Ortografía RAE 2010

Letras y fonemas

RAE: Ortografía básica de la lengua española, 2010


 

Las letras son los signos gráficos mínimos que componen la secuencia escrita. Su función es representar los fonemas, que se manifiestan en el habla en forma sonidos distintivos. Los fonemas se escriben entre barras, como /b/, y los sonidos, entre corchetes, como [b].

El español cuente con veinticuatro fonemas, cinco vocálicos y diecinueve consonánticos:

a)    Vocales: /a/, /e/, /i/, /o/, /u/

b)    Consonantes: /b/, /ch/, /d/, /f/, /g/, /j/, /k/, /l/, /ll/, /m/, /n/, /ñ/, /p/, /r/, /rr/, /s/, /t/, /y/, /z/.

Los fonemas /z/ y /ll/ solo se dan en una minoría de zonas, lo que da lugar a los fenómenos del seseo y el ceceo, así como del yeísmo.

EL SESEO Y EL CECEO

En el español de América, Canarias y casi toda Andalucía no se distinguen al hablar los fonemas /z/ y /s/. Una mayoría sesea /s/ y una minoría cecea /z/.

Para estos hablantes, las letras c (ante e, i), z y s representan el mismo fonema.

EL YEÍSMO

La mayoría de los hispanohablantes ya no diferencia al hablar el fonema /ll/ del fonema /y/.

Ambos fonemas han acabo por confluir en uno solo, el fonema /y/, dando lugar a la pronunciación característica del yeísmo. Para estos hablantes, el dígrafo ll y la letra y representan el mismo fonema.

EL ABECEDARIO DEL ESPAÑOL

El abecedario del español está formado por veintisiete letras. Algunas de las letras tienen varios nombres con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico. El nombre común recomendado por la RAE es el que aparece en la relación siguiente debajo de cada letra:

 

a, A

b, B

c, C

d, D

e, E

f, F

g, G

h, H

i, I

a

be

ce

de

e

efe

ge

hache

i

 

j, J

k, K

l, L

m, M

n, N

ñ, Ñ

o, O

p, P

q, Q

jota

ka

ele

eme

ene

eñe

o

pe

cu

 

r, R

s, S

t, T

u, U

v, V

w, W

x, X

y, Y

z, Z

erre

ese

te

u

uve

uve doble

equis

ye

zeta

 

Algunas letras tienen diversos nombres en diferentes zonas. Se recomienda usar un solo nombre para cada letra, aunque no se consideran incorrectos aquellos nombres con vigencia en el uso.

 

Letras con varios nombres

Letra

Nombre recomendado

Otros nombres

b

be

be larga

be grande

be alta

v

uve

ve

ve corta

ve chica

ve chiquita

ve pequeña

ve baja

y

ye

i griega

i

i

i latina

 

La letra v tiene dos nombres: uve y ve. El nombre uve es el único empleado en España, pero también es conocido y usado en buena parte de América, donde, no obstante, está más extendido el nombre ve

La letra b se denomina simplemente be entre aquellos hispanohablantes que utilizan el nombre uve para la letra v. En cambio, quienes llaman ve (corta, chica, chiquita, pequeña o baja) a la v utilizan habitualmente para la b las denominaciones complejas be larga, be grande o be alta, añadiendo en cada caso el adjetivo opuesto al que emplean para referirse a la v.

La letra w presenta también varios nombres: uve doble, ve doble, doble uve, doble ve y doble u (este último, calco del inglés double u). Se da preferencia a la denominación uve doble por ser uve el nombre común recomendado para la letra v y ser más natural en español la colocación pospuesta de los adjetivos.

La letra y se denomina i griega o ye. El nombre i griega, heredado del latino, es la denominación tradicional y más extendida de esta letra. La elección de ye como nombre recomendado para esta letra se justifica por su simplicidad, ya que se diferencia, sin necesidad de especificadores, del nombre de la letra i.

La letra i, cuyo nombre es i, recibe también la denominación de i latina para distinguirla de la letra y cuando para esta última se emplea la denominación tradicional de i griega.

