Miguel Delibes Setién

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Miguel Delibes Setién (1920-  ), novelista, nació en Valladolid, tercero de una familia de ocho hermanos.

Su formación académica no tuvo nada que ver con la literatura. Estudió Comercio y Derecho.

Durante la Guerra Civil se enroló como marinero en el crucero Canarias para no tener que intervenir en la lucha armada.

En 1944 obtuvo la plaza de catedrático de Derecho Mercantil en la Escuela de Comercio de Valladolid, ciudad a la que ha estado ligado durante toda su vida. Allí comenzó a escribir y a colaborar en revistas y periódicos.

Llegó a ser director de El Norte de Castilla, el diario más difundido en Valladolid. Publicó artículos sobre los temas más variados, incluido el deporte. Dedicó una parte muy extensa de su obra literaria a su gran afición: la caza.

Además del Nadal (1947) por La sombra del ciprés es alargada, su primera novela, ha obtenido los premios más importantes concedidos en lengua española: el Premio de la Crítica (1953), el Premio Nacional de Literatura (1955), el Fastenrath (1957), el de la Crítica (1962), el Premio Príncipe de Asturias (1982), el de las Letras de Castilla y León (1985), el Premio Nacional de las Letras Españolas (1991) y el Premio Cervantes (1993).

En 1973 fue elegido miembro de la Real Academia de la Lengua Española. La Junta de Castilla y León acordó en 2000 proponer la candidatura del escritor vallisoletano al Premio Nobel 2001. En junio de 2001 fue galardonado con el Premio Provincia de Valladolid a la trayectoria literaria del siglo XX.

Miguel Delibes viajó mucho a lo largo de su vida. Recorrió muchos lugares del mundo, unas veces como periodista y otras como profesor y conferenciante.

En sus novelas se reflejan aspectos fundamentales de su vida: su condición de padre de familia numerosa, su humanismo cristiano y su pertenencia a la burguesía acomodada de provincias.

Delibes es un escritor muy elogiado por los críticos, por la riqueza de su vocabulario, su habilidad para el uso de todos los registros del lenguaje y sus personajes y ambientes rurales, inspirados en seres y lugares reales de su Castilla natal. Vive recogido en su ciudad, ausente del avispero de las tertulias madrileñas, sin publicidad ni efectismos declamatorios. Ha merecido la fama de hombre entero y ponderado.

Ideológicamente, Delibes es un humanista cristiano: observa los vicios y defectos de la sociedad burguesa a la que pertenece, y denuncia sus injusticias. Para él, el progreso no sirve para nada si no va acompañado de ese ideal de justicia y tolerancia con las gentes que prefieren la vida sencilla y natural.

OBRA NOVELÍSTICA

Entre los motivos de su obra destacan la perspectiva irónica frente a la pequeña burguesía, la denuncia de las injusticias sociales, la rememoración de la infancia, la representación de los hábitos y el habla propia del mundo rural, muchos de cuyos términos y expresiones ha recuperado para la literatura.

La prosa de Miguel Delibes es heredera de la novela realista del siglo XIX. En general, es una prosa sencilla y amena, muy fácil de leer incluso cuando experimenta con técnicas narrativas novedosas. Delibes es un penetrante artista de la descripción y del análisis psicológico. Inserto en el marco existencial y desolado de su promoción generacional, Delibes se va transformando lentamente, superando incluso los límites del realismo social de la promoción anterior. Es uno de los autores de su promoción en los que más patente está la huella de la Guerra Civil, a pesar de que, paradójicamente, no ha dedicado a la guerra ningún libro.

Su prosa es remansada, fría y honda como el agua de un río profundo. Los autores de izquierdas lo consideran como el único vanguardista de su generación. Es un clásico por poseer un mundo bien delimitado, cuyos héroes son claramente individualistas, sin necesidad de protestas románticas. Exagera menos que los de su promoción las notas pesimistas. No es que sea optimista, pero las notas negras en él están contrapesadas con humor generoso y lirismo. Sabe mantenerse en una postura de equilibrado realismo personalista. Por su capacidad para el detalle, sus novelas suelen parecer algo lentas y elaboradas. Sin el arte expresivo de Cela ni la fuerza evocadora de Laforet, Delibes huye de todo extremo.

La sombra del ciprés es alargada (1947)

Su primera novela, galardonada con el Premio Nadal y adaptada al cine en 1990 por el director mexicano Luis Alcoriza. Obra de juventud, escrita a los 27 años, es un libro duro, amargo y grave. Escrita en primera persona, es la historia de un pesimismo.

