ROBERTO BOLAÑO

(Recop.) Justo Fernández López

 

SEMBLANZA

Roberto Bolaño (Chile, 1953-2003), figura destacada de su generación y uno de los nombres de referencia de la literatura hispanoamericana de finales del siglo XX. A lo largo de su vida residió, además de en su Chile natal, en México, Estados Unidos y España, donde fijó su residencia en 1977.

Hijo del camionero y boxeador León Bolaño y de la profesora Victoria Ávalos, así como nieto de un militar (quien posiblemente despertó su posterior afición por los juegos de guerra). Fue parte de una familia de clase media baja, alejada del mundo de las letras, si bien su madre solía leer best sellers con relativa frecuencia. Solo tuvo una hermana menor.

Fue un escolar con dislexia, si bien esto, en palabras del escritor, no significó un problema para su aprendizaje. La relación de sus padres era inestable, con continuas separaciones y reencuentros. Su madre, que había visitado México en algunas ocasiones, convenció a su marido de irse a vivir juntos a Ciudad de México.

Se trasladó con su familia a México en 1968, con quince años de edad. Era el año del movimiento estudiantil que provocó la invasión del ejército a la Ciudad Universitaria de la UNAM y posteriormente la Matanza de Tlatelolco. Estos hechos, que costaron la vida a cientos de mexicanos, serían más tarde narrados por Bolaño en su novela Amuleto (1999).

Con dieciséis años abandonó sus estudios para dedicarse a leer y escribir diariamente. Fue desde su adolescencia un lector voraz. Durante esta época fue un asiduo visitante de la biblioteca pública de la capital mexicana. Es en la capital mexicana donde se comenzó a gestar la carrera literaria de Bolaño. 

En 1973 regresó a Chile con el propósito de apoyar el proceso de reformas socialistas de Salvador Allende a través de la Unidad Popular, al mismo tiempo que para experimentar la sensación de libertad extrema manifestada por la Generación beat. Llegó a Chile el mes de agosto de ese año, pocos días antes del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Fue detenido en noviembre en un autobús cuando se dirigía desde Los Ángeles hacia Concepción para visitar a un amigo y fue liberado ocho días después gracias a la ayuda de un antiguo compañero de estudios. Sobre esta experiencia se basa su cuento Detectives, publicado en Llamadas telefónicas y donde aparece bajo su álter ego literario Arturo Belano. Tras esta experiencia, Bolaño decidió abandonar su país natal, no visitándolo sino hasta veinticinco años más tarde.

Bolaño regresó a México en enero de 1974, donde conoció al que se convertiría en su mejor amigo, el poeta Mario Santiago Papasquiaro, y al chileno Bruno Montané.

Un año después, en 1975, con Papasquiaro, Montané y otros amigos fundarían el movimiento infrarrealista que, surgido a partir de reuniones y tertulias bohemias en el Café La Habana de la Avenida Bucareli, se opuso radicalmente a los poderes dominantes en la poesía mexicana y al establishment literario de ese país, que tenía a Octavio Paz como su figura preponderante.

A mediados de la década de 1970, su madre se va a vivir a España, mientras que su padre se queda en México y forma una nueva familia. En 1976, poco antes de que con los infrarrealistas publicaran su primera antología, Pájaro de calor, Lisa Johnson, quien fuera su mayor amor mexicano, rompió con él, siendo esta una de las principales razones de que dejara México y decidiera irse a vivir a Europa.

En un principio Bolaño pensó viajar a Suecia, donde tenía un trabajo más o menos asegurado. Pero al enfermar su madre, decidió entonces ir a acompañarla a Barcelona, quedándose definitivamente en Cataluña.

Obra

Bolaño siempre se reconoció un admirador de la literatura de Borges. Su segunda novela publicada, La literatura nazi en América, puede leerse como un homenaje a dicho escritor. Asimismo, suelen relacionarlo con Julio Cortázar, lo cual Bolaño no pone en duda: «Decir que estoy en deuda permanente con la obra de Borges y Cortázar es una obviedad». [Roberto Bolaño]

Su poeta favorito era el chileno Nicanor Parra, si bien poseía un vasto conocimiento e interés por la poesía francesa, tomando en ella un lugar destacado Arthur Rimbaud, de quien tomó el nombre de pila para su álter ego literario, Arturo Belano.

