Pío Baroja y Nessi - Textos

Justo Fernández López


 

Vieja España, Patria Nueva

«Hemos pagado el error de haber descubierto América, de haberla colonizado generosamente. Hemos perdido las colonias. España ha sido durante siglo un árbol frondoso, de ramas tan fuertes, tan lozanas, que quitaban toda la savia al tronco. El sol no se ponía en nuestros dominios; pero mientras en América iluminaba ciudades y puertos construidos por los españoles, en España no alumbraba más que campos abandonados, pueblos sin vida, ruina y desolación por todas partes.

Se han perdido las colonias; se han podado las últimas ramas, y España queda como el tronco negruzco de un árbol desmochado. Hay quien asegura que este tronco tiene vida; hay quien dice que está muerto. A mí, actualmente, España se me representa como algunas de las iglesias de nuestras viejas ciudades: un párroco mandó cerrar una puerta; otro cubrió de yeso unos angelotes porque eran inmorales; el que le siguió cerró una capilla con un altar; otro tapió las ventanas y abrió otras nuevas, y, al ver ahora la iglesia, no se puede uno figurar su forma primitiva.

Los que queremos la renovación de España no la queremos ver como un país próspero sin vinculación con su pasado; la queremos ver próspera, pero siendo sustancialmente la España de siempre. Se nos dice que a esa vieja iglesia estropeada, en vez de restaurarla, se la va a derribar, y que en su sitio se levantará otra iglesia nueva, o una fábrica de gas, o un almacén, no nos entusiasma la idea. Tememos que después del derribo no venga la construcción; en todo viejo edificio hay muchas cosas aprovechables.»