así que se pueda combinar con un verbo en pasado, como en murió hace dos años, en contra de lo que sucede con cualquier presente subordinado a un pasado mediante una conjunción temporal. [...] Podemos explicar este hecho suponiendo que, en esta expresión y a pesar de la flexion de hace, no hay evento, es decir, hace es aquí únicamente un marcador temporal. [...] Los contenidos temporales que corresponden a cada una de las formas de hacer son los que siguen:

<Hace - Pretérito>: sitúa el evento al que modifica como anterior al momento de la enunciación: El Presidente dimitió hace dos días.

<Hacía - Antepretérito>: sitúa el evento al que modifica como anterior a un momento que es a su vez anterior al momento de la enunciación: Había llegado a Berlín hacía unas horas.

<Harás - Antefuturo>: sitúa el evento al que modifica como anterior a un momento que es posterior al momento de la enunciación: Cuando lleguen sus padres, Juan habrá terminado la tesis hará un mes.

Aunque la posibilidad de conjugar hacer en algunas formas parece una prueba irrefutable de su carácter verbal, lo cierto es que el constituyente cuyo núcleo es hacer tiene un comportamiento más próximo al de un sintagma preposicional que al de una oración subordinada adverbial. Comparte con la preposición la imposibilidad de pronominalizar el complemento mediante el clítico de acusativo.» [García Fernández 1999: § 48.3.1]

En la construcción hacer + cantidad de tiempo es posible introducir un adverbio de tiempo o contador temporal:

Nos casamos hizo ayer un año.

Se habían casado había hecho el día anterior dos años.

El complemento adverbial temporal hacer + cantidad de tiempo puede aparecer en posición preverbal o posverbal:

Estuve con ella en Londres hace un año.

Hace un año estuve con ella en Londres.

Cuando el complemento adverbial temporal lleva intercalado un adverbio de tiempo, no admite la posición preverbal:

Lo conocí hizo ayer un año.

*Hizo ayer un año lo conocí.

La construcción hacer + cantidad de tiempo tiene carácter localizador pues localiza el evento en la línea temporal, pero no indica cuánto tiempo dura. Pero puede tener carácter durativo delimitativo y ser equivalente a desde hace + cantidad de tiempo en presente y en imperfecto y con predicados de estado:

Odia a su vecina hace tiempo. =

Odia a su vecina desde hace tiempo.

En este caso no puede ir antepuesto al verbo:

*(Desde) hace tiempo odia a su vecina.

Cuando el complemento adverbial temporal lleva intercalado un adverbio de tiempo, la lectura durativa es imposible:

*Lo conozco ayer hizo un año.

Lo conocí ayer hizo un año.

hace + cantidad de tiempo puede ir precedido de desde y hasta:

Estos esperando desde hace dos horas.

No lo supe hasta hace dos días.

 

 hace + cantidad de tiempo + que

 

hace + cantidad de tiempo + que sólo puede ir antepuesto al verbo:

Esto hace dos años que ocurrió.

Esto ocurrió hace dos años.

«Mientras que hace un año en

Lo conocí hace un año

es una expresión adverbial deíctica sin contenido eventivo, hace en

Hace un año que lo conocí

constituye una afirmación con contenido eventivo semejante al de se cumple. Puede entonces ser argumento de un verbo:

Pensaba que hacía más tiempo que os conocíais.

Además el verbo puede aparecer en subjuntivo:

No puedo creer que haga ya un año que nos conocemos.

Esto es imposible con la expresión hacer + cantidad de tiempo:

*No me puedo creer que te hayas casado haga un año.

Esta posibilidad de admitir oraciones subordinadas es la característica que mejor distingue esta construcción de la anterior.» [García Fernández 1999: § 48.3.2]

La expresión  hace + cantidad de tiempo + que admite adverbios de tiempo en posición inicial:

Ayer hizo un año que nos casamos.

Hace una semana hizo cien años de la muerte ...

Unos meses antes había hecho un año que había muerto su madre.

Aún no hace un año que nos casamos.

Hoy hace un año que nos casamos.

En septiembre hará un año que nos casamos.

Si después de que aparece una oración con un verbo en un tiempo de aspecto imperfectivo (presente o pretérito imperfecto), no es posible la anteposición de desde que.

Hace dos horas que está aquí.

