MARIO VARGAS LLOSA

(Recop.) Justo Fernández López

 

SEMBLANZA

Mario Vargas Llosa (Perú, 1936- ), escritor, uno de los grandes novelistas hispanoamericanos, al lado de Julio Cortázar, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.

Nació en el seno de una familia de clase media en la ciudad de Arequipa, en el sur del Perú. Fue hijo único y sus padres se separaron meses antes de su nacimiento para divorciarse luego, de mutuo acuerdo. Hasta los diez años, se le hizo creer al niño que su padre había fallecido, ya que su madre y su familia no querían explicarle que se habían separado.

Vivió con su familia materna en Arequipa hasta un año después del divorcio de sus padres, momento en que su abuelo se trasladó con toda su familia a Bolivia, para administrar una hacienda algodonera. Allí pasó Mario los primeros años de su niñez, junto con su madre y la familia de esta. Cursó estudios primarios en el Colegio La Salle, hasta el cuarto grado.

Al comenzar la presidencia de José Luis Bustamante y Rivero en 1945, su abuelo, que era primo hermano del mandatario, fue nombrado prefecto del departamento de Piura, por lo que la familia entera regresó al Perú.

Cuando tenía diez años de edad, Mario se encontró con su padre por primera vez en Piura. Sus padres restablecieron su relación y se trasladaron a Lima, instalándose en Magdalena del Mar. Luego se trasladaron a La Perla, en el Callao, donde vivieron en una pequeña casa aislada.

La relación con su padre, siempre tortuosa, marcaría el resto de su vida. Por años, guardó hacia él sentimientos entremezclados, como el temor y el resentimiento, debido a que durante su niñez debió soportar violentos arrebatos de parte de su padre, además de un resentimiento hacia la familia Llosa y grandes celos para con su madre; pero, sobre todo, a causa de la repulsión de su padre hacia su vocación literaria, que nunca llegó a comprender.

A los 14 años, su padre lo envió al Colegio Militar Leoncio Prado, en el Callao, un internado donde siguió la educación secundaria. Allí soportó una férrea disciplina militar, y, según su testimonio, fue la época en la que leyó y escribió «como no lo había hecho nunca antes», consolidando así su precoz vocación de escritor. Sus lecturas predilectas fueron las novelas de los escritores franceses Alejandro Dumas y Victor Hugo. Entre sus profesores figuró el poeta surrealista César Moro, quien por un tiempo le dio clases de francés.

En 1952 empezó a trabajar como periodista en el diario limeño La Crónica. Ese mismo año abandonó el colegio militar y se trasladó a Piura, donde vivió con su tío Luis Llosa (el “tío Lucho”) y cursó el último año de educación secundaria. Simultáneamente trabajó para el diario local, La Industria, y presenció la representación teatral de su primera obra dramatúrgica, La huida del Inca, en el teatro «Variedades».

En 1953, durante el gobierno de Manuel A. Odría, Vargas Llosa se matriculó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde estudió Derecho y Literatura. Participó en la política universitaria a través de Cahuide, nombre con el que se mantenía vivo el Partido Comunista Peruano, entonces perseguido por el gobierno. Poco tiempo después, se distanció del grupo y se inscribió en el Partido Demócrata Cristiano de Héctor Cornejo Chávez, esperanzado en que esa agrupación lanzara la candidatura de José Luis Bustamante y Rivero, que por aquel entonces regresaba del exilio. Dicha expectativa no se cumplió. Durante este tiempo, trabajó como asistente del historiador Raúl Porras Barrenechea en una monumental historia de la conquista del Perú.

En 1955, a la edad de 19 años, contrajo matrimonio con Julia Urquidi, hermana de su tía política por parte materna, quien era 10 años mayor. Debido al rechazo que este acto causó en su familia, se vieron forzados a separarse durante un tiempo estando recién casados. Tras realizar diferentes trabajos, comenzó a trabajar como periodista en Radio Panamericana, aumentando sustantivamente sus ingresos.

Por entonces, empezó con seriedad su carrera literaria con la publicación de sus primeros relatos. A fines de 1957 se presentó a un concurso de cuentos organizado por La Revue Française. Su relato titulado El desafío obtuvo el primer premio: quince días de visita en París, hacia donde partió en enero de 1958. Su estancia en la capital francesa se prorrogó durante un mes, antes de retornar a Lima. Ese mismo año se graduó de bachiller en Humanidades en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con su tesis sobre las Bases para una interpretación de Rubén Darío.

Fue, además, considerado como el alumno más distinguido de Literatura, por lo que recibió la beca Javier Prado para seguir cursos de posgrado en la Universidad Complutense de Madrid. Antes de partir hacia Europa, hizo un corto viaje por la amazonía peruana, experiencia que después le serviría para ambientar tres de sus novelas –La casa verde, Pantaleón y las visitadoras y El hablador– en dicho espacio geográfico.

En 1960, al terminarse la beca en Madrid, se mudó a Francia creyendo que iba a obtener una beca para estudiar en París, pero llegado a la capital francesa, se enteró que su solicitud había sido denegada. Mario y Julia decidieron quedarse en París donde Vargas Llosa comenzó a escribir de forma prolífica. Su matrimonio duró algunos años más, pero terminó en divorcio en 1964.

Un año después, Vargas Llosa se casó con su prima, Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos. En junio de 2015, después de que la revista ¡Hola! publicara unas fotos en las que Vargas Llosa aparece con Isabel Preysler, el escritor reconoció estar separado de su segunda esposa, y pidió respeto por su vida privada.

En la capital francesa, terminó de escribir su primera novela, La ciudad y los perros. La novela consiguió en 1962 el Premio Biblioteca Breve y se publicó al año siguiente en Barcelona.

En 1971, bajo la dirección del profesor Alonso Zamora Vicente, obtiene un Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid con la calificación de sobresaliente cum laude por su tesis García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa, publicada luego bajo el título de García Márquez: historia de un deicidio. Fue jurado del Festival de Cannes de 1976.

Aficionado al fútbol, Vargas Llosa es un experto en estadísticas de este deporte y durante el Mundial España 1982 ejerció como periodista deportivo.

En 1983 su ex esposa Julia Urquidi publicó sus memorias tituladas Lo que Varguitas no dijo en respuesta a la novela La tía Julia y el escribidor, basadas en la relación entre ambos.