No debe usarse el nombre ere para la r ni las formas ceta, ceda y zeda para la z. Los únicos nombres válidos hoy para estas letras son erre y zeta.

LETRAS Y DÍGRAFOS: CH Y LL

Además de las veintisiete letras que componen el abecedario, el español cuenta con cinco dígrafos (combinaciones de dos letras para representar un solo fonema): ch para el fonema /ch/; ll para el fonema /ll/; gu para el fonema /g/ ante e, i; qu para el fonema /k/ ante e, i; rr para el fonema /rr/.

Tradicionalmente se consideraban letras los signos ch y ll (che y elle) por representar cada uno un fonema del español. Hoy ya no forman parte del abecedario por no ser letras (unidades mínimas e indivisibles), sino dígrafos.

LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE LOS FONEMAS

Algunos fonemas pueden representarse con diferentes letras o combinaciones de dos letras, y algunas letras representan distingos fonemas. Existen, además, dos letras especiales: la h, que no representan ningún fonema y la x, que representa una secuencia de dos fonemas.

El fonema /i/

La letra i puede aparecer en representación del fonema /i/ en cualquier posición.

Casi todas las palabras que comienzan por el fonema /i/ seguido de otra vocal se escriben con h-: hiato, hiedra, hiel, hielo, hierba, hierro... Excepto algunas voces de origen griego: ion, iodo, iota, iatrogenia.

Algunas palabras que comienzan por la secuencia hi- o i- + vocal presentan variantes gráficas con y. Así son válidas las grafías hiedra / yedra, hierba / yerba (la primera variante es la preferida).

La y copulativa se transforma en e ante una palabra que empieza por /i/ (i-, hi-).

La letra y representa el fonema /i/ átono en posición final de palabra precedido de otra vocal con la que forma diptongo: ay, carey, hoy. Excepto en palabras procedentes de otras lenguas: Hawai, Hanoi, saharahui. En algunos préstamos se admiten ambas grafías: bonsái / bonsái, papipái / paipay, samurái / samuray.

Si el fonema /i/ final ante vocal es tónico, se representa con la letra i: bejuí, caí, chií, sonreí.

Es ajena a la ortografía española la y final precedida de consonante: Cati (de Catalina), Dani (de Daniel), Mari (de María).

Cuando a una forma verbal terminada en y se le añade un pronombre,  se admite el uso de y con valor vocálico en posición interior de palabra: haylas, voyme.

Cuando a una palabra terminada en y se le añade una s para formar el plural, la –y del singular se transforma en –i: espray > espráis, gay > gais.

El fonema /u/

El fonema /u/ puede aparecer representado con dos letras: la u (en determinados casos ü) o la w. La u lleva diéresis precedida de g y seguida de e o de i: cigüeña, pingüino, lengüeta, averigüe.

Se escribe h delante de los diptongos /ua/, /ue/, /ui/, tanto a principio de palabra como de sílaba: huacal, huérfano, marihuana. Algunas palabras que comienzan por las secuencias hua, hue, hui, o que las contienen, pueden escribirse también con gua, güe, güi: huaca / guaca, huipil / güipil, marihuana / mariguana (la primera variante es mayoritaria).

La w representa el fonema /u/ (o la secuencia /gu/ cuando forma diptongo) en palabras de origen inglés: sándwich [sándwich o sánguich].

Cuando la w va precedida o seguida de letras que ya representan el fonema /u/, suele pronunciarse como /b/: Kuwait [kubáit], hollywoodiense [jolibudiénse].

Algunas voces foráneas con w han trocado en español la w en u: suajili (swahili), suéter (sweater).

LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE LAS CONSONANTES

El fonema /b/ puede ser representado por las letras b, v y w.

Las letras b y v representan hoy el fonema /b/ y no existe diferencia en la pronunciación de ambas. La w representa el fonema /b/ en nombres propios de origen visigodo (Wamba [bámba]), Wifredo [bifrédo], así como en topónimos y antropónimos alemanes y sus derivados: Wagner [bágner]. De algunas de estas palabras existen variantes gráficas con v.

