JUAN MANUEL PUIG

(Recop.) Justo Fernández López

 

SEMBLANZA

Juan Manuel Puig Delledonne (Argentina, 1932-1990), novelista argentino, que ha sabido tratar como pocos en literatura el ambiente de provincias de una manera crítica pero llena de ternura.

Nació en la provincia de Buenos Aires, en General Villegas. Su pueblo natal se convertiría en el escenario de sus primeras novelas, bajo el nombre de "Coronel Vallejos".

Pasó su infancia en su pequeño pueblo natal. Su padre, Baldomero Puig, atendía un fraccionamiento de vinos en la parte delantera de su casa. Su madre, María Elena Delledonne (Male) estaba diplomada en Química y trabajaba en el hospital regional; fue ella quien le transmitió a Manuel su afición por el cine. Tras el nacimiento de Manuel y sin la posibilidad de dejar a nadie a su cargo, su madre comenzó a llevarlo con ella al cine. Así comenzó Puig a ir regularmente al Cine Teatro Español, único en el pueblo, acompañado de su madre (quien le leía en caso de que la cinta fuera subtitulada) o su niñera Kika.

Su padre no se sentía conforme con los pasatiempos de su hijo. Consideraba que debía divertirse con los demás niños del barrio y hacer otro tipo de actividades recreativas. Según Manuel Puig, su madre se ajustaba a su mundo, el de la ficción cinematográfica, mientras que su padre quería que se adaptara al suyo, el de la vida cotidiana en General Villegas.

Manuel Puig vivió su niñez en un contexto marcado por la guerra. La situación mundial contrastaba altamente con la calma de General Villegas. Comenzó a percibir un paralelo semejante en la relación entre las personas: estaban quienes eran violentas y mandaban, y quienes eran considerados débiles y eran despreciados por los primeros.

En 1943 tuvieron lugar dos acontecimientos muy negativos. Su madre dio a luz a quien sería su hermano menor, pero el bebé nació sin vida y, paralelamente, un muchacho de quince años intentó violarlo. A partir de esos episodios, su madre procuró alejarlo del cine para hacerle ver la realidad. En 1944 nació su hermano menor, Carlos, quien se convertiría en pintor.

Debido a que en General Villegas no había colegio secundario, en 1946 sus padres lo trasladaron a la ciudad de Buenos Aires donde cursó sus estudios de bachiller. A partir de entonces, comenzó a leer sistemáticamente. Un compañero llamado Horacio, en cuya casa vivió como pensionista, lo introdujo en la lectura de la escuela psicoanalítica. También leía a Hesse, Huxley, Sartre y Mann. La primera novela no adaptada que leyó fue La sinfonía pastoral de André Gide. Horacio lo introdujo, además, en el cine europeo. A partir de entonces decidió que estudiaría Dirección cinematográfica. Para ello aprendió con dedicación italiano, francés y alemán, "las nuevas lenguas del cine".

En 1950 se inscribió en la Facultad de Arquitectura, pero solo cursó durante seis meses. En 1951 cambió por Filosofía y Letras. Después de iniciar diferentes estudios superiores, optó por formarse en la cinematografía. En 1956, con 23 años cumplidos ganó una beca para viajar a Roma, Italia y estudiar en el Centro Sperimentale di Cinematografia. Era la época del neorrealismo. Tras ver en una clase Metrópolis, de Fritz Lang, el expresionismo alemán lo deslumbró. Durante las vacaciones visitó París, en el auge de la Cahiers du Cinéma, la revalorización del cine imaginativo y de la obra de autor.

En 1958 se trasladó a Londres y luego a Estocolmo, donde enseñó español e italiano. Fue en estas ciudades donde escribió sus primeros libretos para cine. Tras su regreso a Roma, su amigo argentino Mario Fenelli le sugirió escribir en su idioma natal. Y en 1960, en Buenos Aires, elaboró La tajada, la historia de una actriz que, durante el gobierno peronista, se casa con un diputado y lo utiliza en una venganza. Entre 1961 y 1962 trabajó como asistente de dirección de cine en Buenos Aires y Roma. En la capital italiana, su amigo Fenelli insistió en que escribiera sobre algún tema conocido, algo autobiográfico. Manuel eligió a su primo Jorge y a los amoríos que lo habían rodeado. Al segundo día de escritura supo que no estaba frente a un guión, estaba frente a una novela. Más tarde se mudó a Nueva York, donde siguió trabajando en el texto que acabó siendo su primera novela, La traición de Rita Hayworth.