Dentro de la literatura anglosajona, entre sus favoritos se encontraban James Ellroy, Philip K. Dick y Cormac McCarthy. En su novela 2666, se desenvuelve en territorios geográficos similares a los aventurados por McCarthy. Según el poeta y crítico Matías Ayala, para quien la prosa de Bolaño es muy superior a su «poco lograda vena lírica», en sus mejores poemas el autor se logra apropiar de figuras de la literatura latinoamericana del siglo XX, como el «inconsciente», el «vitalismo corporal» y «la tierra como espacio de degradación mítica».

Bolaño fue también un duro crítico a diversos escritores contemporáneos. Fue manifiesta la antipatía que sentía por el mexicano Octavio Paz en su juventud y tajantes sus críticas a la mexicana Ángeles Mastretta. También criticó duramente la literatura chilena de la década de 1990.

Bolaño destacó a varios escritores de su generación, tales como Fernando Vallejo, César Aira, Alan Pauls, Rodrigo Fresán, Rodrigo Rey Rosa, Juan Villoro, Daniel Sada, Carmen Boullosa, Jorge Volpi, Enrique Vila-Matas, Javier Marías, Pedro Lemebel, Roberto Brodsky, Olvido García Valdés, Miguel Casado y Rodrigo Lira. Con respecto a escritores de lenguas no romances, Bolaño apreciaba particularmente a Franz Kafka y Witold Gombrowicz, entre varios otros.

Para Enrique Vila-Matas, Bioy Casares es «uno de los autores más familiares al mundo literario de Bolaño»; para el crítico argentino Leonardo Tarifeño, está más cercano al mismo Vila-Matas, así como a César Aira; mientras que para el estudioso argentino Gonzalo Aguilar, Bolaño está especialmente relacionado con J. R. Wilcock, Ricardo Piglia, Enrique Lihn, José Emilio Pacheco y Honorio Bustos Domecq, quien evidentemente también incluye al ya mencionado Jorge Luis Borges.

Bolaño, ateo desde su juventud, siempre se consideró de pensamientos de izquierda, haciéndose trotskista durante su juventud en México y posteriormente anarquista. En sus propias palabras:

«Siempre he sido de izquierda y no me iba a hacer de derechas porque no me gustaban los clérigos comunistas, entonces me hice trotskista. Lo que pasa que luego, cuando estuve entre los trotskistas, tampoco me gustaba la unanimidad clerical de los trotskistas, y terminé siendo anarquista [...]. Ya en España encontré muchos anarquistas y empecé a dejar de ser anarquista. La unanimidad me jode muchísimo.» [Roberto Bolaño]

Pese a que la política no suele ser un tema central en su obra, fue un escritor muy comprometido a nivel político. En sus propias palabras, afirmó que «toda literatura, de alguna manera, es política. Quiero decir: es reflexión política y es planificación política».

Con respecto a los sentimientos patrióticos, opinaba que lo mejor era olvidarse de la patria, pues uno bien puede tener muchas de ellas, y definirlas de muy diversas maneras. Más que chileno, mexicano o incluso español, Bolaño se consideraba un latinoamericano.

Novelas

Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce (1984) es una novela escrita en forma conjunta por el escritor chileno Roberto Bolaño y el español A. G. Porta. Según el propio Bolaño, en esta novela se habla «de la violencia».