Vargas Llosa desempeñó un papel importante en la vida social, literaria y política del Perú como defensor de las ideas liberales. La etapa culminante de ese proceso fue su participación en las elecciones de 1990, como candidato presidencial de la República por el Frente Democrático (FREDEMO). Después de dos reñidas vueltas, el candidato opositor, Alberto Fujimori, se alzó con la victoria. Poco tiempo después, Vargas Llosa abandonó el país y regresó a Londres, retomando su actividad literaria.

En 1993 adoptó la ciudadanía española.

Ha cosechado numerosos premios: el Príncipe de Asturias de las Letras 1986, el Nobel de Literatura 2010 (otorgado «por su cartografía de las estructuras del poder y sus imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota»), el Cervantes (1994), el Planeta (1993), el Biblioteca Breve (1963), el Rómulo Gallegos (1967), entre otros. En 1995, fue elegido académico de número de la Real Academia Española, y en 1996 leyó su discurso de ingreso sobre Azorín. En 2002 fue nombrado presidente de la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Desde 2011 recibe el tratamiento protocolar de Ilustrísimo señor al recibir de Juan Carlos I de España el título de marqués de Vargas Llosa.

Actualmente continúa escribiendo prolíficamente en una serie de géneros literarios, incluyendo la crítica literaria y el periodismo. Es, por la fecundidad, riqueza y hondura de su obra creadora y por su continua presencia en el debate sobre asuntos relativos a libertad, violencia, censura y justicia, una de las personalidades intelectuales más activas e influyentes de la actualidad

OBRA

Vargas Llosa es básicamente un realista, y a veces un regionalista, cuyas obras reflejan la convulsa realidad social peruana (y en algún caso, latinoamericana), sacudida por conflictos de tipo racial, sexual, moral y político. Su representación artística de esa problemática no es, sin embargo, mimética o naturalista, sino que incorpora las técnicas narrativas más innovadoras de la novela contemporánea (multiplicidad de focos narrativos, montaje de planos espacio-temporales, efectos expresionistas, monólogo interior).

Su novela La ciudad y los perros (1963) es una de las expresiones más características de ese momento de renovación en la novelística hispanoamericana que se conoce como “el boom”, del cual era el representante más joven. La novela reelabora sus experiencias en el colegio militar Leoncio Prado, con imágenes de gran violencia, tensión dramática y cuestionamiento moral sobre autenticidad, responsabilidad y heroísmo.

La destreza técnica y el virtuosismo de su lenguaje narrativo son todavía mayores en las dos siguientes novelas: La casa verde (1966), que aprovecha memorias de sus años en Piura para componer un gran mural de acción y degradación sexual; y Conversación en la Catedral (1969), que transcurre durante los oscuros años de la dictadura de Manuel A. Odría (1948-1956) intentando un minucioso análisis de los círculos del poder, el mundillo del periodismo amarillo y los cabarés de mala muerte. En 1967 publicó su notable relato Los cachorros.

La segunda etapa de su producción novelística se distingue por toques de humor grotesco, como en Pantaleón y las visitadoras (1973), o por retratarse a sí mismo en su relato, como en La tía Julia y el escribidor (1977), en la que narra episodios de su primer matrimonio y sus comienzos literarios.

La guerra del fin del mundo (1981) es una vuelta al estilo de composición épica de su primera etapa y una rara incursión en el mundo sociopolítico del Brasil de fines del siglo XIX. En la última porción de su obra narrativa se entremezclan las novelas cuyo tema es esencialmente político, Historia de Mayta (1984) o Lituma en los Andes (1993), con las más ligeras, de corte detectivesco, como ¿Quién mató a Palomino Molero? (1986), o erótico, como Elogio de la madrastra (1988).

El hablador (1987) señala un retorno al mundo de la selva, uno de sus ambientes favoritos, para contar una historia sobre identidades culturales y diferencias antropológicas. En su novela Los cuadernos de don Rigoberto (1997), a través de los recuerdos del protagonista, el autor se sumerge en el mundo de la fantasía creadora y del erotismo. La novela histórica La fiesta del chivo (2000) trata de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en la República Dominicana y de la conspiración para asesinarlo; fue llevada al cine en 2006. El paraíso en la otra esquina (2003) es una meditación sobre las utopías que encarnaron con su vida y obra la escritora y activista Flora Tristán y su nieto, el pintor Paul Gauguin.

Travesuras de la niña mala (2006) es una novela de corte clásico, en la línea de Madame Bovary, que tiene como trasfondo algunos de los enclaves más importantes en la vida del propio autor, como Lima, París, Londres y Madrid. A finales de ese mismo año vio la luz Diccionario del amante de América Latina, en el que Vargas Llosa reúne diversos textos sobre el mundo latinoamericano escritos por él a lo largo de su carrera, algunos de ellos inéditos.

Una importante porción de su obra ensayística puede leerse en los volúmenes de ensayos que llevan por título Contra viento y marea y en El lenguaje de la pasión (2001), recopilaciones de artículos periodísticos sobre literatura, política, arte y los más variados asuntos.

Sus memorias tituladas El pez en el agua (1993) ofrecen un apasionante y minucioso recuento de su experiencia como frustrado candidato presidencial en las elecciones peruanas de 1990.

Es autor también de las obras teatrales: La señorita de Tacna (1981), Khatie y el hipopótamo (1983), La Chunga (1986), El loco de los balcones (1993) y Ojos bonitos, cuadros feos (1996).

NovelaS

La ciudad y los perros (1963). Originalmente el autor la tituló La morada del héroe y luego Los impostores. El título actual alude a los “perros” o cadetes de tercer año, personajes de la novela. Su importancia es trascendental pues abrió un ciclo de modernidad en la narrativa peruana. A la par con otras obras de diversos autores de Latinoamérica, dio inicio al llamado “boom latinoamericano”.

La obra está ambientada en el Colegio Militar Leoncio Prado, donde adolescentes y jóvenes internos reciben formación escolar secundaria bajo una severa disciplina militar. Se narran las diferentes historias de unos muchachos que descubren y aprenden a convivir con una forma de vida alienante que no les permite desarrollarse como personas, y donde se les somete y humilla. No obstante, a través de este sistema, algunos encuentran la fortaleza necesaria para asumir sus retos.