Regresó a Buenos Aires en 1967, cuando escribió Boquitas pintadas, novela que fue publicada en 1969. Se presenta como un "folletín en dieciséis entregas" y convirtió a Puig en un escritor de renombre en la Argentina. La historia causó una impronta muy negativa en General Villegas. La publicación fue recibida por algunas personas como una intromisión en la vida privada de algunos ciudadanos, dado que las situaciones y relaciones narradas pudieron ser fácilmente identificadas por los villeguenses. Precisamente, el autor las había tomado, al igual que con su libro anterior, de conversaciones oídas a escondidas.

La novela The Buenos Aires affair fue prohibida por el gobierno. Además de la prohibición oficial, Puig recibió una amenaza telefónica del grupo parapolicial conocido como Triple A. Por esta situación, decidió trasladarse a México, abandonando definitivamente la Argentina.

Entre 1978 y 1980 vivió en Nueva York, donde dictó cursos de escritura creativa en la Universidad de Columbia. En 1979 publicó Pubis angelical, que fue un best seller en España y fue llevada al cine por Raúl de la Torre.

El año que se estableció en Brasil, publicó la novela Maldición eterna a quien lea estas páginas, inspirada en sus últimos años neoyorquinos.

Entre finales de 1989 y principios de 1990 se trasladó a una villa en Santa Marinella, Italia, donde escribió el guion inédito Vivaldi, sobre la vida del compositor. Los productores querían que lo protagonizara William Hurt. El proyecto no se concretó y Puig regresó a México, donde compró una casa en Cuernavaca. Allí se dedicó a seguir trabajando. Por ese entonces había decidido no regresar a la Argentina. Ningún colega se había interesado por él, en el exilio.

Tras las amenazas de la Triple A, que habían prohibido varias de sus novelas por su contenido, la revista Gente y el Canal 7 le cerraron sus puertas. La crítica comenzó a denostarlo. Puig ya había observado que la crítica usaba su novela anterior para manifestar una opinión negativa a su última producción.

«Cuando un crítico quiere molestar es fácil. En Maldición eterna a quien lea estas páginas, por ejemplo, había un personaje que decía banalidades terribles sobre el psicoanálisis. Y un crítico muy malintencionado de aquí, de España, que pertenecía a un periódico importante, citó esas frases como declaraciones mías, lo cual es muy deshonesto, muy grave.» (Manuel Puig)

Aunque desde la pubertad se asumió como homosexual, escribió y militó respecto a este tema, llegando a declarar que algo tan «banal» como la sexualidad no puede definir la identidad de una persona y, por otro lado, opinó que la actividad de las agrupaciones homosexuales tendían a incurrir en el error de separar la cuestión homosexual de otras agrupaciones, comunidades o sectores sociales. Con todo, fue miembro fundador del Frente de Liberación Homosexual en 1971 junto al sociólogo e historiador Juan José Sebreli, el abogado y escritor Blas Matamoro y el poeta y escritor Néstor Perlongher.

Murió en la ciudad de Cuernavaca, México. «La muerte es lo peor porque la gente te olvida.»

Manuel Puig fue considerado un escritor realista. Su obra narrativa se caracteriza por un lenguaje coloquial y fácil de entender. Demuestra en sus obras gran dominio de los diálogos. Es muy reconocido por su uso de la polifonía literaria y el monólogo interior.

Creó un mundo literario absolutamente personal. Su asombrosa capacidad para reproducir el habla cotidiana o emplear los módulos de la literatura popular está al servicio de un agudísimo don de observación del comportamiento humano y de lúcida piedad por los personajes. Su obra tiene un fuerte tono melodramático.

Novelas

En sus dos primeras novelas –La traición de Rita Hayworth (1968) y Boquitas pintadas (1969)–, Puig ocupa de las mitologías sexuales y sentimentales de la clase media bonaerense, utilizando los lenguajes de la cultura de masas, sobre todo del cine, además de las letras de canciones populares (tangos y boleros) y el ambiente folletinesco de las revistas del corazón o de los seriales radiofónicos de la época.

La traición de Rita Hayworth (1968) es la primer novela publicada por el escritor. Narra la historia de varios habitantes del pueblo ficticio de Coronel Vallejos, en la pampa argentina. La acción transcurre entre 1933 y 1948. A medida que el relato avanza, comienzan a relacionarse las historias de sus personajes, principalmente las de José Casals ("Toto"), durante su niñez y adolescencia, y su madre Mita. La novela está contada a través de diálogos directos, cartas y reflexiones de sus personajes.