La novela cuenta la historia del narrador y protagonista catalán Ángel Ros y de su novia sudamericana Ana Ríos Ricardi, quienes se ven envueltos en constantes episodios de violencia, al mismo tiempo que Ros reflexiona sobre su obra siempre inacabada, Cant de Dèdalus anunciant fi, cuyo protagonista es Dédalus, inspirado tanto en su propia vida como en la de Ana. La novela está situada casi en su totalidad en la ciudad de Barcelona, mencionando otros lugares como Gerona o París. Además aparecen fugazmente el mismo Roberto Bolaño y su amigo, el poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro. Bolaño aparecería más adelante en varias de sus obras bajo el álter ego de Arturo Belano, mientras que con Mario Santiago serían los protagonistas de su novela Los detectives salvajes, adoptando este último el nombre de Ulises Lima.

La senda de los elefantes (1984) es una novela corta dividida en pequeñas secciones sin título donde, a diferencia de otras novelas del autor, existe un abundante uso del recurso del diálogo. Según el propio autor, el argumento de esta novela «es indescifrable».

La pista de hielo (1993) cuenta la historia de un extraño asesinato, contada en contrapunto por tres narradores, un chileno, un mexicano y un español, que intercalan sus declaraciones independientemente en cada capítulo. En la técnica polifónica utilizada se entrevé un precedente de la segunda parte de Los detectives salvajes. Cada uno de los tres testigos cuenta su propia versión del crimen que tuvo lugar en la pista de hielo desde un punto de vista retrospectivo. Sin embargo, el lector –igual que un detective– puede comparar la información e intentar sacar conclusiones sobre lo que realmente ha acontecido. Este elemento de un dato escondido hace que la novela de Bolaño tenga mucho en común con las novelas policiales.

Según el propio autor, esta novela habla «de la belleza, que dura poco y cuyo final suele ser desastroso». La obra toca temáticas como el exilio, que también están presentes en otras de sus obras.

La literatura nazi en América (1996). Según Bolaño, esta novela habla «de la miseria y de la soberanía de la práctica literaria» y es descrita por el mismo además como: «una antología vagamente enciclopédica de la literatura filonazi producida en América desde 1930 a 2010, un contexto cultural que, a diferencia de Europa, no tiene conciencia de lo que es y donde se cae con frecuencia en la desmesura».

La novela es una antología ficticia escrita a modo de enciclopedia de literatura, en cuyos capítulos se consigna la biografía de distintos escritores y poetas americanos que simpatizaron o practicaron el nazismo. Según Celina Manzoni, estas presentaciones de cada capítulo se asemejan al contenido de las inscripciones en las lápidas, siendo junto al título de la obra dos recursos que colaboran con generar un distanciamiento del lector, y ayudan al retrato del horror.

Estrella distante (1996), narrada en primera persona por Arturo Belano, el álter ego del autor, la novela cuenta la historia de Alberto Ruiz-Tagle, un misterioso y atrayente poeta autodidacta que frecuenta los talleres literarios del Chile durante el gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular. Luego del Golpe de Estado de 1973 que da comienzo a la dictadura de Augusto Pinochet, Ruiz-Tagle evidencia su verdadera identidad, la de Carlos Wieder, un piloto de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) quien comienza a crear una suerte de poesía revolucionaria, relacionada con asesinatos y escrituras en el cielo piloteando aviones de reacción. Durante la transición a la democracia Wieder desaparece, pero comienza un proceso de búsqueda por parte del detective Abel Romero, quien financiado por privados, pide ayuda a Belano para intentar hacer justicia al margen de la ley.

Los detectives salvajes (1998). Según el propio autor, esta novela habla «de la aventura, que siempre es inesperada»; una suerte de Huckleberry Finn de Mark Twain, donde el Misisipi aquí sería el flujo de voces de la segunda parte. Para Bolaño, esta novela «intenta reflejar una cierta derrota generacional y también la felicidad de una generación, felicidad que en ocasiones fue el valor y los límites del valor».

En esta novela Bolaño se retrata a sí mismo a través de su álter ego Arturo Belano, compartiendo con su mejor amigo de la vida real, el poeta Mario Santiago Papasquiaro, para el cual utiliza el apodo de Ulises Lima. Papasquiaro falleció el 10 de enero de 1998, poco después de que Bolaño acabara de corregir la novela, y por lo tanto no alcanzó a leerla.