Vargas Llosa critica la forma de vida y cultura castrenses, donde se potencian valores determinados (agresividad, valentía, hombría, sexualidad, etc.) que mutilan el desarrollo personal de los muchachos de ese internado. Con gran profusión de personajes, las vidas de estos se van entrecruzando, hasta tejer el tapiz de la obra. El nudo del relato se concentra en torno al robo de las preguntas de un examen, que es delatado por un cadete apodado el Esclavo, quien luego muere, presumiblemente a manos de otro cadete apodado El Jaguar. Otro cadete, el Poeta, tratará infructuosamente de denunciar al Jaguar. Todo ello enfrentará a los cadetes entre sí, y a todos ellos con las autoridades del colegio, que son a la vez oficiales del ejército. El epílogo de la novela certifica lo que ha sido el colegio para los protagonistas: una estación de paso que los ha formado o deformado, para integrarlos a la sociedad civil.

La casa verde (1966) se caracteriza por la asimilación de las nuevas técnicas narrativas de autores europeos y estadounidenses desarrolladas a lo largo de la primera mitad del siglo XX. La acción de la novela transcurre entre dos escenarios, separados entre sí por muchos kilómetros: la ciudad de Piura (situada en el desierto de la costa norte peruana), y la selva amazónica peruana, principalmente en el poblado de Santa María de Nieva, sede de una misión religiosa española así como de un puesto de la Guardia Civil. Otros escenarios selváticos son Iquitos, la principal ciudad del oriente peruano, y Borja, sede de un destacamento del ejército peruano. Los nervios de aquel mundo selvático son los ríos caudalosos e imponentes: el Marañón, el Amazonas y sus afluentes.

En esta novela confluyen muchas historias que, espacial y temporalmente, se entrecruzan, se complementan y se enriquecen mutuamente, sin embargo, es posible distinguir tres historias “base”: la de Don Anselmo, la del Sargento Lituma y la del bandido Fushía. Don Anselmo es un forastero que funda un prostíbulo en Piura, conocido como “La Casa Verde”. Lituma es un piurano o mangache más que frecuenta la Casa Verde (la regentada por La Chunga), junto con sus amigos, tipos vagos y vividores como él, apodados “los Inconquistables”. Fushía es un contrabandista de origen japonés, quien junto con una muchacha iquiteña llamada Lalita, se instala en una isla del río Santiago, cerca a la frontera con Ecuador, donde se dedica a robar mercaderías a las tribus vecinas.

Conversación en La Catedral (1969) reconocida como una de sus grandes obras, junto con La ciudad y los perros, La casa verde y La guerra del fin del mundo,  la novela en un comienzo fue pensada en publicarse en dos partes por la extensión de sus páginas, hecho que sólo ocurrió en la primera edición. Según el mismo Vargas Llosa, ninguna otra novela le ha dado más trabajo, entre revisiones y reescrituras, como ésta. Asegura que «si tuviera que salvar del fuego una sola de las que he escrito, salvaría ésta».

La novela se inicia con la conversación entre dos personajes dispares que se reencuentran tras muchos años sin verse, a mediados de la década de 1960: Santiago Zavala, un periodista de unos 30 años, proveniente de una familia de clase media alta, pero alejado de ella desde hacía tiempo. Ambrosio, un negro viejo que se dedica a matar perros en la perrera municipal, y que anteriormente había sido chofer de don Fermín, el padre de Santiago, entonces un importante hombre de la dictadura del general Manuel A. Odría (1948-1956).

El lugar donde se realiza la conversación es un bar de pobres ubicado por la zona del llamado Puente del Ejército sobre el río Rímac, local conocido como "La Catedral" en alusión a la gran altura de su techo. El diálogo, que dura cuatro horas, sirve como hilo conductor para cuatro historias estilísticamente independientes. Entre cerveza y cerveza, los dialogantes van atando cabos y llenando vacíos que nos remiten al Perú del tiempo de la dictadura del general Manuel A. Odría (1948-1956), época de represión política y corrupción que afecta a todos los estratos sociales. Así, los planos se intercalan y los personajes del pasado cobran actualidad y conviven en la narración del presente entre el viejo Ambrosio y el joven Zavala.

Pantaleón y las visitadoras (1973) se desarrolla en la Amazonía Peruana, donde los efectivos del Ejército del Perú son atendidos por un servicio de prostitutas, a quienes llaman "visitadoras". Según el propio autor, la obra se basa en hechos reales. La historia de la novela habla de un capitán del Ejército peruano, Pantaleón Pantoja, quien se ve involucrado, muy a su pesar, por sus superiores en una misión para satisfacer las necesidades sexuales de un grupo de soldados destinados en la Amazonía Peruana. Pantoja es escogido para llevar a cabo dicha misión por ser un militar modelo, sin vicios ni hijos.

Pantaleón desecha al principio la idea porque atenta contra la base de sus principios, pero se ve obligado a realizarla. Decide sanear la zona y la base ya que estaban en muy mal estado, y no le dice nada a su esposa Francisca («Pochita»), ya que su misión es totalmente secreta.

Entre dichas meretrices se encuentra una mujer muy seductora, Olga Arellano (apodada «La Brasileña»), la cual se involucra con Pantaleón, llegando éste a serle infiel a Francisca. Luego que «La Brasileña» es asesinada por un grupo de nativos furibundos, Pantaleón se presenta en su entierro vestido de militar con el objetivo de levantarle la moral a las trabajadoras. Por ello recibe una serie de críticas internas y externas del Ejército, de forma que los superiores de Pantaleón Pantoja dan por finalizada la misión y lo envían a los andes peruanos. Pero aun así, logra vivir de nuevo con su esposa Francisca, conocida como «Pochita», pese a los escándalos que originó su separación en Iquitos.

La tía Julia y el escribidor (1977) es una novela semi-autobiográfica que trata de la historia de un adolescente, Mario, que sueña con ser escritor y trabaja en una radioemisora en donde conoce a Pedro Camacho, un excéntrico libretista boliviano de radionovelas que además interpreta lo que escribe. Mario, o Marito como es llamado en la obra, se enamora de su tía política Julia Urquidi, quien es divorciada y 14 años mayor que él, por lo que se enfrenta con su propia familia hasta casarse con ella.

