Oraciones copulativas identificativas

(Recop.) Justo Fernández López

 

Vgl.:

Oraciones copulativas / Núcleo del predicado nominal

 

«En las oraciones copulativas identificativas o especificativas se identifican personas o cosas. En efecto, si se dice

El problema principal es la falta de agua,

no se aporta una propiedad o una cualidad del referente del grupo nominal el problema principal, sino que se identifica tal problema, en el sentido de que se le otorga una determinada referencia o se señala entre otros. El grupo nominal la falta de agua no se sustituye por los pronombres lo y qué (> *El problema principal lo es; *¿Qué es el problema principal?). Admite, en cambio, el demostrativo eso (> El problema principal es eso), si bien en contextos más propiamente metalingüísticos. El grupo nominal la falta de agua acepta con naturalidad la sustitución por el demostrativo ese (> El problema principal es ese) y por el interrogativo cuál (> ¿Cuál es el problema principal?). Los grupos nominales construidos con este interrogativo solicitan información que permite identificar un elemento entre varios. Estas oraciones se denominan también ESPECIFICATIVAS porque especifican la referencia de un grupo nominal aportando información que lo identifica.

El tipo oracional que ilustra el ejemplo propuesto

El problema principal es la falta de agua

es denominado INVERSO en muchos estudios gramaticales contemporáneos porque presenta en primer lugar el elemento que se aporta como información predicativa, es decir, el que se esperaría que apareciera en el segmento poscopular. Este último segmento (la falta de agua) permite identificar el primero, pero también designa la entidad a la que se atribuye lo denotado por él (es decir, ‘el ser el problema principal’). La diferencia expuesta [A. Oraciones copulativas adscriptivas o de caracterización, B. Oraciones copulativas identificativas o especificativas] se ha interpretado en dos direcciones en los estudios gramaticales. Entienden algunos autores que la distinción introducida permite otorgar dos interpretaciones semánticas a la noción de atributo: el atributo de las oraciones copulativas sería el segmento poscopular, que unas veces aportaría propiedades del sujeto y otras veces le otorgaría una determinada referencia. Otros autores que aceptan la distinción entre los tipos A y B añaden una diferencia más a los rasgos que los oponen: las copulativas inversas presentan atributos antepuestos y sujetos posverbales. Desde este otro punto de vista, que se adoptará aquí, el sujeto de

El problema principal es la falta de agua

es la falta de agua, de forma que el problema principal constituye un atributo antepuesto. Por oposición a las COPULATIVAS INVERSAS, las de tipo A se denominan a veces COPULATIVAS RECTAS.»

[RAE: Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa Libros, 2009, § 37.5j-k]

«Se interpretan como copulativas inversas las oraciones contenidas en los ejemplos siguientes, en las que el verbo concuerda en número y persona con el segundo miembro:

El problema eran las moscas;

Creen que la causa son los vertidos incontrolados en el río;

El asesino eres tú;

Acá el patrón soy yo, carajo.

Así, en la primera oración se predica de las moscas el constituir cierto problema que se ha presentado en el discurso precedente. En los dos últimos ejemplos, esa posición está ocupada por pronombres personales. Como estas unidades no son atributos, el elemento pospuesto en tales oraciones es el sujeto. La concordancia no es potestativa en tales casos (*El problema es tú).

Más complejo resulta descartar que exista concordancia con el atributo en oraciones como

Todos los encamisados era gente medrosa (Cervantes, Quijote I),

en la que gente medrosa denota un grupo de individuos caracterizado por una propiedad que se atribuye a ciertas personas encamisadas. La concordancia del verbo con el atributo, potestativa en esa oración, resulta obligada cuando se trata de sujetos formados a partir de pronombres o artículos neutros, como en los textos siguientes:

Todo eran ideas. Imaginaciones;

Esto son mezclas explosivas;

No hay duda, lo anterior son malas noticias para las aspiraciones políticas de Clinton;

No me digas que aquello que se ve por Malabata son nubes.

La alternancia es más habitual, en cambio, cuando los grupos nominales en función de sujeto no son neutros, como en

Su mayor ilusión {sería ~ serían} unas vacaciones en el Caribe; La vejez {es ~ son} solo achaques; El sueldo {eran ~ era} mil pesos.