En cuanto a su argumento, para el crítico Masoliver Ródenas, esta es «la desgarradora búsqueda de una generación, la suya [la de Bolaño], que ha estado buscando en el vacío y que, en un país sin futuro, sólo parece encontrar respuesta en un pasado ya perdido». Según el crítico chileno Rodrigo Pinto, los temas predominantes de la obra son el exilio, la vida de los escritores, el sentido o sinsentido de la escritura, y el fenómeno del azar.

Amuleto (1999) está contextualizada en la época del Movimiento de 1968 en México, específicamente en la invasión del ejército a la Ciudad Universitaria de la UNAM, el 18 de septiembre de 1968, que precedió a la Matanza de Tlatelolco del 2 de octubre del mismo año, acaecida a finales del gobierno del presidente de México Gustavo Díaz Ordaz (PRI).

La historia de la novela profundiza en la novela anterior del autor, Los detectives salvajes, del mismo modo que Estrella distante profundizaba en una de las historias de La literatura nazi en América.

En palabras del propio autor: «Amuleto es una novela menor, intimista, con una voz delirante que no ofrece contrapuntos o que ofrece pocos contrapuntos. Es una obra de cámara o de un solo instrumento. Eso sí: de un solo instrumento, pero para alguien que sepa dar el callo con ese instrumento.»

Nocturno de Chile (2000). Según Roberto Bolaño: «Nocturno de Chile es la metáfora de un país infernal, entre otras cosas. También es la metáfora de un país joven, de un país que no sabe muy bien si es un país o un paisaje.» Para Bolaño, el propósito principal de la novela era mostrar «la falta de culpa de un sacerdote católico. La frescura admirable de alguien que por formación intelectual tenía que sentir el peso de la culpa».

Amberes (2002) muestra diversos trazos de historias que se entrelazan de manera confusa, utilizando un lenguaje experimental, más de narrativa poética que en el resto de sus novelas. Su título se refiere a la ciudad belga de Amberes, si bien esta no juega un rol predominante en la obra.

Las historias transitan entre la de un policía extraviado entre Casteldefels y Barcelona, una joven pelirroja perdida en un camping, uno o más crímenes ambiguos y misteriosos, un vagabundo jorobado que vive en un bosque, la proyección de una película en dicho bosque, escenas sadomasoquistas que aparecen y desaparecen abruptamente, un mar desierto que hace desaparecer a las personas que se ven desde lejos.

Una novelita lumpen (2002). El título de la novela es un guiño a Tres novelitas burguesas del escritor chileno José Donoso (1925-1996). El libro está dividido en dieciséis capítulos cortos, y contado en primera persona por la protagonista, Bianca, ya adulta, quien rememora un periodo de su infancia, adolescencia y primera juventud.

Bianca cuenta el momento de su vida posterior a la temprana muerte de sus padres en un accidente automovilístico, quedando ella y su hermano huérfanos y debiendo continuar sobreviviendo en la misma casa de sus padres, en un suburbio de Roma. Con el paso del tiempo van dejando los estudios, Bianca comienza a trabajar en una peluquería como lavadora de cabello y su hermano en un gimnasio. Es en este lugar donde conoce a dos hombres mayores que ellos, que se van a instalar a su casa durante un tiempo indeterminado, y que acompañarán a Bianca en su camino a la madurez, a través de «las peores y más interesantes facetas de la sexualidad y el engaño».

Ediciones póstumas

2666 (2004). Gran parte de la acción de las cinco partes transcurre en la ciudad ficticia de Santa Teresa, que se ha identificado con Ciudad Juárez. El nexo de unión de todas las partes de la novela parece ser los asesinatos de las mujeres en Santa Teresa.

El Tercer Reich (2010). En el desarrollo de la obra tienen especial importancia los juegos de guerra o wargames, a los que Bolaño era aficionado, y la mayoría de los sucesos se desarrollan en el hotel Del Mar, el cual también es mencionado previamente en su novela La pista de hielo, cuyos eventos también transcurren durante la época de verano y en un pueblo turístico de la Costa Brava, allí apodado simplemente como Z.