La guerra del fin del mundo (1981) es una vuelta al estilo de composición épica de su primera etapa y una rara incursión en el mundo sociopolítico del Brasil de fines del siglo XIX. Recrea literariamente la Guerra de Canudos, acontecimiento histórico ocurrido en 1897, en el que se movilizaron hacia el nordeste brasileño, más de 10.000 soldados. La trama ocurre en el nordeste brasileño, azotado por sequías y plagas, donde los terratenientes han tenido tradicionalmente el poder, en una narración apocalíptica, pues se acerca el cambio de siglo y el posible fin del mundo.

La novela desarrolla la narración de este conflicto desde su inicio hasta su dramático final. El tema central es el enfrentamiento entre los yagunzos o campesinos en una especie de cruzada por restaurar los principios del Buen Jesús, y los militares que representan el poder y los intereses particulares de la recién creada república en el Brasil, aún en contradicciones con los intereses monárquicos supuestamente apoyados por los británicos. A la república y a sus ejércitos, se plegan finalmente los terratenientes, representados en la novela por el Barón de Cañabrava, que añoraban la monarquía.

Historia de Mayta (1984) se presenta como una investigación que intenta reconstruir la figura del trotskista peruano Alejandro Mayta, que en 1958 inició una intentona revolucionaria y que fue posteriormente detenido varias veces, terminando su vida en el olvido y el anonimato. El argumento de la novela se conforma con la información obtenida en las distintas entrevistas realizadas por el narrador a personas que tuvieron que ver con el protagonista. Como es habitual en la literatura de Vargas Llosa, la novela, más allá de la búsqueda de la identidad real de Mayta, pretende indagar en la violencia como ingrediente esencial de la historia del Perú.

La acción de la novela se sostiene sobre la realización de la propia encuesta y sobre los distintos puntos de vista sobre el personaje que esta genera, elementos narrativos que se fusionan a lo largo de la obra. La historia novelesca resultante refleja los turbios mecanismos de la lucha política, el delirio ideológico de un visionario que es, al mismo tiempo, producto de unas lamentables circunstancias sociales y económicas, su atroz pero a la vez conmovedora peripecia personal –homosexual vergonzante– que se inscribe en un contexto histórico doloroso y desgarrado.

El mismo Mario Vargas Llosa habla de su obra y señala que es una de las novelas "más infravaloradas", no sólo la peor entendida y la más maltratada, sino también la más literaria de todas las que ha escrito, aunque sus apasionados críticos solo vieran en ella una diatriba política".

¿Quién mató a Palomino Molero? (1986) comienza con el descubrimiento de un cuerpo brutalmente asesinado de un joven aviador llamado Palomino Molero, de una cercana base militar en el norte de Perú. Vargas Llosa utiliza la estructura de una novela policiaca para examinar el lado oscuro de la naturaleza humana, la corrupción política y los prejuicios de clase en el Perú de los años 1950.

El hablador (1987) contrapone el mundo de las sociedades modernas con el de las tribus indígeneas americanas de Perú, cuyos integrantes se encuentran fuertemente unidos a la naturaleza, y pueden comunicarse con los elementos naturales así como los pájaros y demás seres vivos de la selva. La obra está estructurada mediante la utilización de dos narradores. El primero corresponde al propio novelista y el segundo es un "hablador" (contador de historias itinerante perteneciente a la tribu Machiguenga de la Amazonia peruana). Las intervenciones de ambos se alternan de forma ordenada a lo largo de la obra.

El hablador describe los mitos cosmogónicos de los machiguengas, la lucha entre el Dios Tasurinchi creador del mundo y las divinidades malignas representadas por Kientibakori. Para ello recurre a viejas historias, leyendas y ceremonias mágicas que tienen lugar en lo más profundo de la selva, en lugares que permanecen puros y todavía no han sido destruidos por la civilización.

Elogio de la madrastra (1988) es una novela erótica. Lucrecia y Rigoberto son un matrimonio burgués, sin grandes pretensiones terrenales, que practica el sexo de forma repetida a lo largo de la novela. No es amor platónico el que existe entre ambos, son relaciones frívolas, lúdicas y alegres. Rigoberto realiza una serie de rituales físicos y mentales preparatorios antes de las relaciones, mientras que Lucrecia y Fonchito se comportan como si entre ellos existiera una clara tendencia hacia el incesto. Existe además una trama fantástica que se relaciona con cuadros famosos que representan escenas eróticas, entre ellos uno del pintor peruano Fernando de Szyszlo y uno del maestro flamenco Jacob Jordaens.

Se trata de una novela en la que se reflexiona sobre la felicidad y la corrupción de la inocencia, mediante una técnica narrativa que cumple con las características del género erótico, pero está llena también de poesía.

Lituma en los Andes (1993) tiene como protagonista al cabo Lituma, personaje que aparece en otras de sus obras (La casa verde, ¿Quién mató a Palomino Molero?, La Chunga, El héroe discreto) y está ambientada en los años 1980. Presenta muchos puntos en común con las anteriores novelas del escritor, pero también grandes novedades dentro de su narrativa.

Cuenta la historia del cabo piurano Lituma, quien, junto con su compañero, el guardia cuzqueño Tomás Carreño, (ambos pertenecientes a la Guardia Civil), es destinado para servir en un puesto olvidado en Naccos, un pueblito de la sierra central del Perú, en medio de la guerra desatada por el grupo terrorista Sendero Luminoso. Allí se dedican a investigar la misteriosa desaparición de tres personas. Esta investigación la realizan bajo la amenaza constante de los senderistas, quienes tratan de oponerse al sistema y al Gobierno por medios extremadamente violentos y crueles. Las pesquisas de los dos protagonistas sacan a la luz extrañas y lúgubres leyendas andinas en torno al llamado pishtaco, especie singular de asesino que extrae la grasa a los hombres y practica el canibalismo, y a quien se le acusa de las desapariciones. Sin embargo, Lituma se muestra escéptico y conjetura que los senderistas son los responsables de dichas desapariciones. Pero uno de los barreneros o peones de la carretera confiesa finalmente que los tres desaparecidos habían sido sacrificados a los apus, las deidades tutelares de las montañas, según la cosmovisión andina. Cumplida su misión, Lituma es ascendido a sargento y enviado a servir a un puesto policial en la selva.

Los cuadernos de don Rigoberto (1997), novela erótica, cuyo argumento se basa en una serie de textos que escribe Rigoberto, un directivo de una compañía de seguros que se evade de la realidad cotidiana, plasmando sus fantasías sexuales y deseos en unos cuadernos. Todos los escritos están basados en obras de arte, tanto pictóricas como musicales y literarias que le sirven de inspiración.