Se han ofrecido dos explicaciones de la irregularidad que representa el plural en estos pares. Unos autores los interpretan como extensión de los casos de concordancia con el atributo, según lo cual unas vacaciones en el Caribe, achaques y mil pesos serían los atributos respectivos en los tres ejemplos. Otros entienden que estas oraciones se asimilan a las inversas, de forma que al igual que las moscas se considera sujeto en El problema eran las moscas, lo serían del mismo modo los tres grupos nominales que se acaban de mencionar.» [RAE: NGLE - Manual, § 33.4.5c-e]

«Se observa otro tipo de discordancia en la variante en singular de los ejemplos alternantes Dos pares de zapatos {es bastante ~ son bastantes} para este viaje; Doscientos dólares {es suficiente ~ son suficientes}; Trescientas personas {es demasiado ~ son demasiadas}. La variante con el verbo en singular aparece también en Tres mil dólares es demasiado dinero para un país donde hay tanta gente pobre (Hoy [Chile] 7/12/1983). La opción que lo presenta en plural se muestra en Sesenta libras esterlinas son mucho dinero para sacarlo así (Gallegos, Canaima). Se ha atribuido la discordancia a la posible interpretación proposicional del sujeto, como si se dijera llevar dos pares de zapatos, pagar doscientos dólares, invitar a trescientas personas, etc. Otra explicación posible sería considerar que los grupos cuantitativos que funcionan como sujeto en esas oraciones se interpretan como ‘el número x’, ‘la cantidad x’ o una paráfrasis cuantitativa similar que llevaría al verbo a concordar en singular. Este análisis es aplicable sobre todo a los casos en los que el predicado contiene adjetivos en masculino, como en Cuatro mil dólares es demasiado por este auto.» [RAE: NGLE - Manual, § 33.4.5b]

«La concordancia de número entre el verbo y el sujeto pospuesto en las copulativas identificativas es la esperable en

La cartera son las acciones que tiene mi tío, o en

Su fuerte son los arreglos con flores de papel.

Sin embargo, además de la variante en plural la más frecuentees posible la concordancia en singular, también correcta, como en

Los ruidos nocturnos {son ~ es} el principal problema que tenemos en el barrio.

Una alternancia similar se produce con sujetos pronominales neutros; junto a

Esas son tonterías de Naranjo (Allende, Eva),

son posibles

Todo eso son juegos inocentes (Nieva, Carroza);

Lo mío son las bodas reales y acontecimientos en el mundo entero (País [Esp.] 1/6/1984).» [RAE: NGLE - Manual, § 37.4.2b]

«Se dan, sin embargo, casos de alternancia en este tipo de oraciones, como en

Los ruidos nocturnos {son ~ es} el problema que tenemos en el barrio.

Si se entiende que los ruidos nocturnos es el sujeto, de acuerdo con el análisis presentado en la sección precedente, solo debería esperarse el plural en el verbo copulativo. Sin embargo, se atestigua igualmente el singular, tanto en las copulativas rectas como en las inversas. La concordancia en singular se considera correcta, aunque es más frecuente en los textos la otra variante: He aquí algunos ejemplos con el verbo ser en singular:

Los colones es el sector conformado pro agricultores...;

Los psicofármacos estimulantes es el recurso más usado actualmente para...

Las alternancias se registran en oraciones de tipo similar:

La realidad es los otros.

El infierno son los otros y nosotros.

Su principal destino es los países limítrofes.

Un buen ejemplo de la flexibilidad comentada son los países pertenecientes a la OPEP.

Una cosa no es las paredes que la constituyen.

Otro problema para la zona son las paredes linderas.» [RAE: NGLE, § 37.6i]

«Los atributos antepuestos de las copulativas inversas poseen menor CAPACIDAD REFERENCIAL –y, por tanto, mayor CONTENIDO PREDICATIVO– que los sujetos pospuestos, como en el ejemplo

La invitada soy yo.

De hecho, los pronombres personales y los nombres propios ocupan un extremo de esa jerarquía, ya que su capacidad referencial es máxima y su contenido predicativo mínimo. Los grupos nominales indefinidos que aparecen como sujetos en las oraciones de tipo A [copulativas adscriptivas o de caracterización] que introducen definiciones o descripciones poseen menor extensión y mayor comprensión que los grupos indefinidos que pueden caracterizarlas, como en

Un elefante es un proboscidio;

Un rosal es una planta angiosperma (> Lo es).

Si se permutan estos grupos nominales, se obtienen copulativas inversas en la interpretación llamada EJEMPLIFICATIVA, como en

Un proboscidio es un elefante

(es decir, ‘Un ejemplo de proboscidio es un elefante’) o

Una planta angiosperma es un rosal

(es decir, ‘Un ejemplo de planta angiosperma es un rosal’).

Los sujetos pospuestos formados con grupos nominales definidos dan lugar a la misma pauta, como en

El lepidóptero es la mariposa

(es decir, ‘Un ejemplo de lepidóptero...’), en

Un arma antigua es el sacabuche

(es decir, ‘Un ejemplo de arma antigua...’).» [RAE: NGLE, § 37.5s]