Emilio Prados

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Emilio Prados (1899-1962), poeta, vinculado a la generación del 27, nació en Málaga y murió en 1962 en México.

Estudió en la famosa Residencia de Estudiantes de Madrid, donde convivió con otros compañeros de andadura generacional como Federico García Lorca y José Moreno Villa.

La buena situación económica de su familia le permitió cursar estudios superiores en la universidad de Friburgo (Suiza). En Suiza pasará una larga temporada para reponerse de una grave afección tuberculosa.

Tras una estancia en Suiza y varios viajes por Francia y Alemania, vuelve a su ciudad natal, donde funda junto con el poeta malagueño Manuel Altolaguirre (1905-1959) la revista de poesía Litoral en 1926. Esta revista estaba llamada a convertirse en uno de los principales órganos de difusión de la poesía española y en la promotora de las incipientes carreras literarias de casi todos los autores del 27. 

Tras las revueltas de los mineros asturianos en 1934, la poesía de Emilio Prados comenzó a reflejar la creciente politización de la vida cultural española. Se declaró a favor de la II República y defendió una ideología progresista. Al estallar la Guerra Civil en 1936, Prados firmó el célebre Manifiesto de Intelectuales Antifascistas.

Con el triunfo de Franco, Emilio Prados de vio obligado a tomar el caminio del exilio. Se refugió en México, en donde sobrevivió modestamente dedicándose a la enseñanza. Allí, en compañía de otros exiliados, relanzó la revista Litoral.

OBRAS POÉTICA

Como los poetas de la generación del 27, su poesía se impregna de las imágenes surrealistas en boga o bien busca en la lírica popular española sus recursos rítmicos y métricos y hasta las formas de la poesía pura a la manera de Juan Ramón Jiménez.

Al compás de los acontecimientos socio-culturales de su época, evolucionó desde los postulados de la poesía pura hasta una actitud de franco compromiso político y social, e incluso revolucionario. Al anhelo inicial de pureza, claridad y precisión, se superpuso la hondura intimista del poeta del 98 Antonio Machado (1875-1939). 

Diario íntimo (1919 y 1920)

Cuenta su nacimiento a la poesía y su amistad con García Lorca. Fue editado en Málaga en 1966 por el  poeta y crítico literario José Luis Cano, amigo del escritor.

Tiempo (1925)

Veinte poemas en verso (1925)

El misterio del agua (1926, inédito hasta 1954)

Contemplación ensimismada de la naturaleza.

Canciones del farero (1926)

Vuelta (1927)

Nueva entrega poética que le consagró como una de las voces más destacadas de su generación.

Llanto subterráneo (1936)

Llanto en la sangre (1937)

Cancionero menor para los combatientes (1938)

En sus publicaciones durante la Guerra Civil muestran su firme compromiso socio-político y son el testimonio poético de la contienda fratricida, plasmado en las colecciones de versos de las tres obras publicadas en 1936, 1937 y 1938.

Cuerpo perseguido (1940)

En donde el hombre protagoniza un vínculo amoroso con el resto de sus congéneres, para incluirse así en esa armonía universal cuyo reflejo literario perseguía Prados en sus composiciones primerizas.

Es la primera obra de la tercera etapa de la producción poética de Emilio prados en el exilio mexicano. En esta etapa pretende el poeta enlazar con la tradición de la poesía petrarquista, para hallar en ese rico legado humanístico una vía para alejarse momentáneamente de las miserias de la condición humana.

Memoria del olvido (1940)

Mínima muerte (1944)

Jardín cerrado (1946)

Obra reeditada en 1953 bajo el título Dormido en la yerba.

Río Natural (1953)

Dormido en la yerba (1953)

Antología 1923-1953 (1954)

Circuncisión del sueño (1957)

La sombra abierta (1961)

La piedra escrita (1961)

Transparencias (1962)

Signos del ser (1962)

Últimos poemas (1965)

Estas tres últimas son obras póstumas.

Poesías completas (1975-1976)

Su obra poética completa vio la luz en México.


 

No me sostengas. Todo

es ya cielo. ¡Asómate!

Mi cuerpo está cayendo,

-¡qué hondura de memorias!-

Mi cuerpo sin tus manos,

sin tus plumas de cera.

Desde el nivel de un sueño,

falto de fe en sus alas,

se escapó de tu sombra

temblando en una lágrima.

Deshilándome el pecho

por tu espejo resbala:

¿un siglo?... ¿Dos?... ¿La aurora?...

¡Tu vientre sobre el agua!

[“Nacimiento", de Cuerpo perseguido]