*Hace dos horas (*desde) que está aquí.

Si después de que aparece una oración con un verbo en un tiempo de aspecto perfectivo (indefinido, pretérito perfecto o pluscuamperfecto), es posible la anteposición de desde que.

Hace un año desde que terminó sus estudios y aún no tiene trabajo.

Hacía dos años desde que había terminado sus estudios y seguía sin trabajo.

Si después de que aparece una oración con un verbo en un tiempo de aspecto perfectivo (indefinido, pretérito perfecto o pluscuamperfecto), la aparición de desde permite la de cuando o de un complemento con un sintagma nominal con un nombre de tiempo:

Hace un año desde cuando murió su padre.

Hace un año desde el día en que se murió su padre.

Si después de que aparece una oración con un verbo en un tiempo de aspecto perfectivo (indefinido, pretérito perfecto o pluscuamperfecto), es posible la paráfrasis con sintagma preposicional introducido por de + sintagma nominal:

Hace más de diez años que terminó la Guerra del Golfo.

Hace más de diez años de la terminación de la Guerra del Golfo.

En la expresión hace + cantidad de tiempo + que se puede anteponer el sintagma nominal temporal:

Dos años hace que nos nos vemos.

Dos semanas hacía que no nos veíamos.

La oración subordinada que va introducida por que no suele adelantarse a la principal, aunque sí puede hacerlo su referente, pronombre o expresión adverbial, acompañado de las preposiciones de o desde:

Hacía varías días que no nos veíamos. > De eso hacía varios días.

Hace tres años que no nos vemos. > Desde entonces no nos vemos.

Pero en casos de enfatización se puede anteponer la oración subordinada:

Hace un año que no sabemos nada de él. >

Que no sabemos nada de él, hace por lo menos un año.

«El español americano dispone de otras variantes de esta construcción:

a) con el verbo hacer, no ya no como impersonal sino en concordancia con el sustantivo temporal:

Hacen algunos días que no lo siento. (coloquial, vulgar)

b) la expresión con hacer coexistiendo con la más antigua de haber:

Hace un año a que nos encontramos.

c) con el verbo haber repetido:

Ha tres meses ha que no lo veo.

d) con el verbo ir + para + sustantivo cuantificado:

Va(n) para dos años que no viene.

e) sin verbo alguno, es decir, con el adverbio ahora + un sustantivo o cuantificador:

Ahora tiempo quiso hacer un molino

[= hace tiempo (que) quiso hacer un molino]

Ahora poco la robaron

[= hace poco (que) la robaron]

f) con el sustantivo temporal precedido de las preposiciones a o de:

Te veo de mucho tiempo

[= te veo después de mucho tiempo / no te veo desde hace mucho tiempo / hace mucho tiempo que no te veo]

A los tiempos que no te veo [= después de cuánto tiempo que no te veo / cuánto tiempo hace que no te veo].»

[Martínez García 1996: 42-43]

 

  desde hace + cantidad de tiempo

 

«Los complementos temporales introducidos por desde hace miden la distancia temporal entre el inicio del evento y un punto de referencia que se sitúa en el presente con hace y en el pasado con hacía:

Juan está enfermo desde hace dos años.

Cuando lo conocí, Juan estaba enfermo desde hacía dos años.

Independientemente de que el punto de referencia se sitúe en el presente (desde hace dos años) o en el pasado (desde hacía dos años), la combinación del pretérito perfecto simple (indefinido) con este tipo de complementos produce agramaticalidad:

*Juan estuvo enfermo desde {hace/hacía} dos años.

Los complementos introducidos por desde hace exigen que el evento no haya concluido, puesto que miden la distancia entre el inicio de este y el punto de referencia incluido en su interior. El aoristo (aspecto Perfectivo) no es compatible con este tipo de expresiones porque el evento está cerrado, es decir, el aspecto focaliza toda la situación, de modo que no podemos medir solamente una parte de ella.

Desde hace sólo es compatible con el aspecto Imperfectivo; por su parte, desde + sintagma nominal determinado es compatible con el Imperfecto, pero también con el aoristo; se puede por ello combinar con las formas verbales que lo expresan, el pretérito perfecto simple (indefinido) y el pluscuamperfecto:

Está muy contento desde la mudanza.

Juan estuvo enfermo desde el día de tu boda.