La novela está ambientada en Coronel Vallejos (una recreación ficticia de su pueblo natal), adelanta las características fundamentales de la obra de Puig: experimentación narrativa (a partir de la utilización de técnicas como montaje, desplazamiento, asociación de ideas) y empleo de formatos y estereotipos provenientes de géneros considerados "menores", tales como el folletín, el radioteatro sentimental o la telenovela.

Esta novela se publicó en Estados Unidos y llegó a figurar en la lista de los más vendidos del New York Times.

Boquitas pintadas (1969) tiene un formato de folletín en 16 entregas. Fue llevada al cine por el director argentino Leopoldo Torre Nilsson en 1974. Cuenta la historia del donjuán Juan Carlos Etchepare, vinculado, fundamentalmente, con tres mujeres: Nené, una humilde muchacha que está verdaderamente enamorada de él; Mabel, una chica bien que es tan infiel como lo es Juan Carlos; y la viuda Di Carlo, mal vista por los rumores de que no respeta su viudez. Al mismo tiempo, se entrelazan las historias de la hermana de Juan Carlos, Celina (una soltera empedernida) y Pancho y la Rabadilla, entre otros. Cuando Juan Carlos debe internarse en Córdoba porque ha contraído tuberculosis, comienza una formidable exposición de las relaciones humanas y el valor de los lazos afectivos contra la impunidad de los vínculos establecidos por el deseo. Toda la novela está contada a través de diálogos directos, cartas, diarios íntimos, expedientes y publicaciones, habiendo un mínimo de narración convencional.

«Cuando la gente que quiere ser mejor se le proponen modelos torpes y valores ilegítimos, el ridículo, la parodia, instalan su reino. Cuando el ideal es ser fino y el molde es la cursilería, se acaba doblando el dedo meñique para tomar la taza. Pero esto no me causa gracia. No escribí Boquitas pintadas como una parodia, sino como la historia de gentes de la pequeña burguesía que, como primera generación de argentinos, debía inventarse un estilo.» (Manuel Puig)

The Buenos Aires affair (1973). Esta tercera novela de Puig  fue censurada, prohibida y generó las consecuencias que motivaron el exilio del autor. Anticipó el enrarecimiento de los años que vendrían. Es una clave para leer los negros sucesos políticos y públicos del país, en la microhistoria "privada" de los sujetos. Narra los dos últimos días en la vida de Leo Druscovich. Entre el 1930 y el 1969, entre el golpe y el Cordobazo, se plantea el escenario de esta historia sobre el enigma de una serie de desapariciones, pistas falsas y obsesiones sexuales. La figura del detective cederá su lugar al psicoanalista, y la búsqueda para desentrañar un crimen se transformará en un modo de revisar la coyuntura nacional. Los ultrajes varios, la violencia sobre los cuerpos individuales y sobre el cuerpo social, la ausencia de los cuerpos, las mentiras oficiales y los secretos familiares entretejen una trama de sedución, psicoanálisis y fascismo. La amenaza es permanente y el thriller sentimental se torna político. La desmesura y el sarcasmo, el relato onírico, la parodia del policial y el sadismo funcionan como los moldes propiciatorios del futuro terrorismo de Estado. Novela negra en más de un sentido.

El beso de la mujer araña (1976) relata la historia de dos presos que conviven en la misma celda, uno político y otro homosexual. Fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español «El Mundo». Esta historia, prohibida en los años 1970 por la dictadura militar argentina fue llevada al cine en 1985 por el director Héctor Babenco. Basándose en esta historia, John Kander y Fred Ebb (autores de la famosa canción "New York, New York") compusieron un musical del mismo nombre (Kiss of the spider woman) y que ha sido representado en todo el mundo.

Un homosexual y un activista político comparten una celda de una prisión en la Argentina del tercer gobierno de Juan Domingo Perón. Uno de ellos es un militante de una organización revolucionaria y el otro un homosexual afeminado acusado de corrupción de menores. Ambos traban una relación compleja cuyo trasfondo poético alimentado por el cine y la fantasía, los hace explorar los límites de roles y convencionalismos sociales.