La obra tiene como protagonista al joven alemán Udo Berger, que pasa en una zona turística de la Costa Brava, en Cataluña, sus primeras vacaciones en compañía de su novia Ingeborg. Udo es el campeón de juegos de guerra en su país, y goza de buena salud e independencia económica. En lugar de salir del hotel a disfrutar de la playa, él prefiere quedarse en la habitación estudiando las estrategias de su juego El Tercer Reich. En sus vacaciones conocen a otra pareja de alemanes, Charly y Hanna, con quienes conocerán lugares poco frecuentados por los turistas, así como a personajes de dudosa reputación como el Lobo y el Cordero, pero por sobre todo a El Quemado, un personaje solitario, misterioso y quizás provisto de sabiduría, que trabaja en la playa alquilando patines a vela. Dentro y fuera del hotel, administrado por la hermosa Frau Else, que ya desde pequeño llamada la atención de Udo, se producirán extraños sucesos, tales como poco convencionales formas y deformaciones del nazismo, o un reemplazo de la realidad por aquella ficción presente en los juegos y la literatura.

Los sinsabores del verdadero policía (2011). Muchos de los personajes de esta novela se repiten en trabajos anteriores del autor. El protagonista del libro es el chileno exiliado Óscar Amalfitano, que aparece junto a su hija Rosa. Como es usual en la obra de Bolaño, también en esta basa algunos de sus personajes se basan en personas reales. Así, el profesor Antoni Carrera, amigo de Amalfitano en la Universidad de Barcelona, es un trasunto del escritor catalán A. G. Porta, amigo de Bolaño con quien escribió conjuntamente la primera novela de ambos.

Cuentos

Llamadas telefónicas (1997) está conformado por catorce cuentos divididos en tres partes tituladas como el último cuento de cada una. Las tres partes difieren su temática. Trata fundamentalmente sobre historias que tienen como protagonista esencial a la literatura, es decir a los escritores.

Putas asesinas (2001). Muchas de las historias de Putas asesinas están narradas por alguien que podría ser su álter ego, el chileno Arturo Belano. Los cuentos del libro son los siguientes:

Ensayos y entrevistas

Entre paréntesis (2004)

Bolaño por sí mismo: entrevistas escogidas (2011)

Poesía

Gorriones cogiendo altura (1975)

Reinventar el amor (1976) es el primer libro de poesía de Bolaño, publicado a los 23 años de edad mientras vivía en México, D. F., al año siguiente de la fundación del infrarrealismo. Corresponde a un único largo poema dividido en nueve partes, algunas de las cuales poseen versos largos y que de no estar escritos en verso podrían leerse como una obra narrativa.

Fragmentos de la Universidad Desconocida (1992)

Los perros románticos (1993). Muchos poemas del libro se basan en personajes reales, presentes en otras de sus obras. Al igual que en muchos otros de sus libros, está fuertemente inspirado, en su mayoría, en personas, lugares y experiencias de su vida en México durante su juventud.

El último salvaje (1995)

Tres (2000). Las tres partes del libro poseen trazos autobiográficos. En «Prosa del otoño en Gerona», Roberto Bolaño se describe viviendo el otoño de sus 28 años en Gerona, Cataluña, sin trabajo ni posibilidades de trabajar, con un permiso de residencia vigente sólo por los siguientes tres meses, y con dinero apenas para los próximos cuatro. Una nueva mujer en su vida lo distrae de perderse en el abismo.

El propio Roberto Bolaño reconoció en una entrevista que este libro de poesía era una de sus obras escritas de las que se sentía más orgulloso: «Lo que más puedo decir de Tres es que, si me ataran a una silla y me obligaran a leerlo otra vez, la cara no se me caería del todo de vergüenza, que ya es bastante. A veces incluso llego a pensar, llevado por un entusiasmo sin duda irracional, que es uno de mis dos mejores libros.»