La Fiesta del Chivo (2000) se ambienta en la República Dominicana y retrata el asesinato del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo y sus secuelas, desde dos puntos de vista con una generación de diferencia: durante e inmediatamente después del asesinato en sí, en mayo de 1961, y treinta y cinco años más tarde. En todo, también hay una amplia reflexión sobre el apogeo de la dictadura, en la década de 1950, y su importancia para la isla y sus habitantes.

Se muestra a los lectores la espiral descendente del régimen, el asesinato de Trujillo, y sus consecuencias a través de los ojos de personas con información privilegiada, los conspiradores, y una mujer de mediana edad contemplando su pasado. La novela es, pues, un retrato caleidoscópico del poder dictatorial, incluidos sus efectos psicológicos, y su impacto a largo plazo. Los temas de la novela de incluyen la naturaleza del poder y la corrupción, y su relación con el machismo y la perversión sexual en una sociedad rígidamente jerárquica con papeles de género rígidos. El libro sirve como un recordatorio de las atrocidades de la dictadura, a fin de que los peligros del poder absoluto sean recordados por una nueva generación.

En palabras de Vargas Llosa, «es una novela, no un libro de historia, por lo que me tomé muchas, muchas libertades. [...] He respetado los hechos básicos, pero he cambiado y deformado muchas cosas con el fin de hacer la historia más persuasiva y no he exagerado.»

El paraíso en la otra esquina (2003) trata de la vida de dos figuras históricas: Flora Tristán y su nieto, el pintor Paul Gauguin. Ambas personas no se conocieron en la vida real, la novela mantiene esa situación pero intercala en cada capítulo las dos historias con las búsquedas personales de cada uno de los personajes.

Por un lado Gauguin buscando el paraíso tanto en Bretaña como posteriormente en Tahití. Y por otro lado la vida de Flora Tristán, que se lanza a una cruzada por Francia en pro de los derechos de la mujer y de los obreros. Dos vidas al parecer totalmente opuestas coinciden en una lucha por un mismo objetivo, la búsqueda de un ideal perfecto, la búsqueda de un paraíso perdido.

La obra encierra un profundo mensaje sobre la condición humana: la utopía es propia de la estructura del ser humano, toda persona persigue su utopía, su felicidad, su sueño, muchas veces inconcluso, otras trunco, cuando no imposible.

Travesuras de la niña mala (2006) es "una exploración del amor desligado de toda la mitología romántica que lo acompaña siempre" (Mario Vargas Llosa). Según declaraciones del propio autor, se trata de su primera novela de amor. En ella narra la relación tormentosa y enfermiza de dos amantes durante cuatro décadas, con el trasfondo de los tumultuosos cambios políticos y sociales que se vivieron en la segunda mitad del siglo XX en lugares como Lima, París, Londres, Tokio o Madrid.

El sueño del celta (2010) recrea la vida de Roger Casement y el título hace referencia a un poema del mismo nombre que fue escrito por el protagonista de la narración. Sir Roger Casement fue un cónsul británico nacido en Dublín, que se hizo famoso por sus denuncias contra las atrocidades y abusos del sistema colonial existente en el Congo Belga, administrado por Leopoldo II, rey de Bélgica, donde las autoridades practicaban la tortura, mutilaciones, castigos corporales y asesinatos.

A lo largo de la obra se narra la evolución y contradicciones del personaje. Hijo de madre católica y padre anglicano, fue bautizado en el catolicismo en secreto tras nacer. En el transcurso de su vida pasó de anglicano a católico y de diplomático al servicio del gobierno británico a defensor de la independencia de Irlanda y conspirador contra Gran Bretaña.

El héroe discreto (2013) fue la primera novela publicada por Vargas Llosa después de obtener el premio nobel de literatura en 2010. Trata de las historias paralelas de dos empresarios en el pujante Perú actual: Felícito Yanaqué, pequeño empresario de Piura, e Ismael Carrera, exitoso hombre de negocios de Lima.

Felícito Yanaqué, dueño de "Transportes Narihualá", está casado con Gertrudis y es padre de dos hijos, Miguel y Tiburcio. Sin embargo, goza de momentos de una juvenil felicidad en las visitas a su amante, Mabel. La paz de Felícito se verá empañada por la sucesiva aparición de unas misivas de unos extorsionadores que le exigen el pago de una cuota y que aparecen firmadas con una pequeña araña. Se convierte en una celebridad al hacer frente a los extorsionadores, que llegarán a quemar su local y a secuestrar a su amante Mabel. La investigación de este secuestro supondrá el esclarecimiento de este asunto llevando a inesperados descubrimientos.

Por su parte, Ismael Carrera, dueño de una aseguradora, trama una sorpresiva venganza contra sus dos hijos holgazanes que celebraron anticipadamente su muerte cuando sufrió un infarto. Dicha venganza consistirá en el matrimonio con su sirvienta Armida, con la que se casará a espaldas de sus hijos. Durante su larga luna de miel en Europa, sus testigos habrán de hacer frente a las intrigas de sus hijos, que quieren anular el matrimonio declarando la incapacidad de su padre. Especialmente valiente será la actitud de Don Rigoberto, que tiene planes de disfrutar de una pronta jubilación con su esposa Lucrecia y su hijo Fonchito; este último también alterará la paz familiar con la historia de las sucesivas apariciones de un misterioso señor llamado Edilberto Torres.

Cinco esquinas desarrolla su acción en la ciudad de Lima. El nombre de las Cinco esquinas hace referencia a un barrio limeño del mismo nombre que en el pasado fue un área elegante y acomodada de la ciudad en el que se enclavaban las embajadas de Japón, Francia y Estados Unidos y que actualmente ha venido a menos.

Cuento

Los jefes (1959) es una colección de seis relatos breves encabezado por el que da nombre a la obra. Es su único libro de cuentos. Con esta obra se inició formalmente la narrativa de Vargas Llosa, que en el 2010 fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura. Incluye seis relatos: "Los jefes", "El desafío", "El hermano menor", "Día domingo", "Un visitante" y "El abuelo".

Los cachorros (1967) es un relato como metáfora tragicómica de la sociedad limeña. El tema se centra en un hecho real que ocurrió en Perú y que Vargas Llosa leyó en un recorte de periódico hace años: la emasculación de un muchacho por el ataque de un perro.

