Época de Felipe II (1556-1598)

Nacionalización del Renacimiento

Justo Fernández López


 

La Contrarreforma (1560-1600) y la política defensiva de Felipe II aísla a España del resto de Europa. España se cierra en sí misma. La segunda mitad del siglo XVI adquiere así un matiz religioso y nacional, que preconiza la época barroca de encierre nacional. Es esta la época de la mística y del comienzo del teatro nacional. Se rehabilitan las doctrinas escolásticas gracias al esfuerzo de los dominicos (Melchor Cano, Domingo de Soto, Domingo Báñez) y los jesuitas (Francisco Suárez). Desaparecen las influencias europeas como la erasmista. España se cierra ante la escisión europea causada por la reforma luterana. España quiere conservar su unidad religiosa por la que luchó tantos siglos durante la Reconquista (711-1492).

El tono grave, serio y severo se manifiesta en las artes y las letras (la pintura del Greco, la arquitectura de Juan de Herrera y la música de Tomás Luis de Victoria). La misma figura del rey Felipe II (siempre vestido de negro) con la mística y el monasterio de El Escorial dan la imagen plástica de esta época. Desde 1559 estaba prohibido cursar estudios en las universidades extranjeras.

El clasicismo renacentista se hace bajo Felipe II más severo. Dos géneros de tradición grecolatina cobran ahora importancia: la tragedia y el poema épico, la novela se hace más racional. La literatura de la época intenta ponerse en la línea intermedia entre el idealismo fantástico de los libros de caballerías y el realismo concreto de la picaresca del Lazarillo de Tormes. Queda una especie de clasicismo nacional.

Causas del cierra nacional con Felipe II: Retirada de Carlos V al Monasterio de Yuste. La época de Carlos V estuvo inspirada por los hombres de armas, el humanismo europeo, la influencia italiana, la sátira erasmista, el entusiasmo pagano y los ideales de universalidad. El reinado de Carlos V fue un periodo de acción en lo político. La retirada del Emperador al Monasterio de Yuste inicia el triunfo de la ascética sobre el mundo heroico. El de Carlos V fue un periodo guerrero, erasmistas y pagano; el Emperador tuvo que venderse a los banqueros para pagar las deudas que le dejaron sus campañas bélicas.

El reinado de Felipe II se caracteriza por la orientación hacia la preocupación religiosa (Concilio de Trento, Fundación de la Compañía de Jesús), impulsada por la Contrarreforma. Defensa y aislamiento nacional contra la influencia protestante. Cultura esencialmente nacional y católica. Lo renacentista se funde con elementos nacionales: Fray Luis de León. Tono de severa gravedad en la literatura, el arte y la vida social del país.

En esta época hacen aparición las figuras de la ascética y la mística; la novela pastoril inspirada en el ideal amoroso platónico reemplaza a las novelas de caballerías; el crudo realismo de la picaresca queda interrumpido, así como el teatro erasmista, renacentista y paganizante. Renace la filosofía escolástica, tras los ataques humanistas de la época de Carlos V. La filología se dedica con preferencia a los estudios bíblicos. La poesía se hace más severa y elevada en su contenido. Aparece la épica culta de tema nacional religioso. Junto al predominio del ideal platónico, renace la autoridad de la Poética de Aristóteles.

El castellano del reinado de Felipe II

En 1561 Felipe II establece la corte, que antes residía en Toledo, en Madrid por su situación privilegiada en el centro de la Península. A partir de ahora, Madrid será la capital de España.

El modelo de la lengua ya no es el del habla cortesana de la corte de Toledo, sino un lenguaje más nacional con modalidades propias de Castilla la Vieja (pérdida de la aspiración de la h y unificación definitiva de los tres pares de consonantes que dan los sonidos del castellano actual:

z, ç > z  / s, ss > s / j, x > j

La lengua escrita se parece más a la hablada, el castellano quedará fijado del todo. La pureza clásica que se busca en el estilo la tenemos en la arquitectura del monasterio de El Escorial.

El castellano seguía teniendo su adversario en el latín, considerado aún como lengua universal de la ciencia. Los teólogos y los científicos se resistían en parte al empleo del español. Bajo Felipe II consigue el castellano la categoría de lengua de la ciencia debido al esfuerzo de la Universidad de Salamanca. Allí se imponía el latín a los estudiantes, como en otras universidades; pero los estudiantes se rebelaron dirigidos por su maestro de retórica Sánchez de las Brozas, llamado El Brocense (1523-1600), al que secundó Huarte de San Juan (1529-1588). Fray Luis de León (1527-1591) consiguió que fuera admitido como lengua de la teología. Luego vino la mística que escribió en castellano normal y vulgar por primera vez. 