Ediciones póstumas

El gaucho insufrible (2003) consta de cinco cuentos, el primero de los cuales es «Jim». El protagonista homónimo de este cuento está basado en un personaje real, el dueño estadounidense de una pizzería ubicada a una cuadra del café La Habana, donde a Bolaño le gustaba mucho comer cuando tenía dinero. En su novela Los detectives salvajes también le dedica un párrafo a este personaje.

Diario de bar (2006) con A. G. Porta; adjunto a reedición de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce.

El secreto del mal (2007)  es una recopilación de 19 cuentos breves y esbozos narrativos, seleccionados por el asesor de albacea de Bolaño de entre más de cincuenta archivos con textos que se encontraban en el ordenador del autor. Como es lo usual en la obra del autor, el libro incluye también algunos ensayos y discursos de conferencias.

La Universidad Desconocida (2007) es el último libro de poesía de Bolaño. El libro, que está dedicado a su primogénito, Lautaro Bolaño, incluye varios poemas inéditos, así como otros ya aparecidos anteriormente en revistas literarias, antologías o bien en otros libros del autor. El libro está dividido en tres partes, cada una de ellas dividida a su vez en secciones que contienen a los poemas.

Infrarrealismo

Movimiento poético fundado en México, D. F. en 1975 por un grupo de veinte poetas jóvenes, entre los que se encontraban Roberto Bolaño, Mario Santiago Papasquiaro, José Vicente Anaya, Rubén Medina y José Rosas Ribeyro.

Los infrarrealistas, conocidos simplemente como «infras», tomaron como consigna la frase de Matta «volarle la tapa de los sesos a la cultura oficial». Más que por un estilo definido, el movimiento se caracterizó por la búsqueda de una poesía libre y personal, que representara la postura de sus miembros ante la vida, al margen de las convenciones sociales, de manera parecida a lo que hicieron los poetas de la Generación beat de los años 1950.

El origen del término es francés. El intelectual Emmanuel Berl lo atribuye a uno de los fundadores del surrealismo, el escritor y político Philippe Soupault (1897-1990), quien fue también uno de los impulsores del dadaísmo. Según Bolaño, no obstante, el nombre surgió inicialmente de la mano del artista chileno Roberto Matta (1911-2002), quien acuñó el término en la década de 1940, luego de que André Breton lo expulsara del surrealismo; así, Matta fue el único «infrarrealista» hasta que el nombre del movimiento fue recuperado como corriente literaria. Un tercer antecedente del nombre es proporcionado por el cuento «La infra del dragón», del escritor ruso Georgij I. Gurevich, originalmente publicado en 1959, el cual es mencionado por Bolaño en el primer manifiesto infrarrealista.

El infrarrealismo está emparentado con el dadaísmo, y su etapa inicial, la más importante, duró hasta 1977, con la partida de Papasquiaro y Bolaño a Europa. Sin embargo, luego del retorno del primero a Ciudad de México en 1979, el movimiento continuó liderado por éste, hasta su fallecimiento en 1998. En la actualidad, el movimiento es mantenido por algunos de sus miembros originales, así como por otros nuevos. [Wikipedia]

El movimiento buscaba romper con lo oficial y establecerse como vanguardia, boicoteando actos literarios de distintos artistas, entre ellos Octavio Paz. A través del infrarrealismo, la poesía de Bolaño y Mario Santiago se caracterizó por su cotidianidad, su disonancia y sus elementos dadaístas. Papasquiaro cultivó este género hasta el final de su vida, pero Bolaño lo fue abandonando poco a poco por la prosa, aunque él mismo nunca dejó de considerarse un poeta.

Póstumamente, al infrarrealismo la prensa crítica estadounidense lo llamó en diversas ocasiones «modernismo visceral» y «realismo visceral». Este último nombre es el que utiliza Bolaño para referirse al movimiento en su novela Los detectives salvajes, escrita a partir de numerosas notas de ese tiempo en donde iba inmortalizando lo que le ocurría a él y a los demás infrarrealistas.