Un joven huérfano es educado como pupilo por un maestro de Ávila que mete en el muchacho un amargo concepto de la existencia. El ambiente de esta casa aburrida y las lecciones del maestro, así como la muerte de su cordial amigo, forjan para siempre el carácter de este chico retraído, pesimista y hermético. Ni siquiera su profesión de marino logra romper la concha dura en que se encierra su sensibilidad resquemada. Años y años es hombre refractario a todo género de comunión cordial. Un día, sin embargo, encuentra a la mujer capaz de meter la luz en aquel mundo interior oscuro del chico. El protagonista intenta mantener al principio frente a la chica su arisca independencia, más por testarudez que por otra cosa. Pero al final acaba por ceder al amor todopoderoso, pero un terrible accidente arrebata a esta buena mujer pocos días después de casados los dos.

La sombra del ciprés es el símbolo de la muerte, bajo la sombra del ciprés reposa la muerte. Al mismo tiempo significa el ciprés que hay seres confiados, felices de redonda sombra; mientras que otros, los marcados por la fatalidad, tienen una sombra alargada como el ciprés.

La educación severa en un medio casi monástico (Ávila, patria de Santa Teresa de Jesús) troquela el carácter desesperanzado del héroe ante la vida y el amor. En esta obra evoca Delibes muy bien el ambiente y el paisaje de Ávila. La severa educación negativista ante la vida convierte al joven en un hombre de sombra alargada (como el ciprés tanático) e impermeable a todo sentimiento desde afuera. La acción transcurre en Ávila, la ciudad amurallada, “ciudad no protegida por sus murallas, sino encerrada por ellas”. El único camino que saca de este encierro es el que lleva al cementerio.

Miguel Delibes se preocupó por la muerte, la angustia y el sufrimiento, temas comunes a la narrativa europea de la época más próxima al existencialismo.

Aún es de día (1949)

Delibes presenta en esta novela un grupo de personajes muy variados. Al contrario de la primera, es esta novela la historia de un optimismo, que en el fondo no triunfa del todo. La novela recorre el camino inverso de la anterior. Comienza con optimismo y termina con un optimismo no convincente.

Sebastián, el héroe contrahecho del relato, es por su defecto físico objeto de burlas de todos. Pero intenta superar su fatalidad física volcándose generosamente en los demás y mostrando solidaridad. Intenta ganar la belleza de carácter para compensar su fealdad física: quiere hacer olvidar a sus semejantes su poquedad física mediante el derroche de ternura espiritual; quiere hacer de la vida una fuente mística de generosidad. Delibes eleva la desgracia a categoría vital superadora de una realidad que no se puede cambiar, semejante a la España del momento.

El camino (1950)

Narra el proceso que sufre un niño en el descubrimiento de la vida y de la experiencia.

Mi idolatrado hijo Sisí (1953)

Crítica de los defectos de la clase media urbana; en especial, de esa burguesía provinciana que tan bien conoce el propio autor.

Diario de un emigrante (1958)

La hoja roja (1959)

Las ratas (1962)

Cinco horas con Mario (1966)

Adaptada al teatro en 1979. Es un largo monólogo puesto en boca de una mujer que acaba de quedarse viuda y habla con su esposo muerto.

Parábola de un náufrago (1969)

El príncipe destronado (1973)

Las guerras de nuestros antepasados (1975)

Novela adaptada al teatro en 1990.

El disputado voto del señor Cayo (1978)

Los santos inocentes (1981)

Esta novela fue llevada al cine en 1984 por Mario Camus.

El tesoro (1985)

Madera de héroe (1987)

Señora de rojo sobre fondo gris (1991)

Coto de caza (1992)

Diario de un jubilado (1995)

Retrato irónico y tierno sobre la vida y las relaciones entre dos viejos, novela que ha alcanzado un gran éxito de público.

El hereje (1998)

Su novela más larga y ambiciosa.

Viejas historias y cuentos completos (2006)

Recoge todos los relatos breves del autor.

Muchas de sus obras tienen que ver con el mundo de la caza, lo que explica su caracterización como “cazador que escribe”:

Diario de un cazador (1955)

Diario de un emigrante (1958)

La caza de la perdiz roja (1963)

El libro de la caza menor (1964)

Con la escopeta al hombro (1970)

Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo (1979)

Un año de mi vida (1972)

ENSAYOS

He dicho (1997)

Colección de ensayos sobre distintos temas propios de su mundo.

España 1936-1950: Muerte y resurrección de la novela (2003)

Volumen de ensayos sobre la narrativa española tras la guerra civil. Una recopilación de  textos inéditos sobre temas literarios que el autor escribió entre 1936 y 1950.