Cuento infantil

Fonchito y la Luna (2010). Una excelente historia sobre la transparencia del primer amor infantil, ideal para trabajar sobre los cambios emocionales en la adolescencia, la descripción de personajes y escenarios, el manejo adecuado de las emociones entre otros. Se pueden vivir con el pequeño Fonchito las emociones del primer amor y descubrir que no hay nada que uno no pueda hacer por un ser querido, ¡incluso si éste te pida la Luna!

El barco de los niños (2014), una hermosa historia inspirada en un relato de Marcel Schwob, La cruzada de los niños, que despertó la admiración de Borges y se inserta en lo que podríamos denominar literatura heterodoxa. El barco de los niños aborda un tema fascinante como es el de la cruzada que, en el año 1212, emprendieron infantes de toda Europa, que, contagiados por la gesta de los caballeros católicos, decidieron ir hasta Jerusalén a arrebatar el Santo Sepulcro de manos de los infieles musulmanes. Esta empresa delirante y condenada al fracaso –la mayoría de los niños cruzados nunca llegaron a Tierra Santa y acabaron vendidos como esclavos– es uno de los mejores ejemplos de los desatinos propiciados por la fe y se ha convertido en uno de esos mitos de la historia que nunca serán dilucidados del todo.

Teatro

La huida del Inca (1952; pieza no publicada) fue escrita y dirigida por su autor mientras cursaba el último año de enseñanza secundaria. En una entrevista realizada en 1984, Vargas Llosa confirmó la existencia de esta obra que escribió con 15 años, aunque el texto se perdió, e incluso el propio autor ocultó durante años su existencia considerándola un "pecado de juventud. La acción se desarrollaba en Tahuantinsuyo.

La señorita de Tacna (1981), a la que sus familiares llaman Mamaé o Elvira, fue una joven que resultó engañada por su novio, el oficial chileno Joaquín. Los hechos tuvieron lugar a principios del siglo XX en la ciudad de Tacna, en el desierto costero del Perú. Elvira rompió con Joaquín y se quedó soltera para siempre. Un sobrino-nieto de Mamaé rescata esta historia familiar para escribir un relato romántico basado en el drama real.

En esta obra teatral, Mario Vargas Llosa realiza una reflexión sobre como y por qué nacen los relatos y el uso de la imaginación para completar historias.

Kathie y el hipopótamo (1983). La acción se desarrolla en el desván de una casa situada en Lima (Perú), donde una mujer de clase social alta desea plasmar en un libro el viaje que ha realizado por diferentes lugares de Asia y África. Para ello contrata a un profesor universitario, el cual debe escribir el libro basándose en la información que ella ha grabado previamente en una cinta magnetofónica. A lo largo de la obra, se alterna la redacción del libro con diálogos entre ambos personajes relativos a los pasajes de la narración.

En esta obra teatral, Mario Vargas Llosa realiza una reflexión sobre como y por qué nacen los relatos y la manera en que el cerebro humano se vale de la imaginación para crear o completar historias que nunca han ocurrido en la vida real.

La Chunga (1986): Cuatro amigos juegan a los dados en bar de la ciudad de Piura regentado por una mujer conocida como la Chunga. Hablan de sus conquistas amorosas y recuerdan la tarde en que uno de ellos de nombre Josefino acudió al local acompañado de Mercedes, una bella e ingenua muchacha a la que todos llaman Meche. Josefino perdió aquel día en el juego todo el dinero que tenía, y para resarcirse le propuso a la Chunga, que se sentía atraída por la muchacha, cederle a Meche por una noche a cambio de recibir 3000 soles.

Las dos mujeres subieron juntas a la planta de arriba del bar, donde la Chunga tenía su cuarto. Nadie supo lo que sucedió a continuación, pero a partir de entonces Meche desapareció y jamás se tuvo ninguna noticia de ella. Josefino y sus 3 amigos rememoran los hechos que acontecieron aquel día y concluyen la historia según su imaginación, mezclando realidad y fantasía. Cada uno de ellos evoca la escena de una forma diferente.

El loco de los balcones (1993): Aldo Brunelli es un profesor de historia del arte de avanzada edad, nació en Italia pero está afincado en Perú. Desde que llegó al país se sintió fascinado por la arquitectura de la ciudad de Lima, y se dedica junto a su hija Ileana a rescatar balcones coloniales abandonados en antiguas viviendas para llevarlos a su casa, donde los guarda en el espacio que llama "cementerio de balcones".

Ileana se enamora de Diego que es un joven arquitecto que se interesa por el proyecto de Brunelli. La pareja decide casarse y trasladarse a Italia durante un año. Ileana informa a su padre de su decisión de irse con Diego y le revela que la tarea del rescate de los balcones le parece absurda y fracasada. Considera que esa actividad le ha hecho perder los mejores años de su vida y le recrimina haberla hecho creer que los balcones iban a resucitar y haberse gastado inútilmente todo el dinero que ganaba.

Brunelli profundamente afectado por la opinión de su hija decide provocar un incendio para destruir los 78 balcones que atesoraba en su modesta vivienda y a continuación intenta suicidarse colgándose de un balcón, pero el intento falla cuando el balcón se desploma, salvándole la vida.

Ojos bonitos, cuadros feos (1996) consta de un único acto. La acción se desarrolla en la ciudad de Lima, donde Eduardo Zanelli, un influyente crítico de arte de condición homosexual, es seducido por un joven. Este en realidad lo que desea es enfrentarse al crítico y acusarlo de haber provocado una profunda depresión y el posterior suicidio de su novia, la cual estaba muy interesada en la pintura hasta que realizó su primera exposición y leyó la demoledora columna de prensa del crítico en la que le pedía que dejara de lado su actividad artística para no aumentar la fealdad del mundo. El titulo del artículo era Ojos bonitos, cuadros feos. El joven le reprocha al crítico su falta de respeto y lo ridiculiza por sus frustrados intentos de ser artista y no haber sido capaz de asumir su homosexualidad.

La obra plantea la esencia del arte y presenta al crítico como un ser todopoderoso que es capaz de decidir de manera infalible quién es artista válido y quién no lo es, e incluso provocar el éxito o la frustración y muerte de una persona.