Para hacer menos largos los días de encierro, Molina cuenta a Valentín las tramas de las películas que ha visto: todas ellas plenas de mujeres misteriosas que entregan su corazón al hombre equivocado. La confrontación entre los dos protagonistas, que dará lugar a su profunda transformación interior y los procedimientos narrativos absolutamente novedosos y rompedores empleados por el autor en esta novela la convierten en uno de los textos imprescindibles de la literatura latino americana contemporánea.

Puig combina intencionalmente los rasgos de sus personajes, y lo hace con la intención de mostrar el aspecto doble del ser humano (la bisexualidad), tesis que defiende con teorías de los posfreudianos, de modo directo, y con la novela, de modo indirecto.

Esta novela se convirtió en una comedia musical de gran éxito en Broadway, en una ópera con música del alemán Hans Werner Henze y en una obra de teatro escrita por el propio Puig.

Pubis angelical (1979) narra una única historia que se cuenta en dos planos paralelos correspondientes a dos zonas de la mente de la protagonista. En el plano real nos muestra a una mujer enferma en una clínica, que ilumina, a través de su vida amorosa, no pocas claves de la vida argentina de los últimos decenios. Paralelamente discurren sus fantasías inconscientes: los años treinta en Europa Central, en Hollywood y en el futuro, ya en un clima cercano a la ciencia ficción, con elementos de la novela rosa y de la parapsicología.

Las dos narraciones responden a una misma realidad: un amor desdichado y traicionado, y a la mujer como ser a quien se utiliza y posterga. En esta obra aparece un debate en el exilio sobre el contenido ideológico del peronismo y la que se considera una de las primeras menciones de la literatura, en 1978, a las madres de la Plaza de Mayo.

Maldición eterna a quien lea estas páginas (1980). Esta novela lleva a consecuencias inesperadas la escritura narrativa de Manuel Puig. Respecto a la concepción de esta novela, Puig declaró que la idea surgió después de conocer a un nadador de la Gran Manzana e intercambiar correspondencia con él.

Narra la historia de cómo Larry cuida del señor Ramírez en un hospital de Nueva York. El primero es un profesor de historia estadounidense de treinta y seis años que se ha divorciado y no puede olvidar a su exmujer. El segundo, un escritor argentino de setenta y cuatro años, que fue preso político y que, tras una terrible tragedia, no puede y, en parte, no desea recordar lo que vivió en su país natal.

Nos hallamos aquí ante el encuentro áspero y destructivo de dos soledades en Nueva York: un enfermo, argentino, y su cuidador, un norteamericano, ambos hostigados por la ausencia de la mujer que esperan, rechazaron o perdieron para siempre. La dificultad para establecer los canales de mutua confianza que conduzcan al tan necesario afecto es inicialmente el tema conductor. En esta confrontación, cada uno de ellos se revelará al otro y a sí mismo, y surgirán áreas progresivamente descubiertas al lector y a los propios personajes en los que una personalidad se proyecta, redobla, asume, reinventa, descubre o vampiriza en la otra. Lo que aquí más atrae y subyuga al lector es tal vez la maestría con que Puig se sirve de un material nuevo en su obra (la vida cotidiana norteamericana, en el personaje de Larry) y el depuradísimo y soberano arte (hecho de rigor verbal y de penetración humana) con que, al hilo estricto de diálogos y silencios, revela la faz profunda de unos seres en quienes cada uno de nosotros difícilmente dejará de reconocer algo de sí mismo.

Sangre de amor correspondido (1982) es su obra más compleja. Sobre el nítido y vasto fondo de Río, revive toda una historia de amor adolescente (tempestad de precoces pasiones procaces) en una remota localidad del Brasil campesino. En un presente áspero, desolado y desnudo, se inscribe un pasado perdido, una edad irremediable y áurea, la estación del deseo destructor que corroe e inflama cuerpo y mente.

Cae la noche tropical (1988). La historia es contada por Luci, una anciana argentina que vive en Río de Janeiro, y Nidia, su hermana, que está de visita tras la muerte de su hija, y para aprovechar la influencia positiva del clima carioca en sus problemas de presión arterial.

Río de Janeiro, mediados de la década de 1980. En el crepúsculo de sus vidas, dos hermanas argentinas evocan el pasado y departen acerca de los amores de una vecina más joven, también argentina, exiliada política, cuyas experiencias sentimentales se conoce al trasluz de sus chismes. Nada más conmovedor, apasionante y divertido que los diálogos de estas dos ancianas para mostrar hasta qué punto las historias de corazones simples no son más que melodramas.

