Jesús Fernández Santos 

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Jesús Fernández Santos (1926-1988), nacido en Madrid.

Es uno de los narradores que a mitad de siglo inauguraron la novela social española, influida tanto por el neorrealismo italiano como por el estilo artístico y literario del realismo socialista.

OBRA NOVELÍSTICA

Son notables en Fernández Santos las altas cualidades formales: calidad técnica, limpieza formal como en Aldecoa, claridad narrativa, atención a lo cotidiano sin elevarse a “obras de ficción” que nos alejen de lo cotidiano.

Su novela Los bravos, junto con El Jarama de Sánchez Ferlosio, son el punto de partida de una nueva promoción novelística que acentúa más la línea realista objetivista.

Fernández Santos parte de los postulados estéticos e ideológicos del realismo social de los años cincuenta para adentrarse, a la postre, en los dominios de neorrealismo existencial

Los bravos (1954)

Esta novela fue su gran éxito y supuso el modelo de la posterior novela testimonial y de crítica social en la España franquista. La obra está situada en un ambiente rural astur-leonés y retrata el caciquismo, la abulia y la ignorancia.

Aplica al tema rural la técnica del neorrealismo objetivista. Relata sin idealizaciones la llegada de un joven médico a una aldea del norte de León, su experiencia de la áspera vida del campo y su decisión de participar en esta vida, no por motivos idílicos, sino por impulso cordial.

Los “bravos” son los habitantes sencillos de poco hablar, directos pero también sombríos, hostiles y envidiosos, en un pueblo donde, al parecer, no pasa nada. Este relato es un intento de buscar la “intrahistoria” que tanto perseguían los hombres del 98, intento de la novela de distanciarse del triunfalismo de los “vencedores” de la Guerra Civil (1936-1939) y del escapismo de los “tremendistas”. Pero Fernández Santos no cae en el “objetivismo” entonces de moda en Francia (Robbe Grillet y N. Sarraute, etc.). Aquí pasan muchas cosas, pero como son cosas de siempre, puede decirse que “aquí no pasa nada”. No se ve salida, todo parece cíclico. Pero algunos personajes intentan trascender las limitaciones en que han nacido: es la lucha por el cambio.

En la hoguera (1956)

La acción transcurre en un pueblo segoviano, sumido en el abandono y la asfixia vital. Su técnica recuerda los guiones cinematográficos. Se trata de una obra de acusado realismo objetivo, en la que el minucioso enfoque descriptivo de la instancia narradora no elude -sin quebrantar nunca ese propósito de objetividad- fuertes dosis de crítica social.

Cabela rapada (1958)

Conjunto de cuentos sobre recuerdos infantiles y la guerra, todo teñido de dolorosa melancolía.

Laberintos (1964)

El hombre de los santos (1969)

Libro de las memorias de las cosas (1971, premio Nadal 1970)

Trata sobre una comunidad de protestantes.

Extramuros (1978)

Sobre un caso de falsas estigmatizaciones en un convento en la época de los Austrias. Es una inquietante narración en la que el autor vuelve los ojos a la España contrarreformista del Siglo de Oro para referir los amores sublimados de dos monjas sujetas a la disciplina de un convento.

Por esta obra recibió el Premio Nacional de Literatura. La obra fue llevada al cine por Miguel Picazo.

Cabrera (1981)

Relato ambientado en la guerra de la Independencia española.

Jaque a la dama (1981)

Premio Planeta. Una mujer rememora su pasado.

Los jinetes del alba (1984)

Violenta historia de amor y muerte cuya crudeza y sordidez, no exentas de descarnados contenidos eróticos, supera el realismo objetivo de sus primeros relatos para alcanzar cotas naturalistas que rondan con el más puro tremendismo.

Balada de amor y soledad (1987)

Relato amoroso ambientado en la España rural.