Odiseo y Penélope (2007) trata de una adaptación de la Odisea de Homero fiel al espíritu del poema que recrea los principales episodios de este legendario viaje. A lo largo de la obra, con un lenguaje sencillo y actual, Odiseo cuenta a su esposa las aventuras en las que se ha visto envuelto a lo largo de 20 años, desde que partió a la guerra de Troya hasta su regreso a Ítaca. Penélope le escucha y se transforma en diferentes personajes como la ninfa Calipso, la maga Circe, el cíclope Polifemo y Atenea.

Al pie del Támesis (2008): La idea para su argumento nació tras una charla del autor con el escritor cubano Guillermo Cabrera Infante. La acción se desarrolla en el Hotel Savoy de Londres, donde Chispas, un hombre de negocios peruano, se encuentra después de 35 años con Raquelita, la hermana de su mejor amigo de la infancia. Ambos inician una larga conversación en la que evocan recuerdos de su pasado y develan paulatinamente secretos personales.

La obra se inicia en tono divertido tornándose progresivamente más triste, incluso trágica. A lo largo de la trama aparecen varios temas recurrentes en la obra del autor, como los traumas del pasado y la libertad. También se retrata el ambiente en el barrio de Miraflores (Lima) en la década de 1950.

Las mil noches y una noche (2009) está basada en la célebre recopilación de cuentos árabes del mismo nombre. Se trata de una adaptación libre que respeta la estructura de la obra original, pero modernizando sus contenidos para acercarlos a la sensibilidad actual. Únicamente se han adaptado algunos cuentos. Intencionadamente no se han escogido los más populares.

A lo largo de la obra, Sahrigar deberá escuchar las historias que, para salvar su vida le relata Sherezade cada noche durante varios años. Durante la narración ambos se transforman en los personajes de los distintos cuentos. Posteriormente al estreno, el autor publicó una adaptación literaria de esta obra teatral.

Los cuentos de la peste (2015) es una magistral pieza teatral basada en el Decamerón. El contexto es la reunión de unos jóvenes en una villa a las afueras de Florencia durante la que se cuentan de viva voz historias para entretenerse mientras la peste asola la ciudad. Vargas Llosa construye una obra dramática en torno al deseo basada en ocho de los relatos de Boccaccio.

Memoria

El pez en el agua (1993) relata las memorias del autor. Se trata de una autobiografía que cubre dos importantes periodos de la vida del escritor: el primero de ellos abarca los años entre 1946 y 1958 en que describe su niñez, la difícil relación con su padre, así como los inicios de su carrera literaria. El segundo periodo abarca su corta pero intensa carrera política, en particular los sucesos vinculados a su postulación como candidato a la Presidencia del Perú que culminó con su derrota frente a Alberto Fujimori en 1990.

Ensayos

Bases para una interpretación de Rubén Darío, tesis universitaria (1958; publicada como libro en 2001).  En este trabajo de la juventud de Vargas Llosa, se aborda el complejo universo de Rubén Darío que contribuiría a configurar la vocación del escritor. En el ensayo no se aborda la obra del poeta, sino la construcción y el desarrollo de Darío como artista, tiene como propuesta de investigación la conversión de Félix Rubén García Sarmiento en Rubén Darío.

García Márquez: historia de un deicidio (1971) fue la tesis doctoral que le sirvió al autor para obtener el título de Doctor en la Universidad Complutense de Madrid, donde fue presentado con el título García Márquez: lengua y estructura de su obra narrativa. Se trata de un análisis en profundidad de la obra de García Márquez, desde sus primeros cuentos hasta Cien años de soledad.

A lo largo del ensayo Vargas Llosa relaciona diferentes hechos ocurridos en la vida de García Márquez con su obra narrativa y desarrolla una teoría, según la cual el creador literario se rebela contra la realidad e intenta sustituirla por la ficción que él mismo fabrica, suplantando en cierto sentido el poder de Dios.

«Escribir novelas es un acto de rebelión contra la realidad, contra Dios, contra la creación de Dios que es la realidad. Es una tentativa de corrección, cambio o abolición de la realidad real, de su sustitución por la realidad ficticia que el novelista crea.» (Mario Vargas Llosa: Historia de un deicidio)

La orgía perpetua. Flaubert y Madame Bovary (1975), ensayo de que examina Madame Bovary como la primera novela moderna. La primera parte del libro tiene un tono autobiográfico, mientras que la segunda comprende un análisis exhaustivo de la estructura y el significado de Madame Bovary. La última parte del libro establece la relación entre la obra de Flaubert y la historia y el crecimiento del género más representativo de la literatura moderna: la novela.

Comienza Vargas Llosa mostrando su admiración hacia la obra de Flaubert y reconoce que hay personajes literarios que han marcado su vida con más fuerza que seres de carne y hueso, por eso afirma: "Madame Bovary removió estratos más hondos de mi ser". Se pregunta qué es lo que le dio esa historia que no tenían las demás; una razón es la propensión que —reconoce—, tiene desde niño a las novelas con una estructura cerrada, con principio y fin. También porque prefiere la descripción realista de la acción a la descripción fantástica.

«Por muchas razones, Madame Bovary puede ser llamadala primera novela moderna. La presencia del antihÈroe yel universo del hombre sin atributos, como le llamaría más tarde Musil. Caben también la mediocridad y lo anodino de la vida cotidiana sin que, a diferencia de la novela romántica, lo monstruoso y lo sublime se contrapongan.

También inicio el monólogo interior con su técnica del eestilo indirecto libre, así como al narrador impasible que solo cuenta lo que ve sin involucrarse en la narración.

Otro aspecto que se estudia es el contraste entre Flaubert y Brecht. Ambos teóricos de su obra y contrastantes en cuanto a su postura. Mientras Flaubert era un misántropo que detestaba a la humanidad, Brecht tenía una profunda convicción humanista e ideas muy claras de cómo debía ser la literatura para  ́enseñar al hombre el camino correcto.» [Alexis de Ganges]

La verdad de las mentiras. Ensayos sobre la novela moderna (1990) reúnen ensayos sobre 25 novelas y relatos de diferentes autores del siglo XX. El nombre de la obra hace referencia al componente de ficción que existe en la literatura. Según Vargas Llosa, las novelas se escriben para ofrecer a los lectores unas historias a las que no pueden tener acceso en el mundo real. La novela no cuenta la vida, sino que la altera, la transforma y le añade los sueños, las inquietudes y las tergiversaciones que surgen de la imaginación del narrador. Por lo tanto las mentiras que relatan las novelas sirven para completar eficazmente las limitaciones y frustraciones de la vida real.

