Pedro Laín Entralgo 

Justo Fernández López


La imaginación y el trabajo hacen la historia,

y la tarea fundamental del hombre es contribuir con el suyo

a la empresa de que la humanidad vaya adelante.


BIOGRAFÍA

Pedro Laín Entralgo (1908-2001), filósofo, médico y escritor, nació en Urrea de Gaén (Teruel), donde su padre, médico rural, prestaba sus servicios.

Una vez licenciado en Medicina, orientó su especialización médica hacia la Psiquiatría, por lo que decidió completar su formación superior en Viena (1932), donde Sigmund Freud (1856-1939) estaba dando un impulso decisivo a esta disciplina.

En 1942 ganó la Cátedra de Historia de la Medicina en la Universidad Complutense de Madrid. Fue nombrado doctor honoris causa por las universidades de San Marcos de Lima (Perú), Valencia y Toulouse.

Influido por el pensamiento de José Ortega y Gasset (1883-1955) y de Xavier Zubiri (1898-1983), su contribución más significativa ha sido la elaboración de una antropología filosófica que tiene en cuenta la biología, la fisiología y la neurología, así como análisis de la historia y la realidad españolas.

Al estallar la Guerra Civil (1936), su orientación conservadora le llevó a ponerse al lado de los militares sublevados. Se afilió al movimiento político de orientación fascista Falange Española y de las JONS, y colaboró en los órganos de propaganda y difusión de este partido. En 1938 fue nombrado director de la Sección de Ediciones del Servicio Nacional de Propaganda (germen de la futura Editora Nacional).

Acabada la guerra, dirige la revista literaria Escorial (1940), dependiente de Falange Española y fundada por el Laín y otros escritores falangistas como Dionisio Ridruejo (1912-1975), Luis Rosales (1910-1992), Luis Felipe Vivanco (1907-1975), Antonio Marichalar (1893-1973), Juan Ramón Masoliver (1910-1997) y Antonio Tovar (1911-1985). Esta revista quería seguir la labor de renovación cultural iniciada por la Revista de Occidente, Cruz y Raya y La Gaceta Literaria.

La revista Escorial intentó una tibia apertura “europeizante”, pero las autoridades franquistas comenzaron a depurar la revista de algunos autores falangistas “de procedencia dudosa”, como se decía entonces. Esta censura movió a Laín a distanciarse de la actualidad política. Más tarde, Laín se arrepentiría de este compromiso político suyo: "erré por ingenuidad, por desconocimiento, más de una vez por deficiencia".

Ingresó en la Real Academia Española en 1954, institución que dirigió desde 1982 hasta 1987, tras la dimisión de Dámaso Alonso (1898-1990).

Fue miembro de número de la Real Academia de Medicina (1946), de la Real Academia Española (1954), institución que dirigió desde 1982 hasta 1987 tras la dimisión de Dámaso Alonso (1898-1990), y de la Real Academia de la Historia (1962).

Como rector de la Universidad Complutense de Madrid (1952 a 1956), realizó uno de los intentos más serios de apertura intelectual durante los primeros años del franquismo. Tras los disturbios estudiantiles, promovidos a la muerte de José Ortega y Gasset en 1955, abandonó su cargo en la Complutense.

Fue distinguido con algunos de los honores y galardones más prestigiosos del ámbito académico e intelectual: Premio "Montaigne" de la Fundación Von Stein, de Hamburgo (1976), Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (1989), Premio "Nacional de Teatro" por sus críticas en la prensa periódica publicadas entre 1970 y 1971, Premio de Periodismo "Ramón Godó Lallana" (1974), Premio "Aznar" de Periodismo (1980), Premio de Teatro "Hermanos Machado" (1985) por su pieza dramática El Empecinado, Premio "Menéndez Pelayo" (1991), el Premio Internacional de Ensayo "Jovellanos" (1999), Premio Nacional de Investigación Humanística "Ramón Menéndez Pidal" (2000).