 

El segundo renacimiento – Reinado de Felipe II

Del humanismo a la mística - Resumen

En 1554 aparece el Lazarillo de Tormes que es la primera voz de alarma en el Imperio español.

En 1556 el emperador Carlos I (1500-1558),  V del Sacro Imperio Romano, rey de España de 1516 a 1556,  inició una serie de abdicaciones: aunque conservó el título imperial, trasmitió sus funciones a su hermano Fernando I de Habsburgo, cedió a su hijo Felipe los Países Bajos (1555) y los reinos españoles (1556) y se retiró al monasterio de Yuste (en la localidad cacereña de Cuacos de Yuste), donde el 21 de septiembre de 1558 falleció. Pocos meses antes había abdicado formal y definitivamente como emperador en su hermano Fernando.

El reinado de Felipe II (1556-1598) se inicia con la victoria de San Quintín (1557) contra los franceses y la construcción de El Escorial, monumento que conmemora esta victoria. Pero económicamente, el reinado de Felipe II comienza con una suspensión de pagos por parte del Estado, a la que seguirán otras dos bancarrotas (1575 y 1596).

El papa Pablo III había convocado en 1545 el Concilio de Trento (entre 1545 y 1563), para tratar las cuestiones doctrinales y disciplinarias suscitadas por los protestantes. Actuando a menudo en una difícil alianza con el emperador Carlos V, Pablo III, como muchos de sus sucesores, no dudó en utilizar tanto medidas diplomáticas como militares contra los protestantes. En 1542 empieza una poderosa corriente represiva: se crea el Índice de Libros Prohibidos y una nueva Inquisición, que en España se convirtió en un instrumento dependiente de la Corona, usado con eficacia por Felipe II para  asegurarse la ortodoxia de sus súbditos y suprimir tanto la disidencia política como la religiosa.

Felipe II empieza su reinado con la liquidación de los protestantes; la prohibición de importar libros extranjeros; el proceso del arzobispo Bartolomé Carranza (1503-1576), viejo erasmista acusado de herejía; aparición del Índice de libros prohibidos (“Índice expurgatorio”); proceso al humanista Francisco Sánchez de las Brozas, El Brocense (1523-1600); detención en 1583 de Fray Luis de León. La Inquisición tiene una red de espionaje por todas las ciudades para denunciar a sospechosos de herejía.

En 1565 se sublevan los Países Bajos (hasta 1648 no se reconocerá la independencia de Holanda).

En 1571 una coalición de fuerzas cristianas aglutinadas en la denominada Liga Santa vence a las flotas del Imperio Otomano en la batalla del golfo de Lepanto. La victoria fue tan fulgurante como escasos los resultados prácticos.

En 1585-87 Inglaterra saquea Vigo y Cádiz. En 1588 es derrotada la Armada Invencible. España es un país imperialista que lejos de enriquecerse con la explotación colonial, llega a la miseria, a la bancarrota. El oro de América no sirvió para enriquecer el país y crear una clase media fuerte. Los que ejercían la industria y el comercio eran considerados como conversos (“cristianos nuevos”) o como judíos. El oro de América entra por Cádiz, pero cae en manos extranjeras que lo invierten manufacturas que luego España tiene que importar. Como decía Quevedo: “el oro nace en las Indias, viene a morir a España y es enterrado en Génova”. Los españoles de entonces se quejaban de que los europeos los trataban como a indios, les quitaban el oro y les vendían baratijas. Con la explotación del Imperio, España contribuye a los orígenes del capitalismo europeo como exportadora de capital.

El avance de la burguesía humanista se interrumpe entre 1550 y 1570. Los autores que dominan el periodo de Felipe II son exclusivamente religiosos. En el reinado de Felipe II predomina la ascética y la mística, la destrucción del humanismo y el predominio de la teología. Con el Concilio de Trento (1545 a 1563) se inicia la ruptura que lleva al segundo Renacimiento en el que padecen prisión cuatro de los cinco autores relevantes de la época: Fray Luis de Granada, Fray Luis de León, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

El periodo que sigue al Concilio de Trento, llamado por algunos “humanista”, se aleja de los valores humanistas para desembocar en el Barroco (siglo XVII), siglo del desengaño y de decadencia imperial, pero también Siglo de Oro de la literatura y del arte.