Carta de batalla por Tirant lo Blanc (1991) recoge tres ensayos sobre Tirant lo Blanch de Joanot Martorell. En cada uno de estos ensayos Vargas Llosa se muestra como un ferviente admirador de esta novela caballeresca, de la que se enorgullece de haber sacado de alguna manera de su olvido al fomentar su publicación. Tirant lo Blanch es, según la confesión del propio Vargas Llosa -y la opinión de la mayoría de sus críticos-, uno de los “modelos” de novela, a los que el autor peruano sueña con imitar y hacer suyos, junto con otros como Madame Bovary, La guerra y la paz, Esplendor y miseria de cortesanas, Moby Dick o Luz de agosto.

La utopía arcaica. José María Arguedas y las ficciones del indigenismo (1996). En esta obra Mario Vargas Llosa nos acerca a la figura del novelista peruano José María Arguedas, una de las más importantes del movimiento indigenista latinoamericano, un escritor conocido por su compromiso revolucionario. Cruce entre la biografía, la historia y la crítica literaria, La utopía arcaica dibuja un fresco del contexto histórico del Perú, reseña la vida de Arguedas, matiza sus libros y trata de describir la inmolación de un talento literario por razones éticas y políticas.

Cartas a un joven novelista (1997) es una reflexión en forma epistolar dirigida a todos aquellos a los que domina la ilusión de llegar a ser novelistas. El gran escritor peruano, a través de estas cartas, nos habla con lucidez del oficio y el arte de narrar. Y, a partir de la idea fundamental sobre la vocación, Vargas Llosa discurre sobre el poder de persuasión, el estilo, el espacio y el tiempo del narrador, la realidad y la experiencia del escritor, la autenticidad y la ficción del relato, la eficacia de la escritura, su coherencia interna que emana del propio lenguaje, la estructura de la novela. Un alarde de sabiduría y experiencia, ilustrado con numerosos ejemplos de escritores y novelas, descritos con pinceladas breves y certeras, que acaba con un consejo definitivo – “Querido amigo - estoy tratando de decirle que se olvide de todo lo que ha leído en mis cartas sobre la forma novelesca y de que se ponga a escribir novelas de una vez”.

Nationalismus als neue Bedrohung (2000). El nacionalismo como una nueva amenaza, editado en Alemania.

La tentación de lo imposible (2004) sobre la novela Los Miserables del célebre autor francés Víctor Hugo. Estudiando pormenorizadamente esa novela francesa, la última "clásica" según nos dice, y comparándola con la novedad que supusieron en su día novelas ya "modernas" como Madame Bovary, de Flaubert, Vargas Llosa nos introduce en lo que para él es el mundo de la ficción frente al de la realidad, y nos explica con claridad su propia "teoría de la literatura". Puede decirse que es esta una obra imprescindible para conocer de cerca la teoría novelística (y, por lo tanto, la que rige la composición de sus propias ficciones) del autor peruano.

El viaje a la ficción (2008) es un ensayo dedicado al estudio del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti. Vargas Llosa nos introduce a la obra de este autor y realiza un estudio de todas sus novelas y algunos de sus cuentos, al igual que había hecho antes con la Historia de un deicidio (1971) dedicado a García Márquez o La orgía perpetua (1975) dedicado a Flaubert.

La civilización del espectáculo (2012). La creciente banalización del arte y la literatura, el triunfo del amarillismo en la prensa y la frivolidad de la política son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: la suicida idea de que el único fin en la vida es pasárselo bien. Como buen espíritu incómodo, Vargas Llosa nos entrega una durísima radiografía de nuestro tiempo.

Recopilaciones de artículos

Entre Sartre y Camus (1981) es una colección de ensayos y escritos sobre los autores franceses Jean-Paul Sartre (1905-1980) y Albert Camus (1913-1960). La obra nace del interés del Vargas Llosa por los dos escritores franceses, ambos eran militantes de tendencias de izquierda, se conocían y colaboraron intensamente entre 1943 y 1951, año en que surgieron profundas desavenencias personales entre ellos, tras la demoledora crítica aparecida en la revista dirigida por Sartre Les Temps Modernes sobre el libro El hombre rebelde de Camus. Vargas Llosa da información biográfica, ejerce como crítico literario y reflexiona sobre las ideas de ambos autores.

Contra viento y marea (1962-1982) (1983), ampliación de Entre Sartre y Camus.

Contra viento y marea. Volumen I (1962-1972) (1986), primera parte de la ampliación del volumen de 1983.

Contra viento y marea. Volumen II (1972-1983) (1986), segunda parte de la ampliación del volumen de 1983.

Contra viento y marea. Volumen III (1964-1988) (1990)

Desafíos a la libertad (1994)

El lenguaje de la pasión (2001)

Sables y utopías. Visiones de América Latina (2009)

Piedra de Toque. Volumen I (1962-1983) (2012)

Piedra de Toque. Volumen II (1984-1999) (2012)

Piedra de Toque. Volumen III (2000-2012) (2012)

Conferencias publicadas

Historia secreta de una novela (1971) expone al lector el proceso de creación de una novela, en este caso, explica el proceso de escritura de La casa verde. Sin embargo, según dice su autor, no realizará un análisis de los problemas técnicos que tuvo, sino que el libro es, más bien, la historia de cómo el argumento de la novela nace y se desarrolla en su mente. Parece querer ser el ejemplo práctico de su teoría sobre la novela. Para él, la novela es la exorcización de los demonios que atormentan u obsesionan al escritor, y el argumento nace de las experiencias personales (vividas, oídas, leídas o soñadas), mezclándose luego en la escritura con elementos ficticios de los que serán imposibles de separar. Este brevísimo ensayo es exactamente eso, la prueba fehaciente de que en su caso, al menos, la idea de una novela surge de esta manera, imponiéndose con fuerza propia, y obligando al autor a contarla. A lo largo de esta obra esta concepción del escritor (poeta) poseído por un furor divino va acompañada de largo trabajo de investigación para recrear escenarios, de arduas peleas con el estilo, a fin de conseguir las sensaciones buscadas, etc. Es decir, la imagen primera de ese escritor exhibicionista, que muestra sus interioridades en la escritura, queda muy tamizada cuando cuenta ese proceso de escritura, se ve lo elaborada de la misma.