El fonema /g/ puede representarse con la letra g o con el dígrafo gu. Se emplea g ante las vocales /a/, /o/, /u/: gato, ciego, gusto, y ante consonante: dogma, grande, regla, así como a final de palabra: tuareg.

Se emplea el dígrafo gu ante las vocales /e/, /i/: guerra, guisar. La u en estos casos no se pronuncia, es mero signo gráfico. La u después de g y ante e, i representa el fonema /u/ y se escribe con diéresis: desagüe, agüita, vergüenza.

La letra h

La letra h es la única letra del abecedario que no representa ningún fonema y que carece de valor fónico. La h muda se ha mantenido en español por razones etimológicas.

Se escriben con h las palabras que proceden de voces latinas con f inicial: hacer (de facere), harina (de farina), herir (de ferire), hurto (de furtum).

Además se escribe h ante los diptongos /ua/, /ue/, /ui/, tanto a principio de palabra como a comienzo de sílaba: huerto, hueso, marihuana, parihuela, vihuela.

La h aspirada puede conservarse en algunos préstamos de otras lenguas: dírham, hachís; hámster, hansa; hándicap; haiku o haikú; Hawái, Hitler. Algunos extranjerismos con h aspirada en su grafía original se han adaptado al español con j: jipi, suajili, jaibol, jonrón (del inglés home run).

El fonema /j/ se representa con dos letras: j y g. La j representa el fonema /j/ en cualquier posición. La letra g solo representa el fonema /j/ ante las vocales /e/, /i/: gente, esfinge, girar. En otras posiciones esta letra representa el fonema /g/.

Quedan algunos restos del antiguo valor de la x como representante del fonema /j/ en topónimos y antropónimos que mantienen una grafía arcaica: México, Oaxaca, Texas, mexicano, oaxaqueño, texano. La pronunciación correcta de la x en este tipo de voces de grafía arcaica es /j/ [méjiko], [téjas], y no /k + s/ (*[méksiko], *[téksas]. Las variantes Méjico, Tejas, mejicano son también válidas, aunque no las preferibles.

El fonema /k/ se puede representar con la letra c y el dígrafo qu. En voces de origen extranjero también puede aparecer representado con la letra k. Se emplea c ante las vocales /a/, /o/, /u/: casa, poco, cueva; ante consonante: cráter, pacto, técnico; y a final de palabra: tic, cómic, frac.

Se emplea el dígrafo qu ante las vocales /e/, /i/: esquema [eskéma], quimera [kiméra]. La k aparece en préstamos de diverso origen: bikini, búnker, anorak, vodka, euskera.

La q en español no tiene valor fónico autónomo fuera del dígrafo qu. El empleo autónomo de la q en representación del fonema /k/, sin formar dígrafo con la u, es ajeno al español. Por ello, debe sustituirse en los extranjerismos por las grafías asentadas en español: quark, quasar, quorum deben escribirse cuark, cuásar y cuórum. Se recomienda evitar esta q anómala en los topónimos; se prefieren formas como Irak o Catar a Iraq y Qatar.

El fonema /n/ delante de b y p se escribe siempre m: ambos, cambio, empresa, campo.

Cuando se antepone una palabra o un prefijo terminados en n a una palabra que comienza por p o b, la –n se transforma en –m-: biempensante (de bien + pensante), ciempiés (de cien + pies).

El fonema /rr/ se puede representar de dos formas: con r o con rr. La letra r representa el fonema /rr/ en posición inicial de palabra: romper [rrompér], rueda [ruéda]; y detrás de consonante perteneciente a la sílaba anterior: alrededor [al.rre.de.dór]. Si la consonante que la precede pertenece a su misma sílaba, la r representa el fonema /r/: ocre [ó.kre].

Se emplea el dígrafo rr en representación del fonema /r/ en posición intervocálica: arruga, perro, terrible, barrio.

En las voces prefijadas o compuestas, debe escribirse rr si el fonema /rr/ queda en posición intervocálica: guardarropa (de guarda + ropa), hazmerreír (de haz + me + reír).