Las protagonistas hacen uso de una práctica discursiva socialmente desprestigiada, a la que Puig le saca todo el jugo en su ejercicio literario: el chisme. Nidia interroga constantemente a su hermana y ambas argumentan, imaginan y hasta se censuran por decir algo que no corresponde. Chismorrean con una ambivalente mezcla de tierno carisma e inútil envilecimiento, ocupadas y a veces preocupadas por la vida de su vecina y los demás personajes que las rodean.

Teatro

Bajo un manto de estrellas (1983) es una comedia negra, con una deliciosa elegancia kitsch y un ambiente deliberadamente irreal, donde las cosas mas descabelladas suceden con la mayor naturalidad. En El misterio del ramo de rosas, Puig construye una de sus parejas memorables: dos mujeres la Paciente y la Enfermera recomienzan un interminable duelo de amor-odio y de sueños postergados, cuando el misterio del deseo las transforma en aquellas otras mujeres la madre, la hermana, la hija que habian renunciado a ser.

El beso de la mujer araña (1983), versión teatralizada de la novela.

La cara de villano (1985), guión cinematográfico.

Recuerdos de Tijuana (1985), guión cinematográfico.

Piezas póstumas

El misterio del ramo de rosas (1997). Puig recurre a la metateatralidad: hace que sus personajes representen otros personajes. Instala para ello planos de interioridad expresionista: objetiva escénicamente los contenidos de la conciencia y, por extensión, la visión subjetiva de sus personajes. Cada personaje se pone al servicio de la representación de los contenidos de la conciencia del otro personaje.

La tajada - Gardel, uma lembrança (1998). La Tajada es el espectro de una película argentina que se permite ironizar sobre el modo de actuación de las películas argentina del 50. De una ingenuidad engañosa, cada línea arma y desarma y finalmente elude la construcción del mito de esa mujer que aquí toma el nombre de Nélida. Gardel, Uma Lenbrança pertenece a la última etapa de su escritura, cuando el universo de la cursilería ha quedado atrás para siempre, y el género melodramático permanece para tornarse aquí, homenaje a uno de los mitos de la nación que para el escritor estuvo siempre presente. Ambientada en el Buenos Aires de 1915, la obra presenta el motivo de las prostitutas polacas y cuenta una historia de amor, de encuentros y desencuentros. El reencuentro de los personajes en París, donde Gardel se consagra, es sólo un empalme que articula el ensueño con la fatalidad del melodrama, un universo poblado  por criaturas derrotadas, por traiciones perdonadas y por el regreso al primer amor.

Triste golondrina macho - Amor del bueno - Muy señor mío (1998). Son tres obras de teatro inéditas. Escritas como texto matriz de un espectáculo. Triste golondrina macho (1989) se adentra nuevamente en el universo del deseo, de las expectativas, de las frustraciones, pero ahora con el desarrollo de una nueva estética que le permite introducirse en la tradición gótica y en los cuentos de hadas. Tanto Amor del bueno (1974) como Muy señor mío (1975) conforman un testimonio de la historia de amor correspondido entre Manuel Puig y México. Amor del bueno es un homenaje a las canciones de José Alfredo Jiménez que se convierten, en palabras de Puig, en “el núcleo poético de la obra”. El mundo raro del bolero conduce el desarrollo de este auténtico melodrama donde los personajes se juegan la vida en cada gesto. En Muy señor mío, en cambio, Puig se toma en broma muchos de los temas que conforman núcleos problemáticos en sus novelas, como la identidad sexual o el autoritarismo. La parodia resulta el procedimiento central en esta comedia en donde nada es lo que parece y los tangos se cantan en un ritmo de bolero.

Relatos

Los ojos de Greta Garbo (1993). Un viejo emigrado italiano sueña en la Argentina una videoteca de obras maestras del neorrealismo . El mismo personaje, tras recibir una carta, persigue su identidad entre las ruinas de la posguerra, evocando a Gina Lollobrigida y la grandeza insospechada de Pan, amor y fantasía . Una famosa actriz del pasado reconoce, sin ocultar sus celos profesionales, el extraordinario talento de la olvidada Isa Miranda . Un hombre de negocios, en crisis conyugal, revaloriza a su familia, una tarde de lluvia, mirando con su mujer y sus hijos el vídeo de El árbol de los zuecos . Una pareja de ex amantes discute los pros y los contras de las comedias de Camerini, rodadas bajo el fascismo. Greta Garbo se le aparece al cineasta Max Ophüls que, como Manuel Puig , muere en un hospital.