Enrique Jardiel Poncela 

Justo Fernández López


BIOGRAFÍA

Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), dramaturgo y novelista que renovó el humor de su país del que es maestro indiscutible.

Nació en Madrid; residió temporalmente en Estados Unidos, adonde acudió con otros humoristas españoles, como Edgar Neville, a trabajar como guionistas de cine en Hollywood, pero volvió pronto a su ciudad natal, donde permaneció hasta su muerte.

Jardiel Poncela, tan propenso a la neurastenia y a las crisis depresivas, tuvo que enfrentarse toda su vida con unos críticos que atacaban su teatro en nombre de una concepción tradicional de la escena cómica. La meta del teatro de Poncela es la búsqueda de lo inverosímil: “Lo verosímil es la negación justa del teatro”. A Poncela no le gustaba la realidad en la que vivía y quedó muy afectado por las dos guerras mundiales y, especialmente, por la Guerra Civil española (1936-1939).

El teatro es para Poncela el reino de lo inverosímil, de lo absurdo, de lo fantástico, en contra del realismo de lo cotidiano. Poncela quiere renovar la risa. El humor de Poncela es de raíz intelectual y más abstracto que el de la época. Fue, sin embargo, un renovador del teatro cómico: “Poncela descubrió la desintegración del átomo, otros hicieron la bomba atómica” (Pavón). Le apasionaban las películas de Buster Keaton por las numerosas situaciones inverosímiles, aunque reales, que planteaba en sus filmes.

El diálogo es brillante, riquísimo en ingenio, en frases fáciles, ironías, equívocos, paradojas. Cada tema se convierte en manos de Poncela en una caja de sorpresas que provoca las risas de los espectadores, sin apelar nunca a tópicos ni recursos vulgares. Tenemos en sus obras personajes clásicos: el galón, la dama y el gracioso, pero con un tono de excentricidad. Los personajes no caen nunca en una gracia facilona, pues su autor los dota de una gran elegancia mental. Nota del teatro de Poncela es la excentricidad.

OBRAS DE TEATRO

Jardiel Poncela inauguró un nuevo estilo en la comedia española cercano al denominado "teatro del absurdo". Muchas de sus obras alcanzaron gran éxito y suscitaron intensas polémicas. El humorismo de Jardiel Poncela era inverosímil y opuesto al antiguo humorismo hispano, costumbrista y sentimental. Es el humorismo que encontraremos en la revista de humor La ametralladora y su continuación La Codorniz, fundada en 1941 por Miguel Mihura, Álvaro de Laiglesia, Tono, Edgar Neville, José López Rubio y Herreros.

El teatro cómico de Poncela ha suscitado la admiración de los dramaturgos jóvenes realistas de la posguerra. Poncela, con su amor por lo inusitado, odiaba las convenciones de un realismo-naturalismo pequeño y poco atrevido. El teatro de Poncela es inverosímil, irrealista, pero no falseador de la realidad; de ahí que los jóvenes de la posguerra le admiraran.

Temas de las obras de Jardiel Poncela son el amor (reconquistado, desvanecido, imposible, descubierto). Criticó las costumbres de la época y del país, exagerando hasta la caricatura situaciones muy comunes y arraigadas en la sociedad española.

Una noche de primavera sin sueño (1927)

Un drama en 1880 (1932)

Usted tiene ojos de mujer fatal (1933)

Angelina o el honor de un brigadier (1934)

Cuatro corazones con freno y marcha atrás (1936)

Un marido de ida y vuelta (1939)

Eloísa está debajo de un almendro (1940)

En esta obra el autor provoca una serie de equívocos y complicaciones que finalmente se resuelven, dando lugar a una comedia divertida no exenta de un cierto clima de misterio.

Los ladrones somos gente honrada (1941)

Los habitantes de la casa deshabitada (1942)

El sexo débil ha hecho gimnasia (1946)

Los tigres escondidos en la alcoba (1949)

NOVELAS

En sus novelas humorísticas es donde mejor se ve el pesimismo y la complejidad de una obra tan original que ha habido que esperar hasta la década de 1980 para que se valorara adecuadamente.

Amor se escribe sin hache (1929)

Traza lo que serían los rasgos de su estilo literario en todas sus obras: el humor, la caricatura de sus personajes y situaciones y la gracia del absurdo, desgraciadamente más real de lo que se asumía en la época.

¡Espérame en Siberia, vida mía! (1930)

La ‘tournée’ de Dios (1932)

Muchas de sus obras han sido llevadas al cine. En 1977 se publicaron sus Obras completas que le dieron a conocer a un público más amplio.