El fonema /s/ puede aparecer representado por la letra s y, en determinados contextos, por la letra x. Para los hablantes que sesean, este fonema puede corresponderse también en la escritura con las letras c (ante e, i) y z. La letra x representa el fonema /s/ cuando aparece a principio de palabra, lo que solo sucede en cultismos de origen griego: xeno-, xero- y xilo- (xenofobia, xerocopia, xilófono).

Como consecuencia del seseo, el fonema /s/ también puede aparecer representado por la c (ante e, i) y por la z: cera [séra], lazo [láso].

La letra x

Esta letra tiene los siguientes valores fónicos:

En posición intervocálica o a final de palabra representa la secuencia de fonema /k + s/: axila [aksíla], exhibir [eksibír], relax [rreláks].

En el interior de palabra seguida de consonante, en el español de América y en la pronunciación culta enfática de España representa la secuencia /k + s/: excombatiente [ekskombatiénte]. Pero en la pronunciación relajada, especialmente en España, se suele pronunciar como simpe /s/: excombatiente [eskombatiénte].

A principio de palabra, representa el fonema /s/: xenofobia [senofóbia]. Es incorrecta la pronunciación de la x inicial como /k + s/ en lugar de /s/: *[ksenofóbia].

La x conserva su antiguo valor /j/ en algunos topónimos americanos con ortografía arcaica: Méxiko [méjiko], Oaxaka [oajáka], Texas [téjas].

El fonema /y/ se corresponde siempre en la escritura con la letra y, el dígrafo ll representa el fonema /ll/ para un grupo minoritario de hispanohablantes. Pero la mayoría de los hablantes son yeístas y no distinguen en la pronunciación los fonemas /y/ y /ll/. Debido a la actual generalización del yeísmo, ya no es posible determinar si una palabra debe escribirse con y o con ll, duda que solo se soluciona consultando el diccionario.

El fonema /z/ solo existe en el habla de un grupo minoritario de hispanohablantes que distinguen los fonemas /z/ y /s/. Para representar el fonema /z/ se usan las letras z y c.

Se emplea z ante las vocales /a/, /o/, /u/; ante consonante; y en posición final de palabra: feliz, luz.

Se emplea la c ante las vocales /e/, /i/: ceder, gracias. De manera excepcional hay palabras que se escriben con z ante e, i. Son palabras de origen foráneo o transcripciones de otras lenguas: kamikaze, nazi, zéjel, zeugma, zigurat, Zeus, Azerbaiyán.

Hay palabras que pueden escribirse tanto con c como con z ante las vocales e, i: ácimo / ázimo, bencina / benzina, cinc / zinc, cíngaro / zíngaro, accema / eczema.

Para todos los americanos y canarios, que no distinguen entre /z/ y /s/, estas letras representan el fonema /s/.

REDUCCIÓN DE VOCALES IGUALES CONTIGUAS

La confluencia de dos vocales iguales se produce en voces compuestas o prefijadas en las que el elemento antepuesto termina en la misma vocal por la que empieza la palabra a la que se une: contraataque, microorganismo, semiinconsciente. En muchas de estas voces es frecuente que las dos vocales iguales se reduzcan a una sola en la pronunciación, por lo que las secuencias de dos vocales podrán reducirse a una sola en la escritura en los casos en los que esta pronunciación sea la general a todos los niveles del habla: contrataque, portaviones, seminconsciente.

La reducción de las dos vocales a una sola no se produce en la escritura ni en el habla en los siguientes casos:

La forma resultante fuera a coincidir con la de otra palabra ye existente de distinto significado: reestablecer (‘volver a establecer’) y restablecerse (recuperarse de una enfermedad); reemitir (‘volver a emitir’) y remitir (‘enviar’, ‘diferir’, ‘perder intensidad’).

La vocal por la que comienza la palabra base es en sí misma un prefijo: archiilegal (archi + ilegal) para evitar la confusión con archilegal (archi + legal); ultraamoral (ultra + amoral), distingo de ultramoral (ultra + moral).