Jubilado de su profesión docente en 1978, mantuvo activa su actividad intelectual hasta el momento de su muerte en 2001, cuando ya había rebasado los noventa y tres años de edad.

OBRAS DE ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA

La amplia obra de Laín Entralgo incluye estudios sobre antropología filosófica: “metafísica intramundana”, el problema de la realidad y el problema de la persona.

La espera y la esperanza (1957)

La “antropología de la esperanza” es un intento de analizar los originales mecanismos del “esperar” humano.

Teoría y realidad del otro (1961)

Estudia la realidad y los supuestos metafísicos y fisiológicos del 'otro', presentes en la constitución de todo 'encuentro'.

La empresa de ser hombre (1963)

Sobre la amistad (1972)

Antropología de la esperanza (1978)

Cuerpo y alma (1991)

Creer, esperar, amar (1993)

Esperanza en tiempos de crisis (1994)

Alma, cuerpo, persona (1995)

Idea del hombre (1996)

OBRAS DE TEATRO

El teatro de Laín Entralgo es un teatro de ideas que intenta dar expresión escénica a una visión global de la vida humana o a una idea filosófica. Otra línea de su teatro es la tendencia cristiana.

Cuando se espera (1967)

La obra está concebida cuando su autor trabajaba en su famosa obra filosófica La espera y la esperanza (1957), pero fue escrita años más tarde. El argumento o, más bien, la idea es “los Pedro Laín Entralgovarios modos de esperar en la vida, cuando lo esperado es algo que importa de veras”. La situación es la intensa espera de un tren por parte de varias personas a las que un suceso revolucionario afecta en varia forma.

Entre nosotros (1967)

Esta obra tiene como tema un conflicto de orden convivencial. El conflicto surge en el seno de un equipo de arqueólogos unidos todos por la camaradería de una labor común, y dos de ellos –el jefe de la expedición y su secretaria– por lazos amorosos. Ambas formas de convivencia se rompen al brotar entre ellos la sospecha de que uno de ellos ha cometido una acción indigna. Nace la enemistad, el recelo y la agresividad en el grupo. El hombre se convierte en lobo para el hombre y la convivencia se convierte en infierno. En el tercer acto se resuelve el conflicto mediante la abertura de cada uno a los otros, mediante la confesión y la confidencia. “Los otros no son el infierno, los otros no son el cielo, los otros son una mezcla y cambiante posibilidad de cielo e infierno” (Laín).

Entre nosotros es la expresión escénica de otra gran obra ensayística de Laín: Teoría y realidad del otro (1961). La pieza teatral está concebida como obra antisartriana, contra el Sartre de A puerta cerrada (1944). El lenguaje de la obra es de gran calidad literaria, rico en incitaciones mentales y emotivas. La limitación del drama viene de la condición de los personajes, de la condición humana de los mismos. Ninguno de ellos es en realidad culpable, y sin culpa profunda y auténtica es fácil resolver el conflicto con la convivencia entre todos, unidos por un “nosotros”.

Para que Laín llevara a cabo su propósito catártico de robustecer en el espectador la fe en la “condición humana”, tan maltratada entonces por el existencialismo francés y las teorías del absurdo de la existencia, para que esta fe en la condición humana tuviera efecto dramático y catártico, hubiera tenido que mostrar Laín a la condición humana en peligro o agonía. Pero Laín es un humanista y la fe en la condición humana es para él desde un principio algo natural, basado sobre todo en su cristianismo humanista. El teatro de Laín queda así como un intento de “dramatizar” una vida que para el dramaturgo está desde un principio en orden. Laín no parte de una situación trágica, como lo hicieron Buero o Sastre, su teatro es un teatro de ideas y buenas intenciones, con una ética cristiana y humanista. Para ser humana le falta surgir de una situación realmente límite.

El Empecinado (1985)

Drama histórico.