Había vivido en Berlín desde la muerte de Strauss.

Desde hace se combina con eventos en aspecto Imperfecto, es decir, con eventos no concluidos.  Desde + sintagma nominal determinado, en cambio, no exige eventos abiertos, y por ello se puede combinar con formas verbales de Aoristo (aspecto Perfectivo), que expresan eventos concluidos:

En 1954 me confesó que había vivido en Berlín desde la muerte de Strauss.»

[García Fernández 1999: § 48.7.1]

Si después de que aparece una oración con un verbo en un tiempo de aspecto perfectivo (indefinido, pretérito perfecto o pluscuamperfecto), la aparición de desde permite la de cuando, sobre todo en el español de América:

Hace un año desde cuando murió murió su madre.

Trabajo aquí desde cuando terminé los estudios.

 

 llevar + cantidad de tiempo + adjetivo/adverbio/participio/gerundio

 

Llevo diez años casada.

Llevo diez años aquí.

Llevo diez años sin verla.

Llevo diez años haciendo lo mismo.

Llevo tres horas esperando.

«Esta construcción es común en Latinoamérica con el verbo tener, y en México tener reemplaza no sólo a llevar sino a hacer:

Tengo veinte años aquí.

Aquí tengo quince día.

-¿Cuándo fue eso? –Ya tiene un año.» [Fernández/Táboas 1999: 1750-1751]

 

 ha + cantidad de tiempo

 

Hasta el siglo XVIII, era el verbo haber el que se usaba en estos contextos y muchas veces iba pospuesto al sintagma temporal:

Veinte años ha que nos conocemos.

Ha días que la he visto.

Llegó tres días ha.

Hay muchos días que la deseaba conocer.

Este uso es común hoy en algunos dialectos de Hispanoamérica.

 

  ir para + cantidad de tiempo + que

 

Otra construcción similar a la de hacer es la formada con el verbo ir seguido de la preposición para que introduce el complemento temporal:

Ya va para tres años que nos casamos.

Ya va para los siete años que estamos casados.

 

Incorrecciones en la concordancia verbal > *han / *hacen

 

«El verbo haber en su uso unipersonal no lleva sujeto sino complemento directo. Eso quiere decir que ningún grupo nominal, nombre o pronombre debe concordar con él en número y persona. Son, pues, incorrectas oraciones como:

*Hubieron muchos espectadores en el campo.

(correcto: hubo...)

*Han habido demasiadas dificultades.

(correcto: ha habido...)

*Habrán quienes afirmen lo contrario.

(correcto: habrá quienes...)

Incorrecciones parecidas se cometen con el verbo hacer cuando se usa como verbo unipersonal en oraciones impersonales; es decir, cuando se le hace concordar con el complemento directo:

*Hacen veinte grados de temperatura.

(correcto: hace veinte grados...)

*Hacen veinte años que se marchó.

(correcto: hace veinte años que se marchó)

*El invierno pasado hicieron unos días muy fríos.

(correcto: el invierno pasado hizo unos días muy fríos)

*Hacen varios días que han habido fiestas en el barrio.

(correcto: hace varios días que ha habido fiestas en el barrio).»

[Gómez Torrego 1991: 92-94]

 

 Bibliografía

 

Bruyne, Jacques de: Spanische Grammatik. Tübingen: Niemeyer, 1993, § 418, 932 Fn. 28, 970 Fn. 104, 1315.

Fernández Soriano, Olga / Táboas Baylín, Susana: "Construcciones impersonales no reflejas". En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 27.3.2.

García Fernández, Luis: “Los complementos adverbiales temporales. La subordinación temporal”. En: Bosque, Ignacio / Demonte, Violeta (eds.): Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Real Academia Española / Espasa Calpe. 1999, vol. 2, § 48.3.

Gómez Torrego, Leonardo: Manual de español correcto. Madrid: Arco / Libros, 1991, vol. II, p. 93.

Martínez García, Hortensia: Construcciones temporales. Madrid: Arco / Libros, 1996, p. 41-43.

Matte Bon, Francisco: Gramática comunicativa del español. Madrid: Difusión, 1992, vol. 2, pp. 147-150.

Porto Dapena, José-Álvaro: El complemento circunstancial. Madrid: Arco / Libros, 1993, p. 33-34.

RAE: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, § 3.5.7c.