SIMPLIFICACIÓN DE GRUPOS CONSONÁNTICOS

En inicial de palabra: cn-, gn, mn-, pn-, ps-, pt-

Estos grupos consonánticos iniciales solo aparecen en voces tomadas de otras lenguas, en su mayoría cultismos de origen grecolatino: cneoráceo, cnidario, gnetáceo, gnosticismo, mnemotecnia, pneuma, psicología, ptolomaico.

Estos grupos consonánticos en posición inicial resultan de difícil articulación para los hispanohablantes, de ahí que se simplifiquen en la pronunciación eliminando la primera de las consonantes: cnidario [nidário], gnóstico [nóstico], etc. Se considera, pues, válido el uso de las variantes gráficas simplificadas, aunque los especialistas prefieran mayoritariamente las grafías etimológicas.

En el interior de palabra

Grupo –bs-

La reducción del grupo –bs- en posición final de sílaba es general en la pronunciación culta. Esta reducción se refleja en la escritura, de forma que las grafías con –s- son las más usadas y las más recomendables: obscuro > oscuro, obscurecer > oscurecer, subscribir > suscribir; substancia > sustancia, substrato > sustrato.

Grupo –ns: trans-/tras-

Se usa tras-, con el sentido de ‘detrás de’, para los sustantivos que designan espacio o lugar situado detrás del designado por la palabra base: trasaltar, trascoro, traspatio, trastienda.

Se usa tras- en palabras con vigencia en el uso: trasbocar, trasfondo, trashumar, traslado, trasluz, trasnochar, traspapelar, traspasar, traspié, trasplantar, trasquilar, trastornar, trastocar, trastrocar.

Puede usarse tanto trans- como tras- cuando trans- va seguido de consonante: trasbordo o transbordo, trascendencia o transcendencia, trascribir o transcribir, trasferir o transferir; o cuando el prefijo trans- se usa para formar derivados: trasandino o transandino, trasatlántico o transatlántico, traslúcido o translúcido, trasparente o transparente.

Se usa trans- cuando el prefijo trans- se una a palabras que comienzan por s- (la s del prefijo se funde con la inicial del término base): transexual, transiberiano, transustanciación. O cuando la palabra en la que aparece trans- no es resultado de añadir el prefijo trans- a una palabra base: transación (del latín transactio), transeúnte, transición, transigir, transistor,transitar.

Grupo –st-: post-/pos-

El grupo –st- aparece en posición final de sílaba cuando el prefijo post- (‘detrás de’ o ‘después de’) se una a palabras que empiezan por consonante: post.da.ta, post.mo.der.no, post.par.to, etc. Si se une a palabras que empiezan por vocal, cada consonante se articula en una sílaba distinta: pos.te.lec.to.ral, pos.to.pe.ra.to.rio.

Es válido el uso de ambas formas, la etimológica post- y la simplificada pos-, se recomienda emplear con preferencia esta última en la escritura de todas las voces que incorporen este prefijo, tanto si la palabra base comienza por consonante como si comienza por vocal: posdata, posmoderno, poselectoral, posoperatorio.

Solo cuando este prefijo se une a palabras que comienzan por s debe mantenerse la t en la escritura: postsimbolismo, postsoviético (para evitar la secuencia gráfica –ss-, ajena al español).

Grupo –pt-

El grupo –pt- no aparece nunca en posición final de sílaba, de modo que cada una de las consonantes pertenece a una sílaba distinta: a-dep.to, es.cép-ti-co.

Las variantes sétimo y setiembre son válidas, aunque minoritarias frente a las formas etimológicas: séptimo, septiembre.

Con los participios de los verbos de la familia de escribir (terminación etimológica –scripto) se emplean exclusivamente las formas sin –p: adscrito, circunscrito, descrito, inscrito. Pero en algunas zonas de América son de uso normal formas que conservan el grupo –pt-: adscripto, circunscripto, descripto, inscripto, prescripto, proscripto, suscripto, etc.