Los descendientes de Colón en México

FARO DE VIGO - 23.12.2001

 ALFONSO PHILIPPOT

La descendencia pontevedresa del Descubridor comienza en Miguel Enríquez -nieto de don Nuño, tercer duque de Veragua- y su esposa, Jerónima de Vargas. El apellido Vargas, asociado con Machuca, es de origen andaluz, y figura en la „Crónica del Rey Santo“, relacionado con acciones militares de la conquista de Sevilla, en 1248. „Un esforzado caballero de los que allí estuvieron -dice Antonio Rey Soto- se llamaba García Pérez de Vargas, varón de asombrosas fuerzas que usaba la espada de Fernán González, el conde de Castilla de lo cantares de gestaÉ Tal espada se conserva en la Biblioteca Colombina, y tiene grabada esta inscripción: „De Fernán González recibí el valor y no lo adquirí menos de un Vargas a quien serví; -soy la octava maravilla en cortar morar gargantas; -no sabré decir yo cuántas, más sé que gané a Sevilla“ (1).

Una rama del mismo apellido pasó a Italia, en tiempo del Gran Capitán. Otras lo hicieron a Extremadura, Galicia y Portugal; probando su nobleza en las Ordenes de Santiago, Alcántara y Calatrava.

La noticia más antigua que pudimos recabar en Pontevedra data de 1490, y corresponde a un mayordomo de la Casa de Soutomaior, llamado Diego de Vargas. Respecto al entronque de estos apellidos, sabemos que García Vargas -señor de Lañoso en Portugal-contrajo matrimonio, en 1410, con doña Constanza, hija de los señores de Carpio, criundos de Galicia.

Según el „Catálogo de Pasajeros a India“, el 11 de marzo de 1511, un Hernando de Vargas, vecino de Toledo, viajó a La Española, desde Sevilla, con sus hijos Esteban y Juan de Vargas. Lo cual parece indicar -por lo remoto de las fechas- que dichos personajes fueron los primeros de su apellido que se establecieron en el Nuevo Mundo.

De su relación con los Colonos de la historia, digamos que un Francisco de Vargas fue piloto de la carabela „Santiago de Palos“, en el 4º viaje de Colón. Y otro Francisco de Vargas, residente en Santo Domingo, era apoderado -en 1554- del I duque de Veragua, don Luis Colón.

Volviendo a la rama gallega, sabemos que a principios del siglo pasado Ignacia de Vargas -Machuca y su esposo, Juan Farias, viajaron a México, estableciéndose en Nueva Galicia, actual estado de Jalisco. De aquella unión nacieron varios hijos, y entre ellos Heraclio Farias, inventor de una máquina de fabricar cigarros, y otros artilugios que le depararon inmensa fortuna.

Otro Vargas-Machuca (Jacinto) fue capitán de la fragata de S.M.  nombrada „La Infanta“ -surta en el puerto de A Coruña- que el 15 de agosto de 1970 zarpó hacia Montevideo, „con la correspondencia del público y Pliegos del Real ServicioÉ“.

Miguel Enríquez y Colón de Portugal -Cajero de la Real Administración de la Sal- y Jerónima de Vargas-Machuca se casaron en Pontevedra, hacia 1660, y tuvieron por hijas a Catalina, Josefa y Juana Enríquez, herederas del famoso „mayorazgo de las Colonas“ que su padre instituyó en 1762, „dejándole muchos bienes y hacienda“.

De Catalina nacieron M.ª Benita y otro Miguel Enríquez y Colón de Portugal, Capitán de Caballería, quien en 1718 emigró a México, llegando a desempeñar el cargo de Alcalde Mayor de San Cristóbal de Ecatepec, en el estado de Veracruz. Cinco años más tarde, contrajo matrimonio con Teresa de Abarca, natural de Cuautitlán.  Para este distinguido personaje, y sus sobrinos (hijos de M.ª Benita), los señores De la Vega, gobernadores de Sinalca, cuya descendencia alcanzó al ex Presidente de la República Mexicana, Adolfo López Mateos (1910-1969), pedimos a los gallegos, y en particular a los pontevedreses, la promoción de un acto de hermanamiento con aquellos pueblos de ultramar donde vivieron y destacaron por